El Sovereign AI Fund del Reino Unido se sumaría a una ronda de unos USD $700 millones para Fractile, una startup de chips respaldada por Anthropic cuya valoración habría subido a USD $6.500 millones.
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- La ronda de financiación podría anunciarse tan pronto como la próxima semana y estaría liderada por Lightspeed y Redpoint.
- Anthropic tendría un acuerdo de USD $250 millones para recibir chips especializados que, según Fractile, reducirían el costo de tareas intensivas de IA.
- El fondo público británico, dotado inicialmente con GBP £500 millones, habría invertido en Fractile a una valoración inferior a la cifra final reportada.
🚨 Fractile podría alcanzar una valoración de USD 6.500 millones
El Sovereign AI Fund del Reino Unido participaría en una ronda de unos USD 700 millones, según reportes.
Anthropic tendría un acuerdo de USD 250 millones por chips especializados.
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El fondo de IA de Labour se suma a la apuesta millonaria por Fractile
Una ronda que eleva la valoración de la startup
El Sovereign AI Fund, creado por el Gobierno británico para respaldar empresas de inteligencia artificial consideradas prometedoras, se incorporaría a una nueva ronda de financiación de Fractile. La startup londinense, especializada en chips para IA y respaldada por Anthropic, busca recaudar cerca de USD $700 millones en una operación que podría anunciarse tan pronto como la próxima semana, según informó Yahoo Finance. El acuerdo valoraría a la compañía en aproximadamente USD $6.500 millones, equivalentes a GBP £4.800 millones.
La cifra marcaría un salto frente a la valoración cercana a USD $1.000 millones que Fractile habría alcanzado a comienzos de este año. La inversión del fondo soberano se realizaría a un precio ligeramente inferior al valor final atribuido a la empresa, de acuerdo con personas citadas en el reporte. Aunque el monto exacto que aportará el vehículo público no se especificó, este suele invertir entre GBP £1 millón y GBP £10 millones por operación.
Fractile fue fundada en 2022 por Walter Goodwin, experto en robótica de la Universidad de Oxford, y desarrolla procesadores para usos avanzados de inteligencia artificial. La empresa sostiene que su diseño integra componentes de memoria dentro del procesador para acelerar su funcionamiento, una propuesta que busca atender la demanda por chips capaces de ejecutar tareas intensivas de IA. Este enfoque es parte de la apuesta tecnológica que ha atraído capital privado y el interés del fondo británico.
La ronda estaría liderada por Lightspeed y Redpoint, fondos de capital de riesgo de Silicon Valley. También participarían Thrive Capital, inversor temprano de OpenAI dirigido por Joshua Kushner, mientras que Founders Fund, la firma de inversión encabezada por Peter Thiel, ya había respaldado a Fractile en una etapa anterior. La operación combina así capital público británico con fondos privados estadounidenses, en un momento en que la valoración de startups vinculadas con la infraestructura de IA está creciendo con rapidez.
El vínculo comercial con Anthropic y la presión del gasto en IA
Anthropic mantiene un acuerdo de USD $250 millones con Fractile para que esta le suministre chips especializados, según el reporte. Fractile afirma que sus procesadores podrían reducir el costo de tareas de inteligencia artificial que requieren una gran capacidad de cómputo, aunque la noticia no detalla el calendario de entregas ni el volumen de unidades contemplado. La relación comercial ayuda a explicar el interés de los inversores, pero no elimina la incertidumbre sobre la ejecución y el desempeño futuro del producto.
La financiación llega mientras los principales actores de la IA comprometen cantidades enormes para adquirir chips y construir centros de datos. Esos planes de gasto han contribuido a impulsar el valor de compañías que proveen tecnología para sistemas como Claude, de Anthropic, y ChatGPT, de OpenAI. Al mismo tiempo, el tamaño de esos compromisos ha alimentado dudas sobre su sostenibilidad, un riesgo que el artículo destaca en medio del entusiasmo por las empresas que abastecen la infraestructura del sector.
El reporte también señala que Anthropic tendría como objetivo una salida a bolsa en cuestión de semanas, con una valoración de USD $2 billones. Esa cifra y ese calendario se presentan como una expectativa atribuida a la compañía, no como una operación ya concretada. Una eventual oferta serviría como prueba del apetito de los mercados por seguir financiando el auge de la IA, y podría influir en cómo los inversores evalúan negocios relacionados con chips, centros de datos y servicios de inteligencia artificial.
La apuesta por Fractile se inscribe en una competencia más amplia por desarrollar hardware capaz de procesar cargas de trabajo de IA. Su propuesta de combinar memoria y procesador apunta a acelerar ciertas operaciones, pero el reporte no ofrece datos independientes sobre el rendimiento de los chips ni sobre su costo frente a alternativas. Por eso, la valoración anunciada debe leerse como el precio que una ronda podría asignar a la startup, no como una confirmación de que su tecnología ya haya alcanzado una adopción comercial amplia.
Capital público y el auge de las startups británicas
El Sovereign AI Fund fue creado a comienzos de este año y recibió inicialmente GBP £500 millones de fondos públicos. John Healey, a quien el reporte identifica como canciller, le habría asignado otros GBP £60 millones dentro del presupuesto de la semana anterior a la publicación. La nueva operación con Fractile pondríaparte de esos recursos públicos en una compañía cuyo valor se habría multiplicado en pocos meses, aunque no se informó cuánto dinero del fondo entraría en la ronda.
El fondo está presidido por James Wise, socio de Balderton Capital, y dirigido por Suzanne Ashman, inversora de capital de riesgo y nuera de Sir Tony Blair. Además de Fractile, el vehículo ya había invertido en Ineffable Intelligence y Olix, dos empresas británicas que también registraron fuertes aumentos de valoración este año. El medio reportó que Ineffable Intelligence alcanzó USD $5.100 millones pocos meses después de su fundación, mientras Olix llegó a superar USD $3.300 millones tras triplicar su valor en seis meses.
Las operaciones muestran el papel que el fondo busca desempeñar: aportar capital a empresas tecnológicas británicas que podrían competir en sectores estratégicos, al tiempo que otros inversores privados elevan las valoraciones. En el caso de Fractile, la participación estatal coincide con el respaldo de firmas estadounidenses y con un acuerdo de suministro atribuido a Anthropic. Esa mezcla puede fortalecer la capacidad de la startup para financiar su desarrollo, aunque también coloca recursos públicos en un negocio expuesto a las expectativas cambiantes del mercado de IA.
El artículo atribuye a Fractile la decisión de no comentar, mientras que el Gobierno también declinó hacerlo; Lightspeed y Thrive fueron contactados para solicitar comentarios. La ronda aún se describe como una operación que podría anunciarse próximamente, de modo que el monto, la valoración definitiva y los términos de la inversión pública no quedan confirmados de manera oficial en la información disponible. Hasta que las partes publiquen esos detalles, las cifras deben entenderse como estimaciones reportadas sobre una transacción en curso.
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