Brian Armstrong sostiene que las criptomonedas no deben competir con la inteligencia artificial, sino convertirse en la infraestructura que permita a los agentes autónomos mover dinero. La visión de Coinbase combina x402, Base y USDC, aunque enfrenta dudas sobre seguridad, reputación y control del capital.
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- Brian Armstrong criticó a las startups cripto que cambiaron su identidad para presentarse como empresas de inteligencia artificial.
- Coinbase impulsa una visión de finanzas agente mediante x402, la blockchain Base y la stablecoin USDC.
- Desarrolladores advierten que entregar fondos a agentes autónomos sin historial ni sistemas de reputación podría crear riesgos financieros significativos.
🚨 CEO de Coinbase advierte: abandonar las criptomonedas por la IA es un error estratégico.
Brian Armstrong enfatiza que ambas tecnologías pueden coexistir.
Critica a las startups que han cambiado de enfoque hacia la IA sin considerar la sinergia con la blockchain.
Advierte… pic.twitter.com/rdLT2ZiLjV
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 27, 2026
El CEO de Coinbase sostiene que la blockchain puede complementar a la inteligencia artificial y convertirse en la infraestructura de una economía operada por agentes autónomos.
Brian Armstrong, director ejecutivo de Coinbase (COIN), cuestionó la tendencia de varias startups de criptomonedas que cambiaron su marca para presentarse como compañías de inteligencia artificial. El empresario considera que esa decisión refleja una visión limitada sobre la relación entre ambas tecnologías.
Armstrong argumentó que la blockchain funciona como una infraestructura de propósito general, comparable con la electricidad o Internet. Desde su perspectiva, esta tecnología no necesita competir con la próxima ola de automatización, porque puede servir como base para sus operaciones.
La discusión llega en un momento de fuerte entusiasmo por la inteligencia artificial. Algunas empresas han incorporado términos vinculados con la IA a sus nombres o estrategias, una práctica que puede atraer la atención de los mercados sin modificar de manera profunda sus negocios.
El debate también plantea una pregunta central para la industria: ¿quién controlará el dinero cuando los programas autónomos comiencen a realizar pagos, compras y operaciones financieras con mayor frecuencia que las personas?
Armstrong defiende una combinación entre blockchain e IA
En una publicación dominical, Armstrong describió como un error el razonamiento de las empresas cripto que abandonan su sector para perseguir la narrativa de la IA. Su mensaje fue directo: las criptomonedas y la inteligencia artificial no representan opciones excluyentes.
“Si estás en criptomonedas, pivotar hacia IA. Solía escuchar versiones de esto, y es la forma incorrecta de pensar sobre el mundo”, escribió el ejecutivo. También calificó esa tendencia como una forma de pensamiento de suma cero y escasez.
El CEO de Coinbase resumió su postura con una frase: “Es un ‘y’, no un ‘o’”. Con ello, defendió la posibilidad de que la infraestructura blockchain respalde sistemas de inteligencia artificial, en lugar de quedar desplazada por ellos.
Su argumento coincide con una tesis recurrente en el sector: los agentes de software necesitarán vías de pago que funcionen sin horarios bancarios, trámites manuales o esperas de varios días. Las redes cripto podrían ofrecer liquidaciones programables y transferencias en tiempo real para ese escenario.
Sin embargo, esa posibilidad todavía depende de resolver problemas técnicos, regulatorios y de seguridad. Una transacción automática puede ejecutarse con rapidez, pero la velocidad no garantiza que la instrucción sea correcta ni que el destinatario resulte confiable.
Un análisis publicado en abril por The Wall Street Journal comparó los cambios corporativos hacia la IA con la burbuja de las empresas punto com de comienzos de siglo y con la fiebre blockchain de 2017. Según los datos citados en la noticia, las compañías que agregan palabras de moda a sus nombres suelen registrar un aumento promedio de más del 50% en sus acciones a corto plazo.
La apuesta de Coinbase por las finanzas agente
Armstrong considera que los agentes autónomos podrían realizar muchas más transacciones diarias que los seres humanos. Estos programas podrían comprar servicios, contratar capacidad de cómputo, aceptar pagos o ejecutar operaciones sin intervención directa en cada paso.
El sistema financiero actual fue diseñado alrededor de usuarios humanos. Por esa razón, un programa no puede abrir una cuenta bancaria tradicional, completar procesos de verificación por sí mismo o esperar varios días para que una transferencia se liquide.
Coinbase pretende ocupar un lugar central en ese ecosistema emergente, al que Armstrong denominó Finanzas agente, o AiFi. La estrategia reúne el protocolo x402, la blockchain Base y la stablecoin USDC de Circle Internet.
Coinbase desarrolló inicialmente x402 y ahora el protocolo está bajo la gobernanza de la Fundación x402. La propuesta busca habilitar pagos automatizados mediante una infraestructura que permita a los agentes solicitar servicios y liquidar sus obligaciones de manera programática.
La compañía desplegó cuentas para agentes de inteligencia artificial en junio, con funciones orientadas al comercio y al gasto. La semana pasada también anunció que los usuarios de Coinbase Business podrían aceptar pagos de agentes mediante x402.
