El liderazgo republicano del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes abrió una investigación formal sobre Kalshi y Polymarket por posibles casos de uso de información privilegiada, en un movimiento que podría intensificar el debate regulatorio sobre los mercados de predicción en Estados Unidos.
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- James Comer solicitó documentos a los CEO de Kalshi y Polymarket sobre KYC, monitoreo de operaciones sospechosas y apuestas vinculadas a conflictos armados.
- La pesquisa llega tras el arresto de un soldado estadounidense acusado de apostar en Polymarket usando información clasificada.
- El caso eleva la presión política sobre los mercados de predicción, un sector que ya enfrenta restricciones crecientes en Washington.
Los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos abrieron una investigación sobre Kalshi y Polymarket, dos de los nombres más conocidos dentro del sector de mercados de predicción.
El foco de la pesquisa está en posibles operaciones realizadas con información no pública, una preocupación que ha ido escalando en Washington a medida que estas plataformas ganan visibilidad y volumen.
El anuncio fue realizado por James Comer, republicano por Kentucky y presidente del Comité de Supervisión de la Cámara. Según explicó, la investigación buscará determinar si usuarios de ambas plataformas realizaron apuestas aprovechando información privilegiada, algo que, a su juicio, podría justificar una respuesta legislativa si se confirma un patrón sostenido.
En su declaración, Comer afirmó que este “creciente patrón de actividad de uso de información privilegiada en plataformas de mercados de predicción indica que podría ser necesaria una acción del Congreso”. La frase resume el tono del movimiento republicano, que no se limita a una revisión informal, sino que apunta a reunir documentación que podría tener consecuencias regulatorias y políticas.
Como parte de ese proceso, Comer envió cartas a Tarek Mansour, CEO de Kalshi, y a Shayne Coplan, CEO de Polymarket. En esas comunicaciones pidió una amplia lista de documentos y registros vinculados con las operaciones internas de ambas empresas, incluidos sus controles de cumplimiento y los análisis realizados por las propias compañías sobre el impacto reputacional de los escándalos recientes.
Qué documentos pidió el comité
Según reportó Decrypt, la solicitud del Comité de Supervisión incluye toda la documentación y las comunicaciones relacionadas con los estándares de conocimiento del cliente, o KYC, aplicados por Kalshi y Polymarket.
También exige información sobre sus políticas y procedimientos para detectar operaciones sospechosas, un punto sensible en un negocio donde el valor de una apuesta puede depender de datos aún no conocidos por el público.
El pedido va más allá de los controles básicos de cumplimiento. Comer también solicitó los análisis internos realizados por ambas compañías sobre el efecto que los casos de uso de información privilegiada podrían tener sobre la reputación de sus negocios. Esa parte de la pesquisa apunta a establecer si las empresas eran conscientes del riesgo y cómo evaluaron internamente el daño potencial.
Otro punto relevante es que el comité pidió documentos sobre las deliberaciones mantenidas por las plataformas en torno a la oferta de apuestas vinculadas a conflictos armados. La atención política sobre este tipo de contratos se ha intensificado por las implicaciones éticas y por la posibilidad de que personas con acceso privilegiado a información de seguridad nacional obtengan beneficios económicos.
En ese contexto, Comer solicitó además todas las comunicaciones internas y documentos relacionados con apuestas sobre la guerra con Irán y el ataque de Estados Unidos a Venezuela a comienzos de este año. La mención concreta de esos mercados sugiere que el comité busca revisar episodios específicos, no solo examinar controles generales de manera abstracta.
El caso del soldado y la presión sobre Polymarket
La investigación llega pocas semanas después del arresto de un soldado estadounidense acusado de realizar apuestas en Polymarket sobre el momento de acciones militares estadounidenses utilizando información clasificada. Ese episodio se convirtió en una de las señales más graves de riesgo para el sector, porque conectó directamente los mercados de predicción con información sensible de seguridad nacional.
El caso no solo atrajo la atención de legisladores. También reforzó la percepción de que estas plataformas podrían ser usadas por personas con acceso privilegiado a datos reservados, sobre todo cuando los contratos se relacionan con eventos geopolíticos, decisiones de gobierno o acciones militares. Esa combinación ha hecho que el debate deje de ser meramente tecnológico o financiero.
