Por Canuto  

La startup de fusión nuclear Helion, respaldada por el CEO de OpenAI, Sam Altman, ha recaudado USD $465 millones en una ronda Serie G que la valora en USD $15.500 millones. El financiamiento acelerará la construcción de Orion, su primera planta de energía comercial, que promete suministrar electricidad a Microsoft para 2028.
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  • Ronda Serie G de USD $465 millones liderada por Thrive Capital, con SoftBank, Lightspeed y otros, valora a Helion en USD $15.500 millones.
  • La startup utiliza un reactor de fusión que comprime plasma con imanes y extrae electricidad directamente, una tecnología que genera escepticismo entre físicos por la falta de publicaciones revisadas por pares.
  • El sector de fusión atrae inversiones récord ante la demanda energética de la IA, con empresas como Focused Energy y Thea Energy anunciando rondas recientes.

 


Helion, la startup de fusión nuclear que cuenta con el respaldo de Sam Altman, ha anunciado este jueves una nueva ronda de financiación por USD $465 millones. Un reporte de TechCrunch detalla que la inyección de capital valora a la compañía en USD $15.500 millones.

La operación, una Serie G, fue liderada por Thrive Capital y contó con una extensa lista de participantes. Entre los nuevos inversionistas figuran Alta Park Capital, Anti Fund, BoxGroup, Lux Capital, Peak XV Partners y Bill Ford. También repitieron fondos existentes como Capricorn Technology Impact Funds, Lightspeed Venture Partners, Mithril Capital, Good Ventures Foundation (de Dustin Moskovitz), SoftBank Vision Fund 2 y un fondo de dotación universitaria.

El nuevo capital llega en un momento en que Helion acelera la construcción de Orion, su primera planta de energía comercial. La startup ya había recaudado USD $425 millones en enero de 2025, y con esta ronda el total acumulado asciende a USD $1.500 millones, según la propia empresa.

Una tecnología que quiere saltarse la turbina de vapor

El enfoque de Helion para lograr la fusión nuclear difiere radicalmente del de la mayoría de sus competidores. Mientras que otras startups utilizan imanes para contener el plasma sobrecalentado o láseres para comprimir el combustible, y luego convierten el intenso calor en electricidad mediante turbinas de vapor, Helion planea extraer la energía directamente de los campos magnéticos.

El reactor de la compañía emplea imanes para comprimir una mezcla de deuterio y helio-3. Cuando ocurre la fusión, el plasma se expande y empuja contra los campos magnéticos, de forma similar a cómo un vehículo eléctrico invierte sus motores para frenar y recargar la batería. Esa fuerza se captura como corriente eléctrica inductiva, eliminando la necesidad de turbinas y mejorando drásticamente la eficiencia teórica de la planta.

Sin embargo, esta propuesta ha despertado escepticismo entre la comunidad científica. Expertos en fusión señalan que Helion no publica con frecuencia en revistas revisadas por pares, lo que impide examinar los fundamentos teóricos de su diseño. David Kirtley, CEO de la empresa, defiende que los resultados de sus dispositivos deben ser suficientes. “No queremos teorizar sobre la fusión”, declaró el año pasado a TechCrunch. “Solo queremos construirla”.

El apetito inversor por la fusión no se enfría

Helion no está sola en su carrera por atraer capital. El sector de la fusión se ha convertido en el favorito de los inversores durante los últimos meses, impulsado en parte por la creciente demanda energética de los centros de datos de inteligencia artificial.

Solo la semana pasada, Focused Energy anunció una ronda por USD $240 millones y Thea Energy otra por USD $100 millones. En febrero, Inertia Energy salió del sigilo con una Serie A de USD $450 millones, y en enero Type One Energy confirmó que estaba en proceso de recaudar USD $250 millones para una Serie B. Todas compiten por convertir la fusión en una fuente de electricidad comercial, aunque la mayoría fija su primera planta a escala real para mediados de la próxima década, como mínimo.

El atractivo reside en la promesa de una energía casi ilimitada, siempre disponible y generada a partir de materiales abundantes como el agua de mar. Para las tecnológicas que impulsan la IA, esa perspectiva es irresistible. Además, si alguna empresa logra reducir los costos de forma agresiva, podría alterar mercados energéticos que mueven billones de dólares.

El acuerdo con Microsoft y un cronograma agresivo

Helion ha fijado un objetivo particularmente ambicioso: entregar energía de fusión a la red eléctrica en 2028, siempre que cumpla con los términos de su acuerdo con Microsoft. La planta Orion es el proyecto clave para demostrar que su tecnología puede escalar y funcionar de forma continua.

El pacto con el gigante del software pone una presión adicional sobre la startup. Si logra conectar su reactor antes del final de esta década, se convertiría en la primera compañía en comercializar la fusión nuclear, un hito que la ciencia persigue desde hace más de medio siglo. El margen de error es mínimo y las miradas de la industria energética y del capital de riesgo están puestas en cada avance del laboratorio.

Las líneas de tiempo para la fusión siguen siendo más largas de lo que los capitalistas de riesgo acostumbran a tolerar, pero el tamaño del posible retorno justifica la espera. Helion apuesta a que su diseño sin turbinas y su hoja de ruta acelerada le darán ventaja sobre rivales con modelos más convencionales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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