Por Canuto  

India abrió la puerta a que bancos y empresas de pagos cobren a ciertos comercios por transacciones de UPI superiores a 2.000 rupias. Los pagos por debajo de ese umbral seguirán sin cargos, pero todavía no se ha definido una tasa ni una fecha de entrada en vigor para las operaciones de mayor valor.
***

  • La normativa mantiene sin cargos los pagos de UPI de hasta 2.000 rupias.
  • Bancos y empresas de pagos podrían cobrar a los comercios por transacciones superiores, pero la tasa y la fecha de aplicación aún no están definidas.
  • UPI procesó 24.510 millones de transacciones en agosto, por un valor de 29,82 billones de rupias.


India abrió la puerta a modificar el modelo económico de su principal red de pagos digitales. Una nueva normativa mantiene sin cargos los pagos realizados mediante la Interfaz Unificada de Pagos, conocida como UPI, por hasta 2.000 rupias, y permite que bancos y empresas de pagos cobren por operaciones de mayor valor.

Sin embargo, el cambio todavía no equivale a una comisión fija para todos los pagos superiores a ese umbral. La tasa, el alcance exacto y la fecha de aplicación de cualquier cargo comercial aún deben definirse. Por ahora, la medida establece el marco legal para que puedan introducirse comisiones en determinadas transacciones.

Un cambio para la red de pagos más utilizada

UPI permite que los usuarios paguen mediante aplicaciones bancarias y financieras, habitualmente escaneando códigos QR en tiendas, restaurantes y otros negocios. Su expansión convirtió ese gesto en una de las formas más comunes de pagar en India, hasta el punto de que la red se transformó en una pieza central de la economía cotidiana y en un vehículo para reducir el uso de efectivo.

La escala del sistema explica por qué cualquier modificación genera interés en la industria financiera y tecnológica. Durante agosto, UPI procesó 24.510 millones de transacciones por un valor total de 29,82 billones de rupias, de acuerdo con datos recientes sobre la actividad de la red.

El umbral de 2.000 rupias resulta relevante porque las autoridades decidieron mantener sin cargos esas operaciones. La medida busca proteger los pagos cotidianos y evitar que el uso de UPI se encarezca para las compras de menor valor.

La normativa también impide que los bancos cobren cargos por los pagos de UPI que no superen las 2.000 rupias. En cambio, las operaciones superiores podrían quedar sujetas a una comisión comercial si los participantes del sistema deciden aplicarla bajo el nuevo marco.

El costo de sostener pagos gratuitos

El modelo de comisión cero ayudó a popularizar UPI, pero durante años las empresas de pagos argumentaron que dificultaba cubrir el costo creciente de operar una red con miles de millones de transacciones mensuales. La infraestructura debe sostener capacidad de servidores, sistemas de prevención de fraude, ciberseguridad, soporte técnico y atención a los usuarios.

El gobierno indio ha subsidiado desde 2020 a bancos y empresas de pagos por procesar algunas transacciones, pero las autoridades han sostenido que ese modelo resulta difícil de mantener a medida que crece el uso de UPI. La modificación normativa permite ahora estudiar mecanismos de cobro para determinadas operaciones sin eliminar la gratuidad de los pagos de hasta 2.000 rupias.

Los posibles ingresos podrían distribuirse entre los participantes de UPI y servir para financiar inversiones en infraestructura, ciberseguridad, prevención de fraude y atención al cliente. No obstante, todavía no existe información definitiva sobre la fórmula de reparto, los comercios afectados ni el calendario de aplicación.

El debate sobre el precio de la infraestructura pública

La decisión plantea una tensión entre la sostenibilidad financiera de UPI y el atractivo que le otorgó su gratuidad. Aunque los pagos de hasta 2.000 rupias seguirán protegidos, los comercios que procesen operaciones de mayor valor podrían tener que asumir nuevos costos si los bancos y las empresas de pagos establecen una tasa.

La normativa mantiene la protección para los pagos pequeños, pero no confirma que todas las transacciones de mayor valor vayan a recibir el mismo tratamiento. Por ello, cualquier efecto sobre los precios para los consumidores dependerá de las reglas comerciales que adopten los proveedores y de si los comercios absorben los cargos o modifican sus preferencias de cobro.

Krishnamurthy Subramanian, exasesor económico jefe del gobierno indio, cuestionó que el sistema deba evaluarse únicamente con base en el ingreso generado por cada transacción. En una publicación, sostuvo que UPI debería tratarse como infraestructura pública digital por sus beneficios más amplios, entre ellos reducir la dependencia del efectivo, incorporar negocios a la economía formal y ampliar el acceso a los pagos digitales.

Subramanian planteó que la discusión central consiste en comparar el costo de oportunidad de cobrar por las transacciones con los beneficios sociales que produce una red de alcance nacional. Ese argumento puede ganar relevancia si los comerciantes comienzan a incentivar métodos alternativos para compras costosas o si los usuarios perciben que la experiencia de pago deja de ser tan simple como antes.

Fintechs y comercios esperan el impacto

La posibilidad de introducir una comisión también puede abrir una nueva fuente de ingresos para las compañías que invirtieron en construir la infraestructura necesaria para procesar pagos de UPI. Entre las firmas potencialmente beneficiadas aparecen Paytm y Pine Labs, además de PhonePe y Razorpay, empresas que participan en el amplio ecosistema de pagos digitales de India.

El reparto de cualquier comisión entre los distintos participantes podría mejorar la economía de esas plataformas, aunque todavía no existe una explicación pública sobre la fórmula exacta de distribución. La falta de detalles mantiene abierta la pregunta de cuánto recibiría cada banco, aplicación financiera, procesador y proveedor tecnológico frente al volumen de costos que ya asumieron.

Para los comerciantes, la prueba comenzará cuando se conozcan las reglas definitivas para las operaciones de mayor valor. Algunos podrían considerar el eventual cargo un costo operativo razonable, mientras otros podrían intentar orientar a sus clientes hacia tarjetas, transferencias bancarias u otros métodos, sobre todo en sectores donde cada fracción del margen resulta importante.

Las tarjetas de crédito suelen cobrar comisiones comerciales de entre 1,5% y 2,5% por operación, mientras que las tarjetas de débito tienen un límite de 0,9%, según la información divulgada por el operador de UPI. Frente a esos niveles, una eventual comisión inferior podría resultar competitiva, pero todavía no se conoce la tasa que se aplicaría a los pagos superiores a 2.000 rupias.

El nuevo marco no establece por sí mismo una fecha de inicio ni confirma un porcentaje concreto para las comisiones. La evaluación del modelo dependerá de las decisiones que adopten los bancos, las empresas de pagos y las autoridades, así como de la capacidad de India para conservar la adopción masiva de UPI sin debilitar el incentivo que llevó a millones de comercios a aceptar pagos digitales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín