Por Canuto  

El Pentágono comenzó a publicar una nueva tanda de archivos sobre OVNI y UAP, con 162 documentos, videos e imágenes que incluyen material del FBI, la NASA y el Departamento de Estado. La divulgación, impulsada por una orden del presidente Donald Trump, reabre el debate sobre casos históricos como Roswell y suma reportes recientes de encuentros en varias regiones del mundo.

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  • La nueva publicación incluye 120 PDF, 28 videos y 14 archivos de imagen con casos que van de 1947 a 2026.
  • Entre los materiales figuran fotos de las misiones Apolo 12 y Apolo 17, reportes militares y cables diplomáticos sobre UAP.
  • Aunque los archivos reúnen casos no resueltos, el Pentágono reiteró que no hay evidencia confirmada de vida extraterrestre.

 


El Pentágono comenzó a publicar una nueva serie de archivos relacionados con ovnis y fenómenos aéreos no identificados, conocidos como UAP por sus siglas en inglés. La divulgación responde a una orden del presidente Donald Trump para hacer públicos documentos oficiales sobre fenómenos no explicados y se canalizó a través de un nuevo portal temático del Departamento de Defensa.

La entrega inicial reúne 162 archivos procedentes del FBI, el Departamento de Defensa, la NASA y el Departamento de Estado. El conjunto incluye testimonios de testigos, fotografías, videos e informes sobre avistamientos en distintos países y en periodos que abarcan varias décadas.

De acuerdo con CBS News, el secretario de Defensa Pete Hegseth afirmó que estos archivos, ocultos durante años bajo clasificaciones oficiales, alimentaron especulaciones persistentes y que había llegado el momento de que el público estadounidense los revisara por sí mismo. Trump, por su parte, aseguró que la medida busca una “Transparencia Completa y Máxima”.

En una publicación en Truth Social, el mandatario sostuvo que administraciones anteriores no habían sido transparentes sobre el tema y que, con los nuevos documentos y videos, la ciudadanía podría sacar sus propias conclusiones. Incluso cerró su mensaje con una frase informal: “¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO?”.

Qué contienen los nuevos archivos

La publicación del viernes incluye 120 documentos PDF, 28 videos y 14 archivos de imagen. Además, otras fotografías aparecen integradas dentro de los propios PDF, por lo que el volumen visual total es mayor al número de archivos de imagen independientes.

Gran parte del material gráfico corresponde a capturas fijas obtenidas de grabaciones de objetos sospechosos filmados por aeronaves militares. La mayoría muestra puntos brillantes o formas poco definidas observadas a través de cámaras infrarrojas, un formato habitual en reportes militares recientes de UAP.

Uno de los bloques más llamativos del lote son seis fotografías relacionadas con observaciones hechas por astronautas de la NASA durante las misiones Apolo 12 y Apolo 17. Esas imágenes fueron tomadas desde la superficie lunar y ahora aparecen dentro de la nueva compilación del Pentágono.

Una foto de Apolo 17, fechada en diciembre de 1972, es descrita como una imagen con “tres ‘puntos’ en una formación triangular” en el cielo lunar. El Pentágono indicó que esa fotografía ya había sido publicada antes, pero que tanto los militares como la NASA realizan una nueva revisión de la película original para tratar de determinar qué muestra con mayor precisión.

Según la descripción oficial, no existe consenso sobre la naturaleza de esa anomalía. Sin embargo, un análisis preliminar del gobierno de Estados Unidos sugiere que la característica observada podría ser el resultado de un objeto físico presente en la escena.

Otro documento incluido en la tanda señala que el astronauta del Apolo 17 Jack Schmitt reportó haber visto “un destello en la superficie lunar al norte de Grimaldi”. Ese apunte no ofrece una explicación definitiva, pero sí añade otro elemento a la revisión histórica de eventos considerados inusuales.

Videos recientes y reportes de pilotos

Los cerca de dos docenas de videos documentan encuentros reportados entre 2020 y 2026 en distintas partes del mundo. En la mayoría de los clips se observa una cámara infrarroja siguiendo un punto blanco que se desplaza por el aire.

Uno de los informes que acompaña a un video grabado en Grecia en 2023 sostiene que el objeto realizó múltiples giros de 90 grados a una velocidad aproximada de 80 millas por hora. Otro material muestra un objeto descrito como similar a un balón de fútbol americano en la región del Indo-Pacífico.

También figura un video procedente de Siria, en el que aparecen dos áreas anaranjadas semitransparentes e irregulares durante dos segundos cada una. Como ocurre en otros expedientes de este tipo, el material es presentado como un caso no resuelto, no como una prueba concluyente de un origen extraterrestre.

Entre los reportes escritos se encuentra el testimonio de un piloto que aseguró haber visto un “UAP triangular y metálico” volando a 25.000 pies sobre el Mediterráneo. La colección contiene además informes modernos de militares que narran encuentros con objetos extraños en Irak, Siria, el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz, el golfo de Adén, Grecia y otras ubicaciones.

Otra de las imágenes difundidas muestra una fotografía del FBI superpuesta con un dibujo elaborado a partir del relato de un testigo. El boceto describe un aparente objeto elipsoidal metálico color bronce, que se habría materializado desde una luz brillante en el cielo, con una longitud estimada entre 130 y 195 pies, para luego desaparecer de forma instantánea.

Roswell, el FBI y los expedientes históricos

La nueva publicación también incorpora el expediente del FBI que recopila informes sobre objetos no identificados y “discos voladores” entre 1947 y 1968. Ese archivo, identificado como 62-HQ-83894, se presenta en 18 documentos separados con relatos de incidentes de alto perfil, evidencia fotográfica y propuestas técnicas sobre posibles sistemas de propulsión.

