Por Canuto  

Durante años, Bitcoin pareció obedecer un patrón casi ritual ligado al halving: acumulación, euforia, pico y desplome. Pero el crecimiento institucional, los ETF y el peso de la liquidez global están poniendo a prueba esa narrativa. Un nuevo análisis repasa los ciclos de 2013, 2017, 2021 y 2025 para preguntar si el mercado está entrando en una etapa distinta.

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  • El halving ha sido el eje psicológico y económico detrás de la teoría del ciclo de cuatro años de Bitcoin.
  • Los ciclos de 2013, 2017 y 2021 terminaron con caídas superiores al 80%, mientras 2025 muestra un comportamiento más institucional.
  • ETF, tesorerías corporativas y factores macro podrían estar reduciendo la volatilidad y debilitando el patrón histórico.

 


La teoría de los ciclos de cuatro años de Bitcoin ha sido una de las narrativas más persistentes del mercado cripto. Durante más de una década, numerosos inversionistas han interpretado la evolución del precio de la criptomoneda como una secuencia que gira alrededor del halving, el evento programado que reduce a la mitad la emisión de nuevas monedas.

Según explica Arkham Research en su análisis sobre el tema, este patrón no solo ha servido como marco para leer el comportamiento de precios, sino también como una referencia psicológica para traders, holders e instituciones. La gran pregunta ahora es si ese esquema todavía sigue vigente o si el mercado ya entró en una etapa diferente.

La discusión no es menor. Bitcoin (BTC) ya no es el mismo activo de sus primeros años, cuando se negociaba en foros, exchanges incipientes y comunidades técnicas. Hoy se trata de un mercado con fondos cotizados en bolsa (ETF) spot o al contado, participación corporativa, exposición de fondos y una sensibilidad creciente a la política monetaria global.

Ese cambio de escala y de actores ha llevado a muchos analistas a plantear que el viejo libreto podría estar perdiendo fuerza. Aun así, el estudio sostiene que entender cómo funcionaron los ciclos pasados sigue siendo clave para interpretar el presente.

Cómo funciona el ciclo típico de Bitcoin

La estructura clásica del ciclo comienza con una fase de acumulación. Esta suele aparecer tras el desplome posterior al pico del ciclo anterior, cuando la volatilidad se reduce, la actividad on-chain se enfría y el sentimiento general se vuelve neutral o pesimista.

En ese tramo, los holders o titulares de largo plazo tienden a aumentar posiciones al considerar que BTC cotiza con descuento. El público minorista, en cambio, suele mantenerse distante después de la corrección previa, lo que contribuye a una recuperación paulatina en vez de una subida explosiva.

Históricamente, esta etapa ha durado entre 12 y 15 meses. Después llega una transición hacia mercado alcista, muchas veces antes del halving, cuando el mercado empieza a descontar el efecto de una menor oferta futura y mejora el apetito por riesgo.

Una vez se produce el halving, la teoría sostiene que el mercado entra en su fase más agresiva. En ciclos anteriores, el rally posterior se volvió parabólico, aparecieron nuevos máximos históricos y creció la entrada de capital minorista, apalancamiento y especulación.

Ese auge, sin embargo, ha tendido a terminar con una corrección severa. Los mercados bajistas de Bitcoin han estado marcados por liquidaciones en cascada, ventas forzadas, caídas más profundas en altcoins y un deterioro brusco del sentimiento.

Por qué el halving importa tanto

Para comprender esta teoría, hay que partir del halving. Bitcoin reduce la recompensa minera cada 210.000 bloques, algo que ocurre aproximadamente cada cuatro años. El mecanismo fue diseñado para controlar la emisión y reforzar la escasez del activo.

En 2009, la recompensa por bloque era de 50 BTC. Desde entonces, esa cifra se redujo a la mitad cuatro veces. Tras el halving de 2024, la recompensa vigente pasó a 3,125 BTC por bloque, y el proceso seguirá hasta que el suministro alcance el límite de 21 millones, algo proyectado para alrededor de 2140.

La lógica detrás de este mecanismo es simple. A menor emisión nueva, mayor escasez relativa, siempre que la demanda se mantenga o aumente. Por eso muchos defensores de Bitcoin lo comparan con el oro y lo ven como una reserva de valor.

El atractivo del argumento creció porque, hasta ahora, los halvings han coincidido con grandes movimientos alcistas. Esa regularidad reforzó la idea de que el mercado de BTC no solo responde a oferta y demanda, sino también a una narrativa programada que los participantes internalizan y operan.

Los ciclos anteriores: 2013, 2017, 2021 y 2025

El ciclo de 2013 fue el primero en consolidar la idea de un gran boom seguido por un colapso. En esa etapa, Bitcoin estaba impulsado sobre todo por comunidades tecnológicas, foros y encuentros ligados a la criptografía, con una atención mediática todavía incipiente.

Mt. Gox era entonces el principal centro de liquidez del ecosistema. Para 2014, procesaba más del 70% de todas las transacciones de Bitcoin a nivel global. Su colapso tras la desaparición de BTC 850.000 destruyó la confianza del mercado y dio paso a una caída del 85% en el precio.

En 2017, el mercado cambió de escala. Bitcoin se volvió mainstream entre inversionistas minoristas, mientras Ethereum y los contratos inteligentes alimentaban nuevas expectativas. ETH subió desde USD $10 hasta USD $1.400 durante ese ciclo, en plena fiebre de las ICO.

