Michael Saylor, fundador y presidente de Strategy, planteó que la tokenización no solo acelerará la liquidación y ampliará el acceso a los mercados, sino que podría transformar de raíz la formación de crédito y rendimiento, abriendo una competencia directa con la banca y el corretaje tradicionales.
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- Michael Saylor afirmó que la tokenización crea un mercado libre para fijar crédito y rendimiento.
- Su tesis va más allá de la narrativa habitual sobre liquidación rápida, acceso 24/7 y mayor participación minorista.
- El debate llega mientras en EE. UU. avanzan propuestas regulatorias y la industria espera lineamientos sobre acciones tokenizadas.
Michael Saylor, fundador y presidente de Strategy, planteó que la tokenización de activos financieros podría alterar de forma profunda la manera en que se determinan el crédito y el rendimiento en la economía. En su visión, el cambio no se limita a modernizar la infraestructura del mercado, sino que abre la puerta a una competencia más directa por las mejores condiciones de financiamiento.
Durante una entrevista en CNBC, Saylor sostuvo que la principal fuerza de la tokenización radica en crear un mercado más libre para los propietarios de activos. Según explicó, si un conjunto de valores puede tokenizarse, sus titulares podrían comparar opciones y buscar mejores términos de crédito y mayores rendimientos, en lugar de depender de intermediarios tradicionales para definir esas condiciones.
La idea de Saylor amplía el argumento más conocido a favor de los RWA. Hasta ahora, buena parte del entusiasmo del sector se ha concentrado en beneficios como liquidación más rápida, acceso al mercado durante las 24 horas del día, más liquidez y mayores oportunidades para inversores minoristas, tanto en acciones públicas como en participaciones vinculadas a empresas privadas.
En ese marco, el ejecutivo presentó la tokenización como un posible desafío al negocio bancario y de corretaje tal como opera hoy. A su juicio, las finanzas tradicionales del siglo XX han funcionado con instituciones que, en la práctica, deciden quién obtiene crédito y quién accede a rendimiento, con poca capacidad de maniobra para el usuario final.
La tesis de Saylor sobre crédito y rendimiento
Saylor resumió su postura con una frase directa: “El verdadero poder de la tokenización es que crea un mercado libre en la formación de crédito y rendimiento para los propietarios de activos”. La declaración apunta a una reconfiguración más amplia del sistema financiero, donde los activos digitalizados no solo representan propiedad, sino también nuevas formas de competir por capital.
Siguiendo esa lógica, argumentó que un inversionista con valores tokenizados podría “buscar” las mejores condiciones disponibles. En vez de aceptar una tasa, un límite de crédito o un producto impuesto por un banco o intermediario, tendría la posibilidad de evaluar distintas alternativas dentro de un entorno más abierto y programable.
El presidente de Strategy contrastó este escenario con el modelo de TradFi, abreviatura habitual para referirse a las finanzas tradicionales. Según dijo, en ese sistema el banco termina decidiendo si un cliente accede o no a crédito o a rendimiento, y en muchos casos no existe margen real para alterar ese resultado.
Saylor fue todavía más lejos al afirmar: “En la economía TradFi del siglo XX, tu banco decide simplemente que no obtendrás crédito, que no obtendrás rendimiento, y no hay ni una sola cosa que puedas hacer al respecto”. Desde su perspectiva, la tokenización cambia esa dinámica al convertir el capital en un mercado más libre, aunque también más veloz y más volátil.
En ese punto, añadió que este nuevo entorno “crea una mayor velocidad y una mayor volatilidad para los activos de capital”. La observación es relevante porque sugiere que, junto con una mayor eficiencia y competencia, también podrían intensificarse los movimientos de precios y la sensibilidad del mercado ante cambios en liquidez o percepción de riesgo.
Más allá de la promesa técnica de la tokenización
El comentario de Saylor sobresale porque se aparta de la defensa más convencional de la tokenización. En la industria, el discurso dominante suele enfatizar ventajas operativas. Entre ellas figuran la reducción de tiempos de liquidación, la posibilidad de negociar fuera de horarios bursátiles tradicionales y el acceso más amplio para pequeños inversionistas.
