Por Canuto  

Ninepoint debutó el 22 de septiembre en el mercado estadounidense con ENRG, un ETF que agrupa empresas de energía, ductos, uranio, cobre y minerales críticos. La apuesta llega mientras los centros de datos de inteligencia artificial y los mineros de Bitcoin compiten por una red eléctrica limitada, un contexto que eleva los costos y acelera la reconversión de algunas instalaciones de minería.
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  • Ninepoint lanzó ENRG en el NYSE Arca con una cartera activa de entre 25 y 50 empresas norteamericanas.
  • La firma sostiene que la integración energética entre Estados Unidos y Canadá persistirá pese a las tensiones comerciales y políticas.
  • El promedio ponderado del costo en efectivo, antes de impuestos, para producir un Bitcoin fue de aproximadamente USD $75.500 en el segundo trimestre de 2026, mientras crece la presión sobre la infraestructura eléctrica.


Ninepoint Partners inició el 22 de septiembre la cotización de su primer fondo listado en Estados Unidos, en un momento en que la energía se ha convertido en un activo estratégico para la inteligencia artificial, la industria y la minería de Bitcoin. El Ninepoint North American Energy Independence ETF, identificado con el ticker ENRG, comenzó a negociarse en el NYSE Arca con una cartera que combina productores de petróleo y gas, operadores de ductos, compañías nucleares y de uranio, además de empresas vinculadas con el cobre y otros minerales críticos.

La propuesta no se limita a ofrecer exposición bursátil al sector energético, porque también refleja una disputa creciente por la electricidad disponible y por las conexiones a la red. Los centros de datos destinados a IA y computación de alto rendimiento necesitan grandes cantidades de energía, mientras los mineros de Bitcoin enfrentan costos más altos y dificultades para ampliar sus operaciones en los mismos mercados norteamericanos.

Un ETF con exposición a toda la cadena energética

ENRG mantiene entre 25 y 50 acciones y cobra una comisión de gestión de 0,65%, de acuerdo con la documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos. El fondo tiene como asesor a Tidal Investments y como subasesor a Ninepoint Partners, mientras que su mandato le permite concentrarse en Canadá, Estados Unidos y México, con hasta 10% de sus inversiones fuera de Norteamérica.

La cartera busca cubrir distintos eslabones del suministro energético, desde la producción de petróleo y gas hasta la infraestructura que transporta esos recursos hacia los consumidores. También incluye energía nuclear y uranio, así como cobre y minerales críticos, materiales que adquieren relevancia a medida que crecen las redes eléctricas, los centros de datos y los proyectos de electrificación.

John Wilson, co-CEO de Ninepoint, declaró a Reuters que cerca de dos tercios de los productores de petróleo y gas incluidos en el fondo estarán en Estados Unidos. En las demás categorías, la firma prevé una presencia importante de operadores canadienses de ductos y de compañías dedicadas al uranio, el cobre y otros metales necesarios para la infraestructura energética.

La estructura de ENRG permite a los inversionistas participar en una tesis más amplia que la evolución de una sola fuente de energía. En lugar de apostar únicamente por el petróleo, el gas o la generación nuclear, el fondo reúne empresas que pueden beneficiarse de la demanda de electricidad, del transporte de combustibles y de los insumos requeridos para expandir la red.

La integración entre Estados Unidos y Canadá resiste las tensiones

La tesis de Ninepoint parte de que los vínculos energéticos entre Estados Unidos y Canadá tienen una profundidad mayor que los cambios de gobierno o las disputas comerciales de corto plazo. Wilson sostuvo que sería ingenuo pensar que el tema de los titulares desaparecerá durante los próximos dos años, una referencia a las tensiones políticas y económicas que afectan la relación fronteriza.

Los datos citados en el reporte muestran la magnitud de esa interdependencia. Durante 2025, las importaciones estadounidenses de gas natural desde Canadá promediaron 8.600 millones de pies cúbicos diarios, mientras el comercio bilateral de electricidad alcanzó los USD $3.200 millones y las importaciones provenientes de Canadá representaron 67% del volumen.

El Consejo Regulador de Energía de Canadá calculó que Canadá aportó 63,4% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo y casi 100% del gas natural importado por Estados Unidos durante ese período. Estas cifras ayudan a explicar por qué Ninepoint considera que la infraestructura compartida puede conservar su importancia incluso cuando aumentan las fricciones arancelarias o las diferencias políticas.

Eric Nuttall, gestor de cartera de Ninepoint, vinculó esa relación con una preocupación que volvió a ocupar el centro de la agenda internacional: la seguridad energética. Según su evaluación, la guerra de Rusia contra Ucrania y los controles de exportación de tierras raras aplicados por China transformaron la seguridad del suministro de una idea abstracta en una prioridad para gobiernos y empresas.

