Visa prevé que las tarjetas y las stablecoins compartirán funciones en la economía impulsada por agentes de inteligencia artificial, aunque la responsabilidad legal y las disputas de pago todavía no están resueltas.
***
- Las tarjetas seguirían siendo útiles para las compras de consumidores, mientras las stablecoins atenderían micropagos frecuentes entre sistemas de software.
- Visa y Artemis dividen el futuro comercio agente entre macrocomercio y microcomercio.
- La compañía busca combinar la autorización de las tarjetas con la liquidación sobre blockchain.
🚀 Visa anticipa un futuro de pagos donde tarjetas y stablecoins coexisten.
Las tarjetas seguirán siendo útiles para compras grandes.
Las stablecoins se centrarán en micropagos automatizados.
Visa y Artemis destacan la necesidad legal aún no resuelta.
Se prevé una… pic.twitter.com/MDcCufbnp3
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 16, 2026
Visa considera que la expansión de los agentes de inteligencia artificial creará dos necesidades diferenciadas dentro del sistema de pagos. Las tarjetas tradicionales conservarían su utilidad en las compras de consumidores, mientras las stablecoins ofrecerían ventajas en operaciones frecuentes entre programas.
La conclusión aparece en un informe de investigación elaborado por Visa junto con la firma de análisis blockchain Artemis. El documento examina cómo los agentes de IA podrían iniciar y completar transacciones de manera autónoma, en representación de usuarios o de otros sistemas de software.
El análisis divide el mercado emergente en dos segmentos: macrocomercio y microcomercio. Esta clasificación busca distinguir las compras de mayor valor, vinculadas con personas, de los pagos pequeños y repetitivos que podrían realizar directamente las máquinas.
El macrocomercio incluye actividades como reservar viajes o administrar suscripciones. En ese escenario, un agente actuaría en nombre de un usuario, elegiría entre distintas opciones y utilizaría una red de pagos ya aceptada por comerciantes y consumidores.
El microcomercio contempla transacciones inferiores a USD $1 entre servicios de software. Entre los ejemplos figuran las solicitudes de API y los pagos por recursos informáticos, operaciones que podrían multiplicarse rápidamente cuando los agentes trabajen de forma continua.
Las stablecoins buscan resolver el costo de los micropagos
Las redes de tarjetas continúan siendo adecuadas para compras de mayor tamaño y para operaciones dentro de los comercios existentes. Sin embargo, sus costos fijos de procesamiento pueden volver poco económicos los pagos de valor muy reducido.
El informe sostiene que las redes blockchain más recientes han reducido los costos de liquidación hasta fracciones de centavo. Esa característica convierte a las stablecoins en una alternativa más eficiente para micropagos originados directamente por máquinas.
Las stablecoins son activos digitales diseñados para mantener un valor estable frente a una referencia, normalmente una moneda fiduciaria. En el modelo descrito por Visa, su utilidad principal no consistiría en reemplazar todas las tarjetas, sino en facilitar liquidaciones pequeñas, rápidas y repetidas.
La compañía espera que ambas tecnologías funcionen juntas en lugar de competir por el mismo espacio. Visa indicó que las tarjetas son adecuadas para las compras realizadas dentro de las redes comerciales actuales, mientras las stablecoins encajan mejor con los micropagos nativos de máquinas.
Un flujo de trabajo futuro podría combinar los dos instrumentos. Un agente usaría una tarjeta para una compra dirigida al consumidor, como una reserva de viaje, y después recurriría a stablecoins para liquidar pagos repetidos entre los servicios de software involucrados.
La convergencia entre pagos tradicionales y blockchain
Visa también observa que la frontera entre los sistemas basados en tarjetas y las plataformas nativas de criptomonedas se vuelve menos definida. Distintos proyectos están incorporando funciones que antes pertenecían exclusivamente a uno u otro modelo.
Entre las iniciativas de Visa aparecen el Protocolo de Agente de Confianza, el Protocolo de Pagos de Agentes y Comercio Inteligente de Visa. Según el informe, estos proyectos enfocados en tarjetas están añadiendo soporte para stablecoins.
Al mismo tiempo, proyectos originados en el ecosistema cripto incorporan mecanismos de confianza y verificación asociados con la infraestructura tradicional de pagos. Esta convergencia apunta a unir la eficiencia de blockchain con controles conocidos por usuarios y comerciantes.
La estrategia de largo plazo de Visa consiste en combinar autorización y seguridad basadas en tarjetas con liquidación sobre blockchain. La empresa busca que ambos sistemas puedan interoperar dentro de una misma experiencia comercial, sin obligar a los agentes a escoger una sola infraestructura.
