Por Canuto  

JPMorgan advirtió que la caída en las probabilidades de aprobación del Clarity Act elimina un catalizador regulatorio clave para las criptomonedas. El banco teme que la demora impulse la tokenización hacia la infraestructura financiera tradicional, aunque la adopción institucional y los proyectos de blockchain continúan avanzando.

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  • Los mercados de predicción asignan un 37% de probabilidad a la aprobación del Clarity Act antes de finalizar 2026.
  • JPMorgan considera que la demora puede frenar la inversión institucional y desviar la tokenización hacia sistemas financieros tradicionales.
  • Las negociaciones siguen trabadas por temas como DeFi, stablecoins, derivados, ética y controles contra el lavado de dinero.

 


JPMorgan advirtió que el panorama de las criptomonedas enfrenta un obstáculo relevante debido al deterioro de las probabilidades de aprobación del Clarity Act en el Senado de Estados Unidos. El banco considera que la demora debilita uno de los principales catalizadores regulatorios esperados por la industria.

La legislación busca establecer reglas más claras para los activos digitales y dividir las competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, conocida como SEC, y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos, conocida como CFTC.

Un catalizador regulatorio pierde fuerza

Según CoinDesk, los mercados de predicción asignan actualmente un 37% de probabilidad a que el proyecto sea aprobado antes de finalizar el año. La cifra refleja una pérdida de confianza después de que el Senado priorizara otros proyectos antes de iniciar su receso de verano.

El análisis de JPMorgan sostiene que la menor posibilidad de aprobación representa un obstáculo para los mercados cripto y para la expansión de la adopción institucional. El banco entiende que los inversionistas contaban con el proyecto como una señal de mayor certidumbre jurídica en Estados Unidos.

Las negociaciones legislativas continúan estancadas en varias disposiciones sensibles. Entre ellas aparecen las reglas de ética, los mecanismos de ejecución, el tratamiento de las finanzas descentralizadas, el rendimiento de las stablecoins y las exigencias contra el lavado de dinero.

El informe, que fue elaborado por analistas del banco, liderados por Nikolaos Panigirtzoglou, señala que cuanto más se posponga la aprobación, mayor será el riesgo de que la tokenización y las aplicaciones basadas en blockchain terminen absorbidas por la infraestructura financiera existente.

La preocupación central no consiste únicamente en que el mercado reciba menos claridad. JPMorgan también teme que el retraso cambie el lugar donde se acumulan la liquidez, la actividad comercial y la innovación vinculada con los activos digitales.

Qué cambiaría con el Clarity Act

El Clarity Act establecería una estructura de supervisión más definida para distintos tipos de activos digitales. La propuesta distribuiría la jurisdicción regulatoria entre la SEC y la CFTC, dos organismos con competencias y enfoques diferentes frente a los mercados financieros.

Una división más clara podría reducir la incertidumbre que enfrentan los intermediarios cripto. Bancos, corredores, exchanges, custodios y creadores de mercado tendrían un marco más predecible para diseñar productos, ofrecer servicios y administrar riesgos legales.

La legislación también es considerada un posible impulso para la tokenización. Este proceso permite representar activos o derechos financieros mediante tokens, con la expectativa de mejorar su transferencia, negociación y gestión mediante tecnología blockchain.

Para los gestores de activos, una regulación más precisa podría facilitar nuevas inversiones y productos vinculados con activos digitales. Para las instituciones financieras, también reduciría algunas barreras relacionadas con la custodia, el comercio y la creación de infraestructura.

JPMorgan señaló que el proyecto podría promover la inversión institucional, fortalecer el comercio regulado dentro de Estados Unidos y reducir obstáculos para bancos, exchanges, custodios y creadores de mercado. Estas condiciones son relevantes para que la liquidez permanezca en plataformas reguladas del país.

Sin embargo, el banco también identificó posibles debilidades en el borrador actual. Algunas disposiciones permitirían que ciertos valores tokenizados y operaciones con derivados se ejecuten fuera de la supervisión directa de la SEC o la CFTC.

El riesgo de una tokenización fuera de las redes públicas

La tokenización puede desarrollarse sobre redes blockchain públicas o dentro de sistemas controlados por instituciones financieras tradicionales. La diferencia resulta importante porque determina quién opera la infraestructura, quién valida las transacciones y dónde se concentra la liquidez.

