Por Canuto  

Los BRICS dejaron en segundo plano la idea de crear una moneda común y ahora impulsan la conexión entre sus sistemas nacionales de pagos, con liquidaciones en monedas locales y posibles enlaces entre CBDC.
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  • La cumbre de BRICS celebrada en Nueva Delhi no presentó una propuesta para crear una moneda común.
  • BRICS Pay busca conectar infraestructuras como UPI y Pix, aunque todavía se encuentra en una fase piloto y gradual.
  • No existe evidencia oficial de que el sistema vaya a integrar XRP o XLM, pese a que ambos activos compiten en pagos transfronterizos.


BRICS cambia el objetivo de su estrategia monetaria

Durante años, la posibilidad de que BRICS creara una moneda común alimentó especulaciones sobre un eventual desafío directo al dólar estadounidense. Sin embargo, la cumbre de 2026 concluyó sin presentar una propuesta de ese tipo y optó por una ruta más gradual: conectar los sistemas nacionales de pagos para facilitar operaciones transfronterizas en monedas locales. La decisión modifica el mecanismo de la estrategia, aunque conserva el objetivo de reducir la dependencia de la moneda estadounidense.

El cambio quedó reflejado en la cumbre celebrada el 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi. El Ministerio de Asuntos Exteriores de India declaró que “no hay ninguna propuesta en los BRICS para una moneda de los BRICS, por ahora”, mientras que la declaración final instruyó al Grupo de Trabajo de Pagos de BRICS a continuar estudiando la interoperabilidad entre redes de pago y sistemas de mensajería. También pidió avanzar en liquidaciones utilizando las monedas nacionales de los miembros.

La información publicada por Yahoo Finance plantea que el bloque ya no busca reemplazar al dólar mediante una única unidad monetaria rival. En cambio, la prioridad consiste en reducir la cantidad de transacciones que necesitan pasar por el dólar, siempre que los países puedan comunicarse financieramente y liquidar operaciones de manera directa. Esa diferencia resulta relevante porque permite conservar el control de cada nación sobre su propia moneda, sus bancos y sus infraestructuras de pagos.

El planteamiento también refleja las dificultades de crear una moneda compartida entre economías con políticas monetarias, regulaciones y prioridades geopolíticas distintas. Una red interoperable puede desarrollarse por etapas, mientras que una moneda común exigiría acuerdos mucho más profundos sobre emisión, gobernanza, reservas y estabilidad. Por ahora, BRICS parece concentrarse en la conexión tecnológica y operativa antes que en una integración monetaria completa.

BRICS Pay busca conectar redes nacionales

Las infraestructuras que podrían participar en este proceso ya tienen una escala considerable dentro de sus respectivos mercados. Según datos citados por la publicación, UPI de India y Pix de Brasil procesaron más de USD $10 billones combinados durante los últimos 18 meses. UPI supera los 550 millones de usuarios, mientras que Pix cuenta con más de 170 millones, cifras que muestran el peso de las plataformas nacionales que BRICS intenta vincular.

BRICS Pay se está desarrollando como un ecosistema de interoperabilidad, no como una red que sustituya por completo a los sistemas existentes. La idea es que las infraestructuras nacionales puedan comunicarse y permitir pagos o liquidaciones entre países sin depender necesariamente de una moneda única. El proyecto, sin embargo, permanece en etapas piloto y de despliegue gradual, por lo que todavía no constituye una red de pagos plenamente operativa para los 11 miembros de BRICS.

La eventual conexión entre monedas digitales de bancos centrales podría añadir otra capa a ese ecosistema. India impulsó antes de la cumbre que los países del bloque exploraran la vinculación de sus CBDC para pagos transfronterizos, pero la propuesta enfrenta obstáculos técnicos y políticos. La adopción limitada de algunas monedas digitales oficiales, las diferencias entre arquitecturas y las tensiones geopolíticas pueden ralentizar cualquier implementación coordinada.

En términos prácticos, una red de pagos interoperable tendría que resolver problemas que van más allá de enviar fondos de un país a otro. Los participantes deben acordar estándares de mensajería, mecanismos de compensación, reglas contra el lavado de dinero y procedimientos para administrar el riesgo cambiario. La fuente no presenta un calendario definitivo para completar ese proceso, de modo que el anuncio describe una dirección estratégica más que un producto terminado.

