Por Canuto  

Los precios del petróleo bajaron con fuerza luego de que Washington asegurara que más de 12 millones de barriles cruzaron el estrecho de Hormuz durante la noche, una señal clave de alivio tras el nuevo acuerdo firmado entre Donald Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian para frenar la guerra en Medio Oriente.

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  • JD Vance dijo que 12,5 millones de barriles pasaron por el estrecho de Ormuz durante la noche, el mayor volumen desde el inicio del conflicto.
  • El Brent cayó 2,7% hasta USD $77,40 y el WTI retrocedió 2,96% hasta USD $74,52 tras el acuerdo entre EE. UU. e Irán.
  • La AIE anticipa que una resolución duradera del conflicto podría elevar con fuerza la oferta y generar un exceso importante de petróleo en 2027.

 


Los precios del petróleo cayeron el jueves después de que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, informara que petroleros con más de 12,5 millones de barriles cruzaron el estrecho de Ormuz durante la noche. La cifra fue presentada como la más alta desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente.

La reacción del mercado fue inmediata porque el estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles para el comercio global de energía. Cualquier mejora en la navegación por esa ruta suele aliviar las primas de riesgo que se incorporan al precio del crudo.

En ese contexto, los futuros del Brent, referencia internacional, bajaron 2,7% y se ubicaron en USD $77,40 por barril hacia las 11:36 a. m. ET. Por su parte, los futuros del West Texas Intermediate retrocedieron 2,96% hasta USD $74,52 por barril.

El movimiento se produjo un día después de que el presidente Donald Trump firmara un acuerdo con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, para poner fin a la guerra en Medio Oriente. El pacto incluyó compromisos concretos sobre el tránsito marítimo y el bloqueo naval en la zona.

Para los mercados financieros, el dato de flujo por Ormuz funcionó como una señal de distensión operativa, más allá de que la situación sigue siendo frágil. En activos sensibles a la inflación y al crecimiento, como acciones, bonos y divisas, el petróleo sigue siendo una variable crítica.

Qué cambió en Ormuz y por qué el mercado reaccionó

Según explicó Vance a los reporteros en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, durante la noche transitaron 12,5 millones de barriles por el estrecho de Ormuz. El vicepresidente afirmó que se trata de un máximo desde el inicio de la guerra.

Antes del conflicto, por Ormuz pasaban alrededor de 14 millones de barriles de petróleo por día y otros 6 millones de barriles diarios de productos refinados. Esa referencia ayuda a dimensionar por qué el mercado siguió de cerca la recuperación parcial del tránsito.

El estrecho conecta a productores clave del Golfo con los mercados internacionales, por lo que cualquier interrupción altera expectativas de oferta, costos logísticos y seguros marítimos. Por eso, una sola noche con volúmenes elevados puede cambiar el tono de las operaciones en futuros.

Vance también aseguró que los iraníes no dispararon contra ningún barco comercial por segunda noche consecutiva. En sus palabras, hasta ahora Teherán está cumpliendo con la parte del compromiso que asumió en el acuerdo.

El vicepresidente añadió que el Comando Central de Estados Unidos permitió que más de una docena de barcos atravesaran el bloqueo naval. Con ello, sostuvo, Washington también está honrando su parte del principio del acuerdo.

La combinación de barcos transitando, ausencia de ataques directos y apertura del bloqueo redujo el temor a una interrupción prolongada del suministro. Ese alivio fue suficiente para presionar a la baja los precios, aunque no borró por completo la prima geopolítica acumulada en semanas recientes.

El acuerdo entre Trump y Pezeshkian

El miércoles, Donald Trump firmó un acuerdo con el presidente iraní Masoud Pezeshkian para poner fin a la guerra en Medio Oriente. La noticia redefinió en pocas horas la percepción de riesgo energético en los mercados globales.

De acuerdo con los términos reportados, Irán debe permitir que los barcos transiten por Ormuz sin pagar peajes durante 60 días. A cambio, Estados Unidos debe levantar su bloqueo naval.

Ese punto es particularmente relevante porque el costo de peajes, desvíos y restricciones de paso incide de forma directa en los precios finales de la energía. También afecta la planificación de navieras, refinerías y compradores institucionales.

