Por Canuto  

CoreWeave se convirtió en una de las historias bursátiles más llamativas del auge de la infraestructura para IA, pero el fuerte ascenso de su acción también ha coincidido con ventas masivas por parte de sus fundadores y grandes accionistas. El contraste entre el entusiasmo del mercado, la elevada deuda de la empresa y la falta de rentabilidad vuelve a poner el foco sobre los riesgos detrás de una de las compañías más visibles del negocio de centros de datos de IA.

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  • Tres cofundadores de CoreWeave vendieron más de USD $2.300 millones en acciones desde la OPI de marzo de 2025.
  • La empresa, nacida como minera de criptomonedas en 2017, hoy opera casi 50 centros de datos y alquila chips de Nvidia a firmas como Microsoft y OpenAI.
  • Aunque la acción subió más de 150%, CoreWeave aún no registra ganancias y cerró el primer trimestre con deuda cercana a USD $25.000 millones.

 


CoreWeave, uno de los nombres más visibles del auge bursátil ligado a la infraestructura para inteligencia artificial (IA), enfrenta un creciente escrutinio por las ventas de acciones realizadas por sus propios ejecutivos.

Desde su oferta pública inicial (IPO) celebrada en marzo de 2025, tres de sus cofundadores han vendido en conjunto más de USD $2.300 millones en títulos, en un momento en que la compañía todavía no reporta un trimestre rentable.

El caso llama la atención porque la acción de la empresa se ha más que duplicado desde su debut en bolsa. Ese ascenso convirtió a CoreWeave en una apuesta destacada para quienes buscan exposición a las llamadas “picas y palas” del boom de la IA, es decir, la infraestructura física y computacional que sostiene esa industria.

Según datos recopilados por Washington Service y citados por Bloomberg, la mayor parte de las ventas provino de los cofundadores Michael Intrator, Brannin McBee y Brian Venturo. En particular, Venturo, director de estrategia de CoreWeave, ha vendido más de USD $1.100 millones en acciones desde que expiró el período de bloqueo en agosto, cuando los ejecutivos quedaron habilitados para negociar sus participaciones.

Ese volumen lo ubicó como el segundo mayor vendedor interno por valor vendido en lo que va de año, de acuerdo con esos registros. Intrator, por su parte, apareció en el séptimo lugar del mismo ranking.

Una acción en alza y fundadores con menos participación

La compañía con sede en Livingston, Nueva Jersey, originalmente una empresa minera de criptomonedas, ha sido una de las grandes beneficiarias del entusiasmo inversor por la IA. Desde su salida a bolsa el año pasado, la acción acumula un alza superior a 150%, lo que llevó a CoreWeave a alcanzar una capitalización de mercado de USD $56.000 millones.

Ese repunte permitió a sus fundadores transformar parte del entusiasmo del mercado en liquidez. En conjunto, los tres redujeron sus participaciones combinadas en casi una cuarta parte mediante una serie de ventas preestablecidas.

Aun así, siguen conservando una posición relevante en la empresa. Entre los tres, todavía controlan cerca del 18% de las acciones en circulación, mientras que Intrator continúa como el mayor accionista individual, con el 10,4% del total.

La empresa defendió estas operaciones. Un portavoz afirmó por correo electrónico que los fundadores siguen “profundamente comprometidos con el crecimiento y la ejecución a largo plazo de CoreWeave” y sostuvo que, como ocurre en muchas tecnológicas de rápido crecimiento tras una OPI, los ejecutivos divulgaron planes 10b5-1 para gestionar liquidez personal y diversificación con el paso del tiempo.

Estos planes 10b5-1 permiten a ejecutivos organizar con anticipación la venta de acciones. En teoría, buscan reducir el riesgo de acusaciones por uso de información privilegiada, ya que las transacciones se programan antes de que exista cualquier evento puntual de mercado.

Magnetar también vendió miles de millones

Los fundadores no han sido los únicos en monetizar el rally bursátil. Uno de los principales inversores de CoreWeave, Magnetar Financial, vendió más de USD $5.500 millones en acciones desde el fin del bloqueo, también según los datos de Washington Service.

Con esas operaciones, la firma de activos alternativos redujo su participación a la mitad. Actualmente posee el 9,7% de las acciones en circulación de CoreWeave.

Magnetar declinó hacer comentarios sobre las ventas. Sin embargo, en el momento de la OPI, su socio gerente David Snyderman había dicho en una entrevista televisiva con Bloomberg que la firma seguía comprometida con CoreWeave y la describió como “el estándar de oro para la infraestructura de IA”.

El hecho de que tanto fundadores como inversores tempranos aprovechen la fortaleza de la acción no implica automáticamente un deterioro del negocio. Aun así, estas operaciones suelen atraer atención, sobre todo cuando coinciden con valoraciones muy elevadas y con una empresa que todavía no alcanza beneficios netos.

La imagen del mercado y las dudas sobre el negocio

Paul Meeks, director gerente de investigación tecnológica en Freedom Capital Markets, dijo que las ventas internas son “obviamente malas en términos de imagen”. Al mismo tiempo, matizó que no cree que se trate de un problema tan grave como algunos lo presentan.