Bitcoin, por su parte, avanzó desde USD $200 hasta USD $20.000 en unos dos años y medio. El ciclo terminó con una caída del 84% hasta USD $3.200, en un contexto de ventas de tesorerías en ETH por parte de proyectos, presión regulatoria de la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) y fuerte desapalancamiento.

Pandemia y la compra pionera de Strategy

El ciclo de 2021 estuvo muy ligado a la liquidez de la era Covid. Los estímulos monetarios y fiscales ayudaron a impulsar a Bitcoin hasta USD $69.000, mientras ganaban fuerza narrativas como tesorería corporativa, adopción institucional, DeFi y NFT.

Empresas como Strategy, entonces llamada MicroStrategy, y Tesla compraron miles de millones de dólares en BTC. Al mismo tiempo, PayPal y CashApp facilitaron el acceso al activo. El tramo bajista posterior estuvo marcado por el colapso de UST de Luna, la quiebra de firmas como Voyager, Celsius, BlockFi y Three Arrows Capital, y luego el fraude descubierto en FTX y Alameda.

Ese ajuste coincidió además con el endurecimiento monetario de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos. El resultado fue un suelo cercano a USD $15.500 para Bitcoin.

El ciclo de 2025, según el repaso presentado, introdujo varios elementos nuevos. Los ETF spot de Bitcoin fueron aprobados en enero de 2024 y firmas como BlackRock, Fidelity y VanEck comenzaron a ofrecer exposición al activo como un producto financiero estándar.

Además, varias compañías adoptaron el modelo de tesorería de activos digitales popularizado por Strategy. En este ciclo, Bitcoin alcanzó un máximo histórico de USD $73.000 antes del halving de abril de 2024, y el principal motor de descubrimiento de precios fue institucional más que minorista. BTC marcó su último máximo histórico en octubre de 2025 a USD $126.000.

Las teorías que intentan explicar los ciclos

Una de las explicaciones más conocidas es el modelo stock-to-flow, o S2F. Este enfoque compara la oferta existente de un activo con la nueva oferta anual, y se ha usado tradicionalmente para medir la escasez de materias primas como el oro y la plata.

Aplicado a Bitcoin, el modelo gana atractivo por la previsibilidad de su suministro. Con cada halving, la nueva emisión se reduce y la proporción stock-to-flow aumenta. El análisis indica que Bitcoin tendría hoy un S2F cercano a 110, frente a un rango de los 60 para el oro.

Otra explicación apunta a la psicología de mercado. Bitcoin carece de flujos de caja como los de una acción o un bono, de modo que una parte importante de su valoración depende de expectativas futuras, narrativas dominantes y comportamiento colectivo.

Eso hace que el halving funcione también como una profecía autocumplida. Si suficientes participantes creen que el evento precede grandes alzas, actuarán con antelación y contribuirán a reforzar ese mismo patrón.

La tercera gran teoría gira alrededor de la liquidez global. El análisis menciona el argumento de Arthur Hayes, fundador de BitMEX, quien sostiene que los grandes techos de Bitcoin respondieron sobre todo a impulsos macroeconómicos, como la impresión monetaria tras 2008, movimientos cambiarios en 2017 y la expansión de liquidez posterior al Covid.

Bajo esa lectura, el halving sería menos determinante que el contexto monetario. Si Bitcoin pasa a seguir de forma más directa los cambios en liquidez, tasas de interés y política de bancos centrales, su ciclo ya no estaría gobernado principalmente por el reloj interno del protocolo.

Por qué algunos creen que el patrón ya se está rompiendo

La principal razón es la transformación de la base de compradores. Los inversionistas institucionales operan con horizontes más largos, gestión de riesgo más estricta y compras escalonadas. Eso puede suavizar la volatilidad y hacer menos probables los picos y desplomes extremos de otros ciclos.

Los ETF también cambiaron el canal de acceso. En lugar de entrar por exchanges cripto y con una lógica más especulativa, parte del capital ahora llega desde estructuras financieras tradicionales con criterios distintos de asignación y rebalanceo.

Además, Bitcoin se ha vuelto un activo mucho más grande. Con una capitalización que el análisis sitúa en USD $1,8 billones, el impacto marginal de cada halving sobre la nueva oferta es menor que en etapas tempranas. El recorte de 50 BTC a 25 BTC del primer evento de reducción fue mucho más disruptivo que el paso reciente de 6,25 BTC a 3,125 BTC.

A esto se suma la creciente conexión entre BTC y la macroeconomía. Si el precio responde más a tasas, liquidez y decisiones de la Reserva Federal que a los fundamentos mineros, el modelo del ciclo de cuatro años pierde capacidad explicativa.

El estudio sugiere varias señales para evaluar si el patrón realmente terminó. Entre ellas, la ausencia de un pico explosivo entre 12 y 18 meses después del halving, la falta de una caída superior al 70%, un seguimiento más limpio de la liquidez global y una participación minorista menor en la fase final del ciclo.

En otras palabras, el mercado actual podría estar transitando desde un régimen dominado por la narrativa del halving hacia otro más parecido al de un activo macro. La respuesta definitiva, sin embargo, todavía no está escrita.

Bitcoin mantiene elementos de su pasado, como la psicología colectiva y la economía minera, pero su ecosistema es cada vez más complejo. Entender esa evolución será decisivo para interpretar si los ciclos de cuatro años fueron una ley del mercado o solo una fase de su maduración. El precio de BTC ronda los USD $78.300 al momento de publicación de este artículo, según CoinGeko.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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