Por Canuto  

La startup de robótica Origin anunció USD $20 millones en financiación para desplegar su robot OG-1, que automatiza tareas de acabado de paredes y aspira a extenderse a otros oficios interiores.
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  • La ronda, co-liderada por Accel y Zacua Ventures, financiará la expansión de la flota y pilotos en Estados Unidos, Europa y otros mercados.
  • Origin afirma que OG-1 aplica compuestos, lija y prepara paredes de forma autónoma, mientras trabaja junto a cuadrillas humanas.
  • La compañía busca llegar a 150 robots desplegados para fines de 2027 y ampliar la plataforma a más tareas de construcción interior.


Origin capta USD $20 millones para llevar robots de IA a las obras

Origin, una startup que desarrolla robots para trabajos de construcción interior, salió del sigilo con USD $20.000.000 en financiación y presentó su hoja de ruta para desplegar más unidades de OG-1, su robot insignia. La empresa destinará principalmente el capital a ampliar la flota y respaldar pilotos con clientes en Estados Unidos y Europa, mientras prepara la plataforma para otros oficios dentro de edificios.

El anuncio llega en un sector presionado por la falta de trabajadores cualificados, los retrasos y la necesidad de completar más proyectos en menos tiempo. Origin sostiene que su tecnología puede ayudar a las cuadrillas a aumentar su capacidad sin sustituir por completo a los equipos humanos, aunque su plan de largo plazo apunta a automatizar una gama más amplia de tareas interiores.

Capital para desplegar la flota y responder a la escasez laboral

Accel y Zacua Ventures co-lideraron la ronda, que también contó con Unilazer Ventures, Schema Ventures y Z21. Entre los inversores ángeles figuran personas vinculadas con Anduril, Skild AI, 1X y Tesla, de acuerdo con el anuncio de la compañía. Origin no detalló cuánto aportó cada participante, por lo que el monto divulgado corresponde al total de financiación recaudada.

La empresa utilizará los recursos para llevar OG-1 a más obras y avanzar con pilotos a gran escala. Entre los potenciales clientes en Estados Unidos hay dos de los mayores contratistas de terminación de paneles de yeso del país, mientras que la compañía prevé pilotos adicionales en Alemania, Suecia, Francia y Arabia Saudita.

La necesidad de aumentar la capacidad de ejecución es el argumento central de Origin para entrar en el mercado. La encuesta de fuerza laboral 2026 de la Asociación de Contratistas Generales de Estados Unidos (AGC) indicó que el 42% de las empresas encuestadas reportó retrasos en sus proyectos por falta de trabajadores propios o de sus subcontratistas.

Origin también apunta a otros problemas que afectan a los contratistas, como el aumento de costos, la calidad irregular y una productividad que, según la empresa, permanece estancada. Esas condiciones pueden alargar los cronogramas y limitar la cantidad de proyectos que una compañía acepta, aunque la startup plantea sus robots como apoyo a las cuadrillas, no como una solución automática a todas las dificultades del sector.

OG-1 automatiza tareas de acabado de paredes

El robot OG-1 está diseñado para ejecutar distintos trabajos de construcción interior en una misma plataforma. Hoy completa flujos de acabado de paredes de manera autónoma y sin intervención humana directa en esas tareas, incluida la aplicación de compuestos, el lijado y la preparación de superficies para lograr un acabado que Origin compara con el de un profesional cualificado.

La máquina puede operar durante turnos largos y atender labores que requieren precisión, como la pulverización dirigida y el acabado de paredes altas. También está preparada para trabajar en zonas complejas, entre ellas esquinas, pilares, falsos techos y bordes, donde una superficie irregular o la geometría del espacio puede complicar la tarea.

OG-1 se desplaza sobre una plataforma de tres ruedas y cuenta con una vista de 360 grados de su entorno, según la compañía. Puede alcanzar hasta 14 pies de altura y utiliza control de fuerza en tiempo real durante labores de contacto como el lijado, con el objetivo de mantener una presión constante contra la pared.

Origin afirma que el robot está preparado para compartir el espacio con las cuadrillas mientras continúan otros trabajos, sin exigir un área separada y acordonada. En ese esquema, la máquina asume labores físicamente exigentes y tareas peligrosas en altura, mientras las personas se ocupan de actividades como mapear el sitio y reponer materiales.

Un modelo de IA física para tareas cambiantes

El sistema que controla OG-1 se basa en el Modelo de Acción de Construcción de Origin, un modelo fundacional desarrollado específicamente para este sector. La compañía describe tres componentes: un sistema de razonamiento que organiza subtareas, una política de acción que decide cómo desplazarse y utilizar herramientas, y un controlador que convierte esas instrucciones en movimientos precisos del robot.

