Por Canuto  

Dos senadores demócratas de Estados Unidos solicitaron al secretario de Comercio, Howard Lutnick, y a Tether documentos e información sobre un préstamo vinculado a un fideicomiso que beneficia a los hijos del funcionario. El caso reaviva dudas sobre posibles conflictos de interés entre Cantor Fitzgerald, el mayor emisor de stablecoins del mercado y un alto cargo del gobierno estadounidense.

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  • Elizabeth Warren y Ron Wyden pidieron conocer el tamaño y los términos de un préstamo de Tether a un fideicomiso ligado a los hijos de Howard Lutnick.
  • El acuerdo genera dudas sobre si la operación ayudó a financiar la venta de la participación de Lutnick en Cantor Fitzgerald al cumplir normas éticas federales.
  • Cantor gestiona las reservas de Tether, mientras la empresa cripto sigue bajo escrutinio por controversias regulatorias y de cumplimiento.

 


Dos senadores demócratas de Estados Unidos solicitaron al secretario de Comercio, Howard Lutnick, y a Tether información detallada sobre un préstamo entre la empresa emisora de USDT y un fideicomiso que beneficia a los hijos de Lutnick. La petición apunta a una operación que, según los legisladores, plantea dudas relevantes sobre ética pública y posible influencia corporativa.

La solicitud fue enviada por Elizabeth Warren, senadora por Massachusetts, y Ron Wyden, senador por Oregon. Ambos advirtieron en una carta remitida el miércoles que el préstamo, reportado inicialmente por Bloomberg en marzo, plantea “serias preguntas sobre su relación con Tether y la influencia de la empresa en sus decisiones de política”.

Los senadores fueron más allá al afirmar que quieren asegurarse de que Tether no haya intentado sobornar a Lutnick ni ejercer control o influencia sobre él. Aunque sus cartas elevan la presión política, los legisladores reconocen una limitación importante: como su partido está en minoría en el Congreso, no pueden obligar ni a Lutnick ni a Tether a responder formalmente.

El caso ha llamado la atención porque combina varios factores sensibles a la vez. Entre ellos están la desinversión de un alto funcionario, la participación de un gran actor de la industria cripto, la existencia de un fideicomiso familiar y una relación comercial previa entre Cantor Fitzgerald y Tether.

Qué se sabe sobre el préstamo y el fideicomiso

Howard Lutnick, ex director ejecutivo de Cantor Fitzgerald, vendió en octubre su participación multimillonaria en la firma para cumplir con las normas federales de ética aplicables a funcionarios designados por el Ejecutivo. Esos activos fueron adquiridos por fideicomisos creados en beneficio de sus cuatro hijos adultos.

Al día siguiente de esa venta, se presentó un documento en el estado de Nueva York que mostraba que uno de esos vehículos, identificado como “Dynasty Trust A”, tomó prestada una suma no revelada de Tether. Según el documento, el préstamo está garantizado por “todos los activos” mantenidos por el fideicomiso, incluidos aquellos que pudiera adquirir posteriormente.

Ni Cantor Fitzgerald ni Tether han revelado públicamente el tamaño exacto del préstamo ni sus términos específicos. Tampoco se ha aclarado si ese dinero fue utilizado por los fideicomisos para comprar la participación de Lutnick en la firma financiera.

Stan Neve, portavoz de Cantor, había dicho previamente que la adquisición se financió a través de múltiples fuentes, empresas y  fideicomisos, a tasas y precios de mercado. Aun así, no está claro cuánto pagaron los hijos de Lutnick por la participación de su padre.

Warren y Wyden solicitaron ahora el documento crediticio que describa el tamaño y las condiciones de la transacción. También preguntaron, tanto a Lutnick como a Tether, si discutieron ese préstamo o cualquier otro asunto desde que Lutnick fue nominado secretario de Comercio en febrero de 2025.

La conexión entre Cantor Fitzgerald y Tether

La operación despierta un interés especial por la relación de negocios entre Cantor Fitzgerald y Tether. Cantor cobra comisiones por gestionar las reservas de Tether, que ascienden a USD $192.000 millones, de acuerdo con la información citada en la cobertura original.

