Tras las críticas de Ray Dalio a la principal moneda digital como alternativa de reserva de valor en los tiempos actuales, analistas de Bitwise, Galaxy y VanEck sostienen que esos señalamientos ya están descontadas en el precio y, precisamente por eso, ven una oportunidad en el activo.
***
- Ray Dalio afirmó que Bitcoin no debería compararse con el oro por su transparencia, privacidad limitada, falta de respaldo de bancos centrales y riesgos futuros de computación cuántica.
- Matt Hougan (Bitwise) respondió que esos riesgos explican por qué Bitcoin aún equivale a cerca del 4% del mercado del oro: USD $1,4 billones vs USD $35 billones.
- Galaxy y VanEck dijeron que la adopción y la utilidad de BTC siguen creciendo, y que el riesgo cuántico es un desafío para todo el sistema financiero, no solo para Bitcoin.
🚨 Análisis en la mira: Ray Dalio critica a Bitcoin como reserva de valor.
Asegura que falta respaldo, tiene privacidad limitada y enfrenta riesgos de computación cuántica.
En respuesta, analistas de Bitwise y Galaxy destacan que esas preocupaciones ya están descontadas en el… pic.twitter.com/02f9YoiNGk
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) March 5, 2026
Ray Dalio, fundador del gigante de cobertura Bridgewater Associates, reavivó su escepticismo sobre Bitcoin al sostener que la criptomoneda más grande carece de las cualidades que han convertido al oro en un depósito de valor confiable. Sus comentarios llegaron durante su participación en el podcast All-In, donde cuestionó la comparación directa entre ambos activos.
Dalio enumeró varios motivos. Señaló que Bitcoin no cuenta con respaldo de bancos centrales, tiene privacidad limitada y podría enfrentar una amenaza existencial si los avances en computación cuántica vuelven vulnerables ciertas bases criptográficas. También recalcó que, al ser un registro público, las transacciones pueden monitorearse y eventualmente controlarse.
El inversionista no es nuevo en esta línea de crítica. El año pasado dijo que mantiene alrededor de un 1% de asignación en Bitcoin, pero al mismo tiempo advirtió que la trazabilidad del activo y su potencial exposición a escenarios de vigilancia lo complican como aspirante a reserva global.
En el fondo, la discusión refleja un choque de marcos: el oro como activo duro clásico, con siglos de historia monetaria, frente a un instrumento nativo de internet cuyo valor depende de la seguridad del software, del consenso social y de la infraestructura que lo sostiene. Para una parte del mercado, esos factores representan riesgos. Para otra, representan un cambio estructural que apenas se está desplegando.
Las respuestas desde la industria cripto no tardaron, las cuales el medio CoinDesk recopiló a continuación:
Bitwise: los riesgos explican el descuento frente al oro
Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, planteó que Dalio “no está equivocado” en términos absolutos. Reconoció que existe algún riesgo asociado a la computación cuántica y que, por ahora, los bancos centrales “realmente no están comprando Bitcoin todavía”.
Pero Hougan le dio la vuelta al argumento. Según su lectura, esas preocupaciones explican por qué Bitcoin aún cotiza con un descuento enorme frente al oro. En números, colocó la capitalización de mercado de BTC alrededor de USD $1,4 billones, frente a unos USD $35 billones estimados para el mercado del oro.
En esa comparación, Bitcoin representa cerca del tamaño total del oro. Para Hougan, esa brecha es el reflejo de lo que el mercado todavía exige como prima de riesgo: incertidumbre sobre compras de bancos centrales, dudas sobre privacidad y la pregunta de si el protocolo podrá adaptarse a eventuales saltos tecnológicos como los que promete la computación cuántica.
La tesis de inversión, sostuvo, es apostar a que esos puntos se resuelvan con el tiempo. Dijo que Bitwise invierte en Bitcoin porque cree que los desarrolladores abordarán el riesgo cuántico y que los bancos centrales se adaptarán. Incluso lanzó una provocación: si esas críticas no existieran, la moneda digital “ya estaría” en USD $1.000.000 por moneda.
Galaxy: “narrativas cansadas” y utilidad práctica
Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy, consideró que los comentarios de Dalio suenan a debates de una etapa anterior del mercado.
En un intercambio citado por CoinDesk, Thorn describió estas objeciones como “narrativas cansadas” que remiten a la era previa a 2017, cuando gran parte de la discusión pública sobre Bitcoin giraba en torno a sus supuestas limitaciones básicas.