La política de acción también permite que OG-1 identifique dónde debe trabajar y evalúe la calidad del resultado, de acuerdo con la explicación de Origin. El controlador ejecuta las acciones mediante mecanismos de retroalimentación, una función importante cuando la máquina debe mantener contacto con una pared o ajustar su movimiento ante cambios en el entorno.

La empresa entrena el modelo con simulaciones de alta fidelidad y datos obtenidos durante despliegues en obras reales. Su propósito es que el robot pueda trasladar capacidades entre tareas y adaptarse a condiciones distintas, en vez de depender de una secuencia rígida que solo funcione en un espacio cuidadosamente preparado.

Origin añade que utiliza los datos de sus implementaciones para mejorar el rendimiento y la capacidad de generalización del sistema con el tiempo. Esa estrategia depende de que las experiencias en las obras ayuden a perfeccionar el modelo, pero la compañía no divulgó métricas independientes que permitan medir cuánto mejora cada tarea ni comparar sus resultados con los de trabajadores humanos.

De las primeras obras en Nueva York a nuevos oficios

Origin asegura que puso sus primeros robots en obras de Nueva York dentro de los 10 meses posteriores a su fundación, que tuvo lugar a comienzos de 2025. Actualmente, OG-1 se despliega en espacios comerciales, apartamentos multifamiliares, centros de datos, hoteles y almacenes, mientras la startup se prepara para pilotos con clientes en distintos países.

La empresa afirma que sus robots ya trabajan a tres veces la velocidad humana y entregan una calidad equivalente a la de una persona cualificada. Esa comparación corresponde a una declaración de Origin: el anuncio no ofrece un protocolo de medición, datos detallados por tarea ni una evaluación externa que permita verificar el desempeño anunciado en distintos tipos de obra.

El plan de expansión contempla sumar tareas como encintado de paneles de yeso, instalación de drywall, perforación e instalación de conductos. La intención es aprovechar el mismo hardware modular y el mismo modelo de acción, con herramientas intercambiables que permitan añadir oficios sin tener que reemplazar la plataforma del robot.

Origin tiene como objetivo desplegar 150 robots para fines de 2027 y afirma que su plataforma está lista para fabricarse a escala. Zacua Ventures apoyará la expansión mediante su red de contratistas, desarrolladores y fabricantes; además, su socio fundador Vivin Hegde se incorporó a la junta directiva de Origin como director.

Un sector con más inversión, pero poca automatización

El anuncio de Origin coincide con un aumento del interés inversor en la robótica para la construcción. El Informe de Robótica de Construcción 2026 de Zacua, elaborado junto con Hilti Ventures y 94 Ventures, señaló que el sector captó USD $1.360 millones en capital de riesgo durante los primeros tres trimestres de 2025, un 125% más que los USD $612 millones recaudados en todo 2024.

El mismo informe calculó que los robots todavía representan menos del 0,03% del gasto mundial en construcción. Sus autores atribuyen el avance de la robótica y la IA a que estas tecnologías han madurado lo suficiente para operar en entornos con polvo, desorden y espacios sin terminar, condiciones que también forman parte del escenario en que Origin afirma haber diseñado y probado OG-1.

La distancia entre la financiación que recibe el sector y la reducida proporción de gasto que hoy corresponde a robots muestra que el despliegue comercial todavía tiene espacio para crecer, pero también retos por delante. Para Origin, la prueba decisiva será convertir los pilotos en operaciones sostenidas y demostrar que la productividad, la calidad y la seguridad que promete se mantienen en obras con condiciones distintas.

La startup fue fundada por Yogesh Ghaturle, Ashish Daga y Tushar Makkar. Ghaturle creó anteriormente Perpule, una empresa de punto de venta en la nube para comercios de India y el Sudeste Asiático que Amazon adquirió en 2021; Makkar dirige la autonomía y aporta una década de experiencia en sistemas de IA a escala, incluido su trabajo más reciente en equipos de IA de Eightfold AI.

Daga lidera el hardware y trabajó previamente en sistemas de automatización de precisión para Morphle Labs, una compañía de escáneres de patología digital. Ghaturle sostuvo que el equipo pasó 18 meses construyendo antes de salir del sigilo para probar sus robots en obras reales, y describió el acabado de paredes y la pintura como los primeros oficios de una ambición más amplia: automatizar trabajos interiores para que los contratistas construyan más rápido y con calidad consistente.


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