Por Canuto  

Una demanda civil de decomiso en Estados Unidos busca incautar cerca de USD 84,2 millones vinculados a cuentas de Capstone Limited y describe presuntas operaciones con fondos asociados a estafas y empresas cripto. EQIBank afirma que el congelamiento alcanzó cerca del 80% de sus activos monetarios, mientras reportajes relacionan al banco con Tether a través de Marlin Capital Partners.
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  • EQIBank sostiene que el congelamiento vinculado a Capstone dejó bloqueado alrededor del 80% de sus activos monetarios y generó una crisis de liquidez.
  • La demanda alega que Capstone movió cientos de millones de dólares y que algunas cuentas recibieron fondos asociados con estafas de suplantación.
  • Los vínculos con Tether, Marlin Capital, EQIFi y antiguos procesadores de pagos sitúan el caso en una historia más amplia de acceso bancario para el sector cripto.

 


EQIBank afirma que el congelamiento de fondos relacionado con Capstone Limited afectó aproximadamente el 80% de sus activos monetarios, una proporción que, según el banco, amenaza su liquidez y podría poner en riesgo su continuidad. Una demanda civil del gobierno estadounidense busca decomisar cerca de USD 84,2 millones vinculados a cuentas de Capstone. El caso también atrajo atención por los reportajes que relacionan a EQIBank con Tether y por las acusaciones federales sobre la actividad de Capstone.

La demanda describe movimientos de dinero, transferencias a clientes de una empresa de criptomonedas y presuntos ingresos procedentes de estafas. Esas afirmaciones son alegaciones judiciales, no una determinación definitiva de responsabilidad; Capstone ha negado irregularidades y anunció que impugnará el caso, mientras Tether declaró al Financial Times que desconocía la conducta fraudulenta que el Departamento de Justicia atribuye a la firma, detalla Protos.

Un congelamiento que EQIBank considera crítico

EQIBank, una entidad regulada en Dominica, dependía de Capstone para colocar depósitos en Estados Unidos y mantener relaciones con bancos estadounidenses, según los documentos reseñados por Protos. En una presentación judicial, el banco estimó que los fondos congelados representaban cerca del 80% de sus activos monetarios y advirtió que la medida había provocado una crisis material de liquidez.

La misma presentación señala que la FSU puso a EQIBank bajo supervisión reforzada y le advirtió sobre posibles medidas adicionales, incluida una eventual liquidación. El banco sostuvo que, si fracasa, se perderán años de trabajo de sus directores, funcionarios y fundadores desde 2018, una advertencia que muestra la dimensión que atribuye al impacto del congelamiento.

El monto señalado en la demanda no coincide necesariamente con todos los fondos que EQIBank creía tener en las cuentas afectadas. La entidad afirmó que algunos saldos que esperaba encontrar no aparecían en la acción pública de decomiso y reconoció que Capstone pudo haberla inducido a error, mediante su portal, sobre cuánto dinero se mantenía para el banco en determinadas instituciones.

La presentación de EQIBank también menciona fondos en Barclays Bank y Clear Bank que no aparecen en la demanda pública de decomiso. Esa diferencia deja preguntas pendientes sobre el alcance real de las cuentas y los registros que consultaba el banco, pero los documentos citados no permiten concluir por sí solos que esos activos también hayan sido incautados.

Las acusaciones sobre Capstone y el recorrido del dinero

La demanda sostiene que Capstone presentó a bancos como Wells Fargo, JPMorgan Chase y Citibank una descripción de su actividad que no reflejaba su supuesto negocio de servicios monetarios. Según el expediente, la firma se identificaba como un servicio de desarrollo de aplicaciones, aunque figuraba registrada ante FinCEN como negocio de servicios monetarios en Montana y operaba en California.

El expediente también cuestiona la cronología de ese registro: alega que la entidad de Capstone en Montana no se constituyó hasta septiembre de 2024 y, por tanto, no pudo haber estado registrada ante FinCEN antes de esa fecha. Sin embargo, durante sus conversaciones con EQIBank habría presentado un acuerdo fechado el 20 de agosto de 2024, firmado con una entidad bancaria de Dominica, donde se describía como empresa tecnológica y negocio de servicios monetarios registrado.

