Trabajadores y trabajadoras sexuales no están a gusto con ICO tipo UBER destinada a ellos

La ICO de PinkDate cierra en un mes, sin embargo no deja claro muchos aspectos del negocio, tales como la fecha en que lanzará la plataforma, los beneficios que tendrán sus empleados, entre otros. El alto porcentaje de comisión que planea cobrar la plataforma, la carencia de exámenes de salud de rutina y la falta de confianza en los dueños no identificados, conllevan que los acompañantes no se sientan satisfechos, ni seguros.


“Demasiado chulo y no es seguro de usar”. Así es como una trabajadora sexual, que habló bajo condición de anonimato, describió la plataforma cripto PinkDate, por la cual fue invitada a probar el servicio, pero se negó a ser participe.

Se describe como el “Uber de los acompañantes”: PinkDate es una de varias startups de la industria del sexo que lanza una aplicación alimentada por cripto, siendo financiada a través de una Oferta Inicial de Criptomonedas (ICO). La plataforma, que actualmente está en una versión beta cerrada, tiene como objetivo hacer coincidir las trabajadoras y los trabajadores sexuales con los clientes (de la misma manera que Uber lo hace para los conductores y pasajeros). Excepto que en lugar de tarjetas de crédito, los clientes pagarían los servicios mediante Bitcoin o Monero.

El equipo ha recaudado más de USD $ 1 millón a través de la venta del token, pero solo una docena de acompañantes están registrados para usar la aplicación, según Sarah Stevens, ex presidenta de PinkDate.

Sin embargo, los expertos familiarizados con las complejidades del trabajo sexual identificaron una cantidad de problemas relacionados con este proyecto, desde tarifas de explotación hasta la falta de representación de trabajadores sexuales en el liderazgo de la plataforma.

No menos importante, PinkDate no parece generar mucha confianza. En primer lugar, los fundadores del proyecto son anónimos y se desconoce su ubicación.

Un portavoz de PinkDate que solo dio su primer nombre, Roger, le dijo a CoinDesk: “PinkDate no está registrada como entidad legal. Somos extrajudiciales y operamos de forma anónima”.

PinkDate también requiere que los acompañantes que usan su plataforma tengan cuentas de Twitter activas y entreguen copias de su carnet de identidad (ID).

Podría decirse que esto crea una relación asimétrica: se les pide a los trabajadores y trabajadoras del sexo que descubran sus datos y confíen en operadores de los que no saben absolutamente nada.

Detección y cumplimiento

Otra forma en que los acompañantes podrían tener que confiar en los fundadores anónimos de PinkDate es con la detección del cliente para eliminar a los clientes abusivos.

Si bien la plataforma también solicitará a los clientes que proporcionen identificación, los y las trabajadoras del sexo se preocupan de que PinkDate no esté dedicando recursos suficientes para hacer una referencia cruzada de estas identificaciones con las bases de datos de la lista negra de la industria.

Roger dijo que toda la información del cliente se proporcionará también al acompañante, aunque los acompañantes consideran que esta garantía es dudosa debido a la falta de capacidad de respuesta relacionada con los retrasos en el lanzamiento del producto y los errores técnicos.

Otra acompañante, que también pidió el anonimato, dijo que el equipo no ha sido comunicativo con los trabajadores y trabajadoras sexuales que se registraron para usar la aplicación.

“Claramente no les importan las chicas en el sitio. Ninguna de nosotras recibió correos electrónicos explicando lo que está sucediendo”, dijo ella, refiriéndose a tales retrasos.

Cuando se le preguntó acerca de las preocupaciones de que un cliente abusivo o incluido en la lista negra podría usar el servicio, Roger dijo: “Vamos a finalizar un acuerdo con una base de datos comercial que específicamente trata con proyectos orientados a adultos”, pero no proporcionó más detalles.

Todo esto podría ser aceptable para algunos en la profesión si PinkDate todavía tuviera una trabajadora sexual en el personal, pero Stevens era la única y PinkDate rompió públicamente sus lazos con ella el mes pasado.

En un comunicado, PinkDate citó a SETA / FOSTA, una ley estadounidense que criminaliza los servicios de Internet o usuarios que “permiten” la prostitución, como su razón para separarse de Stevens.

Sin embargo, Stevens le dijo a CoinDesk que parte de la razón detrás de la división era su preocupación sobre el modelo comercial de PinkDate.