Thorn también señaló que el riesgo cuántico ya está siendo abordado por desarrolladores. Su punto no fue negar la posibilidad del desafío, sino ubicarlo dentro de una agenda técnica que evoluciona, y que no se limita a una sola industria. En otras palabras, el ecosistema no estaría ignorando el tema.
Sobre la comparación con el oro, Thorn afirmó que puede ser “justa” como marco, pero que falla al capturar cómo difieren ambos activos en la práctica. El oro, planteó, funciona almacenado en un búnker o en custodios como la Reserva Federal de Nueva York. Bitcoin, en cambio, tiene utilidad en el mundo real de formas que el oro no puede igualar.
Ese matiz es clave para entender por qué una parte de los inversionistas valora la portabilidad y verificabilidad de Bitcoin. La red permite transferir valor en un entorno digital sin depender del mismo tipo de cadena logística, verificación física o infraestructura de custodia tradicional que caracteriza a los metales preciosos.
VanEck: dos activos duros para dos eras monetarias
Matthew Sigel, jefe de investigación de activos digitales en VanEck, enmarcó el debate como una transición histórica. A su juicio, tanto el oro como Bitcoin “tienen un papel” porque representan activos duros de diferentes eras monetarias. Lo describió como una discusión entre la arquitectura monetaria del siglo pasado y la que está emergiendo en este.
Sigel argumentó que el oro resolvió el problema de confianza en un sistema financiero “analógico”, construido alrededor de reservas declaradas y custodios. Bitcoin, en su visión, aborda el mismo problema en un entorno digital, usando desarrollo de código abierto y transacciones verificables como base para coordinar confianza sin depender de una sola entidad.
Frente al punto de Dalio sobre bancos centrales, Sigel mencionó que algunas instituciones ya “están comenzando a experimentar” con exposición a activos digitales, y citó el caso del Banco Nacional Checo. También dijo que están surgiendo mejoras de privacidad, impulsadas por mejores prácticas de cartera y por redes de segunda capa.
En cuanto a la computación cuántica, Sigel sostuvo que el desafío no sería una falla particular de Bitcoin. Planteó que el riesgo cuántico es un problema criptográfico más amplio que enfrenta el sistema financiero completo. Bajo ese enfoque, la conversación debería abarcar desde pagos hasta infraestructura bancaria, no solo a las criptomonedas.
Vigilancia, transparencia y el cambio generacional
El argumento de Dalio sobre la trazabilidad toca un punto sensible: Bitcoin opera con un registro público. Eso significa que las transacciones pueden observarse en la cadena, aunque no estén asociadas directamente a identidades civiles por defecto. Para críticos, esa transparencia puede habilitar vigilancia. Para defensores, ofrece auditabilidad y reglas claras de verificación.
En el mercado, ambos aspectos conviven. La privacidad, como concepto, no depende solo del protocolo, sino también de prácticas de uso, custodia y herramientas complementarias. En ese sentido, Sigel aludió a que existen caminos de mejora mediante hábitos de billetera y soluciones de segunda capa, sin negar el carácter público del ledger base.
La falta de compras masivas de bancos centrales también sigue abierta. Dalio lo ve como un factor que debilita la analogía con el oro. Los analistas, en cambio, lo interpretan como una etapa de maduración pendiente. Para Hougan, la ausencia actual no invalida el caso, sino que ayuda a explicar el descuento relativo de Bitcoin.
Sigel añadió un elemento social: encuestas de inversionistas muestran que los más jóvenes prefieren cada vez más Bitcoin. En su lectura, eso sugiere un movimiento gradual del “centro monetario”. No es un cambio instantáneo, pero sí una tendencia que, de consolidarse, podría redefinir cómo se perciben los activos de reserva en un mundo cada vez más digital.
En conjunto, la reacción a Dalio muestra que el debate ya no se limita a si Bitcoin “es oro” o no. La discusión se desplaza hacia qué riesgos quedan por resolver, cómo se valoran hoy y qué tan rápido puede adaptarse el ecosistema ante desafíos tecnológicos y de adopción institucional.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Bitwise dona USD $233.000 de su ETF Bitcoin para financiar a desarrolladores de código abierto
Coinbase y Strategy encabezan acciones de empresas cripto tras repunte de Bitcoin sobre USD $72.000
Los ETF Bitcoin en EEUU han capitalizado USD $1.700 millones en un período de siete días