9 Mujeres en el ecosistema Blockchain (I): Una industria sin género

Una plataforma de pagos, un token y una ONG para inversores en Bitcoin. La primera parte de una serie de tres artículos sobre los proyectos exitosos de mujeres que están dejando en alto la industria criptográfica y la tecnología Blockchain.

***

La industria de la tecnología Blockchain y las criptomonedas, que actualmente parece estar dominando el mundo, no es exclusiva del sexo masculino. Uno de los avances más interesantes que ha tenido esta industria es que no importa el género, la edad, la raza, el color o la preferencia sexual para triunfar en ella. Mientras una persona pueda sentarse frente a un ordenador, conectarse a Internet y presionar las teclas correctas, resulta indiferente quién esté realizando una transacción o generando una nueva aplicación con la cadena de bloques.

En una serie de tres artículos, DiarioBitcoin relata la historia de nueve mujeres que han incursionado en el ecosistema criptográfico y la tecnología Blockchain, llevando a cabo proyectos propios e iniciativas que les han dado un puesto de importancia en la cima de esta industria.

El proceso descentralizado, y de casi total anonimato, en el que se desarrollan las criptomonedas, posibilita una suerte de indiferencia. Adicionalmente, las transacciones en activos digitales son procesadas y registradas por redes peer-to-peer, y no por un solo individuo, banco o gobierno. Detrás de estas, hay un grupo de personas llamadas mineros, compitiendo a un mismo momento para procesar miles de transacciones y añadirlas a la cadena de bloques.

Si se piensa a fondo, se trata de un grupo de desconocidos trabajando juntos para asegurar un sistema global de divisas y pagos, sin la necesidad de ninguna autoridad institucional. Un proceso que resulta tecnológicamente asombroso y que está cambiando completamente la forma en que usamos el dinero. Muchas cosas pueden suceder cuando los bancos y los gobiernos no están a cargo de hacer las reglas: las fronteras, los husos horarios y las horas de trabajo se vuelven irrelevantes. Lo mismo ocurre con el llamado “techo de cristal”, el cual es quebrado por la cadena de bloques.

Hay una gran oportunidad aquí para cambiar la estructura financiera global, para cambiar muchas de las maneras en que la sociedad interactúa con la tecnología“, dice Elizabeth Stark, directora ejecutiva de Lightning Labs, que, en marzo, lanzó una primera versión del muy esperado software diseñado para que las transacciones de Bitcoin sean más rápidas, baratas y privadas. “Y es crucial que las mujeres participen.”

Kathleen Breitman

Junto con su esposo, Arthur Breitman, Kathleen Breitman fundó Tezos, una iniciativa que rompió récord cuando recaudó un total de USD $ 232 millones, una sorpresa para la co-fundadora y CEO, quien esperaba recaudar un 10% del monto total.

Antes de embarcarse en el proyecto, Breitman trabajaba como asociada principal de estrategias en el consorcio R3, que explora la aplicabilidad de la tecnología Blockchain a grandes bancos alrededor del mundo. Siempre admiradora de los grandes empresarios, Breitman se atrevió a perseguir el proyecto que ella y su esposo tenían años ideando, decidiendo convertirse en su propia jefa. El proyecto rápidamente se convirtió en un esfuerzo de equipo: “Arthur es el cerebro; yo soy la fuerza muscular”, comenta Breitman.

Tezos surgió de observar el ritmo sorprendente al que ha evolucionado Bitcoin, la primera moneda descentralizada. En el caso de Bitcoin, es realmente difícil que las personas adecuadas acuerden realizar cambios en el software. Algunos alegan que uno de los grandes beneficios de Bitcoin es que puede estar seguro de que las reglas fundamentales de la moneda —cuántos bitcoins hay y con qué frecuencia se crean otros nuevos, por ejemplo— nunca cambiarán. Pero, como resultado, la mayoría de las innovaciones hacen su debut en otras criptomonedas.

Esto es lo que Tezos busca solucionar, y lo hace dando poder de voto sobre las actualizaciones de la red a todos los que poseen monedas en el sistema. Desde su aprobación, el proyecto ha tenido algunos inconvenientes debido a ciertas disputas legales y otros problemas con la distribución de los fondos recaudados, lo que ha retrasado el lanzamiento del token. Actualmente, una demanda fue deslegitimada y el desarrollo técnico se encuentra en marcha, con lo que el equipo espera tener el producto listo en verano de este año.

