Por Hannah Pérez  

Un tribunal en Nueva Zelanda halló culpable al ex-empleado por malversar fondos de Cryptopia; aunque el robo no está relacionado con el hackeo de 2019. 

***

El caso del desaparecido exchange de criptomonedas Cryptopia, hackeado en 2019, dio un giro inesperado este lunes después de que un antiguo empleado de la empresa admitiera haber robado fondos de los usuarios.

Un ex-empleado de Cryptopia se declaró culpable de malversar criptomonedas por valor de USD $172.000 y robar datos de clientes, cuando aún trabajaba para el intercambio, ante un tribunal en Nueva Zelanda. Así lo reportó el medio de noticias local Stuff. De acuerdo con la información, el acusado compareció en el Tribunal de Distrito de Christchurch el lunes ante el juez Gerard Lynch.

Cryptopia fue un conocido intercambio de criptomonedas neozelandés que sufrió un ataque de piratería en 2019. Como se dio a conocer en ese momento, la empresa registró pérdidas de USD $17 millones en criptomonedas, correspondientes al 15% de las tenencias del intercambio. Luego del ataque, Cryptopia se vio obligada a suspender operaciones y entrar en proceso de liquidación.

Ex-empleado de Cryptopia se declara culpable

El antiguo empleado se declaró culpable de dos delitos, a saber; robo por parte de una persona en una relación especial y robo de más de USD $700. El acusado, representado por el abogado Allister Davis, se mantiene bajo anonimato debido a una supresión de nombre por parte del tribunal de distrito de Christchurch de Nueva Zelanda. 

De acuerdo con el informe, el tribunal lo ha encontrado culpable y presentará su sentencia oficial el próximo 20 de octubre. Cabe destacar que el hackeo a Cryptopia en 2019 no estaba relacionado con los cargos al ex empleado. 

Según el resumen de los hechos presentado en la audiencia, el robo se hizo evidente después de que el intercambio iniciara el proceso de liquidación en mayo de 2019. En ese momento, todo el personal de Cryptopia fue despedido, pero el acusado aparentemente se había quedado con una copia de las claves privadas de numerosas billeteras en poder de la empresa.

Esa información le proporcionó potencialmente el acceso a más de USD $70 millones en varias criptomonedas, de acuerdo con Stuff. Sin embargo, no fue hasta septiembre del año pasado cuando David Ruscoe, de la firma Grant Thornton -el liquidador asignado-, notó que al menos 13 bitcoins habían sido retirados ilegalmente de una variedad de billeteras en una serie de transacciones.

El asesor se había percatado del robo después de recibir un correo electrónico de un cliente anterior de Cryptopia que decía que había depositado accidentalmente algunos bitcoins en una antigua billetera de depósito del intercambio y solicitaba la devolución de los fondos.

Un caso único en Nueva Zelanda

Según el informe, el ex-empleado habría aprovechado un servicio de mezcla de Bitcoin para borrar el rastro de las transacciones.

Para septiembre de 2020, los bitcoins robados totalizaban alrededor de $235.000 dólares neozelandeses (USD 165.000). El acusado luego robó más criptomonedas, por un valor aproximado de NZD 10.000 (USD 7.000). Aunque, posteriormente, confesó a los liquidadores sobre el hurto y devolvió parte de los fondos.

El ex-empleado habría actuado por “frustración” después de supuestamente haber manifestado su preocupación con los liquidadores en torno a la seguridad de las claves privadas de numerosas carteras en poder de la empresa. 

El acusado admitió que estaba frustrado con Cryptopia, pero también motivado por la creencia de que podría salirse con la suya con el robo, ya que pensó que nadie revisaría las viejas billeteras de depósito“, se lee en el resumen de los hechos; citado por Stuff.

Hasta la fecha, el ataque a Cryptopia representa el mayor robo en la historia de Nueva Zelanda. A dos años de los eventos, las autoridades locales aún no ha hallado a los responsables del ataque. El detective a cargo del caso, James Simpson, dijo anteriormente que la policía mantenía la mente abierta sobre quién estaba detrás del hackeo.

Simpson había comentado también que se trataba de una “investigación única y compleja” que había planteado desafíos para la policía y que no se había enfrentado a un crimen de ese tipo antes.


Lecturas recomendadas


Fuentes: The Block, Stuff, archivo

Versión de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen de Unsplash