Jane Street Capital continúa operando con Bitcoin pese a la demanda presentada por el administrador de la bancarrota de Terraform Labs, un caso que volvió a poner bajo escrutinio a la firma de Wall Street y alimentó el debate sobre la llamada venta de las 10 AM en el mercado cripto.
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- Datos de Arkham Intelligence y Lookonchain muestran que Jane Street ha seguido comerciando Bitcoin sin interrupciones relevantes.
- La firma fue demandada por el administrador de la bancarrota de Terraform Labs por presunto uso de información privilegiada.
- Analistas y miembros de la comunidad discrepan sobre si Jane Street estuvo detrás de ventas sistemáticas de BTC a las 10 AM EST.
Jane Street Capital sigue operando con Bitcoin en medio de la demanda presentada semanas atrás por el administrador de la bancarrota de Terraform Labs, quien acusa a la firma de haber incurrido en uso de información privilegiada. El caso ganó visibilidad en la comunidad cripto porque también reavivó una vieja narrativa del mercado: la supuesta presión de venta que aparece de forma recurrente cuando abre la jornada bursátil de Estados Unidos a las 10 AM EST.
De acuerdo con datos destacados el 16 de marzo por Lookonchain, la firma ha mantenido actividad reciente con BTC. La información más reciente de Arkham Intelligence mostró además que Jane Street ha seguido comerciando Bitcoin con poca o ninguna interrupción, incluso después de que la controversia legal tomara fuerza en redes y entre observadores del mercado.
Entre los movimientos señalados, la firma recibió BTC 205,36, valorados en USD $15,08 millones, el 16 de marzo. Más allá de esa transferencia puntual, los registros de las últimas semanas apuntan a que su actividad en Bitcoin se ha mantenido. El dato resulta relevante porque algunos participantes del mercado llegaron a especular con una posible pausa operativa por el ruido judicial, algo que no se desprende de la información onchain disponible.
También conviene precisar que Jane Street no enfrenta, según lo reseñado en la historia original, una prohibición para operar con Bitcoin. Es decir, la demanda no implica por sí misma una restricción automática sobre sus actividades de trading. Ese matiz es importante en un ecosistema donde los procesos judiciales suelen confundirse con sanciones inmediatas o limitaciones regulatorias ya efectivas.
La demanda ligada al colapso de Terraform Labs
El origen del conflicto se remonta al colapso de Terraform Labs, uno de los episodios más severos en la historia reciente del sector cripto. Fundada en 2018, la empresa se convirtió en un proyecto ampliamente seguido hasta que en 2022 se desplomaron sus dos activos principales, TerraUSD y LUNA. Ese episodio provocó pérdidas estimadas en USD $40.000 millones para los inversores y terminó empujando a la firma a declararse en bancarrota bajo el Capítulo 11 en enero de 2024.
Ahora, el administrador que supervisa esa bancarrota demandó a Jane Street por presuntamente haber usado información privilegiada y por haber acelerado el colapso de la empresa de criptomonedas. La acusación dio un nuevo giro al debate sobre la relación entre grandes firmas de liquidez, estrategias sofisticadas de arbitraje y episodios de estrés extremo en mercados relativamente jóvenes y volátiles.
Jane Street, por su parte, rechazó las acusaciones y las calificó como “infundadas, oportunistas”. Esa respuesta deja claro que la firma niega haber actuado de forma indebida. Hasta el momento descrito por la nota original, no había una resolución sobre el fondo del caso, por lo que las alegaciones siguen siendo parte de una disputa judicial abierta y no de hechos ya establecidos por una sentencia.
La controversia legal se produjo, además, en un momento de alta sensibilidad para el mercado de Bitcoin. El activo estaba cotizando en USD $74.215,48 al momento de la publicación original, con un avance de 3,5% en las últimas 24 horas. En contextos así, cualquier teoría sobre ventas coordinadas o presión bajista tiende a amplificarse con rapidez entre traders, analistas e influenciadores del sector.
El debate por la llamada venta de las 10 AM
Durante mucho tiempo, varios bitcoiners sostuvieron que BTC sufría una presión vendedora marcada justo cuando abría el mercado estadounidense a las 10 AM EST. Esa observación derivó en una narrativa popular dentro del ecosistema, conocida como la “venta de las 10 AM”. La teoría ganó fuerza porque coincidía con movimientos repetidos en una franja horaria muy seguida por operadores institucionales y minoristas.
Cuando se conoció la demanda contra Jane Street, parte de la comunidad cripto afirmó que ese patrón familiar de ventas dejó de verse de inmediato. Según esas interpretaciones, Bitcoin no fue vendido a las 10 AM tras hacerse pública la acción legal y, por el contrario, subió al inicio del horario de negociación en Estados Unidos. Para algunos usuarios, eso fue leído como una señal indirecta de que la firma podía estar detrás de aquella presión vendedora.
Una de las voces que empujó esa hipótesis fue el influenciador cripto Justin Bechler. Según su planteamiento, Jane Street ejecutaba ventas algorítmicas coordinadas de Bitcoin a las 10 AM EST para comprar acciones de ETFs de Bitcoin con descuento. La tesis buscaba conectar los movimientos del mercado spot con la operativa de arbitraje y provisión de liquidez vinculada a productos cotizados en bolsa.
Sin embargo, no todos aceptan esa lectura. El jefe de investigación de CryptoQuant, Julio Moreno, rechazó esas afirmaciones y las consideró parte de una interpretación equivocada. Según explicó, la práctica de comprar en el mercado al contado y vender futuros corresponde a un tipo de operativa estándar utilizada por fondos delta-neutral, por lo que no sería una evidencia concluyente de manipulación o conducta impropia por parte de Jane Street.
El rol de Jane Street en el ecosistema de ETFs de Bitcoin
Parte de la atención sobre Jane Street se explica por su papel dentro de la infraestructura financiera que rodea a los ETFs de Bitcoin al contado. La firma actúa como participante autorizado y proveedor de liquidez para varios de estos fondos, incluidos productos de emisores de gran relevancia como BlackRock, ARK 21Shares, Fidelity y Franklin Templeton. Esa posición le da un rol importante en la formación de precios y en la eficiencia operativa del mercado.
Para lectores menos familiarizados con el término, un participante autorizado es una entidad financiera que puede crear o rescatar acciones de un ETF. Ese mecanismo ayuda a mantener alineado el precio de mercado del fondo con el valor de los activos subyacentes. En el caso de los ETFs de Bitcoin, ese trabajo exige una coordinación estrecha entre mercados spot, futuros, inventario de BTC y flujos de capital institucional.
Por eso, movimientos significativos de una firma como Jane Street suelen llamar la atención. No necesariamente porque impliquen irregularidades, sino porque cualquier gran operación puede coincidir con oscilaciones visibles en el precio de Bitcoin. Esa realidad complica separar patrones naturales de liquidez de conductas potencialmente abusivas, sobre todo cuando el análisis público se apoya en datos onchain y observaciones horarias sin acceso completo a los libros internos de operación.
La nota original también señaló que el equipo de TheStreet Roundtable contactó a Jane Street para solicitar comentarios, pero no había recibido respuesta al momento de la publicación. Indicó además que actualizaría la historia si la empresa respondía posteriormente. En términos periodísticos, ese detalle refuerza que el caso seguía en desarrollo y que varias de las afirmaciones en circulación aún requerían contraste adicional.
En conjunto, el episodio resume varias tensiones actuales del mercado cripto. Por un lado, están las acusaciones derivadas del colapso de Terraform Labs y el impacto de un desastre que todavía sigue produciendo repercusiones legales. Por otro, aparece la dificultad de interpretar con precisión patrones de trading institucional en un mercado donde conviven arbitraje legítimo, narrativas virales y sospechas recurrentes de manipulación.
Por ahora, lo que muestran los datos citados es que Jane Street sigue activa en Bitcoin. Eso no resuelve la disputa judicial ni confirma las teorías que circulan en redes, pero sí aporta un hecho concreto dentro de una discusión marcada por especulación y lecturas contrapuestas. El desarrollo de la demanda y nueva evidencia de mercado serán claves para aclarar si la polémica de las 10 AM fue una coincidencia estadística, una práctica estándar de cobertura o algo más serio.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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