Connie Gallippi

Para Connie Gallippi la inspiración de su iniciativa surgió en el baño durante una conferencia sobre Bitcoin, en 2013, cuando la tecnología era aún muy reciente. Ese día, mientras se lavaba las manos, surgió la idea del proyecto BitGive, que lanzaría dos meses después. Se trata de una fundación que permitiera a la gente donar y compartir responsablemente las riquezas acumuladas en Bitcoin.

Hoy en día, BitGive es la página ideal para quien posee inversiones en Bitcoin y quiere donar parte de su dinero digital a la caridad. Durante los últimos cinco años, la organización ha trabajado con algunos de los esfuerzos de ayuda internacionales más conocidos, como Medic Mobile y Save the Children, ayudándoles a añadir bitcoins a sus flujos de donaciones, y a llevar a cabo campañas de recaudación de fondos dirigidas a la gente de la comunidad de Bitcoin.

Recientemente, Gallippi ha empezado a expandir este proyecto con una nueva plataforma en la web de BitGive, llamada GiveTrack, que aprovecha la tecnología Blockchain para que las organizaciones benéficas sean más responsables de las donaciones que reciben. Dado que la cadena de bloques registra públicamente todas las transacciones realizadas en el sistema, GiveTrack puede utilizar ese registro para mostrar a las personas que hacen donaciones exactamente en qué se gasta su dinero, y puedan ver la historia de su colaboración.

GiveTrack se lanzó en octubre, y todavía se encuentra en período de prueba. Con el tiempo, Gallippi espera que el proyecto ayude a las organizaciones que hacen un buen trabajo al compartir sus métodos, y a cumplir con estándares más altos de rendición de cuentas, impulsando a otros a mejorar. “La idea es crear confianza en los donantes y aumentar el impacto a través de una mayor participación de estos“, dice le emprendedora. “La transparencia es una forma de hacerlo.”

Elizabeth Rossiello

Puede que no haya ninguna mujer que ejemplifique mejor el alcance internacional y la relevancia de la revolución de las criptomonedas como Elizabeth Rossiello. Originaria de Queens, Nueva York, Rossiello ha vivido en todo el mundo y ahora reside con su familia en Dakar, Senegal. Al mismo tiempo que es madre de familia, Rossiello dirige una de las compañías más conocidas en el espacio criptográfico: BitPesa, una iniciativa que fundó en 2013, a la edad de 31 años, y que utiliza la tecnología Blockchain para facilitar y agilizar los pagos entre monedas africanas y el resto del mundo.

¿Cómo dirigir una compañía financiera si no estás en Hong Kong, Londres o Nueva York?“, dice Rossiello. “Eso es lo que hacen las criptos. Te permiten construir estas cosas realmente geniales y conectadas desde cualquier lugar. Y lo he probado con esta compañía“.

Bitcoin, con su red de pago sin fronteras de alta velocidad y bajo costo, proporcionó la infraestructura financiera que permitió a BitPesa entrar en el mercado y ampliarse. Rossiello conoció Bitcoin y rápidamente se dio cuenta de sus similitudes y mejoras con respecto al dinero móvil, con el que estaba muy familiarizada. En Kenia, donde vivía en ese momento, la gente ha estado usando un servicio llamado M-Pesa para hacer pagos con su smartphone durante años. “Con tu teléfono puedes pagar diez centavos por un tomate, o mil dólares por un boleto de avión o la matrícula de tu hijo por un semestre”, comenta Rossiello. “Bitcoin era sólo una interacción más de eso.”

La idea de construir su propia empresa surge en 2012, durante su segundo embarazo: “Nadie me contrataba porque era una mujer embarazada y con un hijo pequeño, y el trabajo implicaba viajes frecuentes y largas horas de trabajo. Estaba perdiendo puestos de trabajo a manos de personas que tenían menos experiencia“, comenta. A pesar de que Rossiello tenía años de experiencia en análisis de riesgos y microfinanzas y había trabajado para grandes compañías, entre las que se cuentan Goldman Sachs y Credit Suisse, le resultó imposible conseguir un contrato fijo.

Actualmente, BitPesa se encuentra en siete países africanos, Europa y el Reino Unido. Al ayudar a las personas en los mercados fronterizos a aceptar y realizar pagos en sus monedas locales, la empresa hace posible que las empresas crezcan más rápido y entren en nuevos mercados que antes habrían sido demasiado caros o difíciles. También se está asegurando de que las oficinas de BitPesa representen a las comunidades donde están ubicadas: de los 70 miembros del equipo que ahora trabajan para BitPesa, más del 70 % son africanos. Y la mitad son mujeres.

Fuente: Glamour, Cointelegraph, Cointelegraph

Versión de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imágenes tomadas de redes sociales de las expertas.

Advertisements

Suscríbete a nuestro boletín

* campo requerido