Por Canuto  

Visa dio un nuevo paso en la economía de agentes de IA al invertir en Replit y abrir conversaciones para integrar herramientas de pago dentro de la plataforma. La movida llega cuando crece la presión por construir la infraestructura que permitirá a asistentes autónomos comprar, vender y cobrar en nombre de los usuarios.
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  • Visa anunció una inversión no revelada en Replit y ambas empresas exploran integrar pagos dentro de la plataforma.
  • La alianza contempla el uso de Visa Intelligent Commerce y Trusted Agent Protocol para pagos verificados por agentes de IA.
  • Replit también lanzó acceso empresarial self-service y consolida su rápido crecimiento tras alcanzar una valoración de USD $9.000 millones.


Visa anunció una inversión de monto no revelado en Replit, la plataforma de programación impulsada por inteligencia artificial, en una señal de que los grandes actores de pagos quieren posicionarse desde ya en la próxima fase de la automatización digital.

Además del capital, ambas compañías exploran cómo integrar productos de Visa dentro de Replit para que los desarrolladores, y también los agentes de IA que creen, puedan aceptar pagos directamente de los clientes sin salir de la plataforma.

La noticia apunta a una tendencia que gana fuerza en el sector tecnológico: la construcción de infraestructura para los llamados pagos agentivos. La idea es que agentes de IA ejecuten compras, ventas y cobros en nombre de usuarios o empresas, pero bajo sistemas de identificación y verificación que reduzcan el riesgo operativo.

Según reportó TechCrunch, más de 1.000 empleados de Visa ya han estado utilizando Replit para prototipado y desarrollo. Ese dato sugiere que la relación entre ambas firmas no surge de cero, sino de un uso interno previo que ahora se convierte en alianza estratégica.

Qué buscan Visa y Replit con esta alianza

Como parte del acuerdo, las empresas estudian cómo los desarrolladores de Replit podrían usar Visa Intelligent Commerce, la suite de pagos impulsados por IA de la red global de pagos. El objetivo es habilitar flujos comerciales más directos para software creado dentro de la propia plataforma.

También evalúan incorporar Trusted Agent Protocol, un sistema de Visa diseñado para que los agentes de IA puedan identificarse de forma segura. Ese mecanismo permite compartir información como la intención del agente y detalles relevantes del cliente, con la finalidad de que el pago pueda verificarse y considerarse confiable.

En términos prácticos, esto apunta a resolver uno de los grandes retos del comercio automatizado: cómo permitir que un agente actúe por cuenta de una persona sin que esa delegación destruya los estándares de seguridad y cumplimiento exigidos por la industria de pagos.

Por ahora, todos estos proyectos siguen en etapa exploratoria. Visa y Replit no han anunciado de manera formal un producto conjunto, por lo que la iniciativa todavía debe leerse como una fase de experimentación con alto potencial, más que como un lanzamiento comercial inmediato.

La carrera por los pagos agentivos se acelera

La inversión refleja una competencia cada vez más visible por dominar la infraestructura de la economía basada en agentes. Si los asistentes de IA terminan participando activamente en tareas de consumo, inversión o contratación de servicios, las redes de pago y las plataformas de software querrán estar en el centro de ese flujo.

Replit y Visa no son las únicas compañías que avanzan en esa dirección. Robinhood ya quiere que las personas usen agentes para operar, mientras Google busca que los usuarios desplieguen agentes para realizar compras.

Ese contexto hace que la apuesta de Visa tenga una lectura más amplia que una simple inversión corporativa. La empresa parece estar tanteando un escenario donde la relación entre software, identidad y pago deje de depender por completo de interacciones humanas directas.

Para una audiencia familiarizada con blockchain, IA y fintech, el paralelismo es claro: así como la infraestructura cripto buscó hacer programable el dinero, ahora el mercado de IA quiere volver programable la acción comercial del usuario. La diferencia es que aquí el foco está en agentes capaces de ejecutar decisiones dentro de marcos de confianza definidos por grandes plataformas.

Replit refuerza su oferta para empresas

En paralelo al anuncio con Visa, Replit lanzó acceso empresarial self-service. Con este modelo, las compañías pueden firmar contratos por un valor de hasta USD $200.000 sin necesidad de hablar con un vendedor, lo que reduce fricción en la adopción corporativa.

Ese nivel incluye cumplimiento y controles de grado empresarial. Entre ellos figuran SSO, es decir, inicio de sesión único para que los empleados accedan a múltiples herramientas con un solo conjunto de credenciales, además de registros de auditoría y permisos avanzados.

Amjad Masad, CEO y fundador de Replit, dijo en un comunicado que en los últimos meses la tracción empresarial de la compañía ha estado creciendo, y que la incorporación de Visa subraya su misión de hacer que programar esté disponible para cualquiera de una forma segura y robusta.

Masad añadió que las continuas incorporaciones de clientes y socios del ámbito empresarial, junto con el nuevo programa self-service, acercan a Replit a un mundo en el que cualquier equipo puede pasar de una idea a software listo para producción de forma rápida y segura.

Una startup en pleno auge de valoración

El acuerdo también llega en un momento de fuerte entusiasmo por las llamadas plataformas de vibe-coding, categoría en la que el software asistido por IA promete acelerar el desarrollo de aplicaciones. Ese auge ha disparado el interés de inversores por empresas como Replit, Cursor y Lovable.

En septiembre del año pasado, Replit alcanzó una valoración de USD $3.000 millones. Solo seis meses después, en marzo, la empresa recaudó USD $400 millones en una ronda Serie D liderada por Georgian Partners con una valoración de USD $9.000 millones.

Ese salto implica que la firma triplicó su valoración en menos de seis meses, una señal del apetito del mercado por herramientas que reduzcan barreras para crear software y que, al mismo tiempo, se perfilen como infraestructura para nuevas capas de automatización comercial.

La evolución también ofrece un indicio sobre cómo los inversionistas están interpretando el futuro del desarrollo. Ya no se trata solo de escribir código más rápido, sino de controlar plataformas donde ese código se conecta con identidad, seguridad, pagos y despliegue productivo.

Retención alta y adopción interna como ventaja competitiva

En mayo, durante el evento StrictlyVC de TechCrunch en San Francisco, Masad aseguró que la tasa de cancelación de Replit es muy baja y que los clientes se quedan. Según sus palabras, la retención neta llega a 300% en algunos casos.

El ejecutivo afirmó que con frecuencia, cuando los ingenieros se ponen nerviosos e intentan reconstruir una aplicación en su propia pila, terminan empeorándola. A su juicio, una vez que las empresas se sienten cómodas con toda la pila de Replit, en especial cuando la compañía configura para ellas un entorno de inquilino único, tienden a mantener sus aplicaciones dentro de Replit.

Esas declaraciones son relevantes porque ayudan a explicar por qué una firma como Visa decide profundizar la relación. Más allá del discurso sobre IA, una plataforma con baja cancelación y alto uso interno puede ofrecer una base concreta para experimentar con nuevos servicios financieros digitales.

En suma, la inversión muestra cómo la frontera entre herramientas de desarrollo, inteligencia artificial y pagos empieza a borrarse. Si la economía de agentes se materializa, actores como Visa y Replit quieren asegurarse de que la próxima transacción automatizada ocurra sobre su infraestructura.


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