Por Canuto  

Almonty Industries selló un acuerdo con el gobierno de Ruanda para acelerar el acceso al tungsteno africano, reducir la dependencia de China y construir una cadena de suministro trazable para clientes occidentales.
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  • Ruanda recibirá una participación del 25% en la filial local de Almonty a cambio de una concesión de exploración y una licencia de procesamiento.
  • La alianza comenzará con mineral, preconcentrado y relaves provenientes de productores ruandeses con licencia, incluidos mineros de pequeña escala.
  • Almonty busca convertirse en un productor occidental líder mientras amplía sus operaciones en Corea del Sur, Portugal, España y Estados Unidos.


Almonty Industries alcanzó un acuerdo vinculante con el gobierno de Ruanda para ampliar su acceso al tungsteno y avanzar en la construcción de una cadena de suministro occidental trazable y libre de conflictos. Según la información publicada por ZeroHedge a partir de un reporte de Bloomberg, Ruanda recibirá una participación del 25% en la filial local de la compañía, mientras Almonty conservará el 75% a cambio de una concesión de exploración y una licencia de procesamiento.

El pacto ocurre mientras los compradores de Estados Unidos, Europa y Asia enfrentan una oferta cada vez más limitada de tungsteno, un material utilizado en defensa, semiconductores, centros de datos de inteligencia artificial, redes eléctricas y herramientas industriales. Almonty, con sede en Dillon, Montana, pretende posicionarse como un productor occidental líder, potencialmente desde 2027, mientras la industria busca reducir su exposición a la posición dominante de China en este mercado.

Una alianza para obtener suministro antes de construir nuevas minas

La estrategia de Almonty parte de una restricción práctica: desarrollar una mina nueva puede tardar años, pero los fabricantes necesitan asegurar materiales críticos de inmediato. Por eso, la empresa y Ruanda planean adquirir inicialmente mineral, preconcentrado y relaves de productores ruandeses con licencia, incluidos operadores de pequeña escala, para venderlos, mejorarlos o exportarlos mientras preparan una infraestructura permanente de recolección y procesamiento.

Lewis Black, director ejecutivo de Almonty, describió el acuerdo como la vía más rápida y viable para aumentar el suministro de tungsteno destinado a Occidente. En declaraciones recogidas por Bloomberg, sostuvo que la compañía solo está interesada en producción nacional con licencia y no en materiales cuyo origen pueda quedar expuesto a intermediarios o actividades informales, una distinción relevante para gobiernos y compradores que exigen trazabilidad.

La empresa también planea desplegar una unidad de procesamiento móvil cerca de presas de relaves existentes y explorar la concesión de Shyorongi, con una extensión aproximada de 12 millas cuadradas. Ese enfoque permitiría comenzar a recuperar y concentrar material antes de que una instalación permanente alcance su capacidad completa, al tiempo que amplía la información geológica disponible sobre el potencial del yacimiento.

Black afirmó que el gobierno de Estados Unidos ayudó a estructurar el acuerdo, aunque no está financiando la nueva empresa. El tungsteno producido dentro de esta alianza se dirigiría a clientes de Estados Unidos, Europa, Japón y Corea del Sur, mientras la participación oficial de Washington refleja, según la fuente, la urgencia por identificar compañías capaces de ofrecer suministros verificables fuera de China.

La presión de China redefine el mercado del tungsteno

China mantiene un control casi monopólico sobre el mercado mundial del tungsteno y las restricciones de licencias de exportación introducidas por Pekín en febrero de 2025 intensificaron la preocupación entre los compradores. De acuerdo con analistas de Katusa citados en el reporte, las exportaciones chinas de paratungstato de amonio, conocido como APT, cayeron 70% durante los primeros 11 meses de 2025, lo que redujo aún más la disponibilidad para consumidores internacionales.

La escasez también provocó un fuerte aumento de precios en Rotterdam. Katusa Research calculó que el APT pasó de aproximadamente USD $390 por tonelada métrica a comienzos de 2025 a cerca de USD $3.400 durante la primavera siguiente, una variación que elevó los costos para fabricantes de herramientas y aumentó la presión sobre las compañías que dependen de cadenas de suministro asiáticas.

Martina McIsaac, ejecutiva de MSC Industrial, advirtió durante una conferencia de Jefferies que el choque de oferta se estaba extendiendo por la cadena de suministro y seguía impulsando los costos de las herramientas industriales. El aumento de las menciones al tungsteno durante llamadas de resultados también refleja que Wall Street comenzó a considerar el material como un riesgo estratégico, en lugar de tratarlo como un insumo especializado de poca relevancia financiera.

