Por Canuto  

Más de una docena de organizaciones civiles pidió a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos investigar si empresas de inteligencia artificial compran, escanean y destruyen libros para entrenar sus modelos, una práctica que, según la denuncia, podría afectar tanto al derecho de autor como a la competencia.
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  • Más de una docena de grupos civiles solicitó una investigación de la FTC sobre la compra, escaneo y destrucción de libros.
  • La petición sostiene que eliminar ejemplares raros podría privar a rivales y startups de material necesario para competir.
  • Anthropic, Google, Microsoft y OpenAI han quedado vinculadas a disputas relacionadas con el uso de libros y derechos de autor.


Más de una docena de organizaciones de la sociedad civil pidió a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos investigar si empresas dominantes de inteligencia artificial compran, escanean y destruyen libros para alimentar sus modelos. La solicitud plantea que el asunto no debería analizarse únicamente como una disputa por derechos de autor, porque la eliminación física de obras también podría restringir el acceso de competidores a materiales esenciales para desarrollar sistemas de IA.

La petición fue presentada en una carta compartida originalmente con Axios y describe la práctica como una nueva forma destructiva de adquisición de datos. Entre los firmantes aparecen Demand Progress Education Fund, la Federación de Consumidores de América y el Instituto para la Autosuficiencia Local, organizaciones que buscan que la FTC determine si estas conductas constituyen un método injusto de competir.

Una disputa que busca salir del derecho de autor

El debate sobre los datos utilizados para entrenar modelos de inteligencia artificial se ha concentrado hasta ahora en si las empresas pueden copiar obras protegidas sin autorización. La carta intenta ampliar ese marco y sostiene que comprar libros, digitalizarlos y destruirlos puede tener una consecuencia adicional: reducir deliberadamente los recursos disponibles para rivales que necesitan fuentes similares.

Según los grupos, una empresa que retira del mercado ejemplares físicos podría estar “hambreando al mercado” de material fuente crítico. Esa expresión alude a una posible estrategia de escasez, en la que una compañía no solo obtiene datos para sí misma, sino que también dificulta que otras empresas consigan las mismas obras para competir en el desarrollo de modelos.

Los firmantes no solicitaron que la FTC limite los modelos de inteligencia artificial ni que intervenga directamente en cada disputa sobre entrenamiento. Su petición se concentra en la destrucción de obras existentes y reclama una investigación antes de que las empresas consoliden una ventaja difícil de revertir mediante el control de materiales que otros participantes no pueden recuperar.

La preocupación aumenta cuando el material adquirido corresponde a libros raros o difíciles de encontrar, ya que la pérdida de los últimos ejemplares podría ser permanente. En ese escenario, una compañía digital conservaría los archivos escaneados mientras el mercado físico perderíaparte de las fuentes que podrían necesitar investigadores, bibliotecas, startups y futuros desarrolladores de IA.

El caso de Anthropic y los libros retirados

En enero, The Washington Post informó, a partir de documentos judiciales, que Anthropic gastó millones de dólares para adquirir libros y retirar físicamente sus lomos con el objetivo de escanear sus páginas y alimentar el modelo Claude. La información colocó el proceso material de digitalización en el centro de una discusión que normalmente se presenta como un conflicto abstracto sobre copias, licencias y entrenamiento automatizado.

La denuncia de las organizaciones utiliza ese episodio como ejemplo de una conducta que podría exceder la obtención legítima de información. Su argumento no determina que Anthropic haya cometido una infracción antimonopolio, pero pide a la autoridad evaluar si la compra y destrucción de ejemplares puede elevar los costos de los rivales o privarlos de insumos necesarios.

El mismo frente informativo vinculó a Google, Microsoft y OpenAI con demandas relacionadas con derechos de autor y el uso de material protegido. Esos litigios pertenecen a un frente jurídico distinto, aunque la carta sostiene que la forma de adquirir los datos puede abrir una pregunta adicional sobre poder de mercado y barreras de entrada.

La diferencia es relevante para la industria tecnológica, porque una demanda por copyright suele concentrarse en autorización, reproducción y compensación, mientras que una investigación de competencia examinaría los efectos de una conducta sobre otros participantes. La FTC tendría que determinar si existe una práctica sistemática, qué empresas la realizan y si la desaparición de ejemplares produce un daño competitivo comprobable.

La advertencia sobre una ventaja estructural

Los grupos describieron la práctica como la última escalada de un patrón de conducta anticompetitiva que, según su carta, podría construir un foso sistémico alrededor de las empresas ya establecidas. En su evaluación, acaparar y destruir libros funcionaría como un mecanismo estructural para elevar los costos de competidores, nuevos participantes y startups que carecen de acceso equivalente a material de origen.

La acusación utiliza un lenguaje especialmente severo porque los datos de entrenamiento se han convertido en uno de los activos estratégicos de la carrera por la IA. Los modelos requieren grandes volúmenes de textos y otros contenidos, de modo que el control exclusivo de fuentes escasas podría convertirse en una ventaja comparable a la infraestructura, la capacidad computacional o la distribución de productos.

Sin embargo, la carta no prueba por sí misma que exista una coordinación entre empresas ni que cada adquisición de libros tenga un objetivo anticompetitivo. La investigación solicitada tendría precisamente que separar una estrategia comercial de digitalización, una práctica para cumplir con necesidades operativas y una conducta diseñada para impedir que terceros accedan a los mismos insumos.

Para autores, bibliotecas y vendedores de libros, la discusión también plantea una consecuencia cultural que no depende del resultado regulatorio. Si los ejemplares raros desaparecen después de ser comprados por empresas digitales, una parte del patrimonio escrito podría quedar disponible únicamente dentro de sistemas privados, mientras el público pierde acceso a las copias físicas.

Qué podría revisar la FTC

La Comisión Federal de Comercio podría examinar si las empresas compran libros escasos de manera selectiva, si destruyen ejemplares que constituyen los últimos registros accesibles y si la conducta afecta de forma desproporcionada a competidores más pequeños. También tendría que evaluar si la práctica eleva los costos de entrada o dificulta que nuevos modelos se entrenen con fuentes comparables.

Una revisión de ese tipo no implicaría necesariamente una prohibición general del entrenamiento de modelos ni una decisión anticipada sobre la titularidad de los derechos de autor. El foco estaría en el efecto competitivo de retirar recursos del mercado, un análisis que podría incluir contratos, volúmenes de adquisición, disponibilidad de los libros y uso posterior de los archivos digitalizados.

Donald Trump ocupa actualmente la presidencia de Estados Unidos. No obstante, la carta no confirma que la FTC haya iniciado una investigación ni permite anticipar cómo respondería la agencia. La solicitud representa un llamado de grupos civiles y no una conclusión oficial de la autoridad estadounidense.

La respuesta de la FTC, si decide revisar el asunto, podría influir en la manera en que la industria de IA adquiere datos y en la delimitación entre la protección de contenidos, la innovación y el control estratégico de recursos escasos.

La controversia muestra que la carrera por construir modelos más capaces ya no se libra solamente en centros de datos y laboratorios, sino también en librerías, archivos y mercados de segunda mano. Si los libros se convierten en un insumo competitivo irremplazable, destruirlos después de escanearlos podría transformar una disputa tecnológica en un problema de acceso y poder de mercado.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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