El analista aseguró además que ha transmitido sus preocupaciones sobre esas ventas a ejecutivos de CoreWeave en numerosas reuniones. La empresa no respondió a esos comentarios, pero Meeks sigue considerando que la acción está subvalorada.

Su precio objetivo es de USD $151, casi un 50% por encima del nivel actual mencionado en la cobertura original. Además, la mayoría de los analistas consultados por Bloomberg mantiene una visión optimista sobre la compañía.

Nejat Seyhun, profesor de la Universidad de Michigan que investiga gobernanza corporativa y operaciones de insiders, explicó que movimientos de esta magnitud tienden a captar escrutinio. A su juicio, vender cientos de millones o incluso miles de millones de dólares atrae atención, aunque también refleja que los ejecutivos partían de participaciones muy grandes.

De minera de criptomonedas a proveedor clave de infraestructura para IA

Para el público cercano al sector cripto, CoreWeave tiene un origen especialmente llamativo. La compañía fue fundada en 2017 como una minera de criptomonedas y, en sus primeros años, acumuló una gran cantidad de unidades de procesamiento gráfico de Nvidia.

Ese inventario temprano de GPU terminó convirtiéndose en una ventaja estratégica con la explosión de la inteligencia artificial (IA) generativa. En la actualidad, CoreWeave opera casi 50 centros de datos en América del Norte y Europa, y arrienda por hora capacidad de cómputo basada en esos chips a empresas como Microsoft y OpenAI.

Ese giro de negocio ilustra cómo parte de la infraestructura que antes servía para minería de criptoactivos pasó a integrarse al nuevo ciclo de demanda asociado a IA. También ayuda a explicar por qué muchos inversionistas ven a CoreWeave como un actor bien posicionado dentro del ecosistema tecnológico actual.

Sin embargo, el atractivo de esa narrativa no elimina los riesgos. Varios analistas han advertido sobre aspectos estructurales del modelo de negocio, entre ellos la dependencia de grandes clientes, la intensidad de capital del sector y la necesidad de sostener una expansión muy costosa.

Acuerdos circulares, deuda e intereses elevados

Uno de los puntos sensibles mencionados por analistas es la participación de CoreWeave en lo que se conoce como acuerdos circulares. Se trata de arreglos frecuentes en el mundo de la IA, donde una empresa invierte en otra que luego compra sus productos o servicios.

Nvidia aparece en el centro de esa dinámica. El fabricante de chips es uno de los mayores inversores de CoreWeave, produce además los procesadores a los que CoreWeave da acceso y acordó comprar USD $6.300 millones en servicios de nube de la misma firma.

A eso se suma una carga financiera importante. En el primer trimestre, CoreWeave registró una deuda total cercana a USD $25.000 millones y destinó aproximadamente una cuarta parte de sus ingresos al pago de intereses.

La empresa aún no ha reportado un trimestre rentable. Ese dato es clave para entender por qué algunos observadores consideran que el mercado está premiando sobre todo el potencial de crecimiento, más que una rentabilidad ya consolidada.

El entusiasmo de los inversionistas además se moderó después de una guía para el segundo trimestre que resultó más débil de lo esperado. Esto ocurrió pese a que Intrator describió el primer trimestre como “transformacional”, luego de que los ingresos se multiplicaran por más de dos frente al mismo período del año anterior.

La defensa de la hiperexpansión

Tras la publicación de resultados del mes pasado, Intrator dijo a Bloomberg Television que la presión sobre los márgenes responde a una lógica casi matemática. En sus palabras, construir infraestructura toma tiempo en volverse operativa y la empresa está atravesando una expansión masiva en todos sus frentes.

Ese argumento busca justificar por qué una firma que crece con tanta rapidez todavía exhibe márgenes operativos comprimidos. La tesis de gestión es que el gasto presente abrirá paso a una estructura financiera más favorable una vez que la capacidad instalada entre plenamente en funcionamiento.

En la misma línea, el director financiero Nitin Agrawal afirmó en una conferencia organizada por Jefferies Group el mes pasado que la compañía se siente “increíblemente cómoda” con la trayectoria de margen de largo plazo de su negocio. Agrawal también ha vendido acciones propias desde el fin del bloqueo.

De acuerdo con los datos citados, el CFO vendió USD $11,7 millones de su participación y redujo su posición en 21%. Aunque esa cantidad es pequeña frente a los montos de los fundadores y de Magnetar, contribuye a reforzar la atención del mercado sobre la conducta vendedora de los insiders.

En resumen, CoreWeave sigue siendo una de las apuestas más visibles dentro de la infraestructura para IA, con un origen ligado a la minería de criptomonedas, un fuerte respaldo del mercado y relaciones estrechas con actores centrales del sector. Pero su historia también combina deuda elevada, falta de rentabilidad y ventas multimillonarias por parte de quienes mejor conocen el negocio.

Ese contraste no invalida por sí mismo la tesis alcista sobre la empresa. Lo que sí hace es recordar que, detrás del fervor por la IA, el mercado también está observando señales de ejecución, disciplina financiera y alineación entre los intereses de los fundadores y los de los accionistas públicos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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