El presidente Donald Trump ha mantenido llamadas telefónicas periódicas con el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, desde su confirmación en mayo, en un nuevo gesto para influir en la política monetaria del banco central. Fuentes cercanas revelan que las conversaciones han sido cordiales pero no incluyen presiones directas sobre las tasas de interés, mientras la Casa Blanca defiende la independencia de Warsh.
***
- Trump y Warsh han hablado en múltiples ocasiones desde mayo, sin que se conozca si discutieron política monetaria.
- La Casa Blanca insiste en que Trump respeta la independencia del presidente de la Fed.
- Las llamadas se producen en un contexto de tensiones económicas por la guerra en Irán, la inflación y los aranceles.
El presidente Donald Trump ha mantenido llamadas telefónicas periódicas con el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, desde que asumió el cargo, según personas familiarizadas con el asunto. Las conversaciones han incluido opiniones económicas y pronósticos, sin que se haya reportado presión directa para adoptar medidas específicas.
- Trump y Warsh han hablado varias veces desde mayo, aunque los temas exactos no han sido revelados.
- La Casa Blanca asegura que Trump respeta la independencia de Warsh y le da espacio para tomar decisiones.
- El contexto incluye la guerra en Irán, inflación persistente y un déficit presupuestario elevado.
Las llamadas entre Trump y Warsh fueron reveladas inicialmente por The Wall Street Journal. Una de las personas consultadas, que pidió anonimato, dijo que el presidente ha preguntado por los pronósticos y opiniones de Warsh, pero sin presionarlo para que tome medidas concretas.
El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, afirmó que Trump “le está dando al presidente Warsh el espacio que necesita para restaurar la confianza y la competencia en la toma de decisiones de la Fed”. Desai añadió que Trump, en su derecho como ciudadano y como comandante en jefe, expresa sus opiniones, pero ha reafirmado la independencia de Warsh.
La Fed no hizo comentarios sobre el contenido de estas conversaciones. Trump ha insistido en la necesidad de reducir las tasas de interés, aunque ha adoptado un enfoque menos combativo desde la llegada de Warsh en mayo.
Llamadas periódicas entre la Casa Blanca y la Fed
Según el informe del Wall Street Journal, Trump ha llamado a Warsh en múltiples ocasiones desde su confirmación. Una persona dijo que las llamadas son irregulares y poco frecuentes, mientras que otra indicó que se han dado a lo largo de los meses.
En una audiencia del Comité Bancario del Senado el 15 de julio, Warsh confirmó que Trump no ha intentado interferir con el banco central. “Ciertamente no me siento incómodo recibir una llamada del presidente de este comité o del presidente de los Estados Unidos”, declaró Warsh.
Warsh evitó responder directamente si se ha comunicado con Trump desde que asumió el liderazgo de la Fed. “Simplemente no quiero estar en el negocio de compartir discusiones que el presidente y yo tenemos”, dijo, mientras prometía ser “un tipo independiente”.
Antes de Warsh, el expresidente de la Fed Jerome Powell publicó un comunicado tras reunirse con Trump en mayo de 2025, en el que aclaró que no discutieron perspectivas de política monetaria. Ese precedente contrasta con la opacidad actual sobre las conversaciones entre Trump y Warsh.
Warsh se reúne regularmente con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, siguiendo una tradición de interacciones entre el Tesoro y la Fed. Esta relación institucional añade otra capa al vínculo entre el banco central y la administración.
Antecedentes de presión presidencial sobre la Fed
Trump ha criticado repetidamente a Jerome Powell, quien sigue en la junta de la Fed, por sus decisiones sobre tasas de interés. La administración incluso abrió una investigación sobre Powell por un proyecto de renovación en la sede del banco central.
El presidente también intentó sin éxito destituir a la gobernadora Lisa Cook, y se dice que está sopesando acciones similares contra el gobernador Michael Barr. Estos ataques han marcado un quiebre con la tradición de independencia del banco central.
Durante la ceremonia de juramentación de Warsh, Trump pidió públicamente que el presidente de la Fed “sea totalmente independiente”. “No me mires a mí, no mires a nadie, solo haz lo tuyo y haz un gran trabajo”, dijo Trump en esa ocasión.
Sin embargo, cuando Warsh mantuvo las tasas estables, Trump no lo culpó. En cambio, atribuyó el resultado a una junta que acusó de ser “muy política”, desviando la crítica hacia los otros miembros del organismo.
Este historial de presión ha desdibujado la línea entre la administración y la Fed, generando preocupaciones sobre la autonomía del banco central. La situación actual añade un factor de incertidumbre para los mercados financieros.
Contexto económico: guerra, aranceles e inflación
La Reserva Federal enfrenta un panorama complejo, marcado por las consecuencias económicas de la guerra de Trump en Irán y las fluctuaciones en los precios de la energía. Estos factores se suman al cambiante régimen arancelario del presidente.
La inflación persiste, mientras que el déficit presupuestario de Estados Unidos alcanza niveles elevados. Warsh debe navegar entre estas presiones y la expectativa de los mercados sobre futuros recortes de tasas.
El informe del Journal señaló que Trump ha buscado las opiniones de Warsh sobre el impacto económico de la guerra en Irán y el auge de la inteligencia artificial. Warsh a menudo le presentaba a Trump una imagen positiva de la economía, pero no está claro si discutieron política monetaria.
El contexto geopolítico ha generado volatilidad en los precios del petróleo, lo que podría alimentar la inflación. La Fed debe equilibrar su mandato de estabilidad de precios con el soporte al crecimiento económico.
Analistas observan si las llamadas de Trump a Warsh representan una injerencia real o un intento de influir sutilmente en la política monetaria. Mientras tanto, la independencia de la Fed sigue siendo un tema central en el debate político y económico de Washington.
El próximo movimiento de tasas de la Fed será crucial, y las comunicaciones entre Trump y Warsh podrían marcar el tono de la política monetaria en los próximos meses. La Casa Blanca insiste en que Trump respeta el espacio de Warsh, aunque el presidente no ha ocultado su preferencia por tasas más bajas.
La situación deja a la Fed en una posición delicada, con un líder que debe demostrar su independencia mientras mantiene una relación funcional con el presidente. La historia reciente muestra que cualquier apariencia de presión puede afectar la confianza en la institución.
Según Bloomberg, las llamadas entre Trump y Warsh representan la continuación de un patrón de intervención presidencial sin precedentes en la Reserva Federal. La cadena de hechos desde la llegada de Trump ha alterado las normas tradicionales de comunicación entre la Casa Blanca y el banco central.
En este escenario, los inversores y economistas siguen de cerca los próximos pasos de la Fed. La claridad sobre la política de tasas dependerá no solo de los datos económicos, sino también de las percepciones sobre la influencia política.
Por ahora, las llamadas continúan, y el mundo financiero observa si Warsh puede mantener su promesa de ser “un tipo independiente” en el cargo más poderoso del sistema financiero estadounidense.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Citi eleva objetivo de Microsoft a USD $600 tras sólidos resultados de Azure
Estados Unidos
Warsh de la FED está listo para subir las tasas en septiembre si la inflación sigue elevada
Blockchain
Millennium y Anthropic unen fuerzas para crear analista de riesgo con IA
Criptomonedas