La demanda afirma que Capstone movió cientos de millones de dólares por sus cuentas. De los USD 337 millones retirados de una cuenta de Wells Fargo identificada como x7500, casi dos tercios habrían llegado a cientos de personas y entidades en nombre de Cryptocurrency Company 1 o Cryptocurrency Exchange 1; el expediente describe a la primera como una entidad extranjera que emite una stablecoin vinculada uno a uno con una moneda fiduciaria.

Otra cuenta de Chase habría enviado transferencias internacionales a individuos y entidades en nombre de esas mismas compañías, cuyos asociados, según el expediente, también tenían relación entre sí. La demanda agrega que Capstone recibió valores del Tesoro estadounidense pertenecientes a una empresa extranjera de criptomonedas y que esos activos se transfirieron a una cuenta de valores a nombre de Capstone.

Denuncias de estafas y versiones en conflicto

El gobierno sostiene que la cuenta Chase x6970 recibió fondos de esquemas de suplantación en los que delincuentes se hacían pasar por funcionarios públicos o agentes de la ley para presionar a sus víctimas. Entre los casos descritos figura una persona de 69 años a quien un falso agente del FBI acusó de estar vinculada con un supuesto lavado de dinero, además de víctimas a las que amenazaron con arrestos o cargos graves si no pagaban una presunta fianza.

Cuando Chase pidió explicaciones, Capstone habría presentado documentos que describían servicios de software y tecnología, incluidas una factura por USD 1,9 millones y una cuenta que reclamaba USD 868.000 a una víctima por servicios prestados. La demanda afirma que Mary Jeanne Thompson no pudo responder preguntas básicas del banco y que Kotaro Shimogori ofreció explicaciones contradictorias sobre quién había suministrado el software, además de atribuir a la víctima la compra de un sistema de facturación médica.

Según el expediente, Chase no encontró indicios de trabajo genuino de desarrollo de software y consideró que las referencias a esos servicios parecían ficticias. La versión también habría chocado con un informe que un director de operaciones de Capstone presentó a la policía de Miami Beach: allí se describía la venta de USD 900.000 en USDT sobre TRC20, con fondos enviados a una billetera y una transferencia que después fue revocada.

Ese informe ejecutivo sostuvo que Capstone recibía transferencias bancarias estadounidenses para comprar o liquidar USDT y que entregaba los tokens en la cadena conforme a instrucciones de una contraparte institucional. El expediente también atribuye a Thompson una declaración al FBI según la cual ella tenía poca participación en la compañía y señala a Shimogori como la persona que en realidad la operaba, una afirmación que debe entenderse como parte de las alegaciones de la demanda.

El historial de Shimogori y las firmas relacionadas

Los documentos y antecedentes corporativos reseñados trazan una larga trayectoria de Shimogori en el procesamiento de pagos, con firmas involucradas en disputas comerciales. En los años 2000 se convirtió en agente de Ikessai días después de que la empresa y él fueran mencionados en una demanda por incumplimiento contractual, posteriormente desestimada; en ese periodo también apareció como director ejecutivo de Okaikei y encabezó Foreal, contra la cual se dictó una sentencia por rebeldía de USD 589.097,47.

Shimogori y Thompson declararon luego en bancarrota, que incluía un reclamo de USD 500.000 relacionado con el litigio de Foreal. En 2011 se constituyó en Hong Kong TechnoUnicorn, que más tarde adoptó el nombre ComCopious y luego Capstone Limited; el artículo aclara que esta entidad no es la Capstone registrada en Montana que utilizaba EQIBank, ni debe confundirse con Capstone US Limited o Capstone SGP Pte. Ltd.

La fuente también distingue a esas compañías de Comcopious California, donde Shimogori tuvo un papel de liderazgo, y de Pan Digital Network, con entidades en el Reino Unido y California. En la firma hongkonesa, Shimogori figura como director y titular de 13.500 de 15.000 acciones; una antigua web de ComCopious promocionaba su capacidad para aprobar solicitudes de comercios de alto riesgo en cuestión de minutos.

Varias demandas contra ComCopious, sus afiliadas y Shimogori alegaron fraude, conversión de fondos e incumplimiento contractual. Entre los clientes mencionados en los litigios había empresas de compuestos bioquímicos vendidos para investigación, comercios de cannabis medicinal y vendedores de semillas de marihuana; otro caso involucraba a Helexo, que operaba sitios de apuestas que, según una alegación de la defensa, eran ilegales en California.

