Jeremy Allaire, CEO de Circle, aseguró que es “altamente improbable” que un régimen sancionado como Irán intente usar USDC para cobrar peajes cripto en el estrecho de Ormuz.
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- Jeremy Allaire dijo en Seúl que el uso de USDC por parte de actores sancionados sería poco viable por el riesgo inmediato de congelamiento.
- Circle defendió su demora para bloquear fondos robados en el hack a Drift Protocol, alegando que solo puede actuar con orden judicial o instrucción oficial.
- La empresa también abordó la CLARITY Act y su visita a Corea del Sur, donde firmó acuerdos con Upbit y Bithumb y sostuvo reuniones con bancos locales.
El CEO de Circle, Jeremy Allaire, rechazó las preocupaciones sobre un posible uso de USDC para cobrar peajes de tránsito en el estrecho de Ormuz por parte de Irán. Durante una conferencia de prensa en Seúl el 13 de abril, el ejecutivo sostuvo que ese escenario es muy poco probable debido al enfoque de cumplimiento regulatorio de la empresa y a la facilidad con la que esos fondos podrían ser congelados.
La declaración llega en un momento en que las stablecoins siguen ganando peso dentro del sistema financiero digital y, al mismo tiempo, enfrentan un escrutinio creciente por parte de reguladores, gobiernos y firmas de análisis forense. En ese contexto, la discusión sobre cómo podrían ser utilizadas en entornos geopolíticamente sensibles ha cobrado relevancia.
Allaire se encontraba esta semana en Corea del Sur para reunirse con exchanges, bancos y reguladores. En esa visita abordó no solo el tema de Irán y Ormuz, sino también las críticas contra Circle tras el exploit a Drift Protocol y el debate legislativo en Estados Unidos sobre el rendimiento de las stablecoins.
Circle descarta un papel de USDC en peajes cripto en Ormuz
Durante la rueda de prensa en Seúl, un reportero preguntó a Allaire si la Guardia Revolucionaria de Irán podría aceptar USDC para tarifas de paso por el estrecho de Ormuz. El CEO de Circle desestimó la posibilidad y afirmó que la compañía opera una infraestructura con un alto estándar de cumplimiento.
Según explicó, Circle trabaja de forma estrecha con autoridades policiales y organismos vinculados a sanciones. Añadió que investigaciones públicas de Naciones Unidas y de firmas forenses muestran que los actores sancionados suelen preferir otras stablecoins por encima de USDC, aunque no mencionó tokens concretos.
En palabras del ejecutivo, sería “altamente improbable” que un régimen bajo sanciones intentara usar un activo cuya probabilidad de ser congelado de inmediato es extremadamente alta. Esa observación busca subrayar una de las principales ventajas competitivas que Circle intenta proyectar ante reguladores y socios institucionales: la trazabilidad y capacidad de cooperación con el cumplimiento financiero.
El estrecho de Ormuz es un paso marítimo de enorme importancia estratégica para el comercio energético mundial. Por eso, cualquier hipótesis que involucre cobros, sanciones y activos digitales en esa zona suele captar atención internacional, incluso si se trata de un escenario hipotético y no de una política anunciada por actores estatales.
La defensa de Circle tras el hack a Drift Protocol
Allaire también respondió a las críticas que recibió Circle por su actuación durante el exploit de Drift Protocol, ocurrido el 1 de abril. Ese ataque, valorado en USD $285.000.000, derivó en el movimiento de más de USD $230.000.000 en USDC robado desde Solana hacia Ethereum a lo largo de seis horas, sin que la empresa congelara los fondos durante ese lapso.
La demora generó cuestionamientos dentro de la industria, especialmente entre quienes sostienen que un emisor centralizado de stablecoins debería poder reaccionar con rapidez frente a incidentes de gran magnitud. La crítica se volvió más intensa por el volumen de los activos transferidos y por la ventana de tiempo disponible para una intervención.
Sin embargo, Allaire defendió la postura de la compañía al señalar que Circle está sujeta a obligaciones legales estrictas. Afirmó que la empresa solo puede congelar billeteras cuando recibe instrucciones de las fuerzas del orden o de los tribunales, y que no corresponde a una firma privada decidir por su cuenta qué fondos deben bloquearse.