La IA y Bitcoin compiten por la misma red

El crecimiento de los centros de datos está llevando esa tesis energética a un terreno directamente relacionado con la minería de criptomonedas. La Agencia Internacional de Energía señaló que la demanda eléctrica de los centros de datos aumentó 17%, al tiempo que identificó las conexiones a la red, las subestaciones, los transformadores y otras instalaciones como cuellos de botella para habilitar nueva capacidad.

La expansión de la infraestructura de cómputo asociada con OpenAI también incrementa el valor de la energía disponible, del terreno industrial y de las interconexiones existentes. Para los mineros de Bitcoin, esa competencia implica que un sitio con acceso confiable a electricidad puede resultar más valioso como centro de datos para IA o computación de alto rendimiento que como instalación dedicada exclusivamente a validar transacciones. Esa es una explicación plausible del interés por reconvertir ciertos activos, pero no permite atribuir cada cierre o traslado a un único factor.

CoinShares estimó que el costo promedio ponderado en efectivo, sin incluir impuestos, para producir un BTC se situó cerca de USD $75.500 durante el segundo trimestre de 2026. La firma también calculó que alrededor de 2.600 gigavatios permanecían en la cola de interconexión de Estados Unidos, aunque esa cifra no debe compararse de forma exacta con los más de 2.060 gigavatios de generación y almacenamiento que esperaban conexión a finales de 2025 según el último informe disponible de Berkeley Lab, porque ambas mediciones utilizan definiciones y fechas diferentes.

La electricidad representa más de 80% de los gastos operativos de los mineros, según el Cambridge Centre for Alternative Finance, por lo que cualquier aumento en el precio o deterioro en la confiabilidad del suministro afecta directamente sus márgenes. La evidencia disponible también muestra movimientos de reconversión: Core Scientific promociona más de 1.300 megavatios de capacidad contratada para cargas de IA y alta densidad; Keel dejó de minar en junio, mientras Cipher e IREN avanzan en la reducción o reconversión de parte de sus operaciones, según reportes citados en la cobertura del sector.

Qué significa para la minería de Bitcoin

La llegada de ENRG no modifica por sí misma el precio de BTC ni determina el futuro de la minería mundial. Sin embargo, el fondo se relaciona con las mismas restricciones que condicionan a los operadores de criptomonedas: disponibilidad de electricidad, capacidad de transmisión, permisos, subestaciones y acceso a terrenos con infraestructura adecuada.

Cuando los centros de datos de IA ofrecen contratos más rentables o una utilización más atractiva para los propietarios de instalaciones, los mineros pueden verse obligados a vender capacidad, trasladar equipos o renegociar sus acuerdos energéticos. El proceso no significa necesariamente que la minería desaparezca, pero sí puede concentrarla en regiones con electricidad más barata y confiable.

La diferencia entre la minería de Bitcoin y la computación de alto rendimiento también influye en la decisión empresarial. Los equipos especializados para minar BTC pueden instalarse con relativa rapidez en lugares adecuados, mientras que las cargas de IA dependen de centros de datos, sistemas de refrigeración, conectividad y contratos de largo plazo, elementos que elevan el valor estratégico de las interconexiones ya existentes.

Para los inversionistas, la tesis de Ninepoint presenta una forma de observar esa transformación desde el mercado de capitales. ENRG combina exposición a productores y transportadores de energía con empresas de uranio, cobre y minerales críticos, sectores que pueden beneficiarse de una demanda eléctrica creciente, aunque también enfrentan riesgos regulatorios, cíclicos y geopolíticos.

Una disputa que puede redefinir los centros de minería

El principal desafío para los mineros norteamericanos no consiste únicamente en encontrar energía barata, sino en asegurarla durante períodos suficientemente largos para recuperar el costo de los equipos y de la infraestructura. La competencia con la IA añade presión sobre esos contratos, porque los operadores de centros de datos buscan capacidad estable y conexiones de alta calidad en los mismos territorios donde se instalaron varias operaciones de minería.

La congestión de las colas de interconexión refuerza ese problema. Aunque las cifras de CoinShares y Berkeley Lab no son equivalentes, ambas apuntan a una acumulación significativa de proyectos que esperan acceso a la red, una situación que puede retrasar nuevas instalaciones y aumentar el valor de los sitios que ya cuentan con permisos, transformadores y líneas disponibles.

En este contexto, la reconversión parcial de una instalación puede ofrecer una salida financiera para compañías que enfrentan costos elevados de minería. El cambio hacia IA o computación de alto rendimiento exige nuevas inversiones y capacidades técnicas, pero permite aprovechar terrenos, conexiones y sistemas eléctricos que conservarían valor aunque la rentabilidad de minar BTC se deteriore.

La apuesta de Ninepoint, por tanto, refleja una transformación más amplia del mercado energético norteamericano. Mientras la demanda de cómputo sigue creciendo, la electricidad, los ductos, la energía nuclear, el uranio y los minerales críticos se convierten en piezas de una misma competencia, con consecuencias indirectas pero relevantes para la industria de Bitcoin.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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