Por Canuto  

Las bolsas de EE. UU. cerraron con señales mixtas este martes: el Dow logró avanzar, pero el S&P 500 y el Nasdaq retrocedieron por una nueva ola de ventas en tecnología, el repunte de la volatilidad y un renovado foco de tensión en Medio Oriente tras declaraciones de Donald Trump sobre Irán.
***

  • El S&P 500 cayó 0,26% y el Nasdaq perdió 0,97%, mientras el Dow Jones subió 0,17%.
  • Las tecnológicas y los semiconductores reanudaron las ventas, tras el alivio temporal visto el lunes.
  • El mercado también enfrenta presión por los próximos datos de inflación y la esperada OPI de SpaceX.


Las acciones estadounidenses cerraron con resultado mixto el martes, en una sesión marcada por el regreso de las ventas en el sector tecnológico, un repunte de la volatilidad y nuevas dudas geopolíticas en Medio Oriente. El S&P 500 y el Nasdaq terminaron en rojo, mientras que el Dow Jones logró sostener ganancias moderadas.

El cambio de tono se produjo después de que el presidente Donald Trump afirmara que Irán había derribado durante la noche un helicóptero Apache estadounidense que patrullaba el estrecho de Ormuz. Además, prometió una respuesta por parte de Estados Unidos, lo que elevó la incertidumbre sobre la posibilidad de un alto el fuego en la guerra de Medio Oriente.

Para lectores menos familiarizados con estos movimientos, cuando sube la tensión geopolítica suelen aumentar la aversión al riesgo y la demanda por activos defensivos. En paralelo, las acciones tecnológicas, que venían de fuertes alzas este año, se vuelven especialmente sensibles cuando el mercado empieza a cuestionar valoraciones, crecimiento futuro y liquidez.

En este contexto, el índice de volatilidad de Cboe, conocido como VIX, alcanzó durante la sesión su nivel más alto desde el 7 de abril. Ese movimiento reflejó una mayor demanda de protección por parte de inversionistas y acompañó una jornada de ventas que golpeó con fuerza a los nombres de crecimiento.

La tecnología vuelve a debilitarse

El repunte que habían mostrado las tecnológicas el lunes se desvaneció rápidamente. El índice tecnológico del S&P 500 llegó a caer más de 4% durante la jornada antes de recortar parte de las pérdidas, y terminó con una baja de 1,8%.

La presión también se extendió al segmento de semiconductores. El índice Philadelphia SE Semiconductor llegó a desplomarse hasta 8,6% después de haber subido 3% en las primeras operaciones. Al cierre, ese indicador terminó 1,9% abajo en el día.

Michael O’Rourke, estratega jefe de mercados en JonesTrading en Stamford, Connecticut, dijo que cuando el repunte terminó por la mañana, el mercado en general pasó a venderse. También señaló que hay una rotación en curso, por lo que parte de lo ocurrido responde más a un desmantelamiento del momentum.

Según el mismo estratega, la publicación de Trump generó brevemente otra caída adicional. Esa reacción mostró que, más allá del ajuste propio del sector tecnológico, los inversionistas también siguen muy atentos a cualquier titular que altere el equilibrio geopolítico y las expectativas sobre energía e inflación.

El viernes previo ya había dejado señales de fragilidad en el segmento. Las acciones vinculadas con tecnología e inteligencia artificial fueron castigadas luego de que el pronóstico de Broadcom decepcionara al mercado y alimentara preocupaciones sobre valoraciones elevadas, especialmente entre los fabricantes de chips.

Este martes, las acciones de Broadcom retrocedieron 1,1%, mientras Nvidia cayó apenas 0,2%. Aunque el golpe fue desigual, el episodio refuerza la idea de que el mercado está empezando a discriminar más entre compañías, incluso dentro del grupo que ha liderado las subidas de 2026.

Aun así, el índice de semiconductores mantiene un alza de 78,7% en lo que va de año. Esa cifra ayuda a explicar por qué una parte del mercado interpreta la caída reciente como una toma de ganancias, mientras otra teme que se esté gestando una corrección más profunda en uno de los segmentos más calientes de Wall Street.

Dow al alza, rotación hacia valor y señales mixtas

El Promedio Industrial Dow Jones subió 86,10 puntos, o 0,17%, hasta 50.872,11. En contraste, el S&P 500 perdió 19,08 puntos, o 0,26%, y cerró en 7.386,65, mientras el Nasdaq Composite cayó 250,84 puntos, o 0,97%, para terminar en 25.678,82.

