Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) adquirió acceso a una base de datos mundial de reservas aéreas que contiene información sobre más de 1.000 millones de viajes, según documentos obtenidos mediante una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información. El caso reabre el debate sobre el uso de corredores de datos para acceder a información personal sin necesidad de una orden judicial.

***

  • La base de datos incluía nombres, tarjetas de pago, vuelos y destinos de millones de pasajeros.
  • La SEC también contrató un sistema que alertaba sobre nuevos viajes de personas bajo seguimiento.
  • Críticos advierten que el modelo permite obtener datos sin recurrir a órdenes judiciales.

 

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) compró acceso a una base de datos global de reservas aéreas con información de más de 1.000 millones de registros, según documentos internos obtenidos por 404 Media mediante una solicitud amparada en la Ley de Libertad de Información (FOIA).

La información procedía de Airlines Reporting Corporation (ARC), una empresa copropiedad de American Airlines, Delta Air Lines y United Airlines que actúa como intermediaria entre aerolíneas y agencias de viaje. Además de procesar reservas, la compañía comercializaba esa información a organismos gubernamentales, indica Decrypt.

Los registros incluían nombres de pasajeros, tarjetas utilizadas para comprar boletos, ciudades de origen y destino, así como números de vuelo. La suscripción adquirida por la SEC también incorporaba un sistema de alertas capaz de comparar nuevas reservas con listas de personas bajo seguimiento e informar sobre desplazamientos registrados durante las últimas 24 horas.

Según la documentación, el organismo solicitaba entre una y 25 alertas diarias. Los documentos no indican que fuera necesaria una orden judicial para acceder a esa información, ya que el gobierno simplemente compró el servicio ofrecido por el proveedor privado.

Un regulador financiero con acceso a datos de viaje

La SEC es el organismo encargado de supervisar los mercados financieros estadounidenses y perseguir delitos como fraude, manipulación bursátil e información privilegiada. No obstante, el acceso a una base de datos de movimientos internacionales ha generado cuestionamientos sobre el alcance de sus herramientas de investigación.

Los documentos muestran que el regulador podía consultar información que iba mucho más allá de una operación bursátil. Un viaje de negocios, una conferencia internacional o un desplazamiento vinculado con actividades financieras podían quedar registrados dentro de la plataforma contratada.

Los críticos sostienen que esta capacidad acerca a los reguladores financieros a mecanismos tradicionalmente asociados con agencias de inteligencia o cuerpos de seguridad. El debate no gira únicamente alrededor del tipo de información recopilada, sino sobre la forma en que fue obtenida.

Al adquirir los datos directamente de un intermediario comercial, las autoridades evitarían recurrir a mecanismos judiciales que normalmente serían necesarios para exigir esa misma información directamente a las aerolíneas.

La llamada “laguna de los corredores de datos”

Defensores de la privacidad describen este mecanismo como la “laguna de los corredores de datos”. Bajo este modelo, las agencias gubernamentales compran información que probablemente no podrían obtener mediante una citación o una orden judicial con la misma facilidad.

No es la primera vez que ARC se encuentra en el centro de esta discusión. Su programa Travel Intelligence Program había suministrado información al FBI, al Servicio de Impuestos Internos (IRS) y al Departamento de Seguridad Nacional después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Ese sistema terminó cerrándose en 2025 tras recibir presiones de legisladores estadounidenses preocupados por el alcance de la vigilancia. Sin embargo, los documentos ahora publicados muestran que la utilización de esa infraestructura habría sido más amplia de lo que se conocía hasta ahora.

Además de desplazamientos dentro de Estados Unidos, la base de datos también contenía viajes realizados completamente entre países extranjeros, ampliando significativamente el alcance potencial del seguimiento.

El caso reaviva el debate sobre las criptomonedas

Aunque la investigación se centra en la SEC, el caso también resulta relevante para el ecosistema de activos digitales. Las reservas aéreas, los pagos con tarjetas y los registros de viaje pueden complementarse con la información procedente de plataformas de intercambio de criptomonedas para reconstruir la actividad de determinados usuarios.

El artículo señala que un inversionista en criptomonedas puede dejar un rastro compuesto por la tarjeta utilizada para financiar una cuenta en un exchange, un viaje a una conferencia del sector o un cruce fronterizo relacionado con actividades empresariales.

En los últimos años, distintas agencias estadounidenses han incrementado la recopilación de información vinculada con operaciones de criptomonedas. El IRS ha reforzado sus capacidades de supervisión fiscal, mientras que la SEC ha impulsado investigaciones dirigidas contra plataformas como Coinbase para obtener datos de usuarios.

En ese contexto, el debate ya no se limita a determinar qué información desean obtener las autoridades, sino qué mecanismos utilizan para acceder a ella.

ARC defiende el programa

Airlines Reporting Corporation defendió la existencia de su plataforma de inteligencia de viajes. La empresa indicó a 404 Media que el programa fue creado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para colaborar en investigaciones relacionadas con terrorismo, lavado de dinero y otras actividades criminales.

Según la compañía, el sistema habría contribuido a prevenir delitos y facilitar la captura de personas involucradas en distintas investigaciones. El lavado de dinero figura precisamente entre los delitos que con mayor frecuencia aparecen vinculados a investigaciones sobre criptomonedas.

El caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión que se ha intensificado durante los últimos años: hasta qué punto las agencias gubernamentales pueden ampliar sus capacidades de vigilancia mediante la compra de grandes bases de datos comerciales.

La publicación de estos documentos probablemente renovará las presiones para establecer límites más claros al mercado de corredores de datos y al uso gubernamental de información personal adquirida sin intervención judicial.


Imagen original de Unsplash.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín