Por Canuto  

En medio de un mercado bajista que, según voces de la industria, está empujando a muchos fondos a una “extinción masiva”, dragonfly capital anunció el cierre de su fondo IV por USD $650.000.000. La firma busca capitalizar el giro del sector desde los sueños web3 hacia un enfoque más financiero, con apuestas como polymarket y ethena, mientras reordena su estrategia global tras el endurecimiento regulatorio en China.
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  • Dragonfly capital cerró su fondo IV por USD $650.000.000 en un contexto donde muchos VC cripto sufren caída de acuerdos y dudas de sus LP, según la cobertura de Blockmanity.
  • La firma se apoya en un equipo de cuatro líderes (bo feng, haseeb qureshi, tom schmidt y rob hadick) y en una tesis que prioriza stablecoins, préstamos y mercados frente al hype de ciclos anteriores.
  • Entre sus apuestas destacadas figuran ethena y polymarket, en una narrativa de “comprar en bajas” tras crisis como Terra Luna y FTX.

 


Dragonfly capital anunció el cierre de su fondo IV por USD $650.000.000 en un momento complejo para la industria cripto. De acuerdo con Blockmanity, la recaudación ocurre mientras varios fondos de capital de riesgo enfocados en blockchain enfrentan lo que un integrante del sector describió como una “extinción masiva”. La presión proviene de precios de tokens a la baja y de un foco mediático que se desplaza hacia la inteligencia artificial.

El tamaño del nuevo vehículo contrasta con el ánimo del mercado y funciona como una señal de confianza en el potencial de largo plazo de la tecnología blockchain. Según la fuente, dragonfly no solo busca resistir el ciclo, sino desplegar capital hacia proyectos que considera ganadores. Entre ellos aparecen polymarket y ethena, nombres asociados a mercados de predicción y a un dólar sintético con rendimiento.

La historia también refleja un cambio de prioridades dentro del propio ecosistema. El relato plantea que la narrativa de “web3” de años anteriores perdió peso frente a una tendencia más ligada a infraestructura financiera. En ese marco, dragonfly apuesta por productos que conecten con necesidades concretas, incluso si lucen menos glamorosos que las promesas de redes sociales descentralizadas o gaming con tokens.

Para lectores nuevos, el capital de riesgo en cripto suele operar como un motor de financiación temprana. Apoya equipos y protocolos antes de que tengan tracción masiva, asumiendo riesgos elevados a cambio de retornos potencialmente grandes. En mercados bajistas, ese modelo se tensiona porque baja la liquidez, disminuye el interés de inversionistas institucionales y se complican las rondas de financiamiento.

De puente Asia-Estados Unidos a firma global

Según Blockmanity, dragonfly nació como un puente entre las escenas cripto de Asia y Estados Unidos. La firma fue fundada por bo feng, descrito como una figura clave del mundo tecnológico chino, junto con el primer VC alex pack. Su primer fondo fue de USD $100.000.000 y atrajo patrocinadores vinculados a gigantes tecnológicos asiáticos.

En esa primera etapa, la estrategia de inversión se orientó a infraestructura y servicios con fuerte presencia regional. La cobertura menciona apuestas en exchanges como Bybit y OKX, además de firmas como matrixport. El posicionamiento inicial respondía a una realidad: Asia aportaba usuarios y volumen, mientras Estados Unidos concentraba capital y parte relevante del discurso global.

La nota añade que hubo un quiebre organizacional cuando pack se separó y tomó un rumbo independiente. Pack fundó su propio fondo, hack VC, mientras dragonfly modificó su enfoque bajo nuevos liderazgos. Ese movimiento implicó dejar de lado acuerdos de “fondos de fondos” y construir un equipo con un sesgo más técnico.

El endurecimiento regulatorio en China también redefinió el mapa. Blockmanity señala que, aunque Asia sigue siendo clave por su base de usuarios, dragonfly reorientó inversiones hacia oportunidades globales, en medio de la represión cripto china. La firma habría movido operaciones a Singapur, manteniendo lazos sólidos con la región.

