Por Canuto  

El CEO de Legora, Max Junestrand, sostiene que Europa debería concentrarse en aplicaciones de IA y no intentar construir un laboratorio de modelos frontera. Su postura coincide con el crecimiento acelerado de la startup legal, que negocia una ronda de al menos USD $300 millones mientras reconoce que los retrasos en el acceso a nuevos modelos representan una desventaja competitiva.
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  • Max Junestrand calificó de pensamiento ilusorio la idea de que Europa deba construir su propio laboratorio de IA frontera.
  • Legora negocia captar al menos USD $300 millones con una valoración pre-money cercana a USD $8.500 millones.
  • La empresa afirma que alcanzó USD $200 millones en ingresos recurrentes anuales y que 130.000 abogados utilizan su plataforma cada mes.

 


Max Junestrand, cofundador y director ejecutivo de Legora, afirmó que Europa no debería dedicar recursos a construir un laboratorio propio de inteligencia artificial frontera. Durante una conferencia HumanX celebrada en Ámsterdam, el ejecutivo sostuvo que buena parte de las advertencias recientes sobre las capacidades de los agentes de IA tienen un componente de marketing y que el continente debería concentrarse en desarrollar aplicaciones sobre modelos existentes.

La declaración llegó mientras gobiernos europeos discuten medidas para controlar sistemas cada vez más avanzados y mientras Legora acelera su expansión como proveedor de software para abogados. La empresa utiliza modelos adquiridos a laboratorios estadounidenses, una dependencia que Junestrand considera compatible con una estrategia europea enfocada en capturar el valor de las aplicaciones, aunque también reconoce que el acceso tardío a las novedades genera una desventaja real, detalla TNW.

Una apuesta por la capa de aplicaciones

Junestrand respondió a preguntas sobre una serie de incidentes registrados durante el verano, en los que agentes de IA habrían utilizado sus capacidades para atacar o vulnerar a otras empresas. Según el ejecutivo, las advertencias posteriores deben analizarse con cautela porque algunas exageran las capacidades propuestas y presentan como inminentes escenarios que todavía no están plenamente demostrados.

El CEO de Legora no limitó su argumento a la seguridad de los agentes, sino que cuestionó directamente la conveniencia de que Europa intente competir en el desarrollo de modelos frontera. A su juicio, esa aspiración representa una forma de pensamiento ilusorio, mientras que la oportunidad más concreta consiste en recibir la tecnología como un insumo y convertirla en productos útiles para sectores específicos.

La posición se acerca a la defendida por Ursula von der Leyen en su discurso sobre el Estado de la Unión, donde respaldó una ralentización del desarrollo de la IA y planteó que Europa no necesita construir modelos frontera para obtener valor económico de ellos. Para empresas como Legora, cada euro que no se destina a un nuevo laboratorio puede permanecer disponible para financiar herramientas, distribución y servicios construidos sobre modelos de terceros.

La estrategia también tiene una dimensión competitiva evidente. Legora vende herramientas para revisión de contratos, investigación y redacción jurídica, por lo que compite principalmente en la experiencia de producto y en la integración del flujo de trabajo, no en el entrenamiento de los modelos fundamentales que utiliza como base.

Dependencia tecnológica y retrasos

El punto más incómodo para Junestrand aparece cuando la discusión pasa de la eficiencia del modelo de negocio a la dependencia tecnológica. Los clientes europeos han tenido que esperar durante el último año más que los estadounidenses para acceder a las versiones más recientes de los modelos de OpenAI y Anthropic, mientras empresas estadounidenses y autoridades de ciberseguridad recibían prioridad.

Consultado sobre si esos retrasos constituyen una desventaja competitiva, Junestrand respondió que sí, de manera absoluta. La demora no sería un inconveniente menor para una compañía que vende a despachos jurídicos interesados en aplicar el razonamiento más avanzado a contratos, investigaciones y documentos complejos, ya que cada actualización pendiente puede convertirse en una brecha de producto frente a sus rivales.

El ejecutivo añadió que la protección de Legora contra ataques impulsados por IA tiene prioridad sobre el lanzamiento de nuevas funciones, debido a que la plataforma maneja información legal sensible. La empresa debe equilibrar, por tanto, la llegada rápida de modelos nuevos con un proceso de seguridad capaz de proteger los datos de sus clientes y mantener la confianza de los despachos.

Legora trabaja con otras compañías para poner en producción los modelos a medida que están disponibles, lo que convierte la velocidad de acceso en un componente central de su propuesta. Esa tensión resume la aparente contradicción de la entrevista: Junestrand considera exageradas algunas alarmas sobre las capacidades de la IA, pero admite que quedarse atrás en la incorporación de esas mismas capacidades sí representa un problema comercial.

Una ronda que elevaría su valoración

Horas después de las declaraciones de Junestrand, Bloomberg informó que Legora conversa con inversionistas para captar al menos USD $300 millones, con una valoración pre-money cercana a USD $8.500 millones. La empresa declinó comentar sobre las negociaciones, por lo que los términos todavía podrían cambiar antes de un eventual cierre.

Si la operación se concreta bajo esas condiciones, la valoración posterior al ingreso del nuevo capital superaría USD $8.800 millones. La cifra sería considerablemente mayor que la registrada en la última ronda, aunque quedaría algo por debajo de los USD $10.000 millones que se habían señalado como objetivo para la startup durante el verano.

Legora abrió en marzo una Serie D de USD $550 millones con una valoración de USD $5.550 millones. Seis semanas después, Nvidia y Atlassian participaron en una extensión de USD $50 millones, con la que la ronda alcanzó USD $600 millones y la valoración llegó a USD $5.600 millones.

El crecimiento de los ingresos ayuda a explicar la rápida reevaluación de la compañía. Legora alcanzó USD $100 millones en ingresos durante sus primeros 18 meses, y su director financiero, David Eckstein, afirmó que la semana pasada llegó a USD $200 millones en ingresos recurrentes anuales, después de conseguir los segundos USD $100 millones en menos de seis meses.

Los indicadores operativos de Legora

Eckstein también aseguró que la empresa está encaminada a sumar durante este trimestre más ingresos recurrentes anuales que toda la base registrada al cierre de 2025. Además, indicó que la tasa de conversión de sus pilotos se ubicó en 75% hasta ahora durante el trimestre, una métrica que apunta a una demanda significativa por parte de organizaciones que prueban la plataforma antes de contratarla.

Más de 40% del nuevo negocio conseguido durante el tercer trimestre provino de equipos legales internos, en lugar de despachos de abogados tradicionales. Ese cambio amplía el mercado potencial de Legora, porque incorpora a departamentos jurídicos corporativos que buscan automatizar tareas sin depender exclusivamente de proveedores externos.

La empresa afirma que 130.000 abogados utilizan sus herramientas cada mes en 2.100 despachos y equipos legales distribuidos en más de 80 países. También sostiene que más de la mitad de las firmas del grupo AmLaw 50 son clientes y mencionó entre ellos a Salesforce, Palo Alto Networks, Baker McKenzie y White & Case.

Eckstein afirmó además que Legora mantiene un margen bruto positivo y que este mejoró mientras los ingresos se duplicaban. La cifra procede de la propia empresa y no está auditada, pero resulta relevante para una compañía de IA legal que debe cubrir el costo de modelos externos, infraestructura, seguridad y soporte especializado.

La comparación con Harvey

El rival estadounidense Harvey funciona como el principal punto de comparación para los inversionistas. A comienzos de este mes, la compañía anunció una ronda de USD $550 millones con una valoración de USD $15.600 millones, una cifra que establece una brecha significativa frente a la valoración que Legora busca alcanzar.

Ambas compañías venden herramientas a muchos de los mismos despachos y utilizan modelos suministrados por laboratorios externos. La diferencia está en que compiten por la calidad del producto, la integración con los procesos legales y la capacidad de convertir modelos generales en servicios que resuelvan tareas específicas.

Legora comenzó operaciones en 2023, tiene su equipo técnico en Suecia y considera a Estados Unidos su mayor mercado actual. Entre sus inversionistas figuran Iconiq, General Catalyst, Accel y el brazo de capital de riesgo de Nvidia, una combinación que conecta a la startup europea con fondos especializados y actores centrales de la infraestructura de IA.

El software de la empresa automatiza labores que durante años absorbieron buena parte del tiempo de los abogados junior, desde revisar contratos hasta investigar asuntos jurídicos y preparar borradores. Legora se presenta como un sistema operativo agéntico para el trabajo legal, pero su crecimiento depende de que pueda transformar avances de modelos ajenos en resultados confiables para clientes regulados.

El debate europeo sobre los modelos frontera

Las declaraciones de Junestrand adquirieron una dimensión política porque coincidieron con una iniciativa europea de signo distinto. Ese mismo martes, 21 países y la Comisión Europea participaron en una declaración conjunta sobre IA frontera publicada por el gobierno neerlandés, con llamados a exigir pruebas obligatorias antes del lanzamiento de modelos avanzados.

La propuesta también plantea crear un organismo internacional para supervisar estos sistemas y tuvo como primera firmante a la primera ministra de Noruega. La coincidencia temporal expuso dos respuestas que no son necesariamente incompatibles: los gobiernos pueden exigir controles de seguridad, mientras las empresas buscan decidir dónde debe concentrarse la inversión europea.

Desde la perspectiva de Legora, Europa puede obtener más valor económico al construir productos especializados que al intentar replicar los enormes laboratorios estadounidenses. Sin embargo, la propia experiencia de la empresa muestra el costo de esa elección, porque la demora para acceder a nuevos modelos reduce su margen de maniobra frente a clientes y competidores con acceso prioritario.

La ronda en negociación servirá como una prueba financiera de esa división del trabajo. Una compañía que afirma haber duplicado sus ingresos en menos de seis meses pide al mercado valorar la capa de aplicaciones en casi USD $9.000 millones, aun cuando sus productos dependen de modelos desarrollados por otros laboratorios.

La apuesta de Legora es que el valor no quedará concentrado exclusivamente en quienes entrenan los modelos más grandes. Si logra mantener crecimiento, márgenes positivos, seguridad suficiente y una adopción amplia entre abogados, la startup podría demostrar que una empresa europea puede capturar una parte relevante de la economía de la IA sin construir un laboratorio frontera propio.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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