JPMorgan teme que los retrasos regulatorios favorezcan la segunda alternativa. Si los participantes institucionales no reciben reglas claras para operar en redes públicas, podrían optar por plataformas privadas o por infraestructuras financieras ya existentes.

Ese desplazamiento no significaría necesariamente el abandono de la tecnología blockchain. La tokenización podría continuar creciendo, pero con menos conexión con los mercados cripto abiertos y con una participación más limitada de protocolos descentralizados.

La advertencia plantea una competencia entre dos modelos de mercado. Uno depende de redes públicas, activos digitales interoperables y aplicaciones descentralizadas; el otro se apoya en entidades reguladas, sistemas cerrados y controles institucionales tradicionales.

El banco considera que el tiempo juega un papel decisivo en esa competencia. Cada demora puede permitir que bancos y operadores financieros consoliden soluciones alternativas antes de que las redes públicas obtengan un marco legal que facilite su adopción.

Señales de adopción institucional pese a la incertidumbre

El informe no describe un mercado detenido. JPMorgan citó señales de avance institucional, entre ellas una inversión de USD $400 millones de Citadel Securities en Crypto.com.

La operación fue presentada como evidencia de que algunas instituciones financieras ya están ampliando su exposición al ecosistema de activos digitales. Su existencia también muestra que la falta de una ley definitiva no ha eliminado por completo el interés empresarial.

El banco mencionó además la aprobación de la CFTC para los primeros contratos de futuros perpetuos de criptomonedas regulados en Estados Unidos. Este desarrollo apunta a una expansión de los productos derivados dentro de canales sujetos a supervisión.

Los futuros perpetuos son instrumentos que permiten mantener una exposición continua al precio de un activo sin una fecha tradicional de vencimiento. Su llegada a un entorno regulado puede ampliar las opciones de negociación para ciertos participantes profesionales.

Aun así, estas señales no compensan totalmente la incertidumbre legislativa. La adopción institucional puede avanzar mediante acuerdos privados y productos específicos, pero la falta de reglas generales limita la velocidad y el alcance de ese proceso.

El contraste explica la importancia que JPMorgan atribuye al Clarity Act. La industria puede seguir construyendo infraestructura, aunque una ley clara podría coordinar esas iniciativas y reducir las diferencias entre operadores tradicionales y empresas nativas de blockchain.

Las dudas que todavía enfrenta el proyecto

El borrador del Clarity Act también genera dudas entre posibles participantes institucionales. JPMorgan señaló que ciertas reglas más flexibles contra el lavado de dinero podrían crear diferencias frente a las obligaciones de las empresas financieras tradicionales.

Una brecha regulatoria de ese tipo podría aumentar la cautela de bancos y gestores de activos. Las instituciones suelen evaluar no solo el potencial comercial de un producto, sino también los costos de cumplimiento y los riesgos derivados de operar bajo marcos distintos.

La supervisión de los valores tokenizados representa otro punto delicado. Si determinados instrumentos quedan fuera del control directo de la SEC o la CFTC, algunos participantes podrían considerar que el marco ofrece menos protección o más incertidumbre operativa.

Los derivados también forman parte de la discusión. La forma en que la ley distribuya las competencias sobre estos productos influirá en la capacidad de los exchanges y otros intermediarios para ofrecer mercados regulados en Estados Unidos.

Jefferies advirtió el mes pasado que el proyecto todavía enfrenta obstáculos significativos, pese a haber superado el Comité Bancario del Senado. Ese antecedente refuerza la idea de que el avance legislativo no garantiza una aprobación final.

Por ahora, la industria observa el proceso con expectativas divididas. La aprobación podría fortalecer la confianza en el mercado estadounidense, mientras que una nueva demora podría acelerar la migración de la tokenización hacia estructuras financieras tradicionales.

La conclusión de JPMorgan no implica que la innovación cripto vaya a desaparecer. Su advertencia apunta a que el diseño y el momento de la regulación pueden determinar si esa innovación se desarrolla principalmente en redes públicas o dentro de sistemas institucionales ya consolidados.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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