Estados Unidos ejecutó nuevos ataques de “autodefensa” en el sur de Irán mientras Donald Trump asegura que las conversaciones avanzan hacia un posible acuerdo. La operación, ocurrida en plena tregua, vuelve a poner el foco sobre el Estrecho de Ormuz, las reservas de uranio iraní y la volatilidad del petróleo.
***
- CENTCOM dijo que los ataques buscaron proteger a tropas estadounidenses de amenazas de fuerzas iraníes.
- Trump afirmó que las conversaciones con Irán avanzan bien, pero advirtió que solo aceptará un “Gran Acuerdo”.
- El mercado petrolero reaccionó con movimientos mixtos tras la nueva escalada en medio del alto el fuego.
Estados Unidos llevó a cabo ataques de “autodefensa” en el sur de Irán durante la madrugada del martes, en una nueva señal de que el alto el fuego entre Washington y Teherán sigue siendo frágil. La acción militar coincidió con un momento diplomático delicado, ya que el presidente Donald Trump sostuvo que las conversaciones con Irán avanzan bien y podrían desembocar en un acuerdo.
El episodio vuelve a poner en primer plano al Estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave para el comercio energético mundial. Cualquier alteración en esa ruta suele impactar de inmediato sobre la percepción de riesgo geopolítico y sobre los precios del petróleo, un factor que los mercados siguen de cerca junto con la evolución de las negociaciones.
Según informó CNBC, el Comando Central de Estados Unidos, conocido como CENTCOM, sostuvo que la operación militar tuvo como objetivo “proteger a nuestras tropas de las amenazas planteadas por las fuerzas iraníes”. El portavoz Tim Hawkins señaló que entre los objetivos hubo sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas.
Hawkins agregó que “el Comando Central de EE. UU. continúa defendiendo a nuestras fuerzas mientras actúa con contención durante el actual alto el fuego”. Esa frase resume la contradicción del momento actual: continúan los contactos políticos, pero los incidentes militares no se han detenido por completo.
Una tregua bajo presión
La acción de este martes no es la primera desde que Washington y Teherán alcanzaron un alto el fuego el 8 de abril. Más tarde ese mismo mes, marines estadounidenses incautaron el Touska, un buque de carga iraní, en un hecho que elevó la tensión en una etapa que ya estaba marcada por la desconfianza mutua.
En mayo, además, ambas partes intercambiaron fuego en el Estrecho de Ormuz. Cada una aseguró que la otra había iniciado el ataque. Esa dinámica ha complicado la credibilidad de la tregua y ha reforzado la percepción de que un incidente menor podría escalar rápidamente.
Para lectores menos familiarizados con la región, el Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo y es una arteria crítica para el transporte global de crudo. Por esa razón, cualquier amenaza de bloqueo, minería naval o enfrentamiento militar en esa zona se traduce en nerviosismo para gobiernos, navieras e inversionistas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien se encuentra en India, declaró que el Estrecho de Ormuz tiene que permanecer abierto, “de una forma u otra”. La afirmación, citada por Reuters en el contexto de la acción militar de Estados Unidos contra Irán, refuerza la idea de que Washington considera esa vía como una línea roja estratégica.
Trump endurece el tono mientras habla de paz
El lunes, Trump afirmó en Estados Unidos que las conversaciones con Irán “avanzan bien”. Sin embargo, dejó claro que no aceptará un entendimiento parcial. Según su declaración, “solo será un Gran Acuerdo para todos o no habrá Acuerdo en absoluto”.
El mandatario también advirtió que, si no se concreta ese pacto, las cosas podrían volver “al frente de batalla y a los disparos, pero más grandes y más fuertes que nunca”. La frase sugiere que la Casa Blanca intenta combinar presión militar con una apertura diplomática, una táctica que suele generar señales mixtas para aliados y adversarios.