La divergencia entre índices dejó ver una rotación parcial fuera de crecimiento y hacia nombres más defensivos o de valor. El índice Russell 1000 Value ganó 0,4%, superando al Russell 1000 Growth, que cayó 0,7%.

Ese cambio importa porque sugiere que la debilidad no fue uniforme en todo el mercado. Aunque la narrativa dominante giró en torno al castigo a tecnología y chips, hubo bolsillos de fortaleza relativa que ayudaron a sostener al Dow y a moderar el impacto general del retroceso.

Los datos de amplitud de mercado también mostraron una lectura más equilibrada de lo que sugieren los titulares sobre la caída del Nasdaq. En la Bolsa de Nueva York, los avances superaron a las caídas en una proporción de 1,33 a 1, con 208 nuevos máximos y 190 nuevos mínimos.

En el Nasdaq, 2.494 acciones subieron y 2.378 cayeron, una proporción de 1,05 a 1 a favor de los avances. El S&P 500 registró 31 nuevos máximos de 52 semanas y 8 nuevos mínimos, mientras el Nasdaq Composite marcó 151 nuevos máximos y 181 nuevos mínimos.

El volumen total negociado en las bolsas de Estados Unidos fue de 24,77 mil millones de acciones. Esa cifra quedó por encima del promedio de cerca de 20 mil millones para la sesión completa en los últimos 20 días de negociación, una señal de que la volatilidad estuvo acompañada por mayor actividad real.

Inflación, Fed y el factor SpaceX

Además del frente geopolítico, los inversionistas se preparan para un evento macroeconómico clave. El miércoles se conocerán los datos de precios al consumidor de mayo, que podrían ofrecer nuevas pistas sobre cómo el aumento de los precios de la energía, impulsado por la guerra en Irán, está afectando la inflación.

Ese informe llega después de un reporte laboral más fuerte de lo esperado publicado el viernes. La solidez del empleo reforzó las apuestas de que la Reserva Federal elevará las tasas de interés este año, una expectativa que suele pesar especialmente sobre acciones de crecimiento y compañías con valoraciones exigentes.

En otras palabras, el mercado enfrenta una combinación incómoda. Por un lado, la geopolítica puede elevar costos energéticos y presionar la inflación. Por otro, un mercado laboral robusto limita el margen de la Fed para relajarse, lo que endurece las condiciones financieras para sectores como tecnología e inteligencia artificial.

A esa mezcla se suma la anticipada salida a bolsa de SpaceX, prevista para el viernes. La empresa de Elon Musk busca recaudar USD $75 mil millones y apunta a una valoración de USD $1,75 billones, lo que la convertiría en la OPI con la valoración más alta de la historia.

Según explicó Reuters, algunos inversionistas temen que ese debut añada un nuevo foco de tensión a las acciones estadounidenses, en especial entre los nombres de alto crecimiento. La preocupación no pasa solo por la magnitud del evento, sino por la atención, liquidez y capital que podría absorber del resto del mercado.

Jed Ellerbroek, gerente de cartera en Argent Capital Management, afirmó que esta OPI es masiva y que cada firma de gestión de inversiones del país está hablando de SpaceX y evaluando la operación. Incluso quienes ya decidieron no comprar, dijo, siguen leyendo noticias, observando anuncios de nuevos contratos y escuchando hablar de Elon Musk en todas partes.

El administrador agregó que todos saben que la jornada del viernes será una locura y que habrá gran volatilidad. Su comentario resume bien el estado de ánimo de un mercado que intenta procesar al mismo tiempo valoraciones altas, política monetaria, guerra y uno de los estrenos bursátiles más grandes jamás vistos.

Fuera del foco principal, Ciena cayó 5,9% después de anunciar el precio de una oferta de deuda convertible. Aunque se trata de un movimiento corporativo puntual, la reacción refleja que los inversionistas están castigando con mayor rapidez cualquier señal de financiamiento que pueda diluir valor o sugerir cautela sobre el entorno.

En conjunto, la sesión dejó una señal clara. Wall Street sigue mostrando resiliencia en algunos segmentos, pero la presión sobre tecnología y semiconductores vuelve a dominar la conversación, justo cuando se acumulan riesgos externos y el mercado se prepara para una prueba importante con inflación y SpaceX en el horizonte.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín