Por Canuto  

Italia aspira a captar EUR 36.900 millones para centros de datos hasta 2036 y multiplicar por cinco su capacidad de cómputo antes de 2031. Sin embargo, la enorme brecha entre las solicitudes de conexión eléctrica y los proyectos que avanzan, junto con un historial de ejecución incompleta, plantea dudas sobre cuánto de esa ambición llegará a construirse.
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  • La asociación del sector proyecta EUR 36.900 millones de inversión de capital en centros de datos comerciales hasta 2036.
  • La capacidad de TI podría subir de 460 MW en 2025 a unos 2,3 GW en 2031, impulsada por la IA y la nube.
  • Las solicitudes eléctricas superan ampliamente los proyectos avanzados, mientras el sector ejecutó cerca del 68% de la inversión prevista entre 2023 y 2025.


Sumario: La expansión depende de que la demanda de IA y computación en la nube se convierta en proyectos con energía disponible, permisos y ejecución efectiva.

Italia apuesta por USD $41.500 millones en centros de datos, con la red eléctrica como prueba clave

Italia busca ampliar su presencia en la infraestructura digital europea con una proyección de EUR 36.900 millones en inversión de capital para centros de datos comerciales hasta 2036. El cálculo, equivalente a USD $41.500 millones, aparece en un estudio de la Italian Datacenter Association publicado el 8 de octubre de 2026 y citado por Bloomberg; la asociación vincula el crecimiento esperado con la demanda de inteligencia artificial (IA) y servicios en la nube.

La previsión supone una oportunidad de escala, pero no equivale a capital ya comprometido ni a instalaciones listas para operar. El propio panorama descrito por el sector contrapone el interés inversor con obstáculos concretos: la capacidad de la red eléctrica, la infraestructura energética, los permisos y una ejecución histórica inferior a la inversión prevista.

Una expansión ambiciosa, impulsada por IA y nube

La capacidad de TI de los centros de datos comerciales italianos se situaba en 460 megavatios en 2025, según el estudio. La asociación espera que alcance aproximadamente 2,3 gigavatios para 2031, un salto cercano a cinco veces en unos seis años que dimensiona la rapidez del crecimiento previsto, aunque todavía depende de que los proyectos anunciados se concreten.

La demanda de cargas de trabajo de IA y de servicios de computación en la nube es el principal motor que identifica la organización sectorial. En términos prácticos, ambos usos requieren infraestructura informática capaz de procesar y alojar servicios digitales; por eso, el estudio relaciona su expansión con la necesidad de ampliar la capacidad de los centros de datos comerciales.

La proyección de inversión llega en un momento en que Italia quiere ganar peso en la infraestructura europea para IA, pero el monto anunciado debe leerse como una expectativa a largo plazo. La cifra reúne inversión de capital que el sector anticipa hasta 2036, no un desembolso que ya se haya ejecutado ni una garantía de que todos los proyectos previstos obtendrán acceso a energía.

Ese matiz resulta importante para evaluar la distancia entre ambición y capacidad operativa. El objetivo intermedio de 2,3 gigavatios para 2031 exige que una parte considerable de la cartera de proyectos avance desde las solicitudes iniciales hasta instalaciones terminadas, y el propio estudio señala que la conexión a la red constituye un cuello de botella en esa conversión.

Milán concentra el mercado y aparecen nuevos polos

Milán y la región de Lombardía siguen concentrando el núcleo del mercado italiano de centros de datos. A la vez, los proyectos más recientes comienzan a aparecer en Piamonte, Puglia y Cerdeña, una expansión geográfica que el estudio atribuye en gran medida a iniciativas gubernamentales dirigidas a acelerar los permisos.

La dispersión de proyectos más allá del principal centro del sector puede ampliar el mapa de inversiones, aunque no elimina los requisitos que cada instalación debe superar. La rapidez de los permisos es una parte del proceso, pero la disponibilidad de infraestructura energética y la conexión con la red siguen condicionando que un anuncio se transforme en capacidad operativa.

La investigación asocia EUR 6.800 millones en inversiones de programas vinculados al gobierno con Lombardía y Cerdeña. El dato muestra que ambas regiones forman parte de la estrategia de despliegue descrita, pero la información disponible no desglosa cuánto corresponde a cada territorio ni permite tratar el monto como gasto ya ejecutado.

