La confrontación entre EE.UU. e Irán volvió a sacudir Oriente Medio, con ataques cruzados, amenazas sobre el Estrecho de Ormuz y un repunte de los precios del petróleo por encima de los USD $90.
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- Trump dijo que EE.UU. responderá a los ataques iraníes contra bases estadounidenses en Jordania, donde fueron interceptados ocho misiles.
- CENTCOM afirmó que atacó lanzamisiles iraníes en la isla de Larak para impedir el despliegue de minas navales en el Estrecho de Ormuz.
- El Brent superó los USD $90 por barril y los diferenciales del gasóleo se acercaron a los USD $100, mientras continuaba el tránsito de crudo por Ormuz.
La tensión militar entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar durante el fin de semana, después de que Teherán lanzara misiles contra bases estadounidenses en Jordania y Washington atacara posiciones iraníes en la isla de Larak. El intercambio, presentado por ambas partes como una respuesta defensiva o de represalia, reavivó el temor a una interrupción del tránsito energético por el Estrecho de Ormuz y elevó los precios internacionales del crudo.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó, según declaraciones recogidas por Fox y ZeroHedge, que Estados Unidos responderá a los ataques iraníes. Sus comentarios incluyeron insinuaciones sobre una posible acción contra la isla de Kharg, aunque los reportes disponibles describieron como objetivo confirmado de la operación estadounidense a la isla de Larak. La información sobre posibles operaciones en Kharg es contradictoria y no permite presentar un ataque contra esa isla como un hecho confirmado.
Ataques cruzados elevan la tensión regional
Las Fuerzas Armadas de Jordania aseguraron que interceptaron ocho misiles balísticos iraníes que ingresaron en su espacio aéreo, de acuerdo con la cadena estatal Al-Mamlaka. Un portavoz militar citado por ese medio dijo que todos los proyectiles fueron destruidos antes de causar daños, mientras un funcionario estadounidense mencionado por Fox News sostuvo que no hubo perjuicios importantes contra las fuerzas de Washington.
Los Guardianes de la Revolución Islámica reivindicaron los ataques contra dos bases estadounidenses en Jordania como una represalia por la operación ejecutada en Larak. El grupo también lanzó advertencias de que cualquier nueva agresión recibirá una respuesta más devastadora, aunque los reportes disponibles no confirmaron daños mayores derivados de los misiles iraníes.
Irán sostuvo que el ataque estadounidense contra Larak dejó dos muertos y varios heridos, según informó la agencia oficial IRNA. El Ministerio de Exteriores iraní declaró que las Fuerzas Armadas del país ejercerán su derecho a la legítima defensa y responderán con firmeza, una formulación que deja abierta la posibilidad de nuevos episodios militares.
La crisis no se limitó a Jordania y Larak, ya que también circularon informes sobre explosiones en Emiratos Árabes Unidos y Qatar, así como sobre un supuesto ataque contra la base aérea de Al Udeid. El Ministerio de Defensa emiratí negó que la base de Al Minhad hubiera sido atacada con misiles y calificó esas versiones de infundadas, aunque confirmó que sus fuerzas permanecían en máxima alerta.
El Estrecho de Ormuz se convierte en el centro de la disputa
El principal foco estratégico de la escalada es el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica para el transporte de crudo y productos energéticos desde el Golfo. El Mando Central estadounidense afirmó que atacó lanzamisiles iraníes en Larak porque se preparaban para desplegar minas contra buques, mientras Washington insiste en que los canales de navegación permanecen abiertos.
Los Guardianes de la Revolución, por su parte, dijeron que un supertanquero se incendió y quedó detenido después de ser alcanzado por dos minas navales en el estrecho. La organización afirmó que el buque intentaba atravesar la zona de manera ilegal y advirtió que los barcos deben cumplir las reglas de paso emitidas por Irán, una acusación que no fue corroborada de forma independiente en la información disponible.
La misma fuerza iraní aseguró que derribó un dron estadounidense MQ-9 sobre el Estrecho de Ormuz, mientras Press TV difundió versiones sobre disparos dirigidos contra buques estadounidenses. También se reportó que pequeñas embarcaciones iraníes han vigilado e identificado barcos comerciales que circulan por aguas omaníes, una práctica que complica la distinción entre unidades militares y tráfico civil.
La dinámica descrita sugiere que Irán busca reafirmar su capacidad para condicionar el tránsito marítimo, mientras Estados Unidos intenta impedir un cierre o una operación de minado. La información citada también señala que los cruces por el estrecho han disminuido, aunque entre seis y ocho millones de barriles diarios, principalmente procedentes de productores del Golfo aliados de Washington, todavía seguirían moviéndose por esa ruta.
Petróleo y derivados reaccionan al riesgo geopolítico
Los futuros del Brent volvieron a situarse por encima de los USD $90 por barril, mientras el West Texas Intermediate superó los USD $86 después de los ataques cruzados. En una nota citada por ZeroHedge, el analista de UBS Dharmesh Gangaram atribuyó la subida a la prima de riesgo geopolítico asociada con Ormuz y describió el comienzo de la sesión como cauteloso y marcado por la aversión al riesgo.
