Por Canuto  

Amazon estaría evaluando un giro estratégico con implicaciones relevantes para la industria de la inteligencia artificial: vender sus chips Trainium a otras empresas, una decisión que acercaría a AWS al terreno que hoy domina Nvidia y que podría reordenar parte del negocio global de infraestructura para IA.
***

  • Peter DeSantis dijo que AWS conversa con otras empresas para vender chips Trainium para centros de datos.
  • Andy Jassy afirmó en abril que el negocio de chips de Amazon tendría una tasa anual cercana a USD $50.000 millones si operara por separado.
  • La iniciativa aún estaría en fase inicial y enfrenta un obstáculo clave: la demanda interna de Trainium ya supera la oferta disponible.


Amazon Web Services explora un movimiento que podría llevar su competencia con Nvidia a una etapa mucho más directa. La compañía conversa con otras empresas para venderles sus chips de inteligencia artificial Trainium para uso en centros de datos.

La posibilidad fue planteada por Peter DeSantis, jefe de IA de Amazon, en declaraciones recogidas por Bloomberg. Según la empresa, esas conversaciones están todavía en una fase inicial.

El tema importa porque hasta ahora AWS ha usado sus chips propios principalmente como una ventaja interna para su negocio de nube. Eso le ha permitido procesar cargas de IA y, al mismo tiempo, vender servicios complementarios como almacenamiento, redes, seguridad y monitoreo.

Si Amazon cambia ese enfoque y pasa a vender hardware de forma más abierta, la firma dejaría de competir solo como proveedor de infraestructura en la nube. También empezaría a disputar con mayor claridad el negocio de chips que hoy lidera Nvidia.

Para un público que sigue IA, mercados y tecnología, el giro sugiere algo más amplio. Los gigantes de la nube ya no solo quieren alquilar capacidad computacional, también buscan capturar una porción creciente de la cadena de valor del hardware especializado.

Amazon ve un mercado grande para sus chips de IA

La idea de comercializar Trainium no apareció de la nada. A comienzos de abril, el CEO de Amazon, Andy Jassy, ya había anticipado esa posibilidad en su carta anual a los accionistas.

Jassy sostuvo que, si el negocio de chips de la empresa fuera independiente y vendiera los chips producidos este año tanto a AWS como a terceros, su tasa anual sería de aproximadamente USD $50.000 millones.

También afirmó que la demanda por esos chips es tan fuerte que resulta bastante posible que en el futuro vendan racks completos a terceros. Esa frase es clave, porque apunta a una ambición comercial más amplia que el simple uso interno.

La cifra de USD $50.000 millones no desplazaría por sí sola a Nvidia. Sin embargo, sí ubicaría a Amazon como un contendiente de escala seria dentro del mercado de aceleradores para IA.

El contraste numérico es claro. Nvidia marcha actualmente hacia una tasa de ingresos de USD $326.000 millones, si mantiene trimestres como el más reciente, pero un negocio de USD $50.000 millones seguiría siendo comparable a los ingresos anuales de Intel.

Esa comparación ayuda a dimensionar la magnitud del proyecto. No se trata de una iniciativa experimental, sino de un posible negocio que, por tamaño, ya se movería dentro de la liga mayor de los semiconductores.

Por qué AWS se había resistido a vender chips directamente

Hasta ahora, AWS había evitado comercializar sus chips de IA de forma abierta por varias razones. La principal es económica y tiene que ver con la estructura de ingresos de la nube.

AWS no solo cobra por los tokens de IA que sus chips procesan dentro de su plataforma. También monetiza otros componentes que las empresas necesitan para desplegar aplicaciones, entre ellos almacenamiento, seguridad, redes y servicios de observabilidad.

Ese efecto en cascada hace que usar los chips dentro de AWS pueda ser más rentable que vender el silicio como producto independiente. En otras palabras, el chip funciona como puerta de entrada a una cartera más amplia de servicios empresariales.

Además, Amazon ha insistido en que la capacidad disponible de sus chips se agota con rapidez. Ese cuello de botella limita el incentivo de abrir ventas externas mientras los clientes de la propia nube siguen demandando más capacidad.

En la misma carta a los accionistas, Jassy dijo que la capacidad del actual Trainium se vendió casi de inmediato. Añadió además que la capacidad del próximo Trainium4, que no estará disponible por más de un año, ya estaba completamente vendida.

Ese dato muestra hasta qué punto la oferta sigue ajustada. Incluso antes de salir al mercado, la siguiente generación del chip ya tendría comprometida toda su capacidad, lo que complica cualquier estrategia de venta a terceros.

