Por Canuto   Los precios del petróleo registraron movimientos bruscos este jueves después de una nueva ronda de ataques de Estados Unidos contra objetivos en Irán, en un contexto de amenazas directas de Donald Trump sobre la isla Kharg y el control del mercado petrolero iraní. La escalada también coincidió con reportes de ataques iraníes contra instalaciones estadounidenses en Kuwait y Baréin, además del cierre del espacio aéreo kuwaití. ***
  • El WTI subió 0,72% hasta USD $90,68 por barril y el Brent avanzó 0,48% hasta USD $93,56.
  • Trump dijo que EE. UU. golpearía a Irán con fuerza y amenazó con tomar la isla Kharg, principal terminal exportadora del país.
  • Kuwait cerró su espacio aéreo, Baréin reportó intercepciones y Rystad Energy advirtió que el mercado sigue expuesto a fuertes oscilaciones.
 
Los precios del petróleo mostraron una reacción inmediata este jueves tras una nueva fase de ataques militares de Estados Unidos contra objetivos en Irán. El mercado abrió con fuerza alcista, aunque más tarde moderó parte del impulso al evaluar si la escalada podría quedar contenida o derivar en un conflicto más amplio en Oriente Medio. En las primeras operaciones de la mañana, los futuros del crudo estadounidense avanzaron 0,72% hasta USD $90,68 por barril a las 8:32 a. m. hora del este. El Brent, referencia internacional, subió 0,48% hasta USD $93,56 por barril. La reacción se produjo en medio de declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que Washington golpearía a Irán con fuerza durante la noche del jueves. El mandatario aseguró que ya se había completado una ronda de ataques aéreos el miércoles contra capacidades de vigilancia, sistemas de comunicación y emplazamientos de defensa aérea iraníes. Para los mercados energéticos, la situación reviste especial importancia porque Irán sigue siendo un actor clave en la oferta regional de crudo. Además, cualquier amenaza sobre la infraestructura de exportación del país o sobre el estrecho de Ormuz tiende a trasladarse con rapidez a los precios, dada la sensibilidad del comercio global de hidrocarburos a interrupciones logísticas y militares.

Trump amenaza con la isla Kharg y con el control del mercado energético iraní

Uno de los elementos que más llamó la atención de los inversionistas fue la amenaza de Trump sobre la isla Kharg. El presidente dijo que Estados Unidos podría tomar ese territorio, principal terminal de exportación de petróleo de Irán, “en algún momento en un futuro no muy lejano”. Además, afirmó que Estados Unidos asumirá “el control total” de los mercados de petróleo y gas de Irán, de forma similar a lo que, según sus palabras, hizo Washington en Venezuela. Esa declaración añadió un nuevo componente de incertidumbre, porque elevó la percepción de un posible choque prolongado con consecuencias directas para el suministro energético. Trump también intensificó su retórica al señalar que estaba frustrado con Teherán por no alcanzar un acuerdo para abrir el estrecho de Ormuz y abandonar su programa nuclear. Según sus declaraciones, Irán derribó un helicóptero Apache en Ormuz a comienzos de esta semana. Este tipo de mensajes suele ser seguido de cerca no solo por operadores del petróleo, sino también por inversionistas en activos de riesgo, divisas y materias primas. Cuando sube la tensión geopolítica en una zona clave para el crudo, también aumentan la aversión al riesgo y la volatilidad en otros mercados financieros.

Volatilidad inmediata tras los ataques y señales mixtas del mercado

Los precios del petróleo llegaron a saltar con más fuerza al inicio de la jornada, justo cuando se conoció que Estados Unidos había lanzado su más reciente ronda de ataques contra Irán. Sin embargo, ese movimiento alcista no fue lineal y dio paso a una fase de corrección intradía. De acuerdo con el desarrollo de la sesión, los precios incluso pasaron brevemente a terreno negativo después de que el Comando Central de Estados Unidos informara que los ataques habían concluido. Esa señal despertó entre algunos inversionistas la esperanza de que la situación no escalara todavía más. El comportamiento dejó ver una dinámica típica de los mercados bajo estrés geopolítico. Primero aparece una prima de riesgo por el temor a interrupciones del suministro, y luego sobreviene una toma de ganancias o un reajuste si los participantes perciben que la ofensiva podría mantenerse dentro de límites temporales o territoriales. Aun así, la oscilación de la jornada mostró que el equilibrio sigue siendo frágil. Cada nuevo reporte militar, cada cierre de rutas y cada declaración oficial puede alterar con rapidez las expectativas sobre producción, transporte y exportaciones de crudo en la región.