USDC cumple en esta arquitectura el papel de activo digital estable para los pagos. Al estar vinculada al dólar estadounidense, la stablecoin busca reducir la volatilidad que dificultaría presupuestar operaciones ejecutadas por software.
Base aporta el entorno blockchain donde pueden procesarse esas operaciones. La combinación pretende crear un circuito en el que los agentes reciban fondos, paguen por servicios y acepten ingresos sin depender de una interacción humana en cada movimiento.
La velocidad de máquina exige cambios en toda la infraestructura
La propuesta de Coinbase no se limita al movimiento de dinero. Si los agentes comienzan a operar a gran escala, también necesitarán acceso coordinado a cómputo, datos, identidad digital y sistemas capaces de responder con la misma velocidad.
Tory Green, CEO de la red descentralizada io.net, afirmó que los agentes no solo necesitan dinero, sino dinero que se mueva a la velocidad de la máquina. Su comentario amplió la discusión hacia los cuellos de botella que existen fuera de la infraestructura financiera.
“Toda nuestra pila financiera ha evolucionado para la interfaz humana”, dijo Green. A su juicio, el dinero representa apenas el primer riel que debe adaptarse, porque después ocurrirá lo mismo con el cómputo, los datos y otros componentes de la economía digital.
Este punto introduce una dificultad relevante: una red rápida no puede compensar por sí sola un agente lento, mal diseñado o desconectado de información fiable. La eficiencia del sistema dependerá de que todas sus capas funcionen de manera coordinada.
También será necesario definir límites operativos. Un agente podría ejecutar múltiples pagos en segundos, pero los usuarios necesitarán controles para fijar presupuestos, autorizar categorías de gasto y detener operaciones inesperadas.
La automatización puede reducir costos y acelerar la actividad comercial. Al mismo tiempo, puede ampliar el impacto de un error, una vulnerabilidad informática o una instrucción manipulada.
Riesgos de entregar capital a agentes autónomos
Varios desarrolladores expresaron reservas sobre la idea de dar acceso directo a activos financieros a código no verificado. La principal preocupación no es únicamente la rapidez de los pagos, sino la capacidad del agente para tomar decisiones correctas y responder por sus actos.
El proyecto de software descentralizado NeoSoul AI resumió esa inquietud al advertir que construir las vías de pago puede ser positivo, pero entregar capital a un agente sin historial resulta imprudente. Su comentario apuntó a la falta de garantías probadas antes de avanzar hacia una economía completamente automatizada.
“No puedes confiar en una pizarra en blanco con una billetera cripto”, señaló el proyecto. La frase plantea un problema de confianza: una dirección blockchain puede registrar transacciones, pero ese registro no demuestra por sí mismo que el software actuará de forma segura.
NeoSoul AI sostuvo que la transición desde pagos realizados por agentes hacia una economía de agentes necesita una capa adicional. Esa capa debería incluir reputación y memoria para evaluar comportamientos anteriores y evitar que cada programa opere como un desconocido absoluto.
Un sistema de reputación podría ayudar a clasificar agentes según su historial de pagos, cumplimiento de instrucciones y reacción ante disputas. Sin embargo, la noticia no presenta un modelo específico ni una solución ya validada para ese desafío.
La memoria también tendría un papel importante. Un agente que recuerde acuerdos, límites y experiencias previas podría tomar decisiones más consistentes que un programa que comience cada operación desde cero.
La discusión revela una tensión entre innovación y prudencia. Coinbase intenta construir los rieles para una nueva forma de actividad económica, mientras otros participantes piden demostrar primero que esos rieles pueden proteger el capital de los usuarios.
Una disputa entre la moda del mercado y la infraestructura futura
El cuestionamiento de Armstrong también tiene una dimensión empresarial. Las compañías que cambian su identidad para aprovechar una narrativa popular pueden recibir atención de los inversionistas, aunque el rebranding no siempre implique una transformación estructural.
Los datos citados por The Wall Street Journal muestran que esa estrategia puede generar una reacción positiva inicial en las acciones. El incremento promedio de más del 50% a corto plazo sugiere que la euforia puede influir tanto como los fundamentos del negocio.
Para Armstrong, el problema consiste en tratar a la IA y a las criptomonedas como sectores rivales. Su visión ubica a la blockchain debajo de las aplicaciones futuras, como una infraestructura que permite coordinar propiedad, pagos y liquidación.
La apuesta todavía enfrenta incertidumbres importantes. Los agentes deberán operar dentro de normas financieras, sistemas de seguridad y mecanismos de responsabilidad que aún no tienen un estándar común.
La posibilidad de que los agentes generen más transacciones que los humanos ofrece un mercado potencial para exchanges, redes blockchain y emisores de stablecoins. También podría aumentar la superficie de ataque para hackers y elevar el costo de una falla sistémica.
El futuro de AiFi dependerá de si la industria logra convertir la velocidad en confianza. Para Coinbase, x402, Base y USDC forman parte de esa respuesta, pero las críticas muestran que la infraestructura de pagos será solo una pieza de un sistema mucho más amplio.
Por ahora, la discusión no determina si las startups deben elegir entre criptomonedas e inteligencia artificial. El punto central es si pueden integrar ambas tecnologías sin repetir los excesos especulativos asociados con otras modas del mercado.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
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