La demanda y la fabricación son el principal obstáculo

El problema central para Amazon no parece ser la falta de interés del mercado, sino la capacidad de producción. Vender chips a otras empresas significaría, probablemente, extender listas de espera para clientes que ya operan dentro de AWS.

La única salida sería producir un excedente suficiente a través de socios de fabricación como TSMC. Pero ese camino tampoco luce sencillo dentro de un mercado donde la capacidad fabril avanzada es uno de los recursos más escasos.

El artículo señala que Amazon tendría que lograr, casi de forma milagrosa, que Nvidia quedara desplazada en la fila con TSMC para obtener ese volumen adicional. La dificultad es mayor porque Nvidia recientemente superó a Apple como mayor cliente de la fundición.

Eso implica que la pelea por los chips de IA no solo se define en diseño y ventas. También se libra en la cadena de suministro, en especial en el acceso a procesos avanzados de fabricación.

Para lectores menos familiarizados con este segmento, TSMC es uno de los actores más importantes del mundo en manufactura de semiconductores. En la práctica, quien asegura cupos de producción suficientes puede ganar ventaja comercial meses antes de que el mercado vea el producto final.

Por eso, aunque vender Trainium a terceros suene como una expansión lógica, la ejecución dependerá de algo muy concreto. Amazon necesita suficiente inventario como para no sacrificar su negocio principal de nube mientras intenta abrir una nueva línea de ingresos.

Las señales públicas de AWS y el tablero competitivo frente a Nvidia

Doron Aronson, portavoz de AWS, confirmó a TechCrunch que la empresa podría vender estos chips en el futuro. Señaló que históricamente habían rechazado solicitudes para venderlos directamente, pero recordó que Jassy ya había dejado abierta esa posibilidad.

Esa aclaración es importante porque valida que el debate ya no es puramente hipotético. Aunque no exista un anuncio formal de comercialización, la empresa reconoce que el escenario está sobre la mesa.

Peter DeSantis, por su parte, no precisó qué compañías podrían comprar los chips. Ese silencio sugiere que las conversaciones siguen en una etapa temprana o que Amazon intenta medir el mercado antes de comprometerse con nombres concretos.

Mientras tanto, Nvidia también expande su radio de acción. Jensen Huang, fundador y CEO de la compañía, declaró recientemente que encontró un nuevo mercado de USD $200.000 millones para Nvidia en la venta de CPUs para IA, no solo GPUs.

Ese avance lleva a Nvidia hacia territorios históricamente vinculados con Intel y AMD. En paralelo, Jassy parece empujar a Amazon hacia un espacio que la acercaría todavía más al núcleo del negocio de Nvidia.

El resultado es un tablero donde las fronteras tradicionales se vuelven borrosas. Las empresas de nube diseñan chips, los fabricantes de GPUs entran en CPUs y toda la industria persigue una tajada mayor del auge global de la inteligencia artificial.

Qué significa este movimiento para el mercado de infraestructura de IA

Si Amazon concreta ventas externas de Trainium, el impacto podría sentirse más en la estructura competitiva que en una disrupción inmediata del liderazgo de Nvidia. El mercado de IA se está expandiendo tan rápido que varios jugadores pueden crecer al mismo tiempo.

Aun así, la mera existencia de una alternativa de escala respaldada por AWS podría presionar márgenes, contratos y estrategias de compra en centros de datos. Los clientes grandes suelen buscar diversidad de proveedores cuando la demanda supera la oferta.

También podría fortalecer la integración vertical de Amazon. La empresa no solo diseñaría chips para su nube, sino que convertiría ese desarrollo en un producto con vida comercial propia, algo que amplía su influencia dentro del ecosistema de IA.

Para el mercado financiero, la historia revela otra señal relevante. La infraestructura para inteligencia artificial ya no es solo una categoría tecnológica, sino uno de los campos de batalla corporativos más grandes por ingresos, capacidad industrial y control del crecimiento futuro.

Desde una perspectiva estratégica, Amazon parece estar evaluando si conservar Trainium como ventaja exclusiva de AWS o monetizarlo como activo independiente. La respuesta dependerá de la demanda, de TSMC y de cuánto espacio real vea para desafiar a Nvidia sin desatender su propia nube.

Por ahora, el mensaje es claro. Amazon quiere acercarse más al negocio que convirtió a Nvidia en el gran ganador de la era de la IA, pero todavía debe resolver si tiene suficientes chips para hacerlo sin tensionar su propia base de clientes.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín