Por Canuto  

La disputa por las stablecoins con rendimiento volvió a tensar el debate regulatorio en Washington. A pocos días de una votación clave en el Comité Bancario del Senado, los grandes grupos bancarios de Estados Unidos intensificaron su ofensiva para endurecer la Clarity Act, alegando que estos productos podrían desviar depósitos, afectar el crédito y complicar la estabilidad financiera.
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  • La American Bankers Association pidió a bancos y empleados contactar a senadores para exigir límites más duros a las stablecoins de pago.
  • La industria bancaria sostiene que las stablecoins con rendimiento pueden sustituir depósitos asegurados y restar fondos para hipotecas y préstamos empresariales.
  • El choque amenaza con retrasar una legislación cripto más amplia en un Senado con apenas 10 semanas de debate antes de las elecciones de mitad de mandato.

 


La pelea regulatoria por las stablecoins volvió a intensificarse en Estados Unidos. A medida que el Senado se acerca a una revisión decisiva de la Digital Asset Market Clarity Act, la American Bankers Association, conocida como ABA, elevó la presión sobre los legisladores para endurecer las restricciones a los productos que ofrecen recompensas o retornos vinculados al uso de dólares digitales.

El eje del conflicto está en una pregunta que lleva meses dividiendo a Washington: si una stablecoin que entrega beneficios parecidos al interés bancario debe ser tratada como una innovación de pagos o como una amenaza directa al modelo tradicional de captación de depósitos. Esa diferencia no es menor, porque afecta la forma en que bancos, fintech y firmas cripto competirán por el dinero de los usuarios.

De acuerdo con la información reportada por CoinDesk, la ABA distribuyó un llamado a la acción entre ejecutivos bancarios de todo el país. En ese mensaje, la entidad pidió a bancos y empleados contactar de inmediato a senadores para reclamar restricciones más estrictas dentro del proyecto de ley que busca establecer reglas para la estructura del mercado de activos digitales.

La asociación argumenta que incluso la versión más reciente del texto sigue dejando espacio para que empresas cripto ofrezcan recompensas similares a intereses. Según su postura, ese diseño podría incentivar a consumidores y empresas a mover dinero fuera de cuentas bancarias tradicionales y hacia stablecoins de pago emitidas por actores no bancarios.

Un nuevo pulso antes de la votación del comité

La ofensiva llega en una semana clave para el Senado. Se espera que el Comité Bancario publique el texto legislativo actualizado tan pronto como este lunes. Después, podrían aparecer comentarios y enmiendas de los legisladores el martes, antes de la votación del comité prevista para el jueves.

La presión de la ABA no surgió de forma aislada. La semana pasada, la asociación firmó una carta conjunta con otros grupos comerciales del sector bancario. En ese documento, las organizaciones propusieron cambios al proyecto de ley y defendieron la necesidad de cerrar lo que consideran una laguna regulatoria relacionada con el rendimiento ofrecido por ciertas stablecoins.

Para los bancos, el riesgo principal es estructural. Su tesis es que una stablecoin con rendimiento puede funcionar como sustituto de un depósito asegurado, pero sin someterse al mismo marco de supervisión bancaria. Bajo esa lógica, un desplazamiento de fondos hacia estos instrumentos reduciría la base de financiamiento que sostiene hipotecas, préstamos a empresas y otras formas de crédito.

La industria cripto y varias firmas fintech responden con una visión distinta. Defienden que las stablecoins ofrecen pagos más rápidos, liquidación más eficiente y nuevas formas de mover dinero en internet. También sostienen que, detrás del rechazo bancario, existe un intento por preservar la posición dominante del sistema financiero tradicional frente a competidores digitales.

El debate sobre el rendimiento y el compromiso alcanzado

El rendimiento de las stablecoins ya había frenado antes el avance de la legislación. Según el reporte original, este fue uno de los puntos más conflictivos dentro de las negociaciones previas relacionadas con la GENIUS Act del Senado y ahora amenaza con volver a ralentizar un paquete regulatorio más amplio.

