Por Canuto  

Virgin Galactic presentó Apeiron, la primera nave de su clase Delta, y comenzó a trasladarla desde Arizona hacia Nuevo México para realizar pruebas. La compañía espera que el nuevo vehículo contribuya a reanudar sus viajes con pasajeros hacia mediados de 2027.
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  • Apeiron fue elegido mediante una votación pública entre cuatro nombres finalistas y toma su nombre de una antigua palabra griega asociada con lo ilimitado.
  • Virgin Galactic comenzó el traslado de la nave desde Mesa, Arizona, hacia Spaceport America, donde se preparará para las pruebas.
  • Cada vehículo Delta podrá transportar hasta seis pasajeros; Virgin Galactic prevé que cerca de 675 clientes todavía esperan un asiento.


Apeiron abre una nueva etapa para Virgin Galactic

Virgin Galactic presentó Apeiron, la primera nave espacial de su próxima generación Delta, y anunció el nombre luego de una votación abierta al público. La empresa informó que la encuesta reunió votos de miles de personas en 83 países y seis continentes, una participación que convirtió la elección en parte central del lanzamiento del vehículo. El nombre alude a una antigua palabra griega que significa “ilimitado”, una referencia que la compañía relacionó con las posibilidades del vuelo espacial humano.

La selección salió de una lista inicial de 276 propuestas presentadas por empleados de Virgin Galactic, que luego quedó reducida a cuatro opciones finalistas. Apeiron superó a Horizon, Explorer y Ascend en la votación pública, de acuerdo con la información divulgada por la empresa y reportada por Space.com. Michael Colglazier, director ejecutivo de Virgin Galactic, afirmó que el nombre expresa la ambición de los vuelos espaciales humanos y que la respuesta del público hizo más significativa la decisión.

Virgin Galactic comenzó el traslado de Apeiron desde su instalación de fabricación en Mesa, Arizona, hacia Spaceport America, en Nuevo México. Allí, el vehículo deberá completar preparativos y trabajos en el software de aviónica antes de iniciar las pruebas de vuelo. La nave será transportada acoplada al avión portador VMS Eve, una etapa logística que la acercará al lugar desde el cual la compañía planea desarrollar las pruebas y, más adelante, sus operaciones.

El anuncio también marca un cambio respecto de VSS Unity, el modelo anterior de la empresa, que completó siete misiones suborbitales durante su vida operativa, entre los veranos de 2023 y 2024. Virgin Galactic suspendió los vuelos de Unity para concentrar sus esfuerzos en el desarrollo de las naves Delta. La compañía espera volver a volar con clientes hacia mediados de 2027, aunque ese calendario dependerá de los preparativos y pruebas que aún debe completar.

Pruebas, capacidad y vuelos previstos

Apeiron y las futuras naves Delta están diseñadas para vuelos suborbitales breves, no para alcanzar una órbita alrededor de la Tierra. Según la explicación difundida por Virgin Galactic, sus vehículos superan la línea de Kármán, situada a 100 kilómetros de altura y reconocida internacionalmente como límite del espacio. Para quienes viajen a bordo, el perfil del recorrido ofrece varios minutos de ingravidez y vistas del planeta, pero no supone permanecer en órbita ni realizar un viaje espacial de larga duración.

La empresa calcula que cada vehículo de clase Delta podrá acomodar hasta seis pasajeros y, una vez que opere con regularidad, espera volar cada nave hasta ocho veces al mes. Ese ritmo previsto constituye un objetivo operativo, no una frecuencia ya alcanzada: Apeiron aún debe atravesar sus trabajos finales y las pruebas de vuelo antes de iniciar misiones comerciales. Virgin Galactic también construye una segunda nave Delta, que espera llevar a Spaceport America aproximadamente cuando retome los vuelos con pasajeros.

La compañía anticipó que compartirá más detalles sobre las próximas pruebas durante su llamada de resultados de noviembre. Ese anuncio será una oportunidad para conocer nuevos elementos del calendario, aunque la información disponible todavía sitúa el regreso de los vuelos comerciales hacia mediados de 2027. Por ahora, la llegada de Apeiron a Nuevo México representa el siguiente paso tangible entre la etapa de fabricación y el proceso de validación del vehículo.

El desarrollo de la segunda nave también se vincula con la atención de los clientes que llevan años esperando un vuelo. Según el informe de la empresa ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos correspondiente al segundo trimestre de 2026, cerca de 675 personas aún esperan un asiento en uno de los viajes suborbitales. Virgin Galactic señaló además que más de 100 de esos futuros pasajeros comenzaron sus preparativos iniciales para volar, y prevé que otros comiencen los suyos cuando la segunda nave Delta entre en servicio.

Un servicio de alto costo y alcance limitado

El precio de los asientos ha subido considerablemente desde que Virgin Galactic empezó a venderlos en 2014, cuando VSS Unity todavía estaba en construcción. En aquel momento, los boletos costaban alrededor de USD $200.000; un reporte de Yahoo Finanzas indicó que la compañía elevó el costo a USD $750.000. La diferencia muestra el elevado costo del turismo espacial suborbital que ofrece la compañía, aunque la información disponible no detalla qué factores explican el aumento ni cómo se distribuye el precio.

El servicio se distingue de los viajes orbitales porque el vehículo no permanece dando vueltas alrededor de la Tierra. Los pasajeros cruzan por encima del umbral de 100 kilómetros, experimentan unos minutos de ingravidez y regresan, una experiencia breve que combina el ascenso a gran altura con vistas panorámicas. Esta precisión importa para dimensionar la oferta: Apeiron no es una nave capaz de llevar a sus ocupantes a una estación espacial o mantenerlos en órbita.

Virgin Galactic es una de las dos compañías estadounidenses que, según la información de origen, han llevado clientes de pago al espacio suborbital y de regreso. La otra es Blue Origin, que anunció en enero de 2026 una pausa de al menos dos años en los vuelos de New Shepard para redirigir recursos y acelerar sus iniciativas de vuelos lunares tripulados. La comparación refleja que las dos firmas han tomado caminos distintos, mientras Virgin Galactic prepara una nueva generación de vehículos y Blue Origin prioriza un programa lunar.

El avance de Apeiron no equivale todavía a la reanudación del servicio, pero sí desplaza el proyecto desde la fabricación hacia la preparación de pruebas en Spaceport America. El calendario de 2027, la entrada en servicio de la segunda nave y la capacidad de atender a quienes esperan un asiento serán puntos clave para medir si Virgin Galactic logra convertir sus planes en vuelos regulares. Por ahora, la compañía ha presentado el vehículo, explicado el origen de su nombre y comenzado su traslado a Nuevo México, sin anunciar resultados de pruebas de vuelo.


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