Un equipo de cuatro perfiles y una tesis más amplia

Blockmanity atribuye parte de la ventaja competitiva de dragonfly a un núcleo de cuatro líderes con habilidades complementarias. Bo feng aparece como el fundador reservado, con redes profundas en China y un estilo discreto. El texto lo presenta como un especialista en relaciones, con capacidad para navegar contextos complejos sin exponerse en exceso.

Otro de los nombres centrales es haseeb qureshi, descrito como ex profesional del póker y hoy una voz visible en cripto. La fuente indica que conduce un podcast destacado y que comparte opiniones fuertes en Twitter. También afirma que se incorporó tras el mercado bajista de 2019, empujando una mayor participación en inversiones directas.

El tercer socio destacado es tom schmidt, caracterizado como experto en DeFi proveniente del exchange 0x. Según la nota, schmidt ascendió rápidamente a socio general y se enfocó en identificar cambios tecnológicos. Ese perfil técnico se vuelve relevante cuando la innovación se mueve rápido y una decisión temprana puede definir retornos.

Completa el cuarteto rob hadick, con experiencia fintech y pasado en el fondo de cobertura GoldenTree. Blockmanity sostiene que se sumó durante las caídas de 2022, cuando el mercado enfrentó choques como Terra Luna y FTX. Su aporte se describe como “experiencia de Wall Street”, un enfoque que encaja con la idea de que el cripto está convergiendo hacia finanzas más tradicionales.

Crisis, presión regulatoria y una inversión controversial

La recaudación del fondo IV llega tras años de turbulencia. Blockmanity recuerda el impacto del colapso de Terra Luna y, luego, la caída de FTX, dos episodios que golpearon la confianza del mercado. Aun así, la cobertura afirma que dragonfly desplegó USD $500.000.000 de su fondo III en inversiones que terminaron siendo éxitos.

El contexto chino también aparece como un factor de estrés y reacomodo. La fuente explica que la represión del gobierno forzó una salida de Asia en términos operativos, aunque dragonfly siguió apoyando cadenas centradas en la región. En la práctica, esto sugiere una estrategia híbrida: mantener exposición a usuarios asiáticos sin depender de un solo marco regulatorio.

Otro episodio mencionado por Blockmanity se relaciona con la inversión en tornado cash, una herramienta de privacidad. La nota sostiene que esa exposición generó conversaciones sobre posibles cargos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El texto describe la situación como una “caída rápida”, aunque también afirma que elevó el crédito de dragonfly entre fans del cripto.

En conjunto, estos hitos pintan una firma que operó en un entorno donde el riesgo no es solo tecnológico. También puede ser reputacional, regulatorio y de percepción pública. En un mercado donde los ciclos cambian rápido, la capacidad de adaptación y de lectura política se vuelve tan importante como la selección de proyectos.

Las apuestas: ethena, polymarket y una lectura contrarian

Blockmanity destaca varias inversiones como ejemplo del estilo de dragonfly. Una de las más relevantes es ethena, descrita como un dólar sintético con rendimiento. La fuente afirma que dragonfly lideró una ronda semilla de USD $6.000.000, y que luego el proyecto creció hasta una ronda de USD $100.000.000 en la que participó Fidelity.

La nota enfatiza que la tesis de ethena podía parecer arriesgada tras el trauma del colapso de Terra. Sin embargo, el texto sostiene que dragonfly “vio principios fundamentales” y que el resultado fue un crecimiento considerable. La mención resulta significativa porque, en mercados bajistas, las inversiones que recuerdan a narrativas fallidas suelen enfrentar mayor escepticismo.

Otra apuesta subrayada es polymarket, señalado como líder en mercados de predicción. Blockmanity indica que dragonfly participó como inversor en la serie B, después de haber perdido la oportunidad en la etapa semilla y “redimirse” más tarde. En términos de estrategia, esto sugiere flexibilidad para entrar incluso si no se capturó el primer punto de entrada.

El artículo también menciona a rain como una plataforma cripto conforme a leyes, descrita como una victoria temprana del fondo III. Aunque la nota no agrega más métricas, el ejemplo refuerza una orientación a productos que buscan operar dentro de marcos regulatorios. Ese ángulo suele ser relevante cuando el capital institucional exige controles y cumplimiento.