Una de esas preocupaciones es el cumplimiento de las regulaciones financieras. El sitio de PinkDate dice explícitamente que el token que vende en la ICO solamente representa las acciones en la empresa, por lo que los titulares recibirán dividendos (dentro del ecosistema de PinkDate, los clientes pagan acompañantes en Bitcoin o Monero, y la plataforma se queda con una parte).

Sin embargo, aunque etiquetar a su ICO como una oferta de acciones se considera una falta de cautela en un entorno regulatorio en el que pocas jurisdicciones reconocen los tokens de servicios como una categoría legítima, PinkDate está empujando descaradamente los límites.

“No hacen ningún chequeo de know-your-customer y anti-lavado de dinero”, dijo Stevens, refiriéndose a la proyección de los compradores de tokens. “Dado que no son una entidad legal, ni siquiera es una oferta de token de valores”.

Roger reconoció que no investiga a los compradores del token. “Cualquiera puede comprar acciones en forma de token de PinkDate. No hay ningún proceso de selección”, le dijo a CoinDesk y agregó:

Estamos vendiendo valores no registrados por una compañía que está construyendo una plataforma global de acompañamiento”.

Incluso más allá de sus planes para operaciones ilegales en América del Norte, el proceso de incorporación de acompañantes de PinkDate no cumpliría con los estándares de cumplimiento en muchas jurisdicciones de todo el mundo donde la prostitución está legalizada, debido que la mayoría requiere exámenes de salud de rutina y PinkDate no los incluye.

Robin Attig, CEO de la empresa de cripto rival Lovr, dijo a CoinDesk que las plataformas de prostitución que no requieren revisiones médicas y la detección suficiente de clientes son “altamente ilegales” en jurisdicciones donde el acompañamiento es legal, como Alemania, donde se encuentra su empresa.

Modelos de ingresos

Otra preocupación expresada por las trabajadoras y trabajadores del sexo es que PinkDate tomaría una gran tajada de las ganancias de las damas y los caballeros de compañía en la plataforma y les ofrecería poco a cambio de servicios de apoyo.

PinkDate procesará los pagos de Bitcoin y Monero de los clientes, y luego cobrará a los acompañantes individuales hasta un 20 por ciento.

Por el contrario otras plataformas como Lovr no cobran a las damas y caballeros de compañía por las sesiones reservadas a través de su plataforma, que también procesa los pagos de criptomonedas. En cambio, obtiene ingresos a través de publicidad y posiblemente servicios de intercambio fiduciario a través de un banco alemán. Las damas y caballeros de compañía pueden recibir libremente el cripto si así lo desean.

“Eso es justo”, dijo Attig. “Queremos que sea posible tener pagos de igual a igual. Si sacamos mucho de sus ganancias, somos intermediarios otra vez”.

SpankChain cobra a los artistas eróticos el 5 por ciento de sus ganancias en su plataforma, una tasa mucho más baja, y ofrece soporte legal y campañas de mercadeo.

Fuera de los proyectos de cripto y Blockchain, muchas plataformas de acompañantes centralizadas cobran hasta el 40 por ciento de las ganancias de un acompañante, a cambio, estas empresas a menudo ofrecen oportunidades de marketing, como sesiones fotográficas, campañas publicitarias para atraer nuevos clientes y, a veces, incluso transporte, ubicaciones seguras para trabajar o asistencia legal.

PinkDate, por el contrario, actualmente es impreciso con respecto a los incentivos que brindará.

“Siempre estamos abiertos a ideas sobre lo que les gustaría a los acompañantes en cuanto a beneficios o servicios adicionales que agreguen valor a sus negocios”, dijo Roger a CoinDesk. “Esto podría incluir sesiones de fotos, fiestas de lanzamiento u otros eventos, etc; es parte de una aceleración de marketing inicial que se requerirá”.

Pero Stevens dijo que no está segura de que el equipo de PinkDate pueda prestar servicios de acompañamiento. Incluso llegó a alegar que la aplicación en sí misma aún no funciona correctamente.

“Simplemente querían ganar dinero a espaldas de las acompañantes… haciendo promesas que no pueden cumplir”, dijo Stevens.

La ICO concluirá este mes, pero no está claro cuándo se lanzará la plataforma.

“Ya hemos recibido muchas aplicaciones para comenzar a utilizar PinkDate desde Canadá y los Estados Unidos”, dijo Roger a CoinDesk.

Fuente: Coindesk

Traducción de Nova Lopez / DiarioBitcoin

Imagen de Pixabay

 

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