La Oficina Nacional de Auditoría advierte que los ciberdelincuentes podrían provocar disrupciones severas en la cadena de suministro de alimentos del Reino Unido, después de los ataques contra Marks & Spencer y Co-op.
***
- La NAO ubicó los ciberataques entre las principales amenazas para la cadena alimentaria británica.
- Marks & Spencer estimó en aproximadamente GBP £300 millones el costo total de un ataque ocurrido en 2025.
- Co-op confirmó el robo de datos de 6,5 millones de miembros durante una intrusión registrada el año pasado.
La digitalización y la búsqueda de eficiencia han reducido costos para las empresas y consumidores británicos, pero también dejaron más expuesta la cadena de suministro de alimentos ante ataques informáticos.
La Oficina Nacional de Auditoría del Reino Unido advirtió que los ciberdelincuentes podrían provocar interrupciones graves si atacan los sistemas en línea utilizados por productores, distribuidores y minoristas de alimentos. El organismo incluyó estas amenazas entre los principales riesgos para una cadena que ya sufrió impactos operativos durante los ataques registrados en 2025 contra Marks & Spencer y Co-op, dos de los principales minoristas del país, detalla The Register.
Una amenaza que puede alcanzar los precios y el abastecimiento
El riesgo no se limita a la pérdida de información o al cierre temporal de una plataforma digital, porque los sistemas informáticos coordinan inventarios, almacenes, pedidos, pagos y entregas. Cuando una empresa desconecta parte de esa infraestructura para contener una intrusión, la consecuencia puede trasladarse rápidamente desde sus operaciones internas hasta los estantes de los supermercados y las compras realizadas por internet.
La NAO señaló que los ciberataques ya incrementaron los costos operativos de compañías de la cadena alimentaria y, en ciertos casos, interrumpieron sus actividades diarias al afectar sistemas digitales centrales. El organismo fiscalizador también vinculó la protección frente a adversarios cibernéticos con los factores que pueden influir en la inflación de los precios de los alimentos, aunque no presentó una estimación específica sobre cuánto podrían aumentar los productos por este motivo.
Gareth Davies, jefe de la Oficina Nacional de Auditoría, afirmó que las disrupciones recientes demostraron la resiliencia de la cadena de suministro británica, pero advirtió que los riesgos aumentan tanto en probabilidad como en gravedad. Davies sostuvo que el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales, conocido como Defra, debe aprender de las medidas aplicadas en otros países y fortalecer la preparación para emergencias mediante pruebas con gobiernos locales y empresas del sector.
La advertencia adquiere importancia porque el modelo de suministro se desarrolló priorizando la eficiencia, una estrategia que permite reducir costos para las compañías y, potencialmente, para los consumidores. Sin embargo, esa misma concentración en procesos ajustados y dependientes de sistemas digitales puede dejar menos margen para resistir un ataque prolongado, especialmente cuando varias empresas necesitan los mismos servicios tecnológicos o logísticos para mantener el flujo de mercancías.
Las lecciones de Marks & Spencer y Co-op
Marks & Spencer estimó que el ciberataque sufrido en abril de 2025 le costará aproximadamente GBP £300 millones en total. Una de las primeras medidas adoptadas por el minorista consistió en desconectar sus sistemas de gestión de almacenes, una decisión destinada a contener el incidente que afectó negativamente los pedidos realizados en línea y las compras en tiendas físicas.
El episodio mostró cómo una decisión de seguridad puede producir efectos comerciales inmediatos, incluso cuando busca limitar el alcance de una intrusión. Al quedar comprometida la coordinación de los almacenes, la empresa enfrentó dificultades para procesar pedidos y mantener con normalidad la relación entre sus inventarios, sus centros de distribución y los puntos de venta.
Co-op también confirmó que los atacantes robaron datos de 6,5 millones de miembros de la organización durante un ciberataque ocurrido el año pasado. La extracción de información añadió una dimensión de privacidad y confianza al problema, mientras la dependencia de las plataformas digitales expuso la conexión entre los sistemas corporativos y la atención cotidiana a millones de consumidores.