El giro: de promesas web3 a finanzas sobre blockchain

Una de las ideas centrales del texto de Blockmanity es que el sector cambió su meta. En ciclos anteriores, el foco estaba en conceptos como un “Twitter descentralizado”, juegos y una proliferación de tokens. Ahora, la nota plantea que la realidad se orienta a la integración con Wall Street, con énfasis en instrumentos y servicios financieros.

En ese esquema, bitcoin aparece como “efectivo” y ethereum como base para DeFi, según la narrativa de la cobertura. También se menciona una mayor atención a los activos del mundo real, o RWAs, como acciones tokenizadas y fondos de crédito. El mensaje implícito es que la tokenización deja de ser un experimento y se mueve hacia productos que compiten con infraestructura bancaria.

Blockmanity atribuye a tom schmidt una frase que resume el giro: “Este es el mayor cambio meta”. En esa misma línea, el texto afirma que varios fondos cripto ahora se presentan como “fondos fintech”, con el argumento de que pueden ejecutar mejor ciertas estrategias. El posicionamiento se apoya en la idea de que la blockchain puede reducir fricción y costos en mercados tradicionales.

La presencia de rob hadick, con trayectoria en finanzas, aparece como un encaje natural para esa etapa. La nota sostiene que dragonfly busca liderar en stablecoins, préstamos y mercados, descritos como “herramientas aburridas” pero capaces de disrumpir a la banca. El énfasis no está en el espectáculo, sino en productos que mueven dinero y liquidez.

Por qué el fondo IV importa en un momento de “extinción masiva”

Según Blockmanity, los fondos de VC cripto enfrentan hoy un entorno hostil. Se habla de polvo seco que no se despliega, acuerdos que caen y dudas por parte de los LP, o socios limitados que aportan capital. En paralelo, la nota recuerda que firmas grandes como a16z y paradigm recaudaron miles de millones antes, lo que eleva la presión competitiva para los jugadores medianos.

En ese marco, la fuente lista varios “superpoderes” que explicarían la ventaja de dragonfly. El primero es un enfoque contrarian: comprar en bajas durante mercados bajistas. El segundo es la sinergia del equipo, por la mezcla de habilidades que cubre distintos ángulos, desde redes en Asia hasta DeFi y finanzas tradicionales.

El tercer elemento es la comunicación sin adornos. Blockmanity destaca el estilo de qureshi y su disposición a decir lo que piensa, con presencia en redes. El cuarto es el enfoque fintech, alineado con el futuro financiero de la blockchain, lo que conecta con la tesis de stablecoins, crédito y mercados.

Finalmente, la nota sugiere que dragonfly compite con jugadores grandes con la mirada puesta en el auge de RWAs y en “guerras de stablecoins”. Aunque no ofrece pronósticos numéricos, el relato plantea que la batalla se decidirá por productos útiles, acceso a distribución y capacidad de ejecución. En un ciclo de menor tolerancia al humo, el capital busca señales de madurez.

Lectura de fondo: confianza de largo plazo y tensiones abiertas

Blockmanity interpreta el fondo IV de USD $650.000.000 como una señal de esperanza para el mercado cripto. La nota menciona que el cripto alcanzó una capitalización de mercado de USD $1.000.000.000.000 rápidamente, y que la necesidad global crece por motivos como el rechazo a la banca tradicional y la búsqueda de acceso. Ese contexto ayuda a explicar por qué, incluso en inviernos, algunos fondos apuestan a largo plazo.

El texto también reconoce que persisten desafíos estructurales. Se mencionan regulaciones y debates de identidad, como la tensión entre una postura rebelde y la integración con Wall Street. Para muchos actores, esa discusión define el tipo de producto que se construye y la forma en que se negocia con autoridades y sistemas financieros.

En el cierre, Blockmanity recoge una idea atribuida a qureshi: “Decimos en voz alta lo que pensamos”. La frase funciona como una apuesta por transparencia en un sector acusado con frecuencia de vender narrativas exageradas. La nota sugiere que, en un espacio lleno de falsedad, la verdad termina imponiéndose.

Dragonfly, según esa lectura, se prepara para la próxima etapa con capital fresco y una tesis de finanzas en cadena. El texto concluye con un mensaje claro: el “invierno cripto” puede ser “primavera” para quienes despliegan capital con convicción. En ese juego, el tamaño del fondo IV coloca a la firma como un actor a seguir.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

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