Por Canuto  

La autoridad de seguridad vial de Estados Unidos abrió una investigación sobre Avride, socio de Uber en robotaxis, tras identificar 16 choques y una lesión menor. El caso añade presión sobre una industria que acelera su despliegue mientras enfrenta más preguntas sobre la fiabilidad de sus sistemas autónomos.
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  • La NHTSA investiga a Avride tras detectar 16 choques vinculados al desempeño de su sistema de conducción autónoma.
  • Muchos incidentes ocurrieron en Dallas, pocos meses después del inicio de los viajes de robotaxi de Avride con Uber.
  • Avride afirma que aplicó mitigaciones técnicas y operativas, y que la frecuencia de incidentes por milla ha disminuido.

 


La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), a través de su oficina de investigación, abrió una investigación sobre Avride luego de identificar 16 choques relacionados con el desempeño de su sistema de conducción autónoma. El caso involucra además una lesión menor y se produce en un momento de expansión para los robotaxis en Estados Unidos.

La revisión regulatoria apunta a problemas concretos de manejo. Según el organismo, los vehículos de Avride habrían mostrado dificultades para cambiar de carril, responder a otros autos en el mismo carril y reaccionar ante objetos estacionarios, reseña TechCrunch.

El caso también salpica a Uber, que mantiene una asociación con Avride para desplegar robotaxis. Aunque Uber no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios, la investigación llega pocos meses después de que comenzaran a ofrecer viajes de este tipo en Dallas, Texas.

Para lectores menos familiarizados con el sector, los robotaxis son vehículos equipados con software y sensores que buscan operar con altos niveles de automatización. En esta etapa, muchas compañías todavía usan un monitor de seguridad en el asiento del conductor para supervisar el comportamiento del sistema y actuar si surge un riesgo.

Ese detalle resulta central en esta investigación. Todos los choques identificados por la NHTSA ocurrieron mientras los vehículos de Avride estaban bajo la supervisión de un monitor de seguridad en el asiento del conductor. Consultada sobre el tema, Avride se negó a explicar por qué esos monitores no intervinieron en los accidentes. La empresa sí sostuvo que reportó los hechos al regulador conforme a la Standing General Order de 2021 sobre conducción automatizada.

Qué observó la NHTSA en los videos de los choques

La Office of Defects Investigation indicó que completó una revisión preliminar de videos correspondientes a cada uno de los choques. Ese examen inicial, según explicó el regulador, mostró varios patrones que levantaron alertas sobre la competencia del sistema autónomo.

Entre ellos figuran maniobras de cambio de carril hacia la trayectoria de otros vehículos que circulaban en un carril adyacente y muy cerca del robotaxi. También detectó casos en los que los vehículos no redujeron la velocidad ni se detuvieron ante autos lentos o detenidos en el carril por delante.

La oficina añadió que hubo episodios en los que los autos de Avride no redujeron la velocidad frente a vehículos que ingresaban al carril y la trayectoria inmediata. Asimismo, señaló impactos contra objetos estacionarios que obstruían parcialmente el carril por delante.

Estas observaciones son relevantes porque no describen un solo tipo de error, sino una variedad de fallas en escenarios de tráfico cotidiano. Eso incluye interacción lateral con otros autos, respuesta a obstáculos fijos y anticipación frente a movimientos previsibles de otros conductores.

En un mercado donde varias empresas compiten por demostrar confiabilidad a escala, este tipo de hallazgos puede traducirse en más presión regulatoria. También puede influir en la confianza pública, un factor decisivo para la adopción comercial de servicios de transporte autónomo.

Dallas y Austin concentran los incidentes reportados

Muchos de los choques reportados ocurrieron en Dallas, de acuerdo con la Office of Defects Investigation. Algunos también se registraron en Austin, lo que ubica a Texas como el centro inmediato del escrutinio sobre las operaciones de Avride.

La cronología importa. La investigación llega apenas meses después de que Uber comenzara a ofrecer viajes en robotaxis de Avride en Dallas, un mercado clave para probar y expandir estos servicios en calles reales y con pasajeros.

Al menos uno de los choques involucró a un robotaxi que transportaba a un pasajero. Aunque el reporte no añadió más detalles sobre las consecuencias para esa persona, el hecho eleva la sensibilidad del caso porque deja de ser una prueba aislada sin usuarios a bordo.