Ambos casos llevaron a organizaciones de la cadena de suministro de alimentos a reportar costos superiores e interrupciones de sus operaciones diarias. El informe de la NAO indicó que varias entidades están realizando inversiones sustanciales para gestionar la amenaza y responder a los incidentes, aunque la presión económica general sobre las empresas dificulta financiar estas medidas y otras acciones destinadas a mejorar la resiliencia.
La preparación del gobierno enfrenta sus propios límites
Defra informó que desde 2023 realiza ejercicios específicos sobre alimentos, enfocados en poner a prueba las respuestas ante un incidente cibernético que afecte al sector. Estas prácticas buscan examinar la coordinación entre las autoridades y las empresas, un aspecto necesario porque una interrupción puede propagarse entre distintos eslabones y no quedar confinada al negocio inicialmente atacado.
La NAO consideró que Defra debe trabajar estrechamente con la industria para ayudar a prevenir choques severos y preparar respuestas más eficaces. También planteó la necesidad de probar los planes de emergencia junto con los gobiernos locales y los actores privados, ya que la capacidad de mantener el suministro dependerá de decisiones coordinadas durante una crisis.
El propio departamento, sin embargo, arrastra limitaciones tecnológicas que pueden complicar su capacidad de ofrecer asesoría especializada al sector. En 2023 reconoció que dos tercios de sus interacciones con sus 21 millones de clientes todavía requerían formularios en papel, después de décadas de iniciativas destinadas a digitalizar los servicios públicos.
Además, el 30% de sus aplicaciones no contaba con soporte en ese mismo periodo, una situación que evidencia la dificultad de mantener actualizada una infraestructura tecnológica amplia. Estas cifras no prueban por sí mismas que el gobierno carezca de capacidad para responder a un ataque contra la cadena alimentaria, pero sí explican por qué la cooperación con empresas y autoridades locales resulta central para cubrir las posibles brechas.
Un horizonte de mayor vulnerabilidad
Defra y los participantes de la cadena de suministro consideran que los riesgos están aumentando, mientras las empresas destinan recursos a enfrentar amenazas cibernéticas cada vez mayores. No obstante, la presión financiera puede obligar a priorizar la continuidad inmediata del negocio sobre inversiones preventivas cuyos beneficios solo aparecen cuando se evita o se contiene una crisis.
El organismo fiscalizador indicó que el departamento gubernamental tiene menos confianza en la capacidad de las empresas para resistir impactos sin intervención estatal durante los próximos cinco a diez años. Esa evaluación refleja la combinación de riesgos crecientes y la posibilidad de disrupciones más severas, no una predicción de que vaya a ocurrir un ataque concreto en ese periodo.
Para los consumidores, el problema puede manifestarse como falta temporal de productos, retrasos en entregas, dificultades para comprar por internet o mayores costos operativos trasladados a los precios. Para las compañías, una intrusión puede implicar gastos de recuperación, pérdida de ventas, exposición de datos y la necesidad de desconectar sistemas esenciales, como ocurrió con la gestión de almacenes de Marks & Spencer.
La advertencia británica plantea una conclusión más amplia: la eficiencia de una cadena alimentaria no puede medirse únicamente por su capacidad para reducir costos en condiciones normales. También debe evaluarse por su capacidad de mantener el abastecimiento cuando los sistemas digitales fallan, los atacantes interrumpen las operaciones y las empresas necesitan coordinarse con el Estado para evitar que un incidente tecnológico se convierta en una crisis de alimentos.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Jaguar Land Rover recortará 4.000 empleos y reducirá su punto de equilibrio
Bitcoin
Starcloud quiere minar BTC en el espacio, pero sus costos podrían ser astronómicos
China
Unitree presenta un robot humanoide que, según la empresa, predice sus movimientos en tiempo real
Estados Unidos