Tesla reveló que al menos dos de los choques reportados por su red Robotaxi en Austin ocurrieron mientras un teleoperador controlaba el vehículo de forma remota. Los incidentes, sumados a otros 15 reportes ya desclasificados ante la NHTSA, ofrecen una mirada más precisa a los retos operativos y de seguridad que enfrenta la compañía en su ambicioso despliegue de transporte autónomo.
***
- Dos accidentes ocurrieron en Austin, Texas, mientras teleoperadores guiaban remotamente Robotaxis de Tesla a baja velocidad.
- La NHTSA publicó versiones sin censura de 17 choques reportados por Tesla desde 2025, algo poco habitual en la empresa.
- Los nuevos detalles ayudan a explicar por qué Tesla ha expandido lentamente su red autónoma, priorizando la seguridad.
Tesla reveló que al menos dos choques de su red Robotaxi ocurrieron mientras un teleoperador tenía el control remoto del vehículo, según información recientemente desclasificada presentada ante la National Highway Traffic Safety Administration, NHTSA. Ambos incidentes se registraron en Austin, Texas, a baja velocidad, con un monitor de seguridad detrás del volante y sin pasajeros a bordo.
La divulgación añade un nuevo nivel de detalle sobre el desempeño de la plataforma de conducción autónoma de Tesla en una etapa temprana de despliegue. También ofrece una rareza en términos regulatorios, porque la compañía de Elon Musk había censurado de forma sistemática las descripciones narrativas de sus accidentes, alegando que se trataba de información comercial confidencial.
Ahora, la versión más reciente de los datos publicados por la NHTSA contiene una descripción de los 17 choques que Tesla ha reportado desde el año pasado en relación con su incipiente servicio Robotaxi. El cambio permite observar con mayor claridad qué tipo de eventos están ocurriendo y en qué circunstancias se activa el respaldo remoto.
En términos generales, la teleoperación es una herramienta usada por varias empresas de vehículos autónomos para asistir unidades que quedan detenidas, desorientadas o en una posición comprometida. En el caso de Tesla, la empresa dijo meses atrás a legisladores que permite a operadores remotos pilotar uno de sus vehículos siempre que se mantenga por debajo de 10 millas por hora.
Tesla explicó entonces que esa capacidad permite mover rápidamente un vehículo que pueda estar comprometido, evitando esperar por un socorrista o un representante de campo que deba recuperarlo manualmente. Esa declaración cobra especial relevancia tras conocerse que dos de los accidentes ocurrieron justamente durante ese tipo de intervención remota.
Dos choques bajo control remoto en Austin
El primero de los casos ocurrió en julio de 2025, poco después de que Tesla comenzara a operar su red Robotaxi en Austin. Según el reporte entregado a la NHTSA, el sistema de conducción automatizada, o ADS por sus siglas en inglés, aparentemente tuvo problemas para avanzar mientras el vehículo estaba detenido en una calle.
Ante esa situación, el monitor de seguridad solicitó ayuda al equipo de asistencia remota de Tesla. A partir de ahí, un teleoperador tomó el control del vehículo, aumentó gradualmente la velocidad y giró el Tesla ADS hacia la izquierda, en dirección al lado izquierdo de la calle.
La maniobra terminó con el vehículo subiéndose al bordillo y haciendo contacto con una valla metálica. El incidente fue a baja velocidad, pero se convirtió en una de las primeras evidencias conocidas de un choque en el que la asistencia remota no evitó el impacto, sino que estuvo directamente involucrada en la secuencia del accidente.
El segundo caso tuvo lugar en enero de 2026. En esa ocasión, el Tesla ADS conducía el vehículo en línea recta por una calle cuando el monitor de seguridad pidió apoyo para asistir con la navegación del automóvil.
De acuerdo con el expediente de la NHTSA, el teleoperador tomó el control cuando el ADS estaba detenido y continuó recto por la calle. Luego, el vehículo hizo contacto con una barricada temporal de una obra en construcción a aproximadamente 9 millas por hora, raspando el guardabarros delantero izquierdo y el neumático.
Ambos episodios comparten varios elementos. Ocurrieron en Austin, a baja velocidad, sin pasajeros y con un monitor de seguridad presente dentro del vehículo. En los dos casos, además, la intervención remota llegó después de que el sistema automatizado mostrara dificultades para resolver por sí mismo una situación de circulación o navegación.