El CEO advirtió que permitir a una empresa tomar ese tipo de decisiones por iniciativa propia abre un “dilema moral muy significativo”. Con esa frase, dejó ver la tensión entre la necesidad de proteger usuarios y protocolos, y el riesgo de otorgar demasiado poder discrecional a emisores de activos digitales con capacidad de congelamiento.
Aun así, reconoció que existe una brecha en el marco legal actual. Por ello, Circle está promoviendo que la CLARITY Act incluya “puertos seguros” que permitan a los emisores congelar fondos de manera preventiva en circunstancias extremas. Según Allaire, esa facultad debe estar definida por ley y no depender solo del criterio interno de una empresa.
El debate por el rendimiento de las stablecoins
Otro de los puntos abordados por Allaire fue la propuesta incluida en la CLARITY Act para prohibir el rendimiento pasivo sobre stablecoins. De aprobarse, la medida impediría que plataformas ofrezcan intereses simplemente por mantener estos activos, una práctica que algunos actores del mercado han usado para atraer depósitos y liquidez.
El ejecutivo indicó que el cambio no afectaría directamente a Circle. Recordó que la GENIUS Act ya prohíbe a los emisores de stablecoins pagar intereses a los tenedores, por lo que el efecto real recaería más bien sobre distribuidores como exchanges y billeteras digitales.
En ese sentido, explicó que esas plataformas todavía podrían ofrecer recompensas ligadas a la actividad de los usuarios, pero no comercializar la simple tenencia de stablecoins como si fuera un sustituto de un depósito bancario. La distinción es importante porque toca una línea sensible para reguladores preocupados por la competencia entre bancos y dinero digital privado.
Allaire calificó el debate en torno al rendimiento como “exagerado”. Argumentó que la gran mayoría de los poseedores de stablecoins en todo el mundo no recibe ninguna recompensa por mantener esos activos. Como referencia, apuntó que cerca de la mitad de la oferta monetaria global M2 de USD $120.000.000.000.000 está en efectivo físico o en cuentas sin rendimiento.
Su comentario intenta ubicar la discusión en una escala más amplia. Aunque en el ecosistema cripto el rendimiento se presenta a menudo como un incentivo central, para gran parte de los usuarios globales la utilidad de una stablecoin puede estar más asociada a pagos, acceso a dólares digitales o protección de valor que a la obtención de intereses.
La agenda de Circle en Corea del Sur
La visita de Allaire a Seúl también tuvo un fuerte componente estratégico. Durante varios días sostuvo reuniones con grandes exchanges, grupos financieros y reguladores surcoreanos, en momentos en que el país explora cómo encajar las stablecoins dentro de su arquitectura regulatoria y bancaria.
En esa gira, Dunamu, operador de Upbit, y Bithumb firmaron memorandos de entendimiento con Circle el mismo día. Además, el ejecutivo se reunió con representantes de Shinhan, Hana y KB Financial, tres nombres de peso dentro del sistema bancario de Corea del Sur.
Allaire aclaró que Circle no planea emitir por cuenta propia una stablecoin vinculada al won surcoreano. A su juicio, la legislación local probablemente requerirá consorcios nacionales liderados por bancos para cumplir ese papel, una fórmula que dejaría a firmas extranjeras en una posición más tecnológica que emisora.
Por ello, Circle ve su oportunidad en ofrecer su stack tecnológico a emisores locales. Esa estrategia encaja con la forma en que varias empresas de infraestructura cripto están buscando expandirse: menos como emisores directos en mercados sensibles y más como proveedores de herramientas, redes y servicios para actores nacionales regulados.
La información fue reportada originalmente por BeInCrypto a partir de la conferencia de prensa de Allaire en Seúl. En conjunto, las declaraciones del CEO muestran cómo Circle intenta equilibrar tres frentes a la vez: cumplimiento regulatorio, presión política en Washington y expansión comercial en Asia.
También revelan una realidad cada vez más visible en el mercado de stablecoins. Aunque estos activos nacieron como instrumentos de eficiencia para pagos y trading, hoy están en el centro de debates sobre sanciones, gobernanza privada, seguridad operativa y soberanía monetaria. Circle busca posicionar a USDC como una opción institucionalmente aceptable, pero esa misma promesa implica límites sobre cuándo y cómo puede actuar.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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