Causa del movimiento — plausible: la escalada militar y el riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz ofrecen una explicación plausible para la prima de riesgo observada en el petróleo, pero la información disponible no confirma que los ataques hayan sido el único catalizador de la subida.
El mercado de productos refinados mostró una tensión todavía más pronunciada, porque los diferenciales del gasóleo se acercaron nuevamente a los USD $100 por barril. Ese movimiento apunta a una preocupación creciente por la disponibilidad de combustibles refinados, especialmente mientras termina el verano y los operadores evalúan si los enfrentamientos pueden afectar las rutas marítimas o la infraestructura energética regional.
Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, señaló que la clave está en observar si los barriles continúan fluyendo por el estrecho, ya que el apetito comprador permanece moderado por el temor a quedar atrapado en una posición expuesta. La semana anterior, el principal comandante estadounidense para Oriente Medio había afirmado que sus fuerzas retiraron minas iraníes de la vía fluvial y que los canales de navegación estaban abiertos.
La continuidad parcial de las exportaciones impide, por ahora, que el mercado valore un bloqueo total, pero no elimina el riesgo de interrupciones repentinas. Según el análisis difundido, la degradación de baterías de misiles, lanzadores de drones, unidades navales, redes de vigilancia e infraestructura de mando podría estar llevando a Teherán hacia métodos asimétricos de menor costo, como vigilancia marítima, amenazas selectivas y operaciones con minas.
Nuevas amenazas y presión económica sobre Teherán
Trump también describió a Irán como una “nación fallida” en una publicación difundida el lunes por la mañana y reiteró que el país no puede obtener un arma nuclear. En una entrevista pregrabada con Fox News, sostuvo que Estados Unidos intervino en Oriente Medio para evitar que Irán utilizara un arma nuclear contra Israel, otros países de la región o eventualmente contra territorio estadounidense.
El mandatario estadounidense publicó además un video con el texto “¡La isla de Kharg hecha añicos!”, aunque las operaciones petroleras en Kharg continuaban y el sector energético de la isla no se había detenido, según un reporte citado en la información original. La diferencia entre esa amenaza política y los reportes que identificaron a Larak como objetivo confirmado muestra la distancia que puede existir entre declaraciones públicas, material propagandístico y operaciones verificadas.
La administración estadounidense prepara nuevas sanciones secundarias contra Irán, de acuerdo con declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien dijo que las primeras medidas semanales comenzarían con bancos. El funcionario añadió que Washington está advirtiendo a las entidades financieras que no deben mantener fondos iraníes ni ayudar al régimen, y anticipó que en una próxima etapa podría sancionar directamente a un banco.
La presión económica llega mientras el presidente iraní Masoud Pezeshkian asegura que su país no busca la guerra, aunque responderá decisivamente a los agresores. Pezeshkian también afirmó que la inestabilidad regional perjudica a todos los países y dijo que Irán está dispuesto a cooperar con vecinos como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos si se cumplen cuatro compromisos, en un intento de combinar advertencias militares con una oferta diplomática.
Qué puede observar el mercado en los próximos días
La evolución del tránsito por Ormuz será el indicador más relevante para los mercados energéticos y para los activos expuestos al riesgo geopolítico. Mientras los cargamentos continúen avanzando, los operadores podrían evitar descontar un escenario de escasez extrema; sin embargo, un ataque confirmado contra un petrolero o una interrupción prolongada cambiaría rápidamente esa valoración.
Estados Unidos comunicó que vigila el estrecho y atacará a cualquier fuerza que amenace la navegación, según un reporte de Al Arabiya. La Marina de los Guardianes de la Revolución respondió que cumplir las regulaciones iraníes es obligatorio y pidió a los buques no dejarse engañar por Washington, lo que mantiene abierta una disputa operacional con potencial para nuevos incidentes.
En paralelo, se informó que fuerzas yemeníes habrían atacado buques saudíes en el Mar Rojo, aunque ese reporte tampoco fue acompañado por una confirmación independiente en la información disponible. La ampliación del riesgo hacia otras rutas marítimas aumenta la sensibilidad del crudo, porque cualquier incidente adicional puede afectar seguros, fletes, tiempos de entrega y decisiones de inventario.
Irán también anunció que elevará los precios de la gasolina y que sus exportaciones e importaciones han caído hasta un 35% debido a las sanciones y al bloqueo estadounidense. Con la diplomacia regional todavía condicionada por compromisos no especificados y con nuevas sanciones en preparación, el mercado enfrenta una combinación de amenazas militares, restricciones financieras y vulnerabilidad logística que podría sostener la volatilidad.
Por ahora, la crisis permanece contenida en términos de daños confirmados, pero la sucesión de ataques, advertencias y acusaciones incrementa el costo de cualquier error de cálculo. La próxima señal decisiva será si las partes limitan sus operaciones a acciones puntuales o si convierten el Estrecho de Ormuz en un frente militar permanente.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
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