Rubio añadió que el acuerdo con Irán podría tardar unos pocos días. En paralelo, Fox News, citando a altos funcionarios estadounidenses el lunes, aseguró que el acuerdo estaba “95% listo”. Aunque esa cifra ha elevado las expectativas sobre un posible desenlace cercano, el terreno sigue marcado por choques armados y mensajes contradictorios.
En otra publicación en Truth Social, Trump sostuvo que la reserva de uranio enriquecido de Irán será “entregada inmediatamente a los Estados Unidos para ser llevada de vuelta al país y destruida”, o bien destruida en Irán o “en otro lugar aceptable”. Esa exigencia coloca el foco en uno de los puntos más sensibles de cualquier negociación con Teherán.
Los Acuerdos de Abraham y el rechazo de Pakistán
Trump también instó a las naciones árabes a firmar los Acuerdos de Abraham, orientados a normalizar relaciones con Israel. Esa iniciativa, promovida por Washington desde años anteriores, vuelve a aparecer como parte de un rediseño regional más amplio que la administración estadounidense intenta empujar en paralelo a las conversaciones con Irán.
Sin embargo, la propuesta no recibió apoyo unánime. Pakistán rechazó de forma tajante esa idea. Una fuente citada por Reuters señaló que los dos asuntos “no están interrelacionados y no pueden hacerse pasar por tales”.
El punto es relevante porque muestra que la negociación con Irán no ocurre en un vacío. Está conectada con la arquitectura diplomática de Medio Oriente, con la relación entre países árabes e Israel y con los equilibrios internos de varias potencias regionales que no quieren ver mezcladas agendas distintas en una sola mesa.
En ese contexto, la pretensión de asociar un eventual acuerdo nuclear o de seguridad con una ampliación de los Acuerdos de Abraham puede generar resistencias adicionales. Aun si Washington ve valor estratégico en vincular ambos expedientes, no todos los actores de la región comparten esa lectura.
Reacción del petróleo y presión interna en EE. UU.
Los precios del petróleo mostraron señales mixtas el martes por la mañana. Los futuros del West Texas Intermediate en Estados Unidos bajaban cerca de un 5% hasta USD $91,87 por barril. Al mismo tiempo, el Brent, referencia internacional, subía un 2,14% hasta USD $98,2.
Ese comportamiento divergente refleja la complejidad del momento. Por un lado, el mercado reconoce el riesgo de interrupciones en una zona crítica para la oferta energética mundial. Por otro, una eventual desescalada diplomática todavía podría limitar un salto mayor de los precios si se confirma un acuerdo en los próximos días.
Chen Lanhee, socio de la firma de asesoría Brunswick, afirmó en “Squawk Box Asia” de CNBC que la mayoría del público estadounidense quiere que la guerra termine. Su comentario apuntó menos a la geopolítica de largo plazo y más al impacto cotidiano que el conflicto puede tener sobre el bolsillo de los consumidores.
“No importa lo que Irán haga o deje de tener, no importa cuáles sean los contornos del acuerdo. Simplemente quieren que la guerra termine para hacer bajar los precios de la gasolina o del gas”, dijo Chen. La observación resume un factor político central para Washington: la presión doméstica por evitar un conflicto prolongado que encarezca la energía.
Por ahora, el escenario sigue abierto. Estados Unidos sostiene que actúa en defensa propia y con contención, mientras Trump insiste en que un acuerdo está cerca, aunque acompañado de amenazas de fuerza máxima si fracasa. En una región donde el comercio energético global depende de rutas estrechas y equilibrios frágiles, cada movimiento militar o diplomático pesa más allá del campo de batalla.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Bitcoin
ETP cripto pierden USD $1.470 millones mientras Bitcoin registra su peor salida semanal en 2026
Forex
Stablecoins superan las reservas de divisas de 95 países con un mercado de USD $322.000 millones
DEXes
Hyperliquid se expande de los perps y desafía a Polymarket con mercados de predicción
Análisis de mercado