OpenAI elevó a USD $750.000 millones su gasto previsto en infraestructura informática hasta 2030. La empresa también anunció un centro de datos propio en Georgia, mientras sus compromisos con proveedores y sus pérdidas financieras generan nuevas dudas.
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- OpenAI aumentó su proyección de gasto en computación desde cerca de USD $600.000 millones hasta aproximadamente USD $750.000 millones para 2030.
- El Proyecto Camellia requerirá una inversión inicial de USD $20.000 millones y tendrá acceso a 3,2 gigavatios de energía entre 2028 y 2032.
- La compañía perdió USD $38.500 millones en 2025, mientras registró USD $13.070 millones en ingresos y USD $34.000 millones en costos y gastos.
🚨 OpenAI prevé gastar USD $750.000 millones en infraestructura de IA hasta 2030
La empresa anunció un centro de datos propio en Georgia con una inversión inicial de USD $20.000 millones
La proyección de gastos aumenta por acuerdos con proveedores de computación en la nube… pic.twitter.com/C2LwQnJQct
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OpenAI elevó a aproximadamente USD $750.000 millones su gasto proyectado en infraestructura informática hasta 2030. La cifra supera los cerca de USD $600.000 millones que la empresa contemplaba a comienzos de este año.
El aumento responde a nuevos acuerdos con proveedores de computación en la nube. La compañía busca garantizar los recursos necesarios para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial cada vez más exigentes.
La expansión refleja una realidad central del sector. Los modelos avanzados necesitan grandes cantidades de chips, centros de datos, electricidad y conexiones de alta capacidad.
Un centro de datos propio en Georgia
OpenAI anunció una inversión de USD $20.000 millones para iniciar la construcción del Proyecto Camellia. El centro estará ubicado en el Savannah Gateway Industrial Hub, dentro del condado de Effingham, Georgia.
La instalación marcará la primera incursión de OpenAI como diseñadora y constructora principal de un centro de datos. Hasta ahora, la empresa alquilaba capacidad de chips a proveedores como Oracle y Amazon Web Services.
Sachin Katti, vicepresidente de estrategia de computación de OpenAI, confirmó que la empresa ya adquirió el terreno. La compañía también selecciona al socio que construirá y operará el sitio.
OpenAI firmó un contrato con Georgia Power para recibir 3,2 gigavatios de energía. El suministro está previsto para el periodo comprendido entre 2028 y 2032.
La energía destinada al centro de Effingham County será adicional a la capacidad que OpenAI ya aseguró mediante acuerdos con otros proveedores. Esto muestra la escala del proyecto y su demanda potencial sobre la red eléctrica.
La carrera por los chips y la capacidad informática
La empresa contrató a Brent Mayo para reforzar la ejecución de sus planes de infraestructura. Mayo participó en la construcción de la infraestructura del centro de datos de xAI, la compañía de Elon Musk.
Tras abandonar xAI a comienzos de este año, Mayo tuvo un papel clave en el campus del supercomputador Colossus. En Memphis, gestionó la adquisición y puesta en marcha de grandes clústeres de chips para inteligencia artificial.
En OpenAI ocupará el cargo de jefe de construcción y entrega de centros de datos. Su función incluirá supervisar los cronogramas de los socios de la nube.
Mayo también contribuirá directamente al desarrollo de la instalación en Georgia. Reportará a Uday Ruddarraju, quien fue promovido este mes a director de tecnología de capacidades de computación de OpenAI.
La estructura muestra que OpenAI está creando capacidades internas para coordinar proyectos de gran escala. El reto consiste en sincronizar terrenos, energía, chips, construcción y operación tecnológica.
Compromisos con Oracle, Amazon y Microsoft
OpenAI ya mantiene varios acuerdos importantes para ampliar su capacidad de centros de datos. Entre ellos figura un contrato con Oracle que cubre 6 gigavatios de capacidad.
La compañía también amplió su acuerdo con Amazon Web Services. El compromiso tiene un valor de USD $138.000 millones distribuidos durante ocho años.
Además, OpenAI asumió una promesa separada de USD $250.000 millones en gastos incrementales mediante Microsoft Azure. La energía del proyecto en Georgia se sumará a estos compromisos existentes.