La firma ya ha impulsado herramientas para respaldar ese objetivo. A comienzos de este año presentó Comercio Inteligente de Visa, una Herramienta de Directorio Agente y herramientas de Puntaje de Agente para apoyar pagos impulsados por IA con mayores niveles de confianza.
Responsabilidad legal y disputas siguen sin respuesta
El avance tecnológico no elimina los problemas de confianza que rodean al comercio agente. Visa considera que los marcos legales y de pagos actuales fueron diseñados bajo la premisa de que una persona toma las decisiones de compra.
Las leyes vigentes no establecen con claridad quién tendría responsabilidad cuando un agente de IA completa una transacción de manera independiente. La incertidumbre podría afectar a usuarios, desarrolladores, plataformas y comerciantes cuando una operación resulte equivocada o no autorizada.
También existen dudas sobre los reembolsos y las disputas. Los procedimientos actuales fueron creados para un comercio con ritmo humano, no para sistemas automatizados capaces de realizar miles de transacciones por hora.
La compañía también anunció una asociación con OpenAI para habilitar pagos seguros de Visa dentro de experiencias de comercio agente. Este paso refleja la intención de trasladar la discusión desde los experimentos tecnológicos hacia productos utilizados por consumidores.
Las stablecoins ocupan otro lugar importante en la estrategia de Visa. En julio, la empresa se unió a Mastercard, Coinbase y más de 140 compañías para lanzar el consorcio Open Standard, que planea emitir la stablecoin Open USD para pagos y liquidaciones comerciales.
La expansión de Visa hacia los activos digitales
Visa ha continuado ampliando la liquidación con stablecoins dentro de su red. A comienzos de este año, la compañía afirmó que su tasa anualizada de liquidación mediante estos activos había alcanzado aproximadamente USD $7.000 millones.
La empresa también señaló que existían más de 160 programas de tarjetas vinculadas a stablecoins activos o en desarrollo. La cifra muestra que Visa no plantea una separación estricta entre sus productos tradicionales y las herramientas basadas en activos digitales.
La estrategia incluye conectar criptomonedas con servicios de pago convencionales. Esta integración busca conservar la familiaridad de una tarjeta, mientras incorpora opciones de conversión, liquidación y uso de activos digitales.
A comienzos de esta semana, Visa se asoció con HashKey Exchange y el Banco Comercial de Shanghái para lanzar una tarjeta de crédito con marca compartida en Hong Kong. Los usuarios elegibles podrán convertir recompensas de tarjeta en vales canjeables por compras de criptomonedas o por tarifas de comercio en el intercambio autorizado.
El proyecto de Hong Kong ilustra una tendencia más amplia dentro del sector: los activos digitales y los pagos tradicionales empiezan a compartir productos, canales y usuarios. Para la economía de IA, esa combinación podría permitir que una misma experiencia gestione compras humanas y liquidaciones automáticas.
Un modelo híbrido para la economía agente
La propuesta de Visa no plantea que las stablecoins sustituyan a las tarjetas en todas las operaciones. Su tesis es que cada tecnología puede ocupar el espacio donde sus costos, controles y capacidades resulten más adecuados.
Las tarjetas ofrecen una infraestructura consolidada para autorizar compras, identificar participantes y gestionar transacciones dentro de redes comerciales existentes. Las stablecoins, por su parte, pueden facilitar movimientos de bajo valor entre programas que necesitan liquidar operaciones con alta frecuencia.
Este modelo podría cambiar la forma en que se diseñan los servicios digitales. Un agente no solo recomendaría un producto, sino que también podría comprarlo, pagar los recursos necesarios para procesar la solicitud y coordinar varias operaciones con otros agentes.
La automatización, sin embargo, aumentará la importancia de los controles. Los agentes necesitarán límites, mecanismos de verificación y reglas claras para distinguir una orden legítima de una transacción errónea o manipulada.
El futuro descrito por Visa depende de resolver esas condiciones antes de que el comercio agente alcance una escala masiva. La combinación entre tarjetas, stablecoins y blockchain puede ampliar las posibilidades de la economía de IA, pero la confianza seguirá determinando si los usuarios aceptan delegar sus pagos a sistemas autónomos.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Ledger permitirá que agentes de IA gestionen criptos sin controlar las claves privadas
Empresas
La IA se ha vuelto tan grande que es casi imposible para los inversores ignorarla
IA
Kalshi abre apuestas sobre ensayos clínicos, biotecnología y decisiones regulatorias
Estados Unidos