Por Canuto  

El Banco de Rusia propone que las instituciones financieras incorporen a sus estados las tenencias de criptomonedas de sus clientes, además de los ingresos por ventas y minería. Si la directiva se aprueba, el reporte comenzaría el 1 de julio de 2027 y se sumaría a un marco regulatorio que permite ciertas operaciones, pero restringe su uso dentro del país.
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  • El borrador plantea incluir saldos cripto e ingresos por ventas y minería en documentos emitidos por bancos y firmas financieras.
  • La obligación propuesta entraría en vigor el 1 de julio de 2027 y todavía depende de que la directiva sea adoptada.
  • La regulación rusa autoriza algunas operaciones, pero exige intermediarios con licencia y prohíbe usar criptomonedas para pagos internos.


Bancos rusos podrían informar sobre las criptomonedas de sus clientes desde 2027

El Banco Central de Rusia propone que bancos comerciales y otras firmas financieras incluyan información sobre criptomonedas en ciertos estados que entregan a sus clientes. El borrador contempla registrar las tenencias actuales, los ingresos por ventas y las ganancias procedentes de la minería, con una posible entrada en vigor el 1 de julio de 2027.

Un borrador amplía el alcance de los estados bancarios

La propuesta busca modificar una directiva vigente que define qué datos deben aparecer en los estados emitidos por las instituciones financieras. Esos documentos reflejan información de cuentas de pago y depósitos bancarios, y suelen servir a sus titulares para reportar saldos ante otras organizaciones, por lo que el cambio incorporaría activos digitales a un canal financiero ya existente.

El Banco de Rusia plantea agregar los llamados “activos financieros digitales”, una categoría establecida por la legislación rusa que incluye, entre otros ejemplos, tokens emitidos en blockchains privadas y valores tokenizados. El borrador no se limita a señalar que un cliente posee estos instrumentos: también plantea incorporar ingresos relacionados con la venta de criptomonedas y con actividades de minería.

La iniciativa fue difundida por la autoridad monetaria en Moscú y, según informó Cryptopolitan al citar a los medios locales Bits.media y RBC Crypto, apareció en un proyecto de enmienda a esa directiva. Su publicación no significa que la obligación ya esté vigente ni que los bancos deban empezar a entregar esos datos de inmediato; se trata de una propuesta cuyo texto aún debe avanzar por el proceso correspondiente.

Si el regulador adopta el borrador tal como está planteado, las entidades tendrán que reflejar las tenencias actuales de criptomonedas y los ingresos derivados de su venta o minería a partir del 1 de julio de 2027. La fecha propuesta otorga un horizonte definido para una eventual implementación, pero el material disponible no detalla cómo se recopilaría la información ni qué formato técnico utilizarían las instituciones.

La medida también toca las declaraciones anticorrupción

Los estados bancarios descritos en el proyecto suelen utilizarse para respaldar reportes de ingresos y activos que presentan funcionarios públicos y empleados del gobierno. En Rusia, legisladores y sus familiares, trabajadores del Banco Central y empleados de corporaciones estatales también deben entregar declaraciones asociadas a medidas anticorrupción, de acuerdo con la información difundida sobre la iniciativa.

La incorporación de datos sobre criptoactivos podría ampliar el inventario de bienes e ingresos que aparecen en esos documentos, aunque el borrador se refiere a estados emitidos por instituciones financieras para sus clientes en general. Por eso, la propuesta tiene un alcance potencial más amplio que el de las declaraciones de funcionarios: la información bancaria podría ser utilizada por cualquier persona que necesite acreditar sus saldos ante otra entidad.

El efecto práctico dependerá de qué información pueda identificar cada institución y de cómo se conecten los datos de cuentas con activos digitales mantenidos fuera de los servicios financieros convencionales. El texto presentado no describe mecanismos de verificación, ni aclara cómo se abordarían las tenencias en direcciones de autocustodia; atribuirle esos detalles al borrador supondría anticipar reglas que todavía no aparecen en la información disponible.

La propuesta se apoya en la nueva ley rusa “Sobre las Monedas Digitales y los Derechos Digitales”, que entró en vigor el 1 de septiembre, según el reporte. La norma fue aprobada por ambas cámaras del Parlamento en julio y firmada por el presidente Vladímir Putin a principios de agosto, en lo que se presenta como el primer intento ruso de establecer una regulación integral para las criptomonedas.