La combinación de un centro consolidado y nuevos destinos plantea un reto de coordinación para el crecimiento del sector. Si los proyectos en Piamonte, Puglia y Cerdeña avanzan, podrían contribuir a una expansión menos concentrada; aun así, el estudio no presenta esa posibilidad como un resultado asegurado, sino dentro de un escenario sujeto a permisos, energía y entrega efectiva.

La red eléctrica separa las solicitudes de los proyectos avanzados

Las solicitudes para conectarse a la red eléctrica nacional de Italia han llegado a un rango de entre 60 gigavatios y más de 100 gigavatios, según el estudio. Además, se registraron más de 100 gigavatios de solicitudes solo entre 2025 y 2026, cifras que muestran un volumen de interés muy superior a la capacidad que ya se encuentra en etapas avanzadas.

De ese conjunto de solicitudes, solo alrededor de 1,9 gigavatios han pasado a fases avanzadas. La diferencia no significa que todas las demás propuestas vayan a desaparecer, pero sí advierte que una solicitud de conexión no equivale a una central de cómputo construida, energizada y lista para prestar servicios.

La distancia entre el volumen solicitado y los proyectos avanzados es una señal central para interpretar la proyección de crecimiento. Si la capacidad en fases avanzadas no progresa, el objetivo de alcanzar unos 2,3 gigavatios de capacidad de TI en 2031 quedaría expuesto a demoras; por eso, el ritmo de conversión de solicitudes en proyectos concretos será un indicador clave.

El estudio identifica como obstáculos la capacidad de la red eléctrica, la infraestructura energética y los trámites regulatorios. Son factores distintos, aunque conectados: un permiso más rápido puede reducir una demora administrativa, pero no resuelve por sí solo las limitaciones de suministro ni garantiza que la infraestructura necesaria esté disponible cuando una instalación la requiera.

El historial de ejecución y la respuesta del gobierno

La asociación también pone en contexto sus expectativas con la inversión ejecutada en años recientes. Entre 2023 y 2025, el sector gastó EUR 7.100 millones de los EUR 10.500 millones proyectados, lo que representa una tasa de ejecución aproximada del 68% y deja una brecha entre los planes anunciados y el capital finalmente desplegado.

Ese antecedente no demuestra que la proyección hasta 2036 vaya a repetir el mismo resultado, pero sí ofrece una referencia para valorar el optimismo del pronóstico. Si la proporción se mantuviera, la inversión efectivamente realizada quedaría por debajo de los EUR 36.900 millones proyectados; esa es una posibilidad condicional, no una cifra alternativa publicada por el estudio.

El gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni ha adoptado medidas para volver más atractivo el país para este tipo de construcciones, de acuerdo con la información del estudio. Entre ellas figuran otorgar tratamiento prioritario a los centros de datos y agilizar los permisos, en un esfuerzo por facilitar proyectos ligados a la expansión de la infraestructura digital.

La política de permisos puede ayudar a reducir una parte de las trabas, pero el reporte también deja claro que la ejecución depende de elementos que van más allá del trámite. La red y la infraestructura energética siguen en el centro del desafío, de modo que la capacidad real de Italia para atraer inversiones dependerá de cuántos proyectos consigan acceso efectivo a energía y lleguen a operar.

Qué conviene observar en adelante

Para quienes evalúan la exposición al sector, la tasa de ejecución del 68% es uno de los datos más relevantes del estudio, porque obliga a distinguir entre anuncios y despliegue realizado. La cifra no invalida el potencial asociado con IA y nube, pero sugiere que las proyecciones de inversión deben leerse con cautela y contrastarse con avances verificables en cada proyecto.

El siguiente indicador señalado por el panorama del sector es la evolución de los 1,9 gigavatios que ya están en fases avanzadas. Su crecimiento permitiría medir si las solicitudes eléctricas comienzan a traducirse en proyectos con posibilidades concretas de entrega, en lugar de permanecer como intenciones de conexión que todavía no superan las primeras etapas.

También será relevante comprobar si la capacidad de TI se acerca a la meta de unos 2,3 gigavatios para 2031. Para llegar a ese nivel, Italia necesitará una conversión sostenida de solicitudes en instalaciones reales, además de resolver los límites de la red, las necesidades energéticas y los obstáculos regulatorios que la asociación identifica.

En conjunto, el pronóstico dibuja una oportunidad significativa para Italia, pero no un resultado garantizado. La inversión de EUR 36.900 millones y el salto de capacidad dependen de que el impulso de la IA y la nube encuentre condiciones materiales para sostenerse, y la distancia entre las solicitudes y las fases avanzadas ofrece una medida concreta de lo que aún falta por resolver.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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