El accidente que causó una lesión menor ocurrió en diciembre de 2025 en Dallas, según los datos presentados ante la NHTSA. En ese evento, un Hyundai Ioniq 5 equipado con tecnología de Avride rozó la puerta abierta del lado del conductor de una camioneta pickup estacionada.

Uno de los ocupantes de esa pickup sufrió una lesión menor que no requirió hospitalización. Aunque la gravedad fue limitada, el episodio quedó incorporado al conjunto de incidentes que ahora revisa la autoridad federal.

Otro choque ocurrido también en diciembre en Dallas involucró a un robotaxi de Avride que intentó cambiar de carril para evitar una camioneta pickup estacionada. Según los datos entregados al regulador, el vehículo giró hacia una furgoneta que circulaba a su lado y causó daños en ambos vehículos.

Varios choques más involucraron a otros vehículos girando hacia los robotaxis de Avride. Sin embargo, a partir de las descripciones disponibles no queda claro si los autos autónomos tenían una oportunidad realista de evitar esas colisiones.

Al menos uno de los accidentes incluyó a un vehículo de Avride estrellándose contra un contenedor de basura. Solo uno de los choques reportados describe al monitor de seguridad intentando intervenir, un dato que podría resultar importante en el avance de la investigación.

La respuesta de Avride y el trasfondo de su alianza con Uber

En su declaración, Avride afirmó que implementó mitigaciones técnicas y operativas específicas para abordar los hallazgos de cada incidente reportado entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. La empresa agregó que también mejoró las capacidades generales del sistema.

La compañía sostuvo además que sus operaciones totales han seguido creciendo. Junto con ello, aseguró que la frecuencia de incidentes en relación con el kilometraje ha disminuido de forma constante.

Avride es más conocida por sus robots de reparto en aceras, pero también lleva años desarrollando y probando vehículos autónomos. La empresa es una subsidiaria de Nebius, antes conocida como Yandex NV, compañía con sede en los Países Bajos que vendió su negocio ruso en 2024.

La asociación entre Uber y Avride fue anunciada en 2024. Un año después, Uber y la empresa matriz Nebius acordaron realizar inversiones estratégicas y otros compromisos en Avride por hasta USD $375.000.000.

Ese contexto financiero y operativo ayuda a dimensionar la importancia del caso. No se trata de un actor marginal, sino de una firma con respaldo corporativo y una alianza con una de las plataformas de movilidad más conocidas del mercado.

Mayor escrutinio sobre toda la industria de conducción autónoma

La investigación sobre Avride no ocurre en el vacío. Llega en medio de una expansión de las pruebas, el despliegue y la ampliación de tecnologías de vehículos autónomos por parte de múltiples empresas en distintas ciudades de Estados Unidos.

Ese crecimiento ha venido acompañado de un escrutinio más intenso. Los reguladores buscan determinar si los sistemas realmente responden con seguridad ante escenarios urbanos complejos, donde conviven peatones, autos detenidos, vehículos que se incorporan y objetos inesperados en la vía.

En ese mismo entorno, Waymo también enfrenta investigaciones tanto de la NHTSA como de la National Transportation Safety Board. Esas pesquisas se relacionan con comportamiento ilegal alrededor de autobuses escolares y con un choque ocurrido en enero, en el que uno de sus robotaxis atropelló a un niño.

La comparación no implica que los casos sean idénticos, pero sí revela una tendencia. A medida que los servicios autónomos salen del laboratorio y pasan a operar a escala comercial, cada incidente adquiere mayor peso público, regulatorio y empresarial.

Según reportó TechCrunch, el foco de la Office of Defects Investigation está puesto en la competencia real del sistema de Avride ante situaciones de conducción comunes. Esa formulación es relevante porque sugiere que la revisión no se limita a un hecho aislado, sino al desempeño general de la tecnología.

Para Uber y Avride, el resultado de esta investigación podría influir en el ritmo de expansión de sus servicios y en la percepción de socios, usuarios y autoridades locales. Para la industria en su conjunto, es otro recordatorio de que el avance comercial de la autonomía seguirá atado a estándares estrictos de seguridad y transparencia.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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