Estos acuerdos apuntan a una estrategia diversificada. OpenAI depende de varios proveedores para acceder a infraestructura, chips y capacidad operativa sin concentrar todo el despliegue en una sola plataforma.
Sin embargo, los compromisos también elevan la presión financiera. La empresa deberá sostener contratos de largo plazo mientras intenta aumentar sus ingresos con productos de inteligencia artificial.
Preocupaciones sobre ingresos y pérdidas
La proyección de USD $750.000 millones representa el último aumento dentro de una trayectoria de gasto que ha generado atención dentro de OpenAI. La directora financiera Sarah Friar expresó en privado dudas sobre la capacidad de la empresa para cumplir futuros contratos.
Su preocupación se relaciona con el crecimiento de los ingresos. Si la facturación no avanza al ritmo de los compromisos, OpenAI podría enfrentar dificultades para cubrir la capacidad informática contratada.
El debate aumentó después de que el director ejecutivo Sam Altman afirmara públicamente que OpenAI planeaba gastar USD $1,4 billones en capacidad de computación. Esa cifra provocó inquietud entre los observadores.
Posteriormente, Friar corrigió el registro ante los inversores. La directora financiera señaló que el gasto real proyectado hasta 2030 rondaba los USD $600.000 millones.
La nueva proyección de USD $750.000 millones vuelve a elevar el nivel de compromiso. El cambio ocurre mientras OpenAI avanza hacia una posible oferta pública.
El salto histórico del gasto en computación
Greg Brockman, presidente de OpenAI, reveló durante su testimonio en la demanda de la empresa contra Elon Musk que el gasto de computación previsto para 2026 asciende a USD $50.000 millones.
La cifra representa un salto frente a los aproximadamente USD $30 millones que OpenAI gastó en computación durante 2017. La comparación ilustra la transformación de la compañía en menos de una década.
La expansión no se limita a servidores. También implica contratos energéticos, construcción industrial, adquisición de chips y contratación de ejecutivos especializados.
El crecimiento de la infraestructura se relaciona con la competencia entre los principales desarrolladores de modelos. Cada empresa busca asegurar recursos antes de que aumente la escasez de chips y capacidad eléctrica.
Para los inversores, el desafío consiste en valorar el potencial de crecimiento frente al costo de mantener esa expansión. El mercado aún debe determinar si los ingresos futuros justificarán compromisos de semejante magnitud.
Resultados financieros y riesgos del modelo
Documentos financieros auditados mostraron que OpenAI perdió USD $38.500 millones en 2025. Durante ese año, la compañía generó USD $13.070 millones en ingresos.
Los costos y gastos totales alcanzaron USD $34.000 millones. Estas cifras evidencian la distancia entre la facturación actual y el nivel de inversión necesario para sostener sus operaciones.
Las pérdidas no prueban por sí solas que la estrategia sea inviable. En sectores tecnológicos emergentes, las empresas suelen invertir antes de alcanzar una escala suficiente de ingresos.
No obstante, los contratos de computación crean obligaciones específicas. OpenAI necesita convertir el uso de sus modelos en ingresos recurrentes para financiar centros de datos, chips y energía.
La combinación entre una infraestructura propia y acuerdos externos podría ofrecer mayor control operativo. También podría aumentar la exposición de la compañía a costos fijos, retrasos de construcción y variaciones en la demanda.
Según The Wall Street Journal, los nuevos acuerdos con proveedores de nube impulsaron la proyección más alta. La información coloca el plan de OpenAI entre las mayores apuestas corporativas por la infraestructura de inteligencia artificial.
El Proyecto Camellia será una prueba concreta de esa estrategia. Su desarrollo permitirá observar cómo OpenAI administra energía, construcción y operación sin depender únicamente de instalaciones alquiladas.
La empresa aún debe coordinar varios calendarios y socios. Mientras tanto, sus resultados financieros mantendrán bajo escrutinio la velocidad con que transforma inversión en ingresos.
La carrera por la capacidad informática continúa redefiniendo el negocio de la IA. OpenAI apuesta por una expansión sin precedentes, pero el tamaño de sus compromisos también amplifica las consecuencias de cualquier desaceleración.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
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