Una legalización con límites para operar dentro de Rusia

La ley reconoce operaciones como la inversión, el comercio y el intercambio de criptomonedas por dinero fíat, pero no habilita el uso de estos activos para pagos internos. Esa distinción permite que los residentes participen en determinadas actividades financieras sin que las monedas digitales sustituyan al rublo en las transacciones dentro de la jurisdicción rusa.

La información difundida también señala que las compras de inversores no calificados tienen un límite inferior a USD $4.000 anuales por intermediario. Además, los usuarios no pueden transferir fondos a billeteras no custodiales, mientras que las transacciones internas deben procesarse mediante plataformas autorizadas y los activos deben mantenerse en depósitos digitales aprobados por el Estado.

El marco permite enviar dinero digital al extranjero y utilizarlo en liquidaciones transfronterizas, una posibilidad que el reporte relaciona con las restricciones impuestas a Rusia por países occidentales tras la guerra en Ucrania. Esa habilitación exterior convive con controles internos estrictos, de modo que el permiso para ciertas operaciones internacionales no equivale a una libertad general para mover o gastar criptomonedas dentro del país.

Los residentes también deben reportar las operaciones que involucren direcciones que no estén administradas por depósitos nacionales, mientras que las transacciones legales dentro del país deben pasar por intermediarios con licencia. Las sanciones por giro ilegal y otras infracciones todavía se definirían, con un plazo previsto para el verano del próximo año, según el reporte; por tanto, el detalle de las penalidades permanece pendiente.

Supervisión repartida entre varias instituciones

La regulación se desplegaría por etapas: la ley de monedas digitales establece reglas generales y las agencias gubernamentales deben desarrollar normas secundarias. Dentro de esa estructura, el Banco de Rusia se encarga del registro y la autorización de los participantes del mercado, además de elaborar estándares de cumplimiento y criterios de calificación para los inversores.

El banco central también supervisa la circulación de criptomonedas en la economía rusa, mientras que el Servicio Federal de Monitoreo Financiero, conocido como Rosfinmonitoring, identifica flujos sospechosos. Por su parte, el Servicio Federal de Impuestos debe procurar que los inversores cumplan con sus obligaciones tributarias, una tarea que podría relacionarse con la información sobre ventas y minería contemplada en el borrador.

El gobierno federal, el Ministerio de Finanzas y otros departamentos participan también en el desarrollo del esquema, de acuerdo con RBC. La diversidad de organismos refleja que la regulación no se limita a autorizar plataformas: abarca licencias, cumplimiento financiero, seguimiento de operaciones e impuestos, aunque las competencias y los procedimientos concretos dependerán de las normas secundarias que aún deben elaborarse.

El mercado ruso de criptomonedas se estima en cerca de USD $44.000 millones en tenencias de activos digitales, una cifra que da escala al sector sometido a esta transición regulatoria. Es una estimación citada en el reporte, no una medición detallada de cómo se distribuyen los activos entre clientes bancarios, plataformas autorizadas, empresas o direcciones de autocustodia.

El rublo digital forma parte del contexto

La nueva regulación coincide con el impulso del rublo digital, que también comenzó a estar disponible para uso público a principios de septiembre, según la información fuente. Así, Moscú combina la autorización de ciertas actividades con criptomonedas privadas con límites de uso y una apuesta paralela por una moneda digital emitida por el Estado.

Otro reporte de medios mencionado en la información original planteó que Rusia podría seguir el ejemplo de China con el yuan digital y promover el uso de su moneda estatal mediante descuentos, bonificaciones o reembolsos en efectivo. Esa posibilidad aparece como una sugerencia sobre medidas futuras, no como un programa anunciado o implementado por el gobierno ruso.

La coexistencia de ambos enfoques muestra una diferencia entre permitir que los ciudadanos inviertan o comercien con criptomonedas y promover una alternativa digital bajo control estatal. Los límites a pagos internos, la exigencia de intermediarios con licencia y las condiciones de custodia definen el espacio permitido para los activos privados, mientras el rublo digital responde a una iniciativa monetaria distinta.

Por ahora, el siguiente punto concreto es determinar si el Banco de Rusia convierte el borrador en una directiva definitiva y mantiene la fecha propuesta para julio de 2027. También quedan pendientes los detalles de aplicación y las sanciones anunciadas para el verano del próximo año, por lo que el alcance real de los reportes dependerá de las decisiones regulatorias que se publiquen.


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