La señal política fue interpretada como un intento de restablecer una normalidad mínima en la principal arteria petrolera de la región. Sin embargo, la sostenibilidad del acuerdo dependerá de que ambas partes mantengan el cumplimiento operativo en los próximos días.

Hasta ahora, la Casa Blanca ha destacado la ausencia de disparos contra buques comerciales y el paso de más de una docena de barcos a través del bloqueo. Esos hechos concretos explican por qué el mercado respondió con más fuerza que ante simples declaraciones diplomáticas.

Para inversionistas y operadores, el pacto no solo importa por la guerra en sí misma, sino por el efecto multiplicador que tiene sobre inflación, costos de transporte y balances de oferta. De ahí que el crudo siga siendo un termómetro clave del riesgo global.

La lectura de la AIE sobre la oferta petrolera

La Agencia Internacional de Energía espera que una resolución duradera del conflicto derive en volúmenes de suministro significativamente más altos. Además, considera que ese escenario podría desencadenar un importante exceso de petróleo el próximo año.

En su último informe mensual del mercado petrolero, la AIE estima que el suministro global caerá actualmente en 3,9 millones de barriles por día, en promedio, en 2026, hasta 102,4 mbd. Luego, proyecta una recuperación hasta 110,3 mb/d el próximo año.

La institución fue más allá y señaló que su primera visión de los balances para 2027 muestra un exceso significativo emergiendo el año que viene. Ese comentario añade una capa estructural al descenso del precio visto tras el alivio en Ormuz.

En términos de mercado, una expectativa de sobreoferta futura tiende a moderar las subidas motivadas por choques geopolíticos puntuales. Si además mejora el flujo por rutas críticas, la corrección puede ser más pronunciada, como ocurrió con Brent y WTI.

Para analistas de materias primas, estas proyecciones son relevantes porque moldean curvas de futuros, estrategias de cobertura y decisiones de inversión. También influyen en la valoración de empresas energéticas y en la sensibilidad de otros mercados al costo del combustible.

En una economía global aún atenta a las presiones sobre precios, la perspectiva de mayor oferta podría ser vista como un factor desinflacionario. Aun así, las previsiones dependen de que la tregua se consolide y de que el transporte marítimo recupere estabilidad real.

Por qué la caída del petróleo no implica una señal de calma total

A pesar del descenso del crudo, un informe de New York Life Investment Management advirtió que esto no constituye una señal de vía libre total. La firma subrayó que todavía existen factores que pueden mantener tensión en el mercado energético.

Entre esos elementos, destacó que el petróleo sigue por encima de los niveles previos al conflicto. Eso significa que una parte del riesgo geopolítico aún permanece incorporado en las cotizaciones actuales.

El informe también señaló que la normalización del transporte tomará tiempo. Incluso con la reapertura parcial del paso, navieras, aseguradoras y compradores pueden mantener protocolos de cautela durante varias jornadas o semanas.

Otro punto relevante es que inventarios y reservas estratégicas todavía deben ser reabastecidos. Ese proceso puede sostener demanda adicional y limitar la velocidad con la que los precios regresen a niveles previos a la guerra.

Desde una óptica macroeconómica, esto importa porque la energía impacta costos industriales, transporte, alimentos y expectativas inflacionarias. Una baja puntual del petróleo ayuda, pero no necesariamente elimina el riesgo de nuevos sobresaltos si la tregua se deteriora.

Para lectores cercanos a mercados como cripto, acciones tecnológicas o divisas, la señal es clara: el petróleo bajó por una mejora concreta en la oferta percibida, pero la volatilidad geopolítica sigue activa. Eso obliga a mirar no solo el titular de la caída, sino también la calidad y duración del alivio.

En ese sentido, CNBC destacó que los avances en Ormuz ayudaron a relajar al mercado, aunque las condiciones previas al conflicto todavía no se han restaurado por completo. El tránsito elevado de una noche mejora el panorama, pero no resuelve por sí solo el equilibrio energético global.

La evolución de los próximos días será determinante para confirmar si el acuerdo entre Washington y Teherán abre una etapa más estable o si solo ofrece una tregua temporal. Mientras tanto, el mercado del petróleo seguirá reaccionando a cada señal sobre barcos, bloqueos y cumplimiento de compromisos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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