Por Canuto  

Apple presentó su primer MacBook Pro con pantalla táctil, pero evita convertir macOS en una interfaz parecida a la del iPad. Una prueba de Bloomberg destaca gestos fluidos y una mejora para iPhone Mirroring, aunque también señala que los diminutos controles de ventana siguen siendo incómodos de tocar.
***

  • El MacBook Pro táctil saldrá a la venta el 6 de noviembre, con un precio inicial de USD $2.899.
  • Apple mantiene el diseño habitual de macOS y adapta algunos menús solo cuando el usuario toca la pantalla.
  • La prueba de Bloomberg resalta los gestos fluidos, pero critica la respuesta de los pequeños botones de ventana.


Apple suma una pantalla táctil al MacBook Pro sin cambiar la esencia de macOS

Una nueva forma de interactuar, sin rediseñar el sistema

El primer MacBook Pro con pantalla táctil de Apple busca ampliar las formas de usar la computadora sin convertirla en un iPad. Esa es la impresión que dejó la prueba práctica que Chris Welch realizó para Bloomberg. El equipo conserva la apariencia conocida de macOS y añade respuestas táctiles puntuales, en vez de imponer una interfaz transformada de arriba abajo.

La decisión representa un giro para Apple, porque un jefe de diseño de la empresa había dicho anteriormente que una Mac con pantalla táctil no sería útil. El nuevo portátil no abandona el teclado, el trackpad ni los principios visuales del sistema operativo, sino que incorpora el dedo como otra opción de control. Ese equilibrio también permite entender por qué la experiencia no se presenta como una computadora que busca reemplazar a la tableta.

Según Welch, pellizcar para ampliar contenido y arrastrar elementos con el dedo funcionó de manera fluida y rápida durante la prueba. Apple también ajusta ciertos menús cuando detecta un toque: separa sus opciones para facilitar la selección y recupera la presentación habitual cuando el usuario vuelve al trackpad o al ratón. Así, el cambio aparece en momentos concretos, sin alterar permanentemente el aspecto de macOS.

El sensor táctil está integrado en el propio panel OLED, en lugar de quedar superpuesto como ocurre en los portátiles Windows con pantalla táctil, de acuerdo con la información de la prueba. La integración forma parte de una apuesta que combina la tecnología de pantalla con la interacción directa, aunque el resultado todavía conserva elementos pensados para el control tradicional. En esa convivencia se juega buena parte de la promesa del dispositivo.

Gestos fluidos, pero controles difíciles de alcanzar

La adaptación más visible no consiste en rediseñar todo el escritorio, sino en hacer que algunos componentes respondan de otra manera cuando el usuario los toca. Los menús ofrecen más espacio entre sus elementos durante esa interacción y vuelven a su tamaño normal al detectar el uso del puntero. El enfoque evita que la interfaz permanezca sobredimensionada para quienes prefieran seguir trabajando con el trackpad o el ratón.

La experiencia, sin embargo, no resulta igual de convincente en todos los puntos. Welch encontró incómodos los tres pequeños botones de ventana situados en la esquina superior izquierda, una zona que mantiene controles diminutos pese a la incorporación de la pantalla táctil. Apple los amplía brevemente cuando el usuario intenta tocarlos, pero el periodista consideró que la animación era algo lenta y poco elegante.

Ese detalle expone la tensión entre conservar la familiaridad de macOS y hacer que cada control resulte cómodo para los dedos. Apple parece haber optado por intervenir solo cuando hace falta, en lugar de aumentar de forma permanente los botones y otros componentes. La solución mantiene el aspecto habitual del sistema, pero también puede dejar fricciones en acciones cotidianas que requieren precisión táctil.

La cautela tiene un antecedente dentro de la propia línea Mac: la Touch Bar, una franja táctil que Apple retiró de los MacBook Pro a partir de 2021, después de años de quejas. La nueva pantalla ocupa otro lugar y no equivale a aquella barra, pero la experiencia previa ayuda a explicar por qué la empresa presenta esta incorporación con mesura. La prueba de Welch describe una función integrada al uso general del equipo, no una sustitución de los controles existentes.

Pantalla, precio y usos que Apple quiere ampliar

El MacBook Pro táctil fue presentado con un precio inicial de USD $2.899 y saldrá a la venta el 6 de noviembre. En redes sociales, algunas personas han acusado a Apple de añadir la pantalla táctil para justificar una prima de USD $400. Esa lectura circuló como una crítica de usuarios, no como una explicación confirmada por la compañía sobre cómo calculó el precio.

Welch planteó que gran parte del costo adicional probablemente se relaciona con la pantalla OLED de doble capa, que alcanza un brillo de 2.000 nits y se calibra panel por panel. La atribución importa: se trata de una valoración del periodista, no de un desglose oficial de costos presentado por Apple en la información disponible. La pantalla, por tanto, aparece como un componente central para comprender el precio, aunque no despeja por sí sola las dudas de quienes cuestionan el sobreprecio.

Una de las mejoras que Welch destacó se relaciona con iPhone Mirroring, función que permite interactuar con el teléfono desde la Mac. Con una superficie táctil, los usuarios pueden tocar y deslizar como lo harían en el iPhone, lo que acerca esa experiencia al manejo directo del dispositivo. La pantalla también puede servir a desarrolladores que prueban aplicaciones de iPhone y iPad, pues les permite interactuar con ellas de una manera más parecida a la experiencia real.

El periodista señaló que habría querido ver también Face ID y conectividad de datos móviles, dos funciones que no aparecen entre las incorporaciones descritas. Por su parte, un empleado de Apple dijo a los periodistas que la compañía apenas comienza a ajustar macOS para el tacto, una señal de que la adaptación podría continuar. Quienes no quieran esta característica podrán elegir el MacBook Pro M6, que mantiene una pantalla convencional.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín