Por Canuto  

Nvidia invirtió USD $2.000 millones en Marvell, una empresa que también apoya UALink, la alternativa abierta a su tecnología NVLink. La operación muestra cómo la guerra de la IA se desplaza hacia redes, interconexiones, fibra óptica y chips personalizados.
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  • Nvidia busca conservar una posición central en los sistemas de IA aunque sus clientes utilicen aceleradores personalizados.
  • Marvell puede ayudar a los hyperscalers a construir arquitecturas basadas tanto en UALink como en NVLink Fusion.
  • El crecimiento de Rubin y de los grandes clústeres de IA aumenta la demanda de cobre avanzado, óptica, conmutadores y fotónica.


Nvidia invierte USD $2.000 millones en Marvell pese a su apoyo a una alternativa abierta a NVLink

La inversión de Nvidia en Marvell Technology plantea una aparente contradicción dentro del mercado de infraestructura para inteligencia artificial. Marvell participa en UALink, un estándar abierto que busca ofrecer una alternativa al tejido propietario NVLink de Nvidia.

En marzo de 2026, Nvidia destinó USD $2.000 millones a Marvell y anunció una asociación estratégica con la empresa. El acuerdo incluye chips de IA personalizados, redes compatibles con NVLink Fusion, interconexiones ópticas y fotónica de silicio.

El análisis publicado por The Motley Fool compara la operación con una hipotética inversión de Verizon en AT&T mientras ambas compañías construyen redes rivales. Sin embargo, la relación entre Nvidia y Marvell parece responder a una lógica más amplia.

Nvidia intenta mantener el control de la arquitectura

Nvidia construyó su posición en IA alrededor de una plataforma integrada. Sus GPU realizan el procesamiento, NVLink conecta los aceleradores dentro de grandes sistemas y su división de redes mueve los datos entre racks y centros de datos.

El software de Nvidia completa esa arquitectura y ayuda a los clientes a operar el conjunto. Cada capa aumenta el valor de las demás, lo que dificulta que un cliente sustituya una pieza sin revisar el sistema completo.

Los hyperscalers, sin embargo, quieren más control sobre el diseño y el costo de sus centros de datos. Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft desarrollan chips personalizados para tareas donde un procesador especializado puede consumir menos energía o funcionar con mayor eficiencia.

Esos aceleradores podrían reducir la dependencia de las GPU de Nvidia. La compañía podría considerar cada diseño personalizado como una amenaza, pero NVLink Fusion le ofrece otra manera de participar en esos sistemas.

NVLink Fusion permite conectar procesadores y aceleradores personalizados con el tejido NVLink y con la arquitectura de Nvidia a nivel de rack. Así, Nvidia puede ceder parte del procesamiento sin abandonar su posición en la red que coordina el sistema.

La estrategia separa dos decisiones que antes podían estar unidas. Un cliente podría elegir un procesador que no fabrique Nvidia y, aun así, mantener la interconexión de la compañía.

Marvell ofrece dos rutas a los hyperscalers

Marvell trabaja con hyperscalers en el diseño de silicio personalizado. También desarrolla interfaces eléctricas de alta velocidad, conmutadores, conectividad de cobre, procesadores de señal óptica y fotónica de silicio.

Su ventaja no depende de un solo componente. La empresa puede ayudar a diseñar el procesador, seleccionar el tejido de interconexión y conectar el sistema terminado.

Una ruta para los clientes utiliza UALink, una interconexión abierta respaldada por una coalición que busca una alternativa al tejido propietario de Nvidia. Esa opción puede atraer a empresas que prioricen la flexibilidad y una mayor apertura entre proveedores.

La otra ruta conecta chips personalizados con el ecosistema de Nvidia mediante NVLink Fusion. Un hyperscaler puede preferir NVLink por la madurez de su software, sus redes y su arquitectura a nivel de rack.

Marvell no necesita abandonar UALink para trabajar con Nvidia. Su negocio consiste en ayudar a cada cliente a construir la arquitectura que mejor se ajuste a sus cargas de trabajo.

Incluso una misma empresa podría utilizar las dos tecnologías en proyectos distintos. La inversión de Nvidia puede buscar que el silicio personalizado no expulse automáticamente a los clientes de su ecosistema.

La conectividad se vuelve el nuevo cuello de botella

La primera etapa del auge de la IA estuvo dominada por la necesidad de obtener más capacidad de procesamiento. Las empresas compraron aceleradores para entrenar modelos más grandes y atender a más usuarios.

El aumento de procesadores crea ahora un problema adicional: todos deben intercambiar datos de manera constante. Cuando los sistemas pasan de servidores individuales a racks con decenas de aceleradores, la red adquiere un papel central.

Los clústeres pueden reunir cientos de miles de chips. En ese entorno, un acelerador rápido no alcanza su rendimiento máximo si espera demasiado tiempo por información proveniente de otro procesador.

La arquitectura necesita más ancho de banda, menor latencia, señales más limpias y un menor consumo energético en cada conexión. La red deja de ser un componente secundario y se convierte en parte de la capacidad de cómputo.

Ese cambio favorece a proveedores que dominan varios segmentos de la conectividad. Marvell intenta posicionarse precisamente en los límites entre procesadores, conmutadores, cables eléctricos, fibra óptica y sistemas de escala.

Cobre, óptica y fotónica compiten por espacio

El cobre continúa siendo útil para conexiones cortas dentro de los racks. En esas distancias, el cobre pasivo puede ofrecer baja latencia y un consumo energético reducido cuando los chips están próximos.

Marvell también ofrece soluciones para extender el alcance del cobre. Su procesador de señal digital Alaska A 1.6T se integra en cables eléctricos activos y limpia la señal durante el trayecto.

El chip utiliza ocho vías de 200 gigabits por segundo cada una. Según Marvell, esa tecnología permite que las conexiones de cobre superen los tres metros dentro de un rack de IA.

El avance revela una limitación importante. A velocidades más altas, transportar una señal eléctrica a mayor distancia exige más silicio para sincronizar, reconstruir y corregir los datos, lo que eleva la potencia, el costo y la complejidad.

La óptica resulta más conveniente cuando aumenta la distancia. Los módulos ópticos convierten datos eléctricos en luz, los transmiten por fibra y recuperan la señal en el extremo opuesto.

La fibra puede transportar grandes volúmenes de datos a distancias mayores con menos degradación que el cobre. El futuro, según la lógica expuesta en el análisis, combinará cobre dentro de los racks y óptica entre racks, filas, edificios y campus.

Rubin eleva la presión sobre las redes

La próxima generación Rubin de Nvidia no representa únicamente una mejora en la velocidad de sus GPU. Una mayor densidad de procesamiento también genera más tráfico entre aceleradores, memoria, conmutadores y almacenamiento.

Cada incremento en la capacidad de cómputo ejerce presión sobre la infraestructura que rodea a los procesadores. Una GPU más rápida no puede entregar todo su valor si la red se convierte en el factor limitante.

Marvell desarrolla varias tecnologías destinadas a resolver ese problema. Su tecnología SerDes envía y recibe señales eléctricas de alta velocidad entre chips, mientras sus conmutadores dirigen el tráfico dentro de la red.

Sus procesadores de señal óptica preparan y recuperan datos que viajan por fibra. Además, su negocio de silicio personalizado ayuda a los clientes a diseñar procesadores para cargas de trabajo específicas.

Para Marvell, Rubin puede ampliar el mercado de conectividad más que representar solamente otro ciclo de productos de Nvidia. También ayuda a explicar por qué Nvidia quiere mantener una relación estrecha con la compañía.

El rendimiento futuro de Nvidia dependerá parcialmente de tecnologías externas a la GPU. La integridad de la señal, la capacidad de los conmutadores y el consumo energético pueden definir el rendimiento final de un sistema de IA.

Polariton apunta al siguiente límite óptico

Marvell reforzó su estrategia óptica en abril de 2026 con la adquisición de Polariton Technologies. La empresa comprada desarrolla tecnología de modulación basada en plasmones.

Un modulador convierte los datos eléctricos en cambios de luz capaces de viajar por una conexión óptica. A medida que suben las tasas de transmisión, los componentes convencionales enfrentan compromisos más difíciles entre ancho de banda, tamaño, calidad de señal y consumo.

Marvell afirma que la tecnología de Polariton puede impulsar su hoja de ruta óptica hacia conexiones de 3,2T y superiores. La adquisición, no obstante, no garantiza que el producto alcance éxito comercial.

La fotónica debe pasar de las demostraciones técnicas a una fabricación confiable, económica y de alto volumen. Además, otras compañías desarrollan enfoques diferentes para resolver las mismas limitaciones.