Irán reporta ataques contra instalaciones y barcos de Estados Unidos

La agencia estatal iraní Tasnim informó que Teherán atacó varias instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin. Entre los objetivos mencionados estuvieron los aeropuertos Ali Salem y Ahmad al-Jaber en Kuwait, así como la base aérea Sheikh Issa en Baréin. Por su parte, las autoridades de Baréin señalaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y destruyeron amenazas aéreas iraníes. Ese dato reforzó la percepción de que el conflicto ya no se limita a intercambios puntuales, sino que amenaza con extenderse a varios puntos estratégicos del Golfo. Los medios estatales iraníes también reportaron que Teherán ejecutó ataques con misiles y drones contra barcos estadounidenses que operaban en el estrecho de Ormuz. Ese detalle es especialmente delicado porque el paso marítimo es uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Si bien el artículo original no ofrece una evaluación independiente sobre el impacto material de esos ataques, el solo hecho de que se reporten operaciones en Ormuz basta para activar alertas entre traders, navieras, aseguradoras y gobiernos dependientes del flujo de crudo del Golfo Pérsico.

Kuwait cierra su espacio aéreo e Israel emite advertencias

La tensión regional también se reflejó en decisiones inmediatas de seguridad. Kuwait cerró su espacio aéreo este jueves e interceptó proyectiles, una medida que subraya el nivel de preocupación por posibles nuevas acciones militares o represalias en la zona. Al mismo tiempo, Israel advirtió sobre lanzamientos desde Líbano dirigidos hacia comunidades del norte del país. Aunque se trata de un frente distinto, la advertencia confirmó que el deterioro del entorno de seguridad se está expandiendo más allá del eje directo entre Washington y Teherán. Para el mercado, este tipo de acontecimientos suma capas de riesgo. Ya no se trata solo de la oferta de crudo de Irán, sino también del potencial impacto sobre rutas aéreas, puertos, transporte marítimo, primas de seguros y tiempos logísticos a escala regional. El escenario, por tanto, mezcla factores militares y financieros. Esa combinación suele producir episodios de alta volatilidad, especialmente cuando no existe claridad sobre la duración de las hostilidades ni sobre la disposición de las partes a retomar contactos diplomáticos.

Rystad ve un mercado mejor preparado, pero vulnerable a oscilaciones fuertes

A pesar de la nueva escalada, Rystad Energy sostuvo el jueves que el mercado petrolero está mejor posicionado para absorber interrupciones que en crisis pasadas. Según la consultora, ese mayor margen de maniobra responde a varios factores que hoy reducen la fragilidad del sistema. Entre esos factores figuran exportaciones récord de crudo de Estados Unidos, una demanda más débil desde China y la existencia de rutas de exportación alternativas que disminuyen la dependencia del estrecho de Ormuz. En conjunto, esos elementos ofrecen un colchón mayor frente a choques puntuales sobre la oferta. Sin embargo, Jorge Leon, vicepresidente senior de la firma, advirtió que las posibilidades de un avance diplomático a corto plazo han disminuido. En ese contexto, señaló que los precios del petróleo quedan expuestos a movimientos bruscos mientras los inversionistas evalúan si las hostilidades recientes permanecerán contenidas o evolucionarán hacia un conflicto más prolongado. La lectura final para los mercados es compleja. Existe cierta capacidad de absorción ante interrupciones, pero esa resiliencia no elimina el riesgo de picos abruptos en el precio si la infraestructura energética, el tráfico marítimo o la seguridad regional se deterioran de forma adicional en los próximos días. En ese sentido, la cobertura de CNBC muestra un mercado atrapado entre dos fuerzas opuestas. Por un lado, la estructura global del suministro parece menos vulnerable que en episodios anteriores. Por el otro, la retórica de Trump, la amenaza sobre Kharg, los reportes de ataques iraníes y el cierre del espacio aéreo kuwaití mantienen vivo el temor de una escalada con consecuencias económicas más profundas.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público. Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.  

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