Con el paso de los meses, legisladores y actores del sector llegaron a un compromiso parcial. La fórmula negociada prohibiría el rendimiento de las stablecoins cuando se parezca al interés de los depósitos bancarios, pero permitiría programas de recompensas basados en actividad, similares a los puntos acumulados por tarjetas de crédito.

Sin embargo, ese ajuste no calmó a los grupos bancarios. La ABA y otras asociaciones siguieron pidiendo al Congreso salvaguardas más severas. A su juicio, el lenguaje actual aún podría permitir incentivos capaces de atraer dinero fuera del circuito bancario tradicional.

Ese desacuerdo convirtió a las stablecoins con rendimiento en una de las batallas más definitorias de la política cripto en Washington. El debate excede la competencia comercial entre bancos y empresas tecnológicas. En el fondo, también expresa una disputa sobre quién podrá intermediar pagos en dólares dentro del entorno digital en los próximos años.

La discusión sobre estabilidad financiera y tamaño del mercado

Para entender la intensidad de esta disputa, conviene recordar qué son las stablecoins. Se trata de criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, usualmente ligado al dólar estadounidense. Su crecimiento ha sido impulsado por la demanda de liquidez rápida en mercados cripto, pagos transfronterizos y transferencias digitales de bajo costo.

El problema político aparece cuando esos activos dejan de funcionar solo como medio de pago y comienzan a parecerse a productos de ahorro. Si una stablecoin promete retornos, premios o beneficios parecidos al interés, los reguladores y los bancos temen que compita de forma más directa con las cuentas bancarias tradicionales.

La Casa Blanca ya había intervenido en esta conversación. El Consejo de Asesores Económicos publicó un análisis sobre stablecoins que sugería que su implementación no dañaría al sistema bancario. Ese documento ofreció respaldo a una visión más abierta sobre la coexistencia entre estas monedas digitales y las instituciones financieras tradicionales.

La ABA respondió en abril con su propio estudio económico. El grupo sostuvo que la administración analizó la pregunta equivocada, porque se enfocó en los efectos de prohibir el rendimiento en stablecoins, en lugar de estudiar las consecuencias de permitirlo. Para la asociación, ese ángulo minimiza el riesgo real de fuga de depósitos.

En su análisis, la ABA planteó una cifra que ayuda a dimensionar su preocupación. Según el grupo, si se permite el rendimiento en stablecoins, el mercado podría expandirse rápidamente desde cerca de USD $300.000.000.000 actuales hasta hasta USD $2.000.000.000.000. Ese crecimiento, afirman, elevaría la presión sobre la financiación bancaria y sobre la oferta de crédito en la economía real.

Reloj legislativo y obstáculos para una ley cripto integral

Más allá del contenido técnico, el calendario también juega un papel crucial. Legisladores y participantes del sector advierten que cuanto más se prolonguen estas negociaciones, más difícil será aprobar una legislación cripto integral en el Senado y llevarla después al pleno para una votación final.

El margen de maniobra es estrecho. Según el calendario actual del Senado, quedan cerca de 10 semanas de tiempo de debate en el pleno antes de las elecciones de mitad de mandato. Ese espacio debe repartirse entre múltiples prioridades legislativas, por lo que cualquier retraso adicional puede tener consecuencias concretas sobre el futuro de la agenda cripto.

En ese contexto, la Clarity Act se convirtió en un termómetro político. Si el Senado no logra resolver la tensión entre innovación financiera, protección de depósitos y estabilidad del sistema, la discusión sobre activos digitales podría volver a fragmentarse en debates parciales sin una ley de alcance general.

Por ahora, el choque entre bancos y sector cripto sigue abierto. Los primeros exigen límites más firmes para evitar que las stablecoins se transformen en sustitutos de depósitos. Los segundos insisten en que estos instrumentos amplían la competencia y modernizan los pagos. Lo que decida el Comité Bancario esta semana podría definir no solo el destino de la Clarity Act, sino también el tono de la regulación cripto estadounidense en la recta previa a las elecciones.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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