Qué muestran los otros 15 reportes ya sin censura
Los registros desclasificados también incluyen otros choques relacionados con la red Robotaxi de Tesla. Como ocurre con frecuencia en la industria de conducción autónoma, muchos de esos accidentes involucraron a otros vehículos impactando al Tesla, en lugar de que el Robotaxi fuera el causante principal del hecho.
Sin embargo, los nuevos datos no son completamente favorables para la empresa. Al menos dos de los accidentes implican que un Tesla Robotaxi golpeó con sus espejos a otros vehículos, lo que sugiere problemas de cálculo espacial o de ejecución en maniobras cercanas a otros autos.
En uno de los choques, ocurrido en septiembre de 2025, el Tesla ADS no pudo evitar atropellar a un perro que corrió hacia la calle. Tesla informó que el animal pudo salir corriendo después del incidente, pero el episodio vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de reacción del sistema frente a obstáculos repentinos y vulnerables.
Ese mismo mes, otro Tesla Robotaxi realizó un giro a la izquierda sin protección hacia un estacionamiento y chocó contra una cadena metálica. El detalle es relevante porque la NHTSA cerró recientemente una investigación sobre la tendencia ocasional del software Full Self-Driving de Tesla a chocar contra bolardos, cadenas y portones de estacionamientos.
El paralelo con otros desarrolladores del sector también aparece en este punto. Incluso Waymo, considerada una de las firmas más avanzadas en robotaxis comerciales, emitió el año pasado un retiro relacionado con un problema similar. Eso no elimina la responsabilidad de Tesla, pero sí ubica estos eventos dentro de una categoría de fallas que afecta a más de un actor de la industria.
Más transparencia, pero también más preguntas sobre la expansión
Según reportó TechCrunch, no está claro por qué Tesla cambió de postura y permitió que se publicaran descripciones narrativas de sus accidentes. Lo cierto es que la decisión marca un giro importante, dado que la empresa había defendido durante meses la confidencialidad de esos reportes.
La mayor transparencia llega en un momento especialmente sensible para Tesla. Aunque otras compañías de robotaxi, como Waymo y Zoox, han reportado más choques, la firma de Musk opera a una fracción de esa escala, por lo que la comparación directa exige cautela.
Ese matiz es clave para interpretar los datos. Un mayor número absoluto de incidentes no necesariamente implica un peor desempeño si una empresa circula muchas más millas o mantiene una flota considerablemente más grande. En el caso de Tesla, la escala más reducida hace que cada reporte aporte señales valiosas sobre el nivel de madurez real del servicio.
Los detalles conocidos esta semana pueden ayudar a explicar por qué Tesla ha ampliado de forma tan lenta su red autónoma de transporte bajo demanda. La compañía sigue defendiendo su apuesta por la autonomía, pero los reportes dejan ver que todavía enfrenta retos en navegación, intervención remota y manejo de entornos urbanos complejos.
El propio Musk reconoció el mes pasado que el mayor factor limitante para expandir la red es asegurarse de que las cosas sean completamente seguras. También afirmó que Tesla está siendo muy cautelosa, una frase que ahora adquiere más peso tras conocerse la secuencia de estos accidentes y el rol de los teleoperadores.
Para inversores, reguladores y competidores, la publicación de estos expedientes ofrece una instantánea más realista del estado del proyecto Robotaxi. No se trata solo de tecnología de conducción autónoma, sino de la capacidad operativa para intervenir cuando el software falla, algo que en estos dos casos tampoco impidió un choque.
En un mercado donde la promesa de autonomía total suele venir acompañada de mensajes ambiciosos, los registros ante la NHTSA recuerdan que el despliegue comercial depende de resolver problemas muy concretos en las calles. Austin se ha convertido así en un laboratorio de prueba para Tesla, pero también en la ciudad donde quedaron documentados algunos de los tropiezos más reveladores de su servicio Robotaxi.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Apple evalúa una “agent store” para apps con IA y podría cambiar el uso del iPhone
IA
Runway desafía a Google con una apuesta de IA basada en video y modelos del mundo
Bancos y Pagos
OpenAI lanza ChatGPT para finanzas personales con conexión a cuentas bancarias
Corea del Sur