La comparación con FedNow, XRP y XLM

Estados Unidos también moderniza su infraestructura de pagos domésticos mediante FedNow, un servicio que la Reserva Federal lanzó a nivel nacional en 2023. Para 2026, el sistema propuso cambios regulatorios que permitirían a los bancos participantes utilizar intermediarios en transacciones internacionales, mientras FedNow gestionaría el tramo nacional dentro de Estados Unidos. Esa propuesta no convierte a FedNow en un equivalente de BRICS Pay, aunque ambos movimientos apuntan a la necesidad de conectar pagos instantáneos con operaciones internacionales.

La comparación ayuda a entender que la competencia no se limita a escoger entre el dólar y una futura moneda de BRICS. El desafío central consiste en hacer que diferentes redes nacionales se comuniquen con rapidez, costos previsibles y controles adecuados, sin obligar a los países a abandonar sus propias monedas. En ese contexto, la interoperabilidad puede convertirse en una pieza tan importante como la unidad monetaria utilizada para liquidar cada operación.

XRP y XLM fueron diseñados para abordar parte de ese problema desde modelos basados en redes blockchain. Ripple presenta XRP como un activo puente capaz de mover valor entre monedas sin que las instituciones tengan que prefundar cada destino, y sostiene que las transacciones transfronterizas basadas en XRP pueden liquidarse en segundos. Stellar, por su parte, utiliza una red de anclas y activos tokenizados para permitir que el valor ingrese en una moneda y salga convertido en otra.

Stellar afirma que su red procesó USD $55.600 millones en volumen de pagos durante 2025, pero esa cifra no demuestra una relación con la estrategia de BRICS. Tampoco existe evidencia oficial de que BRICS Pay vaya a utilizar XRP, XLM o cualquiera de las dos blockchains. La conexión directa entre UPI, Pix, CBDC y otros sistemas nacionales podría reducir, en ciertos corredores, la necesidad de un activo puente independiente, aunque el resultado dependerá de la arquitectura final y de los acuerdos que adopten los participantes.

Causas de movimientos recientes

El movimiento hacia una red de pagos interoperable tiene un catalizador confirmado: la declaración final de la cumbre encargó al Grupo de Trabajo de Pagos de BRICS continuar estudiando la interoperabilidad entre redes de pago y sistemas de mensajería, además de las liquidaciones en monedas nacionales. India también declaró que no existe, por ahora, una propuesta para crear una moneda de BRICS.

La posible vinculación de sistemas como UPI y Pix, junto con el estudio de conexiones entre CBDC, constituye una explicación plausible del giro estratégico. Sin embargo, no hay evidencia suficiente para afirmar que una causa específica haya provocado cambios en los mercados de criptomonedas o en el precio de algún activo. Cualquier relación temporal debe interpretarse como una posibilidad, no como una causalidad confirmada.

Qué significa el giro para los pagos globales

La decisión de BRICS presenta una estrategia menos espectacular que el lanzamiento de una moneda común, pero potencialmente más compatible con las estructuras financieras existentes. Cada país puede conservar su moneda nacional y, al mismo tiempo, buscar canales que permitan liquidar comercio y transferencias de forma bilateral o multilateral. El éxito dependerá de que esos canales alcancen suficiente confiabilidad, liquidez y aceptación entre bancos, empresas y usuarios.

Para los mercados de criptomonedas, el desarrollo abre una discusión sobre el papel que tendrán las redes públicas frente a las plataformas estatales. Los activos como XRP y XLM compiten ofreciendo liquidez y conectividad entre monedas, mientras que BRICS intenta construir interoperabilidad apoyándose en sistemas nacionales y posibles CBDC. Ambas aproximaciones enfrentan desafíos distintos, desde la gobernanza y la regulación hasta la disponibilidad de liquidez y la confianza de los participantes.

El proyecto también podría influir en la forma en que se evalúan las iniciativas de desdolarización. Reducir el uso del dólar no exige necesariamente crear un sustituto único con alcance global, porque también puede lograrse mediante acuerdos de compensación, liquidaciones en monedas locales y conexiones entre redes de pagos instantáneos. Aun así, la ausencia de una moneda común significa que BRICS todavía debe resolver cómo equilibrará las diferencias cambiarias y financieras entre sus miembros.

Por ahora, el bloque ha elegido estudiar y desplegar conexiones antes que anunciar una ruptura monetaria. BRICS Pay permanece en desarrollo, la posible integración de CBDC enfrenta obstáculos y no hay confirmación de que XRP o XLM formen parte de la arquitectura prevista. El siguiente paso será observar si la interoperabilidad pasa de los pilotos y declaraciones políticas a una infraestructura transfronteriza capaz de procesar operaciones reales a escala.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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