La lógica estratégica de la compra sigue siendo clara. Los sistemas de IA necesitarán más ancho de banda, la óptica deberá acercarse a los procesadores y la eficiencia energética tendrá una importancia creciente.

Marvell busca adquirir tecnología para esas restricciones antes de que el mercado las enfrente plenamente. El desafío será convertir esa ventaja técnica en productos adoptados a gran escala.

Una señal estratégica, no una garantía de éxito

La inversión de Nvidia tiene más peso que un acuerdo ordinario entre proveedor y cliente. La compañía está aportando capital a una empresa que ayuda a desarrollar procesadores personalizados y que también respalda una interconexión alternativa.

Eso sugiere que Nvidia reconoce el valor estratégico de la posición de Marvell en distintas áreas del mercado. También indica que la conectividad puede ser tan decisiva como el diseño de los aceleradores.

La operación no demuestra que Marvell vaya a ganar. Las victorias en diseños de chips personalizados pueden tardar años en llegar a producción y los grandes clientes pueden repartir sus proyectos entre varios proveedores.

Los hyperscalers también podrían internalizar una parte mayor del trabajo. Marvell enfrenta, además, una competencia fuerte de Broadcom, que combina relaciones profundas en silicio personalizado con un amplio portafolio de redes.

Nvidia continúa desarrollando más elementos de la infraestructura que rodea a sus GPU. Otros proveedores también invierten en conmutadores, conectividad y tecnologías ópticas.

Marvell todavía debe transformar su posición de ingeniería en ingresos duraderos, márgenes y flujo de caja. La inversión de Nvidia puede facilitar ese proceso, pero no elimina los riesgos operativos ni competitivos.

El valor de no elegir un solo bando

La interpretación más sencilla es que la inversión convirtió a Marvell en parte del campo de Nvidia. Esa conclusión podría ser demasiado limitada para una industria que avanza hacia arquitecturas más modulares.

Marvell puede ayudar a los clientes a construir chips personalizados que reduzcan su dependencia de las GPU de Nvidia. También puede respaldar UALink y conectar procesadores personalizados con NVLink Fusion.

Su valor puede surgir precisamente de no pertenecer por completo a ninguno de los dos lados. La empresa opera en las fronteras entre procesadores, tejidos, conmutadores, cobre y fibra óptica.

Para los clientes, esa posición puede reducir el costo de cambiar de arquitectura. Para Nvidia, puede mantener a NVLink dentro de más sistemas, incluso cuando el procesador principal no lleve su marca.

La inversión de USD $2.000 millones sugiere que esas fronteras se volvieron estratégicas. La pregunta central es si Marvell podrá convertir su neutralidad tecnológica en una ventaja económica sostenible.

Si lo consigue, su oportunidad no dependerá de derrotar a Nvidia ni de abandonar UALink. Podría convertirse en una de las empresas que ambos lados necesitan para construir la próxima generación de infraestructura de IA.

La perspectiva para los inversionistas

El análisis citado también incluyó una invitación comercial de Motley Fool Stock Advisor. El servicio afirmó que Marvell no estaba entre sus diez acciones principales seleccionadas para los inversionistas.

La promoción mencionó recomendaciones históricas de Netflix y Nvidia. Según esos datos, una inversión de USD $1.000 en Netflix al momento de su recomendación del 17 de diciembre de 2004 habría alcanzado USD $396.542.

La misma promoción indicó que USD $1.000 invertidos en Nvidia desde su recomendación del 15 de abril de 2005 habrían llegado a USD $1.299.961. También señaló un rendimiento total promedio de Stock Advisor de 931%, frente al 210% del S&P 500.

Esas cifras forman parte de la publicidad del servicio y no constituyen una garantía para Marvell. El desempeño pasado de una estrategia o de una acción no asegura resultados futuros.

La información de divulgación indicó que Beegee Alop mantiene posiciones en Alphabet, Amazon, Broadcom, Meta Platforms y Nvidia. Motley Fool declaró posiciones y recomendaciones en Alphabet, Amazon, Broadcom, Marvell Technology, Meta Platforms, Microsoft y Nvidia, además de una recomendación sobre Verizon Communications.

En conjunto, la operación entre Nvidia y Marvell muestra una transformación en la competencia por la IA. El control del mercado ya no depende exclusivamente de fabricar la GPU más potente, sino de conectar de forma eficiente todos los componentes del sistema.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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