El Pentágono señaló que partes de ese expediente ya habían sido divulgadas por el FBI con anterioridad. No obstante, la versión actual contiene menos tachaduras y varias páginas recientemente desclasificadas, lo que permite una lectura más amplia de algunos episodios.

Entre los casos históricos figura el famoso incidente de Roswell, en Nuevo México, ocurrido en 1947. Una sección del expediente incluye un memorando de un agente de la oficina de campo del FBI en Dallas dirigido a la sede central de la agencia.

En ese memorando, el agente cuenta que un mayor de la Fuerza Aérea llamó para informar que un objeto que “pretendía ser un disco volador” había sido recuperado cerca de Roswell. El texto añade que el disco tenía forma hexagonal y estaba suspendido de un globo por medio de un cable, y que el globo medía aproximadamente veinte pies de diámetro.

Los documentos también incluyen cartas enviadas al director del FBI, J. Edgar Hoover, sobre avistamientos de “discos voladores”, así como comunicaciones internas entre oficinas regionales del buró. En uno de esos intercambios, tras un reporte en Idaho, una oficina preguntó si existía alguna orientación para explicar el fenómeno, debido a que la persistencia de objetos sin explicación oficial podía generar histeria o pánico.

Orbes, cables diplomáticos y casos sin resolver

Un documento más reciente recoge la experiencia de varios agentes federales del orden en una ubicación no revelada del oeste de Estados Unidos durante 2023. Según el archivo preparado por el Pentágono, distintos equipos observaron varios orbes y figuras extrañas en el cielo o justo por encima del suelo.

Uno de los incidentes describe un orbe que los agentes compararon con el “Ojo de Sauron” de El Señor de los Anillos, aunque sin pupila, o con una bola de boliche naranja Storm Electrify. Otro caso menciona “orbes naranjas en el cielo” que emitían “orbes rojos más pequeños” en grupos de dos a cuatro.

El informe añade que esos eventos fueron observados por múltiples equipos desde distintos lugares durante un periodo de dos días. Debido a la secuencia de lo ocurrido, las autoridades no pudieron establecer si existía un único orbe naranja principal liberando los orbes rojos o si participaron varios objetos.

Los archivos del Departamento de Estado aportan otra capa de interés. Allí aparecen cables diplomáticos remitidos desde Papúa Nueva Guinea, Kazajistán, Turkmenistán, Georgia y México a Washington, con detalles sobre diversos incidentes UAP entre 1985 y finales de 2025.

Uno de los casos más detallados es un cable enviado por la embajada de Estados Unidos en Tayikistán en 1994. El despacho resume el relato de un piloto comercial y su tripulación, quienes aseguraron haber visto un objeto extraño a 41.000 pies.

El grupo describió una luz de gran intensidad que se aproximó desde más allá del horizonte oriental a gran velocidad y a una altitud mucho mayor que la de su aeronave. Según el cable, el objeto maniobró en círculos, espirales y realizó giros de 90 grados a gran velocidad y bajo fuerzas G muy altas.

Cuando se les sugirió que podía tratarse de un meteoro entrando y rebotando en la atmósfera terrestre, la tripulación rechazó esa idea. El diplomático escribió que los aviadores insistieron en que habían visto miles de estrellas fugaces y otros desechos espaciales a lo largo de sus años volando para PanAm, y que esto no se parecía en nada a un meteoro.

El piloto expresó la opinión de que el objeto era extraterrestre y estaba bajo control inteligente. El diplomático cerró el cable con una frase escueta: no tenían opinión y reportaban lo ocurrido por lo que pudiera valer.

Qué dice el Pentágono y qué viene después

El Departamento de Defensa sostuvo que los materiales publicados describen “casos no resueltos”, lo que significa que el gobierno no puede hacer una determinación definitiva sobre la naturaleza de los fenómenos observados. Al mismo tiempo, invitó al análisis del sector privado para revisar el contenido difundido.

De los 162 archivos divulgados, 108 contienen tachaduras. Según el Pentágono, la información fue ocultada para proteger la identidad de testigos, la ubicación de instalaciones gubernamentales o datos potencialmente sensibles sobre sitios militares no relacionados con UAP.

La institución también afirmó que ninguna de las tachaduras realizadas bajo la directiva de Trump se refiere a información sobre la naturaleza o la existencia de los encuentros reportados como UAP o fenómenos vinculados. Esa precisión busca responder a una crítica frecuente en este tipo de procesos: que las omisiones más relevantes queden fuera del acceso público.

El nuevo sitio sobre ovnis del Pentágono adelanta que se publicarán más documentos de manera continua a medida que sean descubiertos y desclasificados. La intención oficial es liberar tandas adicionales cada pocas semanas.

Trump había ordenado en febrero al Pentágono y a otros jefes de agencias que iniciaran el proceso para identificar y publicar archivos sobre ovnis y cualquier “vida alienígena y extraterrestre”. También solicitó la difusión de toda otra información relacionada con estos asuntos, a los que calificó como complejos, pero importantes e interesantes.

Pese al impacto político y mediático de la nueva divulgación, el contexto oficial no ha cambiado de forma radical. El Pentágono ha seguido durante décadas este tipo de reportes y, en un informe de 2024, señaló que no existe evidencia de que ninguna investigación gubernamental sobre UAP haya confirmado la existencia de vida extraterrestre.

La dependencia ya había comenzado a publicar imágenes hace varios años, especialmente tras la creación en 2023 del sitio web de la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios, conocida como AARO. La nueva liberación expande ese proceso y coloca de nuevo el tema en el centro del debate público, aunque sin ofrecer una conclusión definitiva sobre el origen de los fenómenos observados.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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