Por Canuto  

La startup de inteligencia artificial Hang Ten Systems, fundada por el exdirector ejecutivo de Infosys Vishal Sikka, recaudó USD $32 millones en una ronda semilla liderada por Mayfield, con participación de Aramco Ventures. La empresa busca modernizar software empresarial crítico y competir con consultoras tradicionales mediante equipos pequeños y una propuesta centrada en resultados de producción.
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  • Hang Ten Systems recaudó USD $32 millones en una ronda semilla liderada por Mayfield, con participación de Aramco Ventures.
  • La startup fundada por Vishal Sikka trabaja con clientes como Saudi Aramco, Siemens Energy y Fresenius.
  • La empresa afirma que puede reducir equipos de proyectos de unas 30 personas a grupos de entre dos y cuatro ingenieros en ciertos casos.


Hang Ten Systems, startup de inteligencia artificial fundada por Vishal Sikka, exdirector ejecutivo de Infosys, recaudó USD $32 millones en una ronda semilla. La operación busca respaldar el crecimiento del equipo y el trabajo de la compañía con clientes empresariales globales.

La ronda estuvo liderada por Mayfield, con una inversión estratégica de Aramco Ventures. Entre los inversionistas también figuran Lip-Bu Tan, Sanjay Mehrotra y Jerry Yang, de acuerdo con la información difundida sobre la compañía.

Una apuesta por la transformación del software empresarial

Hang Ten nació en mayo con una tesis centrada en el impacto de la IA sobre la forma en que las grandes empresas construyen, mantienen y modernizan sus sistemas. La compañía asesora a corporaciones, normalmente con ingresos anuales superiores a USD $10.000 millones, y también participa directamente en el desarrollo de software para operaciones complejas.

Sikka sostuvo que la inteligencia artificial está cambiando la prioridad del desarrollo de software: el trabajo ya no se concentra únicamente en escribir código, sino en definir requisitos y comprobar que los sistemas cumplan con lo esperado. En una conversación citada por TechCrunch, el fundador describió la construcción del software como una actividad cuyo costo marginal y tiempo de ejecución pueden acercarse a cero.

La empresa intenta diferenciarse de los desarrolladores de modelos de IA, como OpenAI y Anthropic, porque no busca crear otro modelo generalista. Su propuesta consiste en aplicar herramientas existentes a procesos empresariales complejos, regulados y críticos, donde las compañías necesitan integrar tecnología con controles operativos, validaciones y certificaciones.

El director de tecnología, Sanjay Rajagopalan, explicó que los ingenieros de Hang Ten utilizan un marco interno llamado Hobie. La herramienta agrupa habilidades reutilizables de IA para industrias reguladas y proyectos de software empresarial, con el objetivo de entregar sistemas de producción en lugar de limitarse a demostraciones preliminares o pruebas de concepto.

Contratos millonarios y una expansión internacional

Según Sikka, Hang Ten firmó un contrato multimillonario para construir un sistema de software crítico para una misión apenas 25 días después de su primera reunión con el cliente. El fundador afirmó que nunca había visto cerrar con tanta rapidez un acuerdo empresarial de esa magnitud, una señal del interés que la startup despertó entre potenciales clientes e inversionistas.

La startup trabaja actualmente con clientes existentes y prospectos avanzados vinculados a 21 grandes empresas. Algunos acuerdos se encuentran en la etapa de propuesta o negociación contractual, mientras la compañía asegura que ya obtuvo varios contratos de siete cifras y busca cerrar operaciones de ocho cifras.

La cartera de Hang Ten abarca Estados Unidos, Europa, Oriente Medio y Asia, e incluye a Fresenius, Siemens Energy y empresas vinculadas con Saudi Aramco. La información pública de la compañía también menciona a Siemens Gamesa Renewable Energy y Fresenius entre sus clientes empresariales. La diversidad geográfica y sectorial le permite presentar su modelo como una solución para organizaciones con necesidades de software distintas, aunque todas comparten sistemas grandes y procesos difíciles de modernizar.

Con el capital obtenido, Hang Ten planea ampliar sus equipos de ingeniería, consultoría y ventas. La startup tiene entre 20 y 25 empleados distribuidos entre Estados Unidos, Oriente Medio y Australia, y espera contratar personal en Europa e India para acompañar el crecimiento de sus operaciones.

Equipos pequeños frente a los integradores tradicionales

La compañía ingresa a un mercado competitivo, en el que los laboratorios de IA amplían sus servicios empresariales y las consultoras tradicionales incorporan herramientas generativas a sus propias ofertas. Sikka argumentó que las grandes empresas todavía necesitan socios independientes de la plataforma tecnológica, capaces de trabajar exclusivamente en función de los intereses del cliente.

El enfoque de Hang Ten ya compite con integradores de sistemas establecidos. Sikka aseguró que algunos encargos reemplazan a proveedores tradicionales, aunque más de la mitad de las oportunidades actuales corresponden a proyectos nuevos que las empresas habían postergado, en vez de trabajos arrebatados directamente a contratistas existentes.

Rajagopalan afirmó que ciertos proyectos pueden ejecutarse con equipos de entre dos y cuatro personas, cuando antes habrían requerido alrededor de 30. Los clientes o terceros independientes aún realizan las verificaciones finales de calidad y certificación, mientras Hang Ten promete una mejora de diez veces en costos, velocidad o una combinación de ambos factores.

El futuro de Sikka y la presión por crecer

A pesar de su corta trayectoria, Hang Ten ya recibió ofertas serias de adquisición por parte de empresas muy grandes, según Sikka. El fundador no identificó a los posibles compradores y señaló que la startup rechazó esas propuestas por ahora, porque prefiere concentrarse en expandir el negocio y demostrar la capacidad de su modelo.

Antes de fundar Hang Ten, Sikka cofundó en 2019 la startup de IA empresarial VianAI, después de abandonar Infosys en 2017. Esa compañía recaudó USD $50 millones en financiación semilla y posteriormente obtuvo USD $140 millones en una ronda de 2021 liderada por SoftBank Vision Fund 2.

Sikka dejó VianAI en abril, de acuerdo con su perfil de LinkedIn, y declaró que la empresa atraviesa una transacción sin aportar detalles adicionales. El episodio mantiene abierta la incógnita sobre el futuro de esa compañía, mientras el empresario concentra su actividad pública en la expansión de Hang Ten.

La nueva startup también plantea una crítica indirecta a los grandes proveedores de servicios tecnológicos, incluido el sector del que proviene Sikka. El fundador dijo que Hang Ten tiene la ventaja de no cargar con sistemas heredados que deban transformarse, una condición que, a su juicio, le permite competir con mayor flexibilidad frente a firmas consolidadas.

El nombre Hang Ten alude a una maniobra de surf en la que el deportista coloca los diez dedos de los pies sobre la parte frontal de la tabla. Para Sikka, la imagen representa el intento de ayudar a las empresas a montar la actual ola de la IA, que describió como probablemente la más grande de sus vidas profesionales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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