Además, un ejecutivo de Cantor familiarizado con la operación dijo que el préstamo estaba respaldado por un bono convertible que da derecho a la firma a una participación del 5% en Tether. Cantor pagó USD $600 millones por ese bono en abril de 2024.

Desde entonces, la valoración en papel de esa participación en Tether se ha disparado en miles de millones de dólares. Ese dato no solo subraya la magnitud económica de la relación entre ambas compañías, sino que también ayuda a explicar por qué la transacción genera tanto escrutinio político.

Lutnick también había sido un defensor abierto de Tether en el pasado. De hecho, dijo que participó en las negociaciones para que Cantor invirtiera en la empresa en abril de 2024, lo que añade contexto a las preocupaciones de los senadores sobre la cercanía entre ambas partes.

Tether es la empresa detrás de USDT, una stablecoin cuyo valor busca mantenerse vinculado al dólar estadounidense. Este tipo de activo digital se usa ampliamente para transferencias rápidas y de bajo costo fuera del sistema bancario tradicional. USDT domina en el mercado de stablecoins con una capitalización de casi USD $190.000 millones, por lo que su peso dentro del ecosistema es enorme.

Ética pública, desinversión y espíritu de la norma

Desde el punto de vista formal, Lutnick cumplió con las normas federales de ética al vender sus activos. Esas reglas permiten que los funcionarios designados se desprendan de posibles conflictos de interés antes de asumir responsabilidades públicas sensibles.

Sin embargo, la controversia no se centra solo en el cumplimiento técnico de la norma, sino en el espíritu de esa desinversión. Expertos en ética que revisaron documentos sobre la transacción sostienen que, si el préstamo de Tether ayudó a financiar la venta de Lutnick a los fideicomisos de sus hijos, la operación socava ese espíritu.

La lógica detrás de esa crítica es sencilla. Si un actor corporativo con intereses regulatorios o económicos frente al gobierno facilita la estructura financiera que permite a un funcionario deshacerse de un activo, el conflicto podría no desaparecer realmente, aunque el papeleo formal se haya completado.

El Departamento de Comercio respondió mediante un portavoz que Lutnick “ha cumplido plenamente con los términos de su acuerdo ético, incluidos todos los requisitos de desinversión y recusación, y seguirá haciéndolo”. Tether no respondió a una solicitud de comentarios, según la información disponible.

La discusión, por tanto, se mueve entre dos planos. Uno es el legal y administrativo. El otro es el de la percepción pública y la confianza institucional, un aspecto especialmente delicado cuando se trata de un funcionario con historial de vínculos estrechos con una empresa tan relevante en criptomonedas.

El historial de controversias alrededor de Tether

La polémica también revive viejas preocupaciones sobre Tether. Aunque la empresa, con sede en El Salvador, ha sido inmensamente rentable y afirmó haber obtenido USD $10.000 millones en ganancias el año pasado, con un margen del 99%, su trayectoria ha estado marcada por controversias regulatorias y de cumplimiento.

En 2021, Tether y empresas relacionadas fueron multadas con USD $60 millones después de que reguladores alegaran que hicieron declaraciones engañosas sobre pérdidas y sobre sus reservas. Las compañías no admitieron irregularidades.

La firma tampoco puede vender USDT en Nueva York. Además, un informe de la ONU de 2024 la describió como la “opción preferida” de gánsteres y lavadores de dinero en el sudeste asiático, una caracterización que ha pesado sobre la reputación de la empresa en los debates políticos y regulatorios.

Tether ha sostenido en el pasado que coopera con fuerzas del orden de todo el mundo para ofrecer una “supervisión sin igual” de sus tokens. Esa defensa ha sido parte central de su estrategia para responder a críticas sobre el uso ilícito potencial de stablecoins en transacciones internacionales.

En este contexto, la nueva solicitud de Warren y Wyden no solo busca aclarar una operación puntual. También refleja un debate más amplio sobre la influencia de grandes actores cripto en Washington y sobre cómo deben evaluarse sus relaciones con funcionarios de alto rango.

Por ahora, la controversia sigue abierta. Lo que ocurra después dependerá de si Lutnick y Tether deciden responder, y de si aparecen nuevos documentos que permitan establecer con mayor precisión cómo se estructuró el préstamo y cuál fue su verdadero propósito económico.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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