También ha ganado fuerza la idea de llevar a blockchain activos del mundo real como acciones, bonos, fondos y crédito privado. En ese universo, un token puede representar derechos económicos sobre un activo subyacente y facilitar su circulación en plataformas digitales con reglas automatizadas. Para muchos participantes del mercado, ahí reside la mayor promesa de esta tecnología.
Sin embargo, Saylor plantea que el efecto decisivo podría estar en la fijación misma del rendimiento. Esto significa que la tokenización no sería solo una mejora en el canal de distribución o liquidación, sino una infraestructura capaz de alterar la forma en que se descubre el precio del dinero, del riesgo y del crédito.
Ese matiz es clave para entender por qué la narrativa de la tokenización ha empezado a interesar no solo a empresas cripto, sino también a firmas financieras tradicionales y reguladores. Si los activos tokenizados terminan operando en paralelo con el sistema heredado, las implicaciones podrían extenderse a corretaje, custodia, financiamiento y acceso a mercados de capitales.
El contexto regulatorio en Estados Unidos
Las declaraciones de Saylor llegan en un momento de expectativa regulatoria en Estados Unidos. El sector sigue de cerca el avance de un proyecto de estructura de mercado conocido como la Clarity Act, una propuesta que, entre otros objetivos, buscaría establecer un marco legal más claro para la actividad de activos digitales.
De acuerdo con la información citada por CNBC, si esa legislación terminara convirtiéndose en ley, podría crear una base jurídica para llevar plenamente onchain activos del mundo real. Ese punto es especialmente importante para instituciones que han evitado involucrarse de forma más profunda por la falta de certezas normativas.
Al mismo tiempo, los inversionistas del sector cripto esperan lineamientos adicionales de la Securities and Exchange Commission sobre acciones tokenizadas. Una guía más precisa del regulador podría abrir la puerta a que representaciones basadas en blockchain de acciones coticen en paralelo con los mercados tradicionales, siempre dentro del marco legal aplicable.
La comisión ya emitió una declaración a principios de este año en la que indicó que los valores tokenizados probablemente llegarán a las finanzas convencionales. No obstante, también dejó claro que seguirían sujetos a las leyes tradicionales de valores, una precisión que limita la idea de que la tokenización opere al margen del régimen financiero vigente.
Un mercado que ya empieza a moverse
Aunque el debate regulatorio sigue abierto, el mercado ya muestra algunos primeros pasos. Coinbase, Robinhood y Gemini ofrecen actualmente negociación de acciones tokenizadas a ciertos clientes. Ese dato refleja que el concepto dejó de ser una hipótesis distante y está comenzando a probarse en productos concretos, aunque todavía de manera acotada.
Para nuevos lectores, esto implica que algunas plataformas ya permiten exposición a instrumentos representados en blockchain, en lugar de limitarse a criptomonedas nativas como bitcoin o ether. El alcance de estas ofertas, sin embargo, depende del tipo de cliente, de la jurisdicción y del tratamiento regulatorio que reciba cada producto.
En este contexto, la posición de Saylor encaja con una discusión más amplia sobre el futuro de los mercados de capitales. Si la tokenización efectivamente facilita una competencia más abierta por crédito y rendimiento, la presión no recaería solo sobre la infraestructura tecnológica, sino también sobre el poder histórico de bancos y corredores para intermediar esas decisiones.
Por ahora, la promesa sigue dependiendo de dos factores decisivos. El primero es la claridad regulatoria en Estados Unidos. El segundo es la capacidad de las plataformas y emisores para demostrar que los activos tokenizados pueden integrarse al sistema financiero sin sacrificar cumplimiento, seguridad jurídica y protección al inversionista.
La lectura de Saylor, en definitiva, sugiere que la tokenización podría ser mucho más que una mejora operativa. En su visión, se trata de una nueva capa de mercado que permitiría a los propietarios de activos buscar mejores condiciones, disputar la formación del rendimiento y desafiar algunos de los pilares de las finanzas tradicionales.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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