Por Canuto  

NASA desarrolla robots humanoides para que ayuden a las tripulaciones en tareas cotidianas y de riesgo, desde transportar carga hasta abrir escotillas, con el objetivo de reducir peligros y liberar tiempo para la exploración.
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  • El equipo de Robótica Diestra trabaja en sistemas que puedan colaborar con astronautas durante futuras misiones a la Luna y, posiblemente, a Marte.
  • La NASA prueba tecnologías en iMETRO, un centro con espacios simulados que incluyen hábitats, rovers y terrenos rocosos.
  • Una demostración de PickNik mostró un brazo robótico que identifica una escotilla, la abre y transporta bolsas de carga.


NASA prepara robots humanoides para apoyar futuras misiones a la Luna

La NASA trabaja en robots capaces de colaborar con astronautas durante futuras misiones a la Luna y, posiblemente, a Marte. La iniciativa no busca reemplazar a los exploradores, sino permitir que las tripulaciones deleguen labores rutinarias o peligrosas y dediquen más tiempo a investigar y explorar, según un reportaje de Yahoo Tech sobre el trabajo del equipo de Robótica Diestra de la agencia.

En el Centro Espacial Johnson, en Houston, investigadores combinan desarrollo de software y mecatrónica, es decir, la interacción entre programación y hardware. El desafío va más allá de construir una máquina que camine o manipule objetos: los robots deberán funcionar en condiciones espaciales hostiles, con polvo lunar dañino y exposición intensa a la radiación solar, además de operar en entornos de microgravedad durante las etapas que lo requieran.

Una década larga de desarrollo robótico

La NASA lleva más de una década trabajando en robots bípedos, y el desarrollo de estas máquinas no empezó con los planes actuales para la Luna. Valkyrie, el primer prototipo de robot erguido de la agencia, quedó terminado en 2013; desde entonces, investigadores han probado y refinado sus capacidades junto con las de Robonaut 2, otro proyecto de la NASA.

La agencia describe a Robonaut 2 como su primer robot de dos piernas y señala que ya visitó la Estación Espacial Internacional. En el caso de Valkyrie, la NASA lo presenta como su primer robot erguido. Ambos proyectos forman parte de más de 15 años de investigación y pruebas orientadas a integrar robots en las operaciones de tripulaciones espaciales.

El líder del equipo de Robótica Diestra, Shaun Azimi, explicó que construir un robot espacial “muy capaz, confiable y digno de confianza” resulta más complejo que desarrollar uno para la Tierra. La máquina debe responder de manera predecible cuando el entorno impone riesgos que pueden afectar tanto el equipo como a las personas que dependen de él, una exigencia que vuelve esenciales la fiabilidad y la seguridad.

Azimi señaló que el objetivo del equipo no consiste en sustituir a los exploradores humanos, sino en hacer que su trabajo sea más seguro y sostenible. Esa distinción también define el tipo de tareas que la NASA busca automatizar: no se trata de quitar a los astronautas de la misión, sino de reducir su exposición a peligros y aprovechar mejor el tiempo de la tripulación.

Pruebas antes de llegar a la superficie lunar

Para evaluar tecnologías antes de utilizarlas en una misión, la NASA desarrolló el Banco de Pruebas Integrado de Evaluación Móvil para Operaciones de Robótica, conocido como iMETRO. Ubicado en el Centro Espacial Johnson, el espacio ofrece a la agencia y a empresas privadas un entorno donde pueden probar sistemas que podrían apoyar actividades cotidianas, como el mantenimiento de bases lunares y los experimentos de investigación.

iMETRO reúne varios escenarios de simulación, entre ellos rovers de exploración lunar, espacios habitacionales y un recinto exterior rocoso diseñado para imitar la superficie de la Luna. En lugar de limitar las pruebas a un laboratorio convencional, esos ambientes permiten observar cómo interactúan los robots con entornos y objetos que se aproximan a los de una operación espacial.

Ese tipo de pruebas también permite identificar fallos antes de que ocurran durante una misión, incluidos problemas que los desarrolladores quizá no habían anticipado. En un contexto donde la tripulación y el equipo dependen de sistemas que deben funcionar en condiciones difíciles, encontrar errores en tierra puede ayudar a ajustar tanto el hardware como el software antes de que los astronautas confíen en ellos.

El equipo de Robótica Diestra es un subcomponente de la Rama de Tecnología de Sistemas Robóticos de la NASA. Su trabajo abarca la mecatrónica y el software, dos aspectos que deben integrarse para que un robot pueda percibir una tarea, interpretar qué debe hacer y ejecutar movimientos útiles sin convertir una operación sencilla en una nueva fuente de riesgo.

De transportar bolsas a proteger a la tripulación

Algunas de las aplicaciones más prácticas de estos robots pueden parecer poco espectaculares: transportar equipos, abrir accesos o realizar reparaciones. Sin embargo, esas labores pueden requerir esfuerzo físico o exponer a los astronautas a situaciones peligrosas, por lo que delegarlas podría reducir el riesgo de lesiones y liberar horas para actividades que dependen más directamente del juicio y la experiencia humanos.

En una prueba reciente, la empresa PickNik evaluó un nuevo software que guía un brazo robótico para reconocer la escotilla de una nave espacial, abrirla y luego trasladar bolsas de carga. La demostración muestra una secuencia concreta de acciones, desde identificar un objeto hasta manipularlo y moverlo, en vez de limitarse a probar movimientos aislados del brazo.

La NASA no presenta esa labor como un reemplazo de la tripulación, sino como una forma de hacer que sus integrantes sean más efectivos en lo que hacen mejor. Si un robot se encarga de llevar carga o de asistir en una reparación, los astronautas pueden concentrarse en trabajar juntos en investigación y exploración, actividades que siguen ocupando un lugar central en las misiones humanas.

“Si podemos enviar robots más capaces, podemos reducir el riesgo y hacer que las personas sean más efectivas al hacer lo que las personas hacen mejor”, dijo Azimi. La frase resume la lógica del programa: máquinas que apoyen el trabajo humano en lugar de desplazarlo, mientras la NASA prueba qué tareas pueden automatizarse de forma confiable antes de llevar esos sistemas a la Luna o, eventualmente, a Marte.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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