Por Canuto  

Flapping Airplanes recaudó USD $1.000 millones con una valoración de USD $6.000 millones, cuatro veces la cifra que alcanzó en enero. La startup aún no vende productos y apuesta a entrenar modelos de IA con menos datos y computación, además de obtener más rendimiento de los chips disponibles.
***

  • Bloomberg informó que Index Ventures y Lux Capital encabezaron la ronda, en la que también participaron Sequoia Capital, GV de Alphabet y Kleiner Perkins.
  • La empresa de San Francisco recaudó USD $180 millones en una ronda semilla en enero y desde entonces cuadruplicó su valoración.
  • Sus fundadores buscan reducir los recursos necesarios para entrenar IA y desarrollar software propio para aprovechar mejor los chips gráficos de Nvidia.

 


Flapping Airplanes, un laboratorio de investigación de inteligencia artificial con sede en San Francisco, recaudó USD $1.000 millones en una ronda que valora a la compañía en USD $6.000 millones. La operación, encabezada por Index Ventures y Lux Capital, multiplicó por cuatro la valoración que la startup había alcanzado en enero, pese a que todavía no tiene un producto a la venta.

La empresa centra su trabajo en entrenar modelos de IA con menos datos y potencia de cómputo, además de extraer más rendimiento de los chips que los ejecutan. Según Bloomberg, también participaron Sequoia Capital, GV de Alphabet y Kleiner Perkins, mientras que Nvidia figura entre los inversionistas de la compañía, reseña TNW.

Una valoración elevada antes de tener un producto

Flapping Airplanes fue fundada a finales de 2025 por los hermanos Asher y Ben Spector y Aidan Smith. La ronda más reciente, de USD $1.000 millones, lleva su valoración a USD $6.000 millones y marca un salto pronunciado desde enero, cuando obtuvo USD $180 millones en una ronda semilla. La información disponible no identifica un producto comercial ni ingresos derivados de ventas.

La distancia entre la valoración y la etapa de desarrollo es parte central de la noticia: los inversionistas están financiando una tesis de investigación, no una línea de productos ya establecida. Para la startup, el valor potencial reside en resolver limitaciones de recursos que, según sus fundadores, condicionan el entrenamiento y la ejecución de sistemas de IA. La valoración expresa una apuesta sobre lo que esa investigación podría permitir, no demuestra por sí sola que la compañía ya haya conseguido esos avances.

Index Ventures encabezó la ronda junto con Lux Capital. Index había recaudado USD $2.000 millones en agosto para respaldar a más empresas de inteligencia artificial, según el material publicado por Bloomberg, y ahora participa en una apuesta que todavía debe convertir investigación en tecnología utilizable. Sequoia Capital, GV de Alphabet y Kleiner Perkins también se sumaron a la financiación.

El caso forma parte de la aparición de los llamados «neolabs»: startups que priorizan la investigación antes de construir productos. Entre los ejemplos mencionados figuran AMI Labs, de Yann LeCun, que recaudó alrededor de USD $1.000 millones en marzo, y Mirendil, que obtuvo USD $200 millones en junio. Estas comparaciones muestran que Flapping Airplanes no es la única iniciativa que intenta captar capital para investigación temprana, aunque cada compañía tiene su propio enfoque.

La apuesta por más rendimiento de cada chip

Asher Spector explicó que la compañía trabaja en métodos para entrenar modelos con menos datos y menor potencia de cómputo. También quiere aprovechar mejor los chips que ejecutan esos modelos. El cofundador resumió la premisa así: la demanda de IA podría superar la oferta de chips y datos, una brecha que, a su juicio, haría valiosas las mejoras de eficiencia.

Como ejemplo, Spector señaló que obtener un 10% más de rendimiento de cada chip sería «tremendamente valioso económicamente». La cifra fue planteada como una posibilidad y una tesis de negocio, no como un resultado ya alcanzado por la empresa. Si una mejora de ese tipo se materializara, podría permitir que una misma capacidad de cómputo rindiera más; la fuente, sin embargo, no ofrece pruebas o mediciones de un avance concreto.

Aidan Smith dijo que Flapping Airplanes está escribiendo su propia versión del software que opera los chips gráficos de Nvidia. El desarrollo sitúaparte de la investigación en la capa de software, con el objetivo de sacar más provecho del hardware, y añade un vínculo relevante con Nvidia, que también invirtió en la startup. La información publicada no detalla cómo funciona ese software ni cuándo podría estar disponible.

La idea de mejorar la eficiencia también aparece en otras apuestas del sector. En mayo se informó que Flourish, dirigida por Thomas Reardon, co-creador de Internet Explorer, buscaba recaudar alrededor de USD $500 millones para desarrollar IA inspirada en el cerebro que utilizara menos energía. Ese ejemplo ofrece un contraste de enfoque: ambas iniciativas apuntan a reducir el costo o el consumo de la IA, pero la noticia no establece que trabajen con la misma tecnología.

Del laboratorio a una posible tecnología comercial

La ambición de Flapping Airplanes no se limita a investigar: Spector dijo que la empresa planea vender su tecnología eventualmente para que otras compañías puedan utilizar IA a menor costo. Ese objetivo comercial todavía está por delante, ya que el laboratorio no tiene un producto a la venta. Por ahora, la ronda financia el trabajo que sus fundadores consideran necesario para convertir la promesa de eficiencia en una oferta útil.

La oportunidad que plantea la startup depende de varios pasos aún pendientes: desarrollar métodos que funcionen, demostrar que reducen los recursos requeridos y traducirlos en tecnología que otras empresas puedan adoptar. La información divulgada no ofrece un calendario para esos hitos ni especifica qué forma tendrá la futura oferta. Por eso, la financiación y la valoración deben leerse como señales de confianza de los inversionistas en la tesis, no como confirmación de que ya existe una solución comercial.

La apuesta se produce mientras las compañías de IA destinan grandes sumas a chips y centros de datos, un contexto que hace atractivo buscar mejoras en el rendimiento de la infraestructura existente. Si la demanda llega a superar la oferta de chips y datos, como plantea Spector, una tecnología que aproveche mejor esos recursos podría tener valor para otras empresas. Pero la promesa económica dependerá de que Flapping Airplanes convierta sus investigaciones en resultados verificables y en una tecnología que pueda vender.

El nombre de la startup remite al ornitorrinco y a un antiguo diseño de aeronave con alas batientes. Spector explicó que la referencia busca expresar la combinación de fortalezas de la inteligencia natural y la artificial. Esa identidad acompaña una ambición amplia, aunque el reto inmediato es más concreto: demostrar que el laboratorio puede hacer que el entrenamiento y el uso de la IA requieran menos recursos, antes de que su elevada valoración tenga un producto que la respalde.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín