Por Canuto  

Ema obtuvo USD $77 millones en una ronda Serie B mientras busca automatizar procesos empresariales completos con equipos de agentes de IA y reducir la dependencia del software tradicional.
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  • La startup fundada en 2023 alcanzó USD $140 millones en capital acumulado y más que cuadruplicó su valoración desde 2024.
  • Ema afirma tener más de 50 acuerdos empresariales activos, un millón de usuarios y reservas de ingresos superiores a USD $150 millones.
  • La compañía planea usar el nuevo financiamiento para ventas, marketing y expansión hacia Asia-Pacífico, Sudamérica y Medio Oriente.


Una ronda para transformar el software empresarial

Ema, una startup que desarrolla equipos de agentes de inteligencia artificial para automatizar procesos corporativos, recaudó USD $77 millones en una nueva ronda de financiamiento. La empresa busca intervenir en áreas como recursos humanos, tecnología de la información y finanzas, donde las compañías suelen depender de múltiples aplicaciones y proveedores especializados para completar tareas de varios pasos.

La ronda Serie B fue liderada por Creaegis, firma de capital de riesgo con sede en Bangalore, India, mientras que los inversionistas existentes Accel, Section 32 y Prosus incrementaron sus participaciones. Con esta operación, Ema elevó su capital total recaudado a USD $140 millones y más que cuadruplicó su valoración frente a su última ronda, realizada en 2024, aunque la compañía declinó revelar el monto exacto de esa valoración.

La operación, según la información proporcionada por la compañía, consistió íntegramente en capital primario, sin deuda ni transacciones secundarias entre accionistas. Ese detalle significa que el dinero nuevo ingresará directamente a la empresa para financiar sus planes de crecimiento, en lugar de destinarse a comprar participaciones de inversionistas anteriores o a cubrir obligaciones financieras.

La operación ocurre en un momento en que las empresas de inteligencia artificial, los grandes laboratorios tecnológicos y los proveedores tradicionales de software compiten por una parte del presupuesto corporativo que antes se dirigía principalmente al software empresarial y a los servicios de tecnología. Según TechCrunch, Ema considera que esa transformación puede abrir espacio para herramientas capaces de ejecutar procesos completos, no solo funciones aisladas dentro de una aplicación.

De las aplicaciones aisladas a los empleados de IA

Ema fue fundada en 2023 por Surojit Chatterjee, exejecutivo de Google y Coinbase, y Souvik Sen, exejecutivo de Okta. Su propuesta se basa en los llamados empleados de IA, sistemas que coordinan múltiples agentes para completar flujos de trabajo mediante las aplicaciones que una empresa ya utiliza, en vez de limitarse a responder preguntas o realizar una sola acción.

El enfoque busca resolver una limitación habitual de las herramientas empresariales actuales: cada plataforma puede dominar una función, pero los procesos reales suelen cruzar departamentos, bases de datos y sistemas distintos. Ema se conecta primero con ese conjunto de aplicaciones y actúa como una capa de coordinación, con la expectativa de que algunos clientes reduzcan posteriormente su dependencia de productos tradicionales o incluso los reemplacen.

Chatterjee sostuvo que muchas aplicaciones de software como servicio, conocidas como SaaS, podrían terminar funcionando principalmente como bases de datos detrás de nuevas interfaces impulsadas por agentes. En su visión, las empresas no necesitarían navegar por cada sistema para completar una operación, porque una capa de inteligencia artificial podría interpretar una solicitud, consultar varias fuentes y ejecutar las acciones necesarias de principio a fin.

La startup también plantea modificar la forma en que cobra por su tecnología. En lugar de fijar el precio según el número de usuarios o los tokens consumidos por los modelos, Ema vincula su facturación con la finalización de tareas y los resultados empresariales, una estructura que puede alinear el costo con el valor generado, aunque también exige medir con precisión cuándo un proceso quedó realmente resuelto.

Modelos de IA, clientes y tracción comercial

Ema afirma que su software puede apoyarse en más de 150 modelos, incluidos sistemas de frontera y alternativas de código abierto. Chatterjee no considera que los grandes laboratorios de IA sean competidores directos, porque la empresa concentra su propuesta en el conocimiento de dominio, las integraciones y la orquestación necesarias para automatizar operaciones empresariales completas.

El ejecutivo sostuvo que el progreso de los modelos de frontera beneficia a Ema, ya que la mejora de esas capacidades puede ampliar lo que sus agentes son capaces de ejecutar. En paralelo, laboratorios como Anthropic y OpenAI han profundizado su relación con empresas mediante herramientas para operaciones financieras, legales y otros entornos, además de equipos que ayudan a poner sistemas de IA en producción.

La compañía reporta más de 50 acuerdos empresariales activos y más de un millón de usuarios empresariales activos. También asegura que sus sistemas han procesado más de cinco millones de acciones y consultas, con clientes como NTT DATA, Hitachi, ADP, PwC, Google, KPMG, Wipro y Microsoft.

Durante los últimos dos años, los ingresos de Ema crecieron 50 veces y sus reservas de ingresos superaron los USD $150 millones. Chatterjee aclaró que esa cifra representa el valor total de contratos plurianuales, incluidos acuerdos de dos y tres años, y no equivale a los ingresos recurrentes anualizados actuales, cifra que la empresa no quiso revelar.

Expansión de contratos y presión sobre los servicios de TI

La expansión dentro de las cuentas existentes aparece como uno de los indicadores más relevantes para Ema. Más del 90% de sus clientes habría ampliado el uso de la plataforma más allá del caso inicial, mientras que algunos desplegaron la tecnología en docenas de flujos de trabajo, según los datos entregados por la empresa.

La startup también reporta una tasa de retención neta en dólares cercana al 180%. Ese indicador significa que, en promedio, los clientes existentes gastan considerablemente más con Ema con el paso del tiempo, debido a la ampliación de contratos, la adopción de nuevos procesos o una combinación de ambos factores.

La ambición de la empresa no se limita a sustituir licencias de software. Chatterjee afirmó que la inteligencia artificial también puede asumir parte del trabajo de implementación, integración y consultoría que las compañías suelen contratar a firmas de servicios de tecnología alrededor de sus sistemas empresariales.

El ejecutivo añadió que varias compañías de servicios ya trabajan con Ema y están reconsiderando sus propios modelos de negocio. A su juicio, un esquema centrado exclusivamente en personas puede perder atractivo si los agentes de IA logran ejecutar una parte creciente de las tareas que antes requerían equipos numerosos de consultores, aunque la fuente no aporta detalles sobre contratos específicos con esas firmas.

Financiamiento para ventas y nuevos mercados

Ema sostiene que ha mantenido márgenes brutos cercanos al 80%, pese a competir en actividades que tradicionalmente realizaban proveedores de software y servicios de tecnología. La compañía atribuye parte de esa estructura a que sus sistemas necesitan menos apoyo humano conforme aprenden de los despliegues y acumulan experiencia operativa.

El modelo, sin embargo, depende de que los agentes puedan trabajar de manera confiable entre aplicaciones, interpretar reglas internas y completar procesos sin generar errores costosos. La información disponible no detalla métricas independientes sobre precisión, incidentes o ahorros obtenidos por cada cliente, por lo que las cifras de adopción y márgenes corresponden a afirmaciones de la propia startup.

La empresa utilizará buena parte del nuevo capital para ampliar sus operaciones comerciales, especialmente en ventas y marketing. Durante sus primeros años, Ema concentró sus esfuerzos principalmente en construir el producto, pero ahora busca convertir la adopción inicial en una expansión comercial más amplia.

Con sede en Mountain View, California, Ema cuenta con casi 200 empleados y oficinas en Bangalore, Londres y Vancouver. Hasta ahora, su actividad se ha concentrado principalmente en clientes de Estados Unidos y Europa, aunque durante el próximo año planea entrar en nuevos mercados de Asia-Pacífico, Sudamérica y algunas zonas de Medio Oriente.

La estrategia refleja una disputa más amplia por el presupuesto tecnológico de las empresas: la IA no solo busca vender una nueva herramienta, sino también reorganizar la manera en que las compañías compran software y servicios. Si Ema logra convertir sus agentes en una capa confiable para operaciones completas, podría presionar a los proveedores establecidos; si la integración resulta demasiado compleja, el modelo podría quedar limitado a complementar las plataformas existentes.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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