Por Canuto  

Honeywell presentó Forge Cognition, una plataforma desarrollada con tecnología de Nvidia y Dell que combina agentes de IA y gemelos digitales para administrar edificios. La compañía afirma que puede conectarse con implementaciones existentes. Aunque el sistema contempla un modo autónomo, su CTO afirma que, por ahora, los operadores humanos seguirán tomando las decisiones y revisando las recomendaciones.
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  • En la sede de Nvidia, Honeywell reporta hasta 90% menos alertas innecesarias relacionadas con el sistema de gestión del edificio.
  • La compañía identificó un potencial de cerca de 10% de eficiencia energética en Voyager, pero aclaró que ese ahorro aún no se ha materializado.
  • Forge Cognition también se prueba en otros edificios y sectores; la autonomía total dependerá de cada cliente y de la confianza en el sistema.


Honeywell apuesta por edificios con IA, pero mantiene la autonomía bajo llave

Un cerebro digital con supervisión humana

Honeywell Technologies lanzó Forge Cognition, una plataforma que combina agentes de inteligencia artificial y gemelos digitales para interpretar y gestionar sistemas de edificios. La propuesta, desarrollada con tecnología de Nvidia y Dell, conecta la IA con equipos que regulan la climatización, la seguridad y el suministro de energía. Honeywell indicó que la plataforma puede conectarse con implementaciones existentes de sus clientes, pero la empresa aún no permite que el software opere de manera autónoma.

Suresh Venkatarayalu, director de tecnología de Honeywell, explicó a Fortune que la plataforma dispone de tres modos: manual, semiautónomo y autónomo. La compañía no ha habilitado el tercero, de modo que los agentes pueden analizar condiciones y recomendar acciones, mientras los operadores humanos conservan la decisión final sobre los sistemas físicos.

Venkatarayalu estima que la empresa podría mantener este esquema durante los próximos dos o tres años, aunque la decisión posterior corresponderá a cada cliente. El ejecutivo sostuvo que no desplegaría agentes sin un sistema de control, una postura que refleja el cuidado requerido al aplicar software a infraestructuras de las que dependen las personas.

La cautela contrasta con la descripción comercial de una plataforma capaz de coordinar acciones entre sistemas existentes. En la práctica, Honeywell presenta Forge Cognition como un “cerebro detrás del edificio” que, por ahora, aconseja y aprende con la retroalimentación de sus operadores en lugar de tomar el control por sí mismo.

La sede de Nvidia como prueba en condiciones reales

El proyecto con Nvidia comenzó tras una conversación en el CES de enero, cuando directivos de la compañía preguntaron cuál sería el cliente que demostraría el funcionamiento del sistema. El CEO de Honeywell, Vimal Kapur, propuso que Nvidia asumiera ese papel, y la empresa aceptó poner a prueba la tecnología en Voyager, su sede de aproximadamente 750.000 pies cuadrados en Santa Clara.

Honeywell y Nvidia fijaron un plazo de 90 días para mostrar avances antes del día del inversor de Honeywell en junio. Scott Ekman, responsable de operaciones y bienes raíces de Nvidia, buscaba resultados vinculados con objetivos del negocio, por lo que los equipos definieron cinco metas, midieron el desempeño inicial y siguieron semana a semana cerca de 900 equipos.

Para finales de abril, Honeywell ya contaba con material para una demostración en vivo de tres minutos. La primera meta consistió en filtrar las alarmas del sistema de seguridad y control de accesos, donde Venkatarayalu dijo que entre 90% y 95% de las alertas eran falsas y que Nvidia destinaba de ocho a nueve personas por turno a revisarlas.

Honeywell entrenó el modelo de código abierto Nemotron de Nvidia con sus propios conocimientos de ingeniería para separar las alertas relevantes del ruido. La compañía afirma que en Voyager el sistema redujo hasta 90% las alertas innecesarias asociadas al Building Management System, y permite que los operadores revisen las clasificaciones y señalen si están de acuerdo con cada decisión.

Alarmas, consumo energético y gemelos digitales

La revisión humana cumple una función práctica además de mantener el control operativo: ayuda a que el personal entienda cómo llega el agente a sus conclusiones. Venkatarayalu describió ese diseño como una forma de mantener al operador en el circuito y facilitar que aprenda a confiar en el sistema sin dejar de cuestionar sus resultados.

La segunda meta del proyecto en Voyager fue el consumo energético. Los agentes desglosaron la factura por piso, zona y periodos de máxima y baja demanda, y detectaron zonas donde la calefacción seguía operando con una temperatura estándar cercana a 58 grados, sin ajustarse a las condiciones exteriores.

Honeywell dijo haber identificado un potencial de cerca de 10% de eficiencia energética al comprender y optimizar mejor las condiciones de operación. Esa cifra representa una oportunidad detectada, no un ahorro ya conseguido, distinción importante mientras los equipos todavía estudian cómo traducir las recomendaciones en resultados medibles para el edificio.

Forge Cognition también permite que los operadores consulten el rendimiento de los activos y exploren una réplica digital de Voyager. Esa representación se construyó con Omniverse, el software de simulación de Nvidia, y permite navegar desde el edificio hasta un piso, una zona o una máquina; Dell, por su parte, suministra los servidores que ejecutan la plataforma en las instalaciones.

Aprender las prioridades de cada cliente

Honeywell describe la evolución frente a los sistemas de automatización tradicionales como el paso de “ver y actuar” a “pensar y aprender”. Los sensores ya recogían datos y los operadores respondían a ellos; ahora, los modelos de IA interpretan esas señales con apoyo de la base instalada de Honeywell y sus documentos de ingeniería.

La retroalimentación de los trabajadores permite ajustar las respuestas del sistema a las condiciones de cada lugar. Venkatarayalu señaló que en el campus de Honeywell en Bangalore el objetivo principal era ahorrar energía, mientras que en Voyager los responsables de Nvidia priorizaron la comodidad de quienes utilizan el edificio.

Por eso, el aprendizaje no consiste únicamente en reconocer el funcionamiento de los equipos: también requiere entender qué intenta conseguir cada operador. Venkatarayalu definió la autonomía como una versión ampliada de la automatización y afirmó que, antes de activarla, el sistema debería alcanzar una precisión de “10 de 10” de manera constante.

El ejecutivo presenta la herramienta como asistencia para el personal, no como sustitución de sus funciones. En Estados Unidos, dijo, existe escasez de mano de obra, mientras que en otros mercados falta personal con experiencia; según su relato, Ekman comparó el desempeño actual del sistema con el de los operadores de edificios mejor entrenados de Nvidia, cuyo equipo tardó entre 10 y 15 años en formarse.

Despliegue comercial y nuevas pruebas

La necesidad de anticipar fallas también pesa en la propuesta, porque algunos repuestos pueden tardar entre seis y 18 meses en llegar. Conocer con anticipación qué componente podría fallar permite a los equipos planificar mejor, aunque la compañía no presentó esa capacidad como una garantía de que evitará todas las interrupciones.

Nvidia quiere que su propio personal aprenda a mantener el proceso de retroalimentación de los modelos. Según Venkatarayalu, la empresa firmará un contrato de servicios después de que los ingenieros de Honeywell capaciten al equipo de operaciones y al ingeniero jefe de Nvidia para que puedan seguir aportando información al sistema.

Deepu Talla, vicepresidente de robótica e IA de borde de Nvidia, describió el lanzamiento como una incorporación de inteligencia a los sistemas complejos que gestionan edificios e instalaciones industriales. La plataforma representa además un nuevo producto importante para Honeywell Technologies, la compañía enfocada en automatización tras las separaciones de sus negocios de materiales avanzados y aeroespacial.

Solstice Advanced Materials comenzó a operar por separado en octubre de 2025, mientras que el negocio aeroespacial empezó a cotizar de forma independiente en junio de 2026. Honeywell afirma que su cartera existente abarca 350.000 sitios, pero no ha indicado cuántos adoptarán Forge Cognition; la compañía vincula su historia con un regulador de hornos patentado en 1885.

En agosto, Venkatarayalu describió el proyecto Voyager como un punto de inflexión y dijo que el siguiente paso sería convertir a Nvidia en cliente de pago, con un despliegue dimensionado y operado por el equipo de servicios de Honeywell. Nvidia también evalúa otros edificios, posiblemente dos o tres en Estados Unidos y uno en Berlín, aunque la selección aún no está definida.

Honeywell prueba la plataforma, además, en el Hotel Fairmont de Dubái, el centro comercial NEX de Singapur y sus campus de Bangalore y Richardson, Texas. Venkatarayalu dijo que la empresa eligió 12 sitios de prueba en 12 industrias distintas para los próximos seis meses, incluido un establecimiento de un cliente en Nigeria; cada industria exige adaptar los modelos a sus problemas y objetivos.

El lanzamiento expone tanto la promesa como el límite actual de la IA aplicada a infraestructura: el software puede filtrar alertas, encontrar oportunidades y ayudar a interpretar activos, pero la empresa todavía exige intervención humana antes de ejecutar acciones. La autonomía permanece desactivada hasta que cada cliente decida asumir ese paso, una condición que sitúa la confianza operativa en el centro de la estrategia de Honeywell.


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