En las últimas semanas, varios gobiernos adoptaron medidas vinculadas con el llamado nacionalismo de recursos, una tendencia que busca proteger materiales estratégicos dentro de las fronteras nacionales. Mientras Estados Unidos aseguró desechos metálicos y Reino Unido financió una mina, Zimbabue prohibió exportaciones y Vietnam evaluó restricciones, movimientos que podrían fragmentar todavía más el mercado global y favorecer a los productores capaces de ofrecer origen documentado.

Almonty amplía su red de producción

El acuerdo con Ruanda se suma a una red que ya incluye una mina en expansión en Corea del Sur, operaciones en Portugal y proyectos en España y Estados Unidos. La compañía comenzó a procesar mineral en junio en la mina Sangdong, considerada su activo principal, y proyecta elevar el rendimiento hasta 1,2 millones de toneladas de mineral de tungsteno en 2027, de acuerdo con la información citada.

Almonty también extendió en julio su acuerdo con Global Tungsten & Powders, una empresa con sede en Pensilvania, hasta alcanzar un plazo de 21 años. La modificación elevó 40% los volúmenes totales contratados y mejoró los precios cerca de 6,3%, con una ruta directa hacia cadenas industriales y de defensa estadounidenses que podría dar mayor visibilidad a la producción futura de la minera.

La estrategia no se limita a extraer mineral, porque Almonty busca capturar más valor mediante una planta de óxido de tungsteno en Corea del Sur. El proyecto tendría una capacidad anual inicial de 4.000 toneladas y podría ampliarse posteriormente hasta 6.000 toneladas, lo que permitiría a la empresa avanzar desde la producción de concentrados hacia etapas de procesamiento más cercanas a sus clientes industriales.

Jefferies inició cobertura de Almonty, Materion, USA Rare Earth y Neo Performance con una recomendación de compra, al considerar que estas compañías pueden beneficiarse del aumento de la demanda por suministros fuera de China. Para Almonty, la firma estableció un precio objetivo de USD $26,25 y destacó su exposición pública al tungsteno occidental, una característica poco común en un mercado donde la oferta alternativa todavía es limitada.

Un modelo para la minería de pequeña escala

Black planteó que la operación ruandesa podría servir como modelo para otros países donde la minería de tungsteno a pequeña escala sigue siendo relevante. En lugar de esperar a que una gran mina entre en funcionamiento, el esquema combina productores existentes con control de licencias, procesamiento móvil y una infraestructura que puede crecer gradualmente, aunque su éxito dependerá de la capacidad para verificar volúmenes, origen y cumplimiento normativo.

La diferencia entre material trazable y suministro de procedencia incierta puede definir el acceso a compradores gubernamentales y fabricantes de defensa. Almonty sostiene que los comerciantes pueden introducir riesgos en la cadena, por lo que su prioridad será trabajar con producción doméstica autorizada y convertir esos acuerdos en tungsteno entregable para clientes de Estados Unidos, Europa, Japón y Corea del Sur.

La compañía intenta aprovechar así una ventana de oportunidad creada por la escasez y la reorganización geopolítica de las materias primas. Los primeros productores que logren entregar volúmenes consistentes podrían obtener contratos de largo plazo, mayor reconocimiento financiero y una posición privilegiada frente a empresas que todavía dependen de proyectos mineros cuya entrada en operación se encuentra a varios años de distancia.

El resultado dependerá de que Almonty convierta el acuerdo político y comercial en producción verificable, no solo en una promesa de suministro futuro. La expansión de Sangdong, la planta de óxido en Corea del Sur y la operación ruandesa forman una estrategia integrada, pero la empresa aún deberá demostrar que puede aumentar sus volúmenes sin sacrificar trazabilidad, calidad ni cumplimiento en un mercado cada vez más disputado.

La presión para desvincular las cadenas occidentales de China podría intensificarse durante los próximos meses, especialmente si las restricciones de exportación continúan afectando los precios y la disponibilidad del APT. En ese escenario, la ventaja pertenecerá a los productores que entreguen tungsteno confiable y libre de conflictos antes que sus competidores, una dinámica que explica el interés creciente de Wall Street por Almonty y por otros proveedores de minerales críticos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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