El día anterior al anuncio de la investigación, Kalshi multó a varios políticos estadounidenses por apostar sobre los resultados de sus propias elecciones. Esa decisión fue leída como una señal de que la propia industria intenta reaccionar y mostrar capacidad para sancionar conductas problemáticas. Sin embargo, también puede alimentar la duda de cuánto sabían las plataformas y desde cuándo detectaban este tipo de prácticas.
La historia reciente del sector muestra que el atractivo comercial de estos mercados viene acompañado de preguntas difíciles. Cuanto más vinculados estén los contratos a decisiones de Estado, elecciones o conflictos, mayor es el incentivo para que alguien con acceso a información no pública intente capitalizarla antes que el resto del mercado.
Un sector bajo la lupa en Washington
En los últimos meses, Kalshi y Polymarket ya habían quedado bajo escrutinio de legisladores preocupados por la posibilidad de un uso generalizado de información privilegiada en el emergente negocio de los mercados de predicción. La inquietud no es menor, porque estas plataformas transforman eventos políticos, bélicos o económicos en instrumentos sobre los que se puede especular casi en tiempo real.
El mes pasado, el Senado aprobó por unanimidad una resolución que prohíbe a sus propios miembros y empleados operar en mercados de predicción. Aunque la medida se limita al ámbito interno del Senado, su aprobación unánime dejó en claro que existe una preocupación bipartidista sobre los conflictos de interés y el potencial abuso de información reservada.
Frente a esa presión, tanto Kalshi como Polymarket han tomado medidas para convencer a los reguladores de que están actuando activamente contra operadores con ventaja informativa. La premisa de ambas empresas ha sido que cuentan con herramientas y procesos capaces de identificar actividad sospechosa y de apartar a quienes violen las reglas.
Sin embargo, esas mismas promesas podrían volverse en su contra. Si las plataformas aseguran que poseen la tecnología y la disposición para detectar este tipo de conductas, los legisladores podrían preguntarse por qué ciertos casos avanzaron lo suficiente como para convertirse en escándalos públicos o incluso en procesos penales.
Dan Boyle, socio de Boies Schiller Flexner y exfiscal federal enfocado en fraude relacionado con apuestas, resumió ese dilema en declaraciones recogidas por Decrypt. Según Boyle, si las compañías pueden atrapar a un infractor concreto, surge inevitablemente la pregunta de por qué no pueden detectar a otros. En otras palabras, la defensa basada en capacidades tecnológicas puede elevar también el estándar de responsabilidad esperado por el Congreso.
Lo que cambia con el respaldo republicano
Un elemento clave de esta historia es que la investigación cuenta con el respaldo del liderazgo republicano del propio comité. A diferencia de varias solicitudes impulsadas por legisladores demócratas durante el último año para investigar firmas cripto, este caso avanza desde la mayoría de la Cámara, lo que le da un peso institucional distinto.
Ese detalle importa porque, al ser el partido mayoritario en la Cámara, los republicanos en el Comité de Supervisión tienen más posibilidades de reunir los votos necesarios para emitir citaciones legalmente vinculantes. Eso significa que la investigación podría escalar si Kalshi o Polymarket no responden de forma satisfactoria a los requerimientos iniciales.
La pesquisa también parece haber sido impulsada por una investigación reciente de The New York Times, que identificó más de 80 casos de posible uso de información privilegiada en Polymarket. Ese hallazgo dio munición adicional a quienes sostienen que el problema no es aislado, sino estructural dentro de ciertas dinámicas del sector.
En términos más amplios, el caso pone de relieve una tensión de fondo en la industria. Los mercados de predicción han sido defendidos por algunos de sus promotores como herramientas útiles para agregar información y estimar probabilidades sobre hechos futuros. Pero cuando esos hechos involucran guerras, procesos electorales o decisiones gubernamentales, la línea entre señal informativa y abuso de acceso privilegiado puede volverse extremadamente fina.
Por ahora, la noticia central es que Washington elevó el nivel de presión sobre dos de los principales actores del sector. Si el comité encuentra evidencia de fallas graves o de tolerancia frente a operaciones con información no pública, la discusión podría pasar rápidamente de la supervisión política a propuestas concretas de reforma legal.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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