En ese litigio, Shimogori declaró que iCanPay había procesado pagos con tarjeta para Helexo y transferido lo adeudado a una billetera de criptomonedas controlada por el cliente; la demanda también alegó que iCanPay utilizó la cuenta personal de HSBC de Shimogori para cumplir obligaciones esenciales. Un caso distinto involucró a Fresh Horizons, una empresa de juegos de azar de las Islas Vírgenes Británicas que afirmó operar bajo una licencia de la Comisión de Juegos de Kahnawake, mientras un memorando de la defensa cuestionaba su situación legal.

Los documentos mencionan además a iCanPay UK Limited y a Pan Digital Network, que afrontó una demanda relacionada con la plataforma de apuestas Brango después de que Shimogori dejara su cargo de director en la entidad británica. En el entramado corporativo aparecen también AuthPay, Trans Global Systems, Caikhien, Secher y Capricorn Innovations; páginas de Niko Niko atribuyeron su propiedad a Capstone y su operación a AuthPay, y sus metadatos describían una supervisión estratégica de Shimogori.

Vínculos con Tether, DeFi y otros intermediarios

Los reportajes del Financial Times relacionaron a Tether con EQIBank a través de Marlin Capital Partners, firma que habría invertido USD 10 millones en instrumentos convertibles de EQIBank en 2024 y ofrecido capital adicional si ayudaba a Tether a abrir una cuenta en DBS, en Singapur. EQIBank declaró en otra presentación que tenía relación con Clarency, que proporcionaba banca corresponsal mediante DBS Singapore, mientras Marlin fue descrita en documentos judiciales británicos como asesora financiera de facto de Tether.

Las presentaciones de Marlin ante la Comisión de Valores de Bahamas identifican a Zachary Lyons como director ejecutivo y representante asesor, y a Richard Heathcote como antiguo representante asesor de la firma. Lyons fue anunciado como director de inversiones de Tether en reemplazo de Heathcote; ambos habían trabajado en BankPro y antes habían sido representantes de Deltec Bank and Trust, institución con una trayectoria importante en los servicios bancarios de Tether.

EQIBank también aparece ligado al proyecto DeFi EQIFi, presentado originalmente como una alternativa global a los productos financieros tradicionales del banco. Las compañías vinculadas a EQIFi emitieron el token EQX, que ofrecía funciones de gobernanza, tarifas reducidas y mejores tasas, además de acceso prioritario a cuentas de EQIBank; KuCoin lo listó antes de retirarlo posteriormente.

Beyond Enterprises, firma dirigida por Brad Yasar y vinculada al proyecto como socio, demandó a EQIBank por presunto incumplimiento contractual. Las facturas presentadas en ese litigio incluyen direcciones para pagos en USDT y, al comparar fechas y montos con datos de la cadena, el análisis citado considera probable que EQIBank y EQITech (SEZC) Limited usaran ese token para pagar, lo que sugeriría que el banco no solo prestaba servicios a Tether, sino que también utilizaba USDT.

El caso recuerda la relación anterior de Tether y Bitfinex con Crypto Capital Corp, un procesador de pagos sin licencia cuyos fondos fueron incautados en investigaciones relacionadas con lavado de dinero e ingresos del narcotráfico. Aquella pérdida de acceso bancario abrió un agujero financiero para ambas compañías y precedió a la emisión del token Unus Sed Leo, con el que recaudaron fondos para cubrirlo; la comparación no prueba que los casos sean equivalentes, pero ilustra los riesgos de depender de intermediarios opacos.

En esta ocasión, aun si los USD 84 millones objeto de la demanda pertenecieran íntegramente a Tether, el monto equivaldría a una fracción muy pequeña de sus reservas, según el análisis de la historia. Tether dijo al Financial Times que desconocía la conducta fraudulenta atribuida a Capstone; un abogado de la firma negó irregularidades, anunció que impugnaría la acción de decomiso y sostuvo que Capstone había cooperado con la investigación, mientras Protos indicó que contactó a Capstone, Shimogori